El pecado ¿una ofensa contra el mundo?

En la epístola a los romanos, San Pablo deja muy claro no sólo a sus destinatarios de aquel tiempo, sino también a todos los que la leerían a lo largo de la historia de la Iglesia, la íntima relación de la Creación, obra de las manos de Dios, con la moral eterna. El Apóstol predicaba que la ira de Dios se revela contra la impiedad y la injusticia de los hombres, los cuales podían conocerle mediante la Creación y glorificarle por su obra, pero “se extraviaron en vanos razonamientos y su mente insensata quedó en la oscuridad. Haciendo alarde de sabios se convirtieron en necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por imágenes que representan a hombres corruptibles, aves, cuadrúpedos y reptiles” (cf. Rom 1, 21-23).Continue Reading

¿La educación católica ya no es la base para la familia?

No cabe duda que la Exhortación apostólica Amoris laetitia sorprende sobre todo en el campo de la moral matrimonial, en velada contradicción a los principios hasta ahora defendidos por la Iglesia. Pero el lector tiene en este documento muchos otros puntos de preocupante reflexión, en la apariencia tal vez inofensivos, pero que en realidad son muy decidores.Continue Reading

“Misericordiando” el pecado de Judas: gravedad e interpretaciones

Francisco una vez más demuestra sus preferencias, llamando al traidor de Jesús “pobre hombre arrepentido”. Aquel que cometió el crimen más infame de la Historia es objeto del compasión del Sumo Pontífice… Esperamos que no se aplique el “dime con quien andas y te diré quién eres”.Continue Reading

Francisco y el Año de la Misericordia: ¿Conversión o sincretismo religioso?

Los hombres de espíritu limitado, cuando leen las Sagradas Escrituras, muchas veces concluyen que Dios en el Antiguo Testamento era sólo justicia. Un Dios Todopoderoso que hace temblar el Sinaí (Ex 19, 18), que abre la tierra para exterminar los rebeldes (Num 16, 1-35), un Dios de venganzas (Sl 94, 1) que hiere de muerte a Uzá por haber tocado con su mano el Arca de la Alianza cuando ésta se resbaló (2 Sam 6, 1-9).Continue Reading

Cuando la sabiduría de la Iglesia es considerada mundanidad…

Nos gustaría hacer aquí una breve observación a Francisco. Muchas veces él hace mención a la Iglesia como si fuera simplemente una organización socio-económica (es lo que indican sus múltiples pronunciamientos) y no una institución divina. Casi no hay posición o aspecto de la Iglesia que él no haya criticado. Alegó la necesidad de una “descentralización del papado”, demostró ser contrario a la jerarquía diciendo que “las mujeres son más que los obispos”, insultó a la Curia Romana al llamarla “la lepra del papado”, y un largo etcétera que no detallamos porque sería un no acabar. ¡Y cree hacer todas estas críticas con la intención de “ayudar al pueblo de Dios”! Es notorio que él incluso ha quitado a Cristo del Evangelio, al afirmar que “los pobres son el corazón del Evangelio”.Continue Reading

¿El anuncio del Evangelio ya no conlleva acentos doctrinales y morales?

Los preceptos negativos tienen gran papel en la formación moral del hombre. Sirven para recordarle que es finito, contingente y pecador, hecho para obedecer amorosamente a un Ser absoluto que lo creó y gobierna según designios insondables. El humilde reconocimiento de esta condición evita al hombre cualquier sobresalto cuando una autoridad religiosa o aquellos que le son superiores le indican en nombre de Dios normas que deben ser cumplidas, lo cual es natural para quien comprende esta verdad y se sabe necesitado de auxilio para no caer en errores.Continue Reading

A vuelta con la “Amoris Lætitia”, ¿qué trato merecen los pecadores públicos?

El pasado 27 de febrero, durante una rápida audiencia que no duró ni siquiera treinta minutos, Francisco recibió al actual Presidente de Argentina Mauricio Macri, acompañado de su concubina, Juliana Awada, y otros políticos de su partido. Ya tuvimos oportunidad de comentar varios aspectos colaterales sobre esta visita (aquí), pero en la audiencia sucedió algo de mucha más gravedad y que despertó preocupación en numerosos católicos. Continue Reading

De afirmaciones confusas a disparates exegéticos formales: para Francisco, Jesús fue manchado por el pecado

La misión del Papa de enseñar la verdad es inherente a su puesto de guía de la Iglesia. Para él se vuelven todos los bautizados esperando palabras de vida eterna, pues sabemos, por voluntad de Dios, nos habrían de llegar a través del Vicario de Cristo. Por eso, a lo largo de los siglos los Romanos Pontífices se dedicaron con mucho cuidado a la predicación, conscientes de que nadie puede hacerlo con más eficacia, autoridad y bendiciones celestiales que ellos mismos. Continue Reading

Más novedades exegéticas bergoglianas: ¿San Juan Bautista anunció un falso Mesías?

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él” (Jn 1,6). En los textos evangélicos son innumerables los pasajes en los cuales la figura del Bautista es puesta en realce con los más bellos elogios.Continue Reading

La reforma de la Iglesia según Francisco: ¿la verdad de la fe será tenida en cuenta?

Imaginemos un navío de la era de los descubrimientos que partió para una noble misión: llevar a tierras lejanas e inhóspitas el tesoro de la fe y de la civilización por las manos de hombres valientes que se cubrirán de gloria terrena con esa gesta, pero que, sobre todo, serán premiados en el Cielo por abrir a innumerables almas las puertas de la Redención.Continue Reading

Seguir la moral católica ¿cosa de fariseos?

En esta vida terrenal todo pasa, porque está sujeto al tiempo. Desde las criaturas minerales, pasando por los vegetales y los animales, todo pasa inevitablemente. Sin embargo, el hombre ―cuya parte material también pasa, para después volver―, cuando cruza los umbrales del fin del tiempo, ya no pasará, sea para vivir en la felicidad o en la perdición eterna. Continue Reading

Los sacramentos, ¿cuestión de interpretación?

Después de la muerte de Nuestro Señor Jesucristo en la Cruz un soldado perforó su lado con una lanza y de allí salió sangre y agua, símbolo de los sacramentos que serían instituidos por Él para edificación de su Iglesia, la única verdadera.

¿Qué diferencia hay entre la Iglesia Católica y las demás sectas y religiones? ¿Es correcto afirmar que los que profesan otra religión reciben la virtud de la fe? ¿Participamos, de verdad, en la misma fe porque recibimos el mismo bautismo? ¿Puede una persona que no forma parte de la verdadera Iglesia recibir la Cena del Señor?

Frente a “nuevas doctrinas” que emanan del Magisterio y afrontan gravemente nuestra fe y los sacramentos, levantemos nuestra mirada a la Virgen de los Cielos, rezando aquella bella antífona: “Gaude, Maria Virgo, cunctas haereses sola interemisti in universo mundo – Alegraos, Virgen María, porque sólo Vos destruisteis las herejías en el mundo entero”. Veamos lo que nos dice el Denzinger-Bergoglio.

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