¿Todos son hijos de Dios? ¿También los ateos?

Dada la triste actualidad del tema, motivada por el llamado “video del Papa”, los sacerdotes del Denzinger-Bergoglio creemos necesario republicar este estudio. Analizamos diversos documentos donde Francisco lanzó la misma idea contenida en el vídeo de que todos, sea cual fuere su religión, son hijos de Dios. No sólo eso, esto lo llegó a afirmar referido, inclusive, a los mismos ateos.

Invitamos a los católicos del mundo a divulgar la verdadera doctrina católica sobre este importantísimo asunto, pidiendo a Dios que intervenga de forma decisiva para iluminar la enorme confusión ocasionada por esta infeliz iniciativa. Nuestra intención no es otra sino, de alguna forma, cooperar con este noble fin. Entra aquí→

El Roscón Interreligioso

A propósito de cierto roscón (ver aquí) servido el día de Reyes, aquí van algunos subsidios para evitar indigestiones comiéndose la habichuela sin cocinar. Que los Santos Magos otorguen a nuestros queridos lectores la prenda buena que tan sólo la doctrina inmortal de la Santa Iglesia les puede proporcionar:Continue Reading

Nos hemos quedado sin palabras…

Hay circunstancias en que las palabras se quedan cortas.

Francisco quiere que este mensaje (ver al final) se difunda por todo el mundo. Sin duda lo conseguirá. Se trata de una novedosa propaganda para las intenciones por la que todos los fieles deberían rezar en unión con el Vicario de Cristo y que desde siempre estuvieron marcadas por una nota de catolicidad genuina. Y estas, sí, estas, son las intenciones para el mes de enero… intenciones ¿del Santo Padre o de Jorge Mario Bergoglio? No lo sabemos. Pero desde el Denzinger-Bergoglio queremos recomendar la lectura de varios estudios que aclaran aún más las doctrinas subyacentes en el pensamiento de Francisco divulgado hoy por el Vaticano.

  1. ¿La “cultura del encuentro” es reconocer que todas las religiones tienen algo bueno para ofrecernos?¿Todas las religiones llevan a Dios?
  2. ¿Lo ateos y de otras religiones también son hijos de Dios?
  3. ¿Los ateos son hijos de Dios y pueden hacer el bien tal como los católicos?
  4. ¿Hay muchas formas de interpretar a Dios? 
  5. ¿No existe un Dios católico?
  6. ¿No hay verdades absolutas?
  7. ¿Se puede alcanzar la paz sin  Jesucristo?
  8. Las diferencias religiosas son apenas interpretación?
  9. ¿No importa la religión y cada uno puede seguir la que crea verdadera?
  10. ¿Cada uno puede seguir su idea de bien y mal?
  11. ¿Cristo dejó de ser el centro del Evangelio?
  12. ¿La fe católica y musulmana es la misma?
  13. ¿Católicos y musulmanes adoramos al mismo Dios?
  14. ¿Ya no existen sectas y todo es “Iglesia”? 
  15. ¿El ecumenismo justifica omitir a Jesucristo para rezar junto con judíos y musulmanes?
  16. ¿Se puede equiparar la catequesis con el yoga o la meditación zen?
  17. ¿Por qué Francisco pide a todos -ateos, excomulgados  o infieles- que recen por él?
  18. ¿Qué es la “espiritualidad ecológica” interconfesional propuesta por la encíclica Laudato Si´?
  19. “Buena onda”, “energías”, la oración… ¿vale todo?
  20. ¿Por qué Francisco pide la bendición a herejes y cismáticos?
  21. ¿ El Espíritu Santo puede conciliar el bien con el mal?
  22. ¿Cómo ver las iglesias cristianas? ¿Sus “ordenaciones” sacerdotales y episcopales deben considerarse?
  23. ¿Hoy en día la educación católica es indiferente?
  24. ¿La Antigua Alianza está vigente y el Judaísmo es un camino de salvación válido?
  25. ¿El ecumenismo es la armonía entre todas las confesiones cristianas?

Ayúdanos también tu a divulgar la doctrina católica


Intenciones de oración del Papa de enero de 2016.

