158 – Si nos concentramos en las convicciones que nos unen y recordamos el principio de la jerarquía de verdades, podremos caminar decididamente hacia expresiones comunes de anuncio, de servicio y de testimonio ¡Cuantas cosas podemos aprender unos de otros!

Acababa la última cena y ya el traidor se había retirado para ejecutar su crimen. Jesús, en la sola compañía de sus Apóstoles, elevó al Padre celestial la conocida oración sacerdotal, en la que pide por sus discípulos y en ellos por todos los que formarían parte de su rebaño, o sea, de su única Iglesia, la católica. Los apóstoles, para poder transmitir la doctrina y la fe verdadera, tuvieron que pasar tres años de intensa convivencia con el Divino Maestro. Prueba de ello es que en el colegio apostólico no había discrepancias religiosas: todos poseían la misma fe, la misma doctrina, las mismas enseñanzas.

Ese rico tesoro fue siendo transmitido por ellos y sus sucesores a los católicos de todos los tiempos, incontaminado e imposible de ser modificado por nadie hasta el final de los siglos. En ese depósito de fe se encuentra la base para la unión entre los católicos, conquistada y solidificada por la oración del Divino Maestro: “que todos sean uno” (Jn 17, 21).

Sin embargo, no faltaron herejes que, en pos de un extraño sincretismo, tergiversaron esas palabras, afirmando que Jesús en este momento pidió para que todas las religiones se unieran. Y mucho peor, que su Iglesia buscara en las otras algo que pudiese enriquecerla en la fuerza y plenitud de su anuncio evangélico.

Para evitar esa idea que subconscientemente se encuentra en la cabeza de más de uno, veamos en este estudio cual es la verdadera concepción de ecumenismo, si el anuncio de las otras religiones es verdadero y si los católicos podemos buscar algo en ellas sin injuriar a nuestra Santa Madre Iglesia.

 

Francisco

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Cita ACita BCita C

 Enseñanzas del Magisterio

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ContenidoAutores

I – El único anuncio cristiano válido y legítimo es el confiado a la Iglesia Católica, no a cualquier confesión religiosa aunque se considere seguidora de Jesucristo
II
– ¿En qué consiste el verdadero ecumenismo?
III – Los adeptos de confesiones cristianas apartadas de la Iglesia son herejes. ¿Nos tienen que enseñar algo?

I – El único anuncio cristiano válido y legítimo es el confiado a la Iglesia Católica, no a cualquier confesión religiosa aunque se considere seguidora de Jesucristo

Tertuliano

No debemos recibir otros predicadores sino los que Cristo envió

San Ignacio de Antioquía

No escuchéis quien no habla de Jesucristo en la verdad

Benedicto XVI

El anuncio de la verdad del Evangelio pertenece a la misión de la Iglesia

Juan Pablo II

El anuncio de Cristo y el diálogo interreligioso no son equivalentes ni intercambiables

Pablo VI

El mensaje evangélico que pertenece a la Iglesia es único y no admite sincretismo

Congregación para la Doctrina de la fe

El anuncio del Evangelio pertenece a la Iglesia y es su tarea principal
La Iglesia se sabe portadora de una fidelidad radical a la Palabra de Dios, establecida por Cristo hasta el fin de los tiempos
Hoy se elaboran propuestas teológicas en las cuales la revelación cristiana de la Iglesia pierde su carácter de verdad absoluta
Muchos engañan a los fieles diciendo que su firmeza en la fe esconde una actitud de intolerancia

Pío XI

El culto verdadero se conserva solamente en la Iglesia Católica. Que nadie se engañe con pertinaces discusiones

Concilio Vaticano I (XX Ecuménico)

La Iglesia recibió el encargo de enseñar y tiene el deber de proscribir el error para que nadie se engañe

Gregorio XVI

Los que no tienen la verdadera fe están contra Cristo

Pío XI

Es falsa la opinión de los que piensan que todas las religiones son, con poca diferencia, buenas y laudables

Sagradas Escrituras

Si alguien anuncia un Evangelio diferente ¡sea anatema!

II – ¿En qué consiste el verdadero ecumenismo?

Pío IX

El más grande deber de la caridad es sacar de las tinieblas del error a los que están fuera de la verdad de la Iglesia Católica

Juan Pablo II

El verdadero diálogo ecuménico es el “diálogo de la conversión”

Congregación para la Doctrina de la fe

Para que el diálogo sea constructivo no basta apertura, sino fidelidad a la identidad de la fe católica
Fuera de la verdad nunca podrá haber verdadera unión

Pablo VI

El diálogo no debe ser compromiso ambiguo de los principios de pensamiento y acción

Juan Pablo II

Una comunión que traiciona la verdad es injuriosa a Dios

Pío X

La fraternidad no puede ser tolerancia del error

Pío XII

Error de los que buscan la unidad a costa de la integridad de la Fe
No es lícito disimular la verdad con el pretexto de promover la concordia

Congregación para la Doctrina de la Fe

El auténtico empeño ecuménico exige claridad en la presentación de la fe

Concilio Vaticano II (XXI Ecuménico)

Nada es tan ajeno al ecumenismo como el falso irenismo

Comisión Teológica Internacional

El diálogo entre las religiones no puede dar lugar al sincretismo

Pío XI

La diversidad de opiniones lleva al menosprecio de la religión

Pablo VI

No podemos compartir variadas expresiones religiosas o quedar indiferentes, como si todas fuesen equivalentes

Congregación para la Doctrina de la Fe

La actitud que deben tomar los obispos frente al falso ecumenismo

Pío IX

Desde su origen, la Iglesia buscó anatematizar a los que hacen traición al depósito de la fe

Sagradas Escrituras

No hay que ceder a la imposición de los falsos hermanos, a fin de preservar la verdad del Evangelio

Santo Tomás de Aquino

El diálogo con los no católicos debe ser hecho sólo por quien es firme en la fe y con el fin de la conversión de aquellos

III – Los adeptos de confesiones cristianas apartadas de la Iglesia son herejes. ¿Nos tienen que enseñar algo?

Sagradas Escrituras

Dar la bienvenida a quién no se mantiene en la doctrina de Cristo es hacerse cómplice de sus malas acciones

Pío XI

Prohibición de todo trato con los que no profesan la verdadera doctrina

San Cipriano de Cartago

Quien recoge en otra parte disipa la Iglesia de Cristo

San Ireneo de Lyon

No es necesario buscar en otros lo que en la Iglesia ha de recibir fácilmente

San Vicente de Lerins

Lo que está fuera de lo que la Iglesia siempre ha creído no tiene nada que ver con la religión

León XIII

Abrazar a cualesquiera de cualquier religión es arruinar a la católica

León I Magno

Los católicos deben huir de los herejes

León XII

El Dios verdadero no aprueba las sectas que profesan enseñanzas falsas

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