San Cirilo de Jerusalén…

… juzga la idea de Francisco de que dentro de otros cultos se obtienen beneficios espirituales y se da gloria a Dios

  • Dios no acepta el culto de quienes no adoran al Hijo

El Padre se indigna cuando el Hijo unigénito es privado de su honor. Un rey considera grave que alguien insulte a un simple soldado. Por tanto, si se trata indecorosamente a alguien de las personas más honorables, compañeros o amigos, más se enciende la propia cólera. Y si alguien injuria al Hijo único del Rey, ¿quién aplacará y suavizará al Padre del Hijo unigénito de tal modo conmovido? Si alguien, por consiguiente, quiere ser piadoso para con Dios, adore al Hijo; de otro modo, el Padre no admitirá su culto. (San Cirilo de Jerusalén. Catequesis X, Un solo Señor, Jesucristo, n. 1-2)

… juzga la idea de “Pan de Vida” que tiene Francisco

  • La Eucaristía es pan celestial y bebida saludable

Existían también, en la antigua Alianza, los panes de la proposición; pero, puesto que se referían a una alianza caduca, tuvieron un final. Pero, en la nueva Alianza, el pan es celestial y la bebida saludable, y santifican el alma y el cuerpo. Pues, como el pan le va bien al cuerpo, así también el Verbo [Cristo] le va bien al alma. (San Cirilo de Jerusalén. Catequesis XXII, El Cuerpo y la Sangre del Señor, n. 5)

… juzga la idea de Francisco de que católicos y musulmanes adoran al mismo Dios

  • El Padre no admite el culto de quien no adora al Hijo y se indigna cuando es privado de su honor

El Padre se indigna cuando el Hijo unigénito es privado de su honor. Un rey considera grave que alguien insulte a un simple soldado. Por tanto, si se trata indecorosamente a alguien de las personas más honorables, compañeros o amigos, más se enciende la propia cólera. Y si alguien injuria al Hijo único del Rey, ¿quién aplacará y suavizará al Padre del Hijo unigénito de tal modo conmovido?
Si alguien
, por consiguiente, quiere ser piadoso para con Dios, adore al Hijo; de otro modo, el Padre no admitirá su culto. (San Cirilo de Jerusalén. Catequesis X, Un solo Señor, Jesucristo, n. 1-2)

… juzga la oración hecha por Francisco en el encuentro ecuménico e interreligioso de Sarajevo

  • El Padre se indigna cuando el Hijo unigénito es privado de su honor

Aquellos a quienes se ha enseñado a creer en “un solo Dios, Padre todopoderoso”, deben creer también en el Hijo unigénito. Pues “todo el que niega al Hijo tampoco posee al Padre” (1 Jn 2, 33). “Yo soy la puerta” (Jn 10, 9), dice Jesús. “Nadie va al Padre sino por mi” (Jn 14, 6). Si niegas la puerta, te permanecerá cerrado el conocimiento que lleva al Padre. “Nadie conoce bien al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar” (Mt 11, 27b). Pues si niegas a aquel que revela, permanecerás en la ignorancia. Dice una sentencia en los Evangelios: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; el que rehúsa creer en el Hijo, no verá la vida, sino que la cólera de Dios permanece sobre él” (Jn 3, 36). El Padre se indigna cuando el Hijo unigénito es privado de su honor. Un rey considera grave que alguien insulte a un simple soldado. Por tanto, si se trata indecorosamente a alguien de las personas más honorables, compañeros o amigos, más se enciende la propia cólera. Y si alguien injuria al Hijo único del Rey, ¿quién aplacará y suavizará al Padre del Hijo unigénito de tal modo conmovido?
Si alguien, por consiguiente, quiere ser piadoso para con Dios, adore al Hijo; de otro modo, el Padre no admitirá su culto. El Padre exclamó desde el cielo diciendo: “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco” (Mt 3, 17). En el Hijo se complugo el Padre. Si tú no encuentras también en él tu complacencia, no tendrás la vida. No te dejes arrastrar por los judíos, que mala y astutamente dicen, sí, que hay un solo Dios. Pero, junto a este reconocimiento de que solo hay un Dios, reconoce a la vez que existe un Hijo único de Dios. No he sido yo el primero en decir esto, sino que acerca de la persona del Hijo dice el salmista: “Voy a anunciar el decreto de Yahvé: Él me ha dicho: ‘Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy’” (Ps 2, 7). No atiendas, pues, a lo que dicen los judíos, sino a lo que hablan los profetas. ¿Te asombras de que desprecien las voces de los profetas cuando ellos mismos los lapidaron y entregaron a la muerte? (San Cirilo de Jerusalén. Un solo Señor, Jesucristo, Catequesis X, n. 1-2)

  • Los judíos no aceptan al Hijo, con lo que son contrarios a sus propios profetas

Y es por razón de los judíos por lo que hemos de sentir estas cosas más sublimes. Pues ellos admiten en sus enseñanzas que solo hay un único Dios (a pesar de que a veces lo han negado mediante el culto a los ídolos). Pero no lo aceptan como Padre de nuestro Señor Jesucristo. Con lo cual son de sentir contrario a sus propios profetas, que afirman en la Sagrada Escritura: “Tu eres mi hijo, yo te he engendrado hoy” (Ps 2, 7). Viven agitados hasta el día de hoy y “conspiran aliados contra Dios y contra su Ungido” (Ps 2, 2), creyendo poder conseguir el favor del Padre sin mostrar piedad hacia el Hijo. Con ello ignoran que nadie va al Padre sino por el Hijo (Jn 14, 6), que dice: “Yo soy la puerta” (Jn 10, 9) y “Yo soy el camino” (Jn 14, 6). Así, pues, quien rechaza el camino que conduce al Padre y niega la puerta, ¿cómo podrá tener con honor acceso hasta Dios? (San Cirilo de Jerusalén. El Señorío del Dios Único, Catequesis VI, n. 2)

… juzga la idea de la omnipotencia de Dios que tiene Francisco

  • Nada se encuentra sustraído al poder de Dios

Nada, pues, se encuentra sustraído al poder de Dios. De él dice la Escritura: ‘Toda cosa es sierva suya’ (Sal 119, 91). (San Cirilo de Jerusalén, Catequesis bautismal, 8, 5) 

Print Friendly, PDF & Email