42 – Si la gente está herida, ¿qué hace Jesús? ¿Le reprocha porque esté herida? No, viene y la lleva sobre sus hombros

Imaginemos un mendigo enfermo que aparece pidiendo ayuda a las puertas de un hospital atendido por religiosos. De inmediato es atendido por ellos con palabras de compresión: “Como no, hijo mío, aquí las puertas están abiertas para todos”. Al analizar su estado de salud, se descubre que el pobre hombre tiene una enfermedad contagiosa y mortal, aunque, gracias a Dios, aún está a tiempo de ser curado. ¿Qué hacer? Por su bien, el de los demás enfermos y el de todo el entorno, hay que aislarlo convenientemente y empezar un tratamiento quizá largo y doloroso. Sin embargo, el enfermo no quiere someterse a la necesaria cuarentena y mucho menos al duro proceso…, por eso llora, se queja de que está siendo puesto de lado, y grita que no tiene fuerzas para una vida tan dura, pues creía que en el hospital encontraría amor y cariño…

Tantos son sus gritos que llegan a oídos de los demás pacientes y hasta del director de la casa de salud. ¿Qué reacción cabe esperar del director? ¿Sería “un acto de caridad” conducir el enfermo a un cuarto colectivo dejándolo sin tratamiento alguno y exponiendo los demás internos al contagio? ¿Alguien se atrevería a acusar este director de injusto y poco comprensivo por exigirle que acepte el tratamiento para poder permanecer en el hospital? Es esta una parábola que Jesús podría contar hoy a ciertos fariseos del tercer milenio, pues el cargar a los hombros al enfermo, no exime de la necesidad de aplicar la necesaria medicina.

Francisco

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Enseñanzas del Magisterio

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Autores

Benedicto XVI

La corrección fraterna cura la herida
Frente al mal no hay que callar, pues corregir es una obra de misericordia
Dios concede el perdón para que en adelante no pequemos más
Costumbres vinculadas al pecado no hacen un mundo nuevo

Juan Pablo II

Las palabras de Jesús no pueden ser pasadas por alto: “No peques más”
Las puertas están abiertas, pero son estrechas
Reintegrar al penitente amonestándolo paternalmente

Pío XI

El que no tiene virtudes interiores no es apto para el apostolado

Pío X

Hace daño a los hermanos quien se queda sólo en palabras complacientes
Tolerar el error no es caridad
Conviene cortar un miembro para salvar al cuerpo
Se equivocan los que silencian las gravísimas obligaciones de la fe cristiana
Dios pide cuentas a quien omite la corrección
Si los llamados a dedicarse a la Iglesia no dan buen ejemplo, no arrastran a otros

León XIII

Hay que defender la sal para que no se pierda todo sabor

Congregación para el Clero

La finalidad del cristiano es la santidad

Catecismo Romano

Las puertas están abiertas a los que hacen propósito de no pecar más

San Juan Crisóstomo

Imitemos a Jesús amonestando y amenazando

San Ireneo de Lyon

Un consejo de Dios Misericordioso: “Enderezad vuestra conducta”

San Agustín

Jesús quiere que cambiemos de vida

Santo Tomás de Aquino

La corrección fraterna es el más importante acto de la caridad

Sagrada Escrituras

No ayudes al pecador empedernido

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