¿Un Dios Omnipotente sería incapaz de crear el universo en un solo instante?

“Creo en Dios Padre Todopoderoso…” Así empieza el Credo, así lo rezamos todos los días, así lo creen los cristianos con base en la Revelación.

La maravillosa obra de la creación supera nuestra capacidad de comprensión y nos lleva sin mucho esfuerzo a atribuirla a una inteligencia superior, propia de Alguien mucho más grande que ella misma y que, seguramente, mostró su gran magnificencia en ese acto de crear. Descrito brevemente en el Génesis, nosotros lo contemplamos apenas en la penumbra del misterio. Entretanto, al reconocer que el universo fue hecho por Dios, no ponemos en duda de que así fue según su sabia disposición, sea de modo instantáneo o no. Podemos admitir que la obra de los seis días se extendió por miles de años al igual que duró un minuto. Lo que no podemos es poner límites al atributo de la omnipotencia de Dios la cual, con permiso del pleonasmo, lo puede todo…

Veamos lo que nos enseña el Magisterio →

Si todas las religiones llevan a Dios, ¿para qué sirven, entonces, Jesucristo y la Iglesia?

El delicado tema del diálogo interreligioso conlleva, sin duda, importantes matices. Una verdad presentada de forma parcial o acaso un tanto destorcida puede fácilmente conducir al indiferentismo, según el cual todas las religiones serían caminos hacia Dios y se complementarían mutuamente. Ante semejante concepción, ¿qué necesidad habría de Jesucristo y la Iglesia para la salvación? ¿A la Esposa de Cristo le falta algo que deba recibir de las otras religiones? Veamos qué dicen Francisco y el Magisterio al respecto →

¿El Juicio sin Juez?

El impresionante drama del Juicio universal siempre ha sido provechoso para los fieles y aun en nuestros días su consideración es eficaz para despertar las consciencias y llamar a la conversión. Tema muy pastoral y accesible para todos, aparece con gran claridad y frecuencia en la Sagrada Escritura.

La Iglesia resume esa verdad de fe en las terminantes y sencillas palabras que los católicos todos los días rezamos en el Credo: Cristo ha de venir de los Cielos “a juzgar a vivos y a muertos”. Pero… ¿vendrá como juez o vendrá cómo qué? Entra y encuentra la respuesta

¿La Iglesia ha cerrado las puertas del infierno?

Hay verdades incómodas que quisiéramos olvidar… por comodidad. Aunque esto no nos convenga lo más mínimo, algunos, sin embargo, hacen todo lo posible, pensando que a fuerza de negar una verdad, ésta dejará de serlo.

Hace poco más de un mes leíamos en algunos noticiarios de dudosa religiosidad titulares como estos: “El Papa Francisco revisa la teología del infierno”[1]; “¿Existe el infierno eterno? Papa Francisco estaría abierto a revisar esta idea”[2]; “Papa Francisco revisa dogma del castigo eterno en el infierno”[3]. Para sustentar tesis tan irrisoria en artículos carentes de toda honestidad intelectual, se basaban en una afirmación realizada por el Papa Francisco en la misa con los cardenales recién creados en el último Consistorio.

Como son precisamente estas verdades las que los verdaderos pastores debemos predicar con mayor empeño si, de hecho, queremos trabajar por la salvación de las almas, conviene hacerse algunas preguntas ¿acaso podría el Papa cambiar una verdad revelada? La Iglesia quizá no pueda condenar eternamente pero ¿y Dios? ¿Debe dejarse de predicar el infierno? Veamos lo que nos enseña el Denzinger-Bergoglio →