San Elredo de Rieval…

… juzga la idea de la pérdida del Niño Dios en el Templo que tiene Francisco

  • En este episodio Jesús da ejemplo de renuncia a la propia voluntad

“¿Por qué, dice, me buscabais? ¿No sabíais que debo ocuparme de las cosas de mi Padre?” (Lc 2, 49). Aquí comienza ya a revelar el secreto de los misterios celestes en los que por tres días estuvo ocupado. Para dar un ejemplo más visible y excelente de humildad y de obediencia, de renuncia a la propia voluntad y de sumisión a los mandatos de los mayores, aun cuando para ello fuera preciso abandonar una ocupación más útil, deja las cosas tan sublimes, tan útiles, tan necesarias en que estaba entretenido, para someterse a la voluntad de los mayores. Así lo afirma el Evangelista: “Y bajó con ellos y les estaba sujeto” (Lc 2, 51). (San Elredo de Rieval. Exposición sobre el pasaje del evangelio cuando Jesús tenía doce años, n. 8)

  • “¿Por qué te portaste así con nosotros?” — La pregunta no es un reproche, sino una exclamación de amor

Hijo, ¿por qué te portaste así con nosotros? He aquí que tu padre y yo te venimos buscando con gran dolor” (Lc 2, 48). Una vez más te pregunto, Señora mía: ¿por qué te afligías? Creo que no temías ni al hambre, ni a la sed, ni a la desnudez del Niño, pues sabías que era Dios, sino que te afligías por verte privada, aunque por poco tiempo, de las delicias inefables de su presencia. Porque el Señor Jesús es tan dulce para los que lo gustan, tan bello para los que lo contemplan, tan suave para los que lo abrazan, que su ausencia, aunque brevísima, causa el dolor más agudo. (San Elredo de Rieval. Exposición sobre el pasaje cuando Jesús tenía doce años, n. 8)

Print Friendly, PDF & Email