Fuente: The Vatican – Español


Ver también el Roscón Interreligioso…

Benedicto XVI: “El Papa no puede hacer lo que quiere” . Sobre reinas magas y otras innovaciones…

Me parece muy importante que el Catecismo, mencionando los límites del poder de la suprema autoridad de la Iglesia sobre la reforma, recuerde cuál es la esencia del primado, tal como la resaltan los Concilios Vaticanos I y II: el Papa no es un monarca absoluto cuya voluntad es ley; más bien, es el custodio de la antigua Tradición [una de las dos fuentes de la divina revelación – ndr), y el primer garante de la obediencia. No puede hacer lo que quiere, y precisamente por esto puede oponerse a quienes pretenden hacer lo que quieren. La ley a la que debe atenerse no es el actuar ‘ad libitum’, sino la obediencia a la fe. Por lo que, en relación a la liturgia, tiene el deber de un jardinero y no de un técnico que construye coches nuevos y tira los viejos. El ‘rito’, es decir, la forma de celebración y de oración que madura en la fe y en la vida de la Iglesia, es la forma condensada de la Tradición viviente, en la cual la esfera del rito expresa el conjunto de su fe y de su oración, haciendo así que se experimente, al mismo tiempo, la comunión entre las generaciones, la comunión entre los que rezan antes de nosotros y después de nosotros. De este modo, el rito es como un don hecho a la Iglesia, una forma viviente de ‘paradosis'”. (Joseph Ratzinger en el prólogo del libro de Alcuin Reid “Lo sviluppo organico della liturgia” [“El desarrollo orgánico de la liturgia”], Cantagalli, Siena, 2013)

Un mensaje para nuestros días…

“La estrella indicadora de la cuna del Redentor recién nacido desde hace veinte siglos resplandece todavía maravillosa en el cielo de la Cristiandad. Agítense los pueblos, y las naciones conjúrense contra Dios y contra su Mesías (Sal 2, 1-2.); a través de las tempestades del mundo humano, la estrella no conoció, no conoce ni conocerá ocasos; el pasado, el presente y el porvenir son suyos. Ella enseña a no desesperar jamás: resplandece ante los pueblos incluso cuando sobre la tierra, como sobre un océano rugiente por la tempestad, se amontonan negros nubarrones, cargados de ruinas y de calamidades. Su luz es luz de consuelo, de esperanza, de fe inquebrantable, de vida y de seguridad en el triunfo final del Redentor, que desembocará, cual torrente de salvación, en la paz interior y en la gloria para todos aquellos que, elevados al orden sobrenatural de la gracia, habrán recibido el poder de hacerse hijos de Dios, porque de Dios han nacido”. (Pío XII. Radiomensaje de Navidad, 24 de diciembre de 1941)

Jesús lo puede todo, ¿incluso fingir? Los dardos de una nueva cristología

Después de la Encarnación del Verbo y la Redención del género humano la Persona de Nuestro Señor Jesucristo se convirtió en el centro de la Historia. Rendirle culto, servirle y propagar su nombre pasó a ser la más alta finalidad de los bautizados, que nunca se cansaran de conocerlo cada vez más en esta vida mientras esperan el encuentro definitivo con Él en la venidera.

En esta búsqueda estimulada por la fe encuentra su origen la ciencia cristológica que en todos los siglos obtuvo notables avances, particularmente cuando debió vencer tremendos obstáculos como fueron las herejías. El Espíritu Santo nunca dejó de asistir la Iglesia para que conservara la verdad íntegra en lo tocante a la doctrina relativa a su Fundador, pues si las enseñanzas de Cristo son de máxima importancia, las que dicen respecto a su Persona lo son todavía más.

En diversas ocasiones el Papa Francisco ha demostrado interpretaciones muy personales en el campo de la cristología, dignas de atención. Sutiles, enroscadas en bellos discursos, a veces en dichos cortos, expresan ideas que hacen pensar y provocan cierta inquietud.

La afirmación que originó esta entrada, aunque breve, es reveladora de una visión sobre Cristo que necesita aclaraciones. ¡Jesús es la misericordia infinita! No cabe duda cuán agradable es meditar los pasajes evangélicos que demuestran su divina bondad en relación a los pecadores, su disposición de enseñar a todos que a Él se acercaban, curarlos tanto en el alma como en el cuerpo. Pero Jesús también condenó los malos, atacó a los que permanecían obstinadamente en el error, tejió un látigo y con él dispersó palomas, bueyes y ovejas y acarició la espalda de los que habían transformado la casa de Dios en una cueva de ladrones… y eso algunos no lo comprenden o no quieren comprenderlo.

¿Puede ser verdad que Jesús fingió en esas ocasiones una ira que no anidaba en su corazón? ¿Qué es fingir? El diccionario de la Real Academia Española nos ofrece una definición muy clara: “Dar a entender lo que no es cierto // Dar existencia real a lo que realmente no la tiene // Simular, aparentar”. Jesús es Dios y no puede obrar algo imperfecto. Por eso, no puede mentir y engañar. Veamos lo que dice la doctrina católica sobre eso. Entra aquí.