2 – Una relectura del Evangelio a la luz de la cultura contemporánea

Uno de los documentos centrales del Concilio Vaticano II enseña que “la Iglesia escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio”. Francisco, a su vez, insinúa que el evangelio ha de ser releído a la luz de la cultura moderna ¿Debe la Iglesia someterse a los principios de la civilización moderna o, más bien, iluminarla con su enseñanza?

Francisco

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Cita ACita B

 Enseñanzas del Magisterio

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Autores

Concilio Vaticano II

La luz del Evangelio debe iluminar la acción de la Iglesia en la época presente

Para cumplir esta misión es deber permanente de la Iglesia escrutar a fondo los signos de la época e interpretarlos a la luz del Evangelio, de forma que, acomodándose a cada generación, pueda la Iglesia responder a los perennes interrogantes de la humanidad sobre el sentido de la vida presente y de la vida futura y sobre la mutua relación de ambas (Constitución Pastoral Gaudium et Spes (n. 4), sobre la Iglesia en el mundo actual, promulgado en 7 de diciembre de 1965)

La misión de la Iglesia es enseñar la verdad de la cual es depositaria

Los fieles, en la formación de su conciencia, deben prestar diligente atención a la doctrina sagrada y cierta de la Iglesia . Pues por voluntad de Cristo la Iglesia católica es la maestra de la verdad, y su misión consiste en anunciar y enseñar auténticamente la verdad, que es Cristo, y al mismo tiempo declarar y confirmar con su autoridad los principios de orden moral que fluyen de la misma naturaleza humana (Declaración Dignitatis Humane sobre la libertad religiosa, promulgado en 7 de diciembre de 1965)

Concilio de Trento

Sólo la Iglesia puede interpretar válidamente las Escrituras

Además, para reprimir los ingenios petulantes, decreta que nadie, apoyado en su prudencia, sea osado a interpretar la Escritura Sagrada, en materias de fe y costumbres, que pertenecen a la edificación de la doctrina cristiana, retorciendo la misma Sagrada Escritura conforme al propio sentir, contra aquel sentido que sostuvo y sostiene la santa madre Iglesia, a quien atañe juzgar del verdadero sentido e interpretación de las Escrituras Santas. (Denzinger-Hünermann 1507. Concilio de Trento, sesión cuarta, 8 de abril de 1546, b. Decreto sobre la edición “Vulgata” de la Biblia y sobre el modo de interpretar la Sagrada Escritura)

CELAM

El Evangelio ilumina la esfera temporal y no al contrario

n. 559. La tentación de otros grupos, por el contrario, es considerar una política determinada como la primera urgencia, como una condición previa para que la Iglesia pueda cumplir su misión. Es identificar el mensaje cristiano con una ideología y someterlo a ella, invitando a una “relectura” del Evangelio a partir de una opción política (Cfr. Juan Pablo II, Discurso inaugural I, 4. AAS LXXI p. 190). Ahora bien, es preciso leer lo político a partir del Evangelio y no al contrario. (CELAM, Puebla 1979)

Benedicto XVI

El gran riesgo de leer el Evangelio sin la luz de la fe

29. Otro gran tema que surgió durante el Sínodo, y sobre el que ahora deseo llamar la atención, es la interpretación de la Sagrada Escritura en la Iglesia. Precisamente el vínculo intrínseco entre Palabra y fe muestra que la auténtica hermenéutica de la Biblia sólo es posible en la fe eclesial, que tiene su paradigma en el sí de María. San Buenaventura afirma en este sentido que, sin la fe, falta la clave de acceso al texto sagrado: «Éste es el conocimiento de Jesucristo del que se derivan, como de una fuente, la seguridad y la inteligencia de toda la sagrada Escritura. Por eso, es imposible adentrarse en su conocimiento sin tener antes la fe infusa de Cristo, que es faro, puerta y fundamento de toda la Escritura».[84] E insiste con fuerza santo Tomás de Aquino, mencionando a san Agustín: «También la letra del evangelio mata si falta la gracia interior de la fe que sana».[85] (Benedicto XVI, Exhortación Apostólica Postsinodal Verbum Domini, al Episcopado, al Clero, a las Personas Consagradas y a los Fieles Laicos sobre La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia, 30 de diciembre de 2010)

Las Escrituras iluminan las existencia humana
La Palabra de Dios ha de ser la inspiración de las autoridades temporales

100. Por eso, a la luz de las palabras del Señor, reconocemos los «signos de los tiempos» que hay en la historia y no rehuimos el compromiso en favor de los que sufren y son víctimas del egoísmo. El Sínodo ha recordado que el compromiso por la justicia y la transformación del mundo forma parte de la evangelización. […] A este respecto, los Padres sinodales han pensado particularmente en los que están comprometidos en la vida política y social. La evangelización y la difusión de la Palabra de Dios han de inspirar su acción en el mundo en busca del verdadero bien de todos, en el respeto y la promoción de la dignidad de cada persona. (Benedicto XVI, Exhortación Apostólica Postsinodal Verbum Domini, al Episcopado, al Clero, a las Personas Consagradas y a los Fieles Laicos sobre La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia, 30 de diciembre de 2010)

Gregorio XVI

La Iglesia no es una institución que deba ser renovada según criterios humanos

6. En efecto, constando, según el testimonio de los Padres de Trento[12], que la Iglesia recibió su doctrina de Cristo Jesús y de sus Apóstoles, que es enseñada por el Espíritu Santo, que sin cesar la sugiere toda verdad, es completamente absurdo e injurioso en alto grado el decir que sea necesaria cierta restauración y regeneración para volverla a su incolumidad primitiva, dándola nueva vigor, como si pudiera ni pensarse siquiera que la Iglesia está sujeta a defecto, a ignorancia o a cualesquier otras imperfecciones. Con cuyo intento pretenden los innovadores echar los fundamentos de una institución humana moderna, para así lograr aquello que tanto horrorizaba a San Cipriano, esto es, que la Iglesia, que es cosa divina, se haga cosa humana[13]. […] 18. Sólo los soberbios, o más bien los ignorantes, pretenden sujetar a criterio humano los misterios de la fe, que exceden a la capacidad humana, confiando solamente en la razón, que, por condición propia de la humana naturaleza, es débil y enfermiza. [Nota 12: Sess. 13 dec. de Euchar. in prooem, Nota 13: Ep. 52 ed. Baluz]. (Gregorio XVI, encíclica “Mirari vos arbitramur”, promulgada el 15 de agosto de 1832)

Pío IX

Gran peligro de buscar composiciones entre la Iglesia y el mundo

En estos tiempos de confusión y de desorden, no es raro ver cristianos, católicos –hasta los hay en el clero secular, en los claustros- que siempre tienen en los labios la palabra de término medio, de conciliación, de transacción. Pues bien! no vacilo en declararlo: esos hombres están en un error, y no los miro como los enemigos menos peligrosos de la Iglesia. Vivimos en una atmósfera corrompida, pestilencial; sepamos preservarnos de ella; no nos dejemos emponzoñar por las falsas doctrinas, que todo lo pierden, so pretexto de salvarlo todo. (Pío IX, discurso en la iglesia de Aracoeli, 17 de septiembre de 1861)

Condenación de la doctrina que promueve una alianza con la modernidad

El Romano Pontífice puede y debe reconciliarse y transigir con el progreso, con el liberalismo y con la civilización moderna. (Denzinger-Hünermann 2980. Sílabo o recopilación de errores que se proscribieron en diversas declaraciones de Pío IX publicado el 8 de diciembre de 1864, nº 80)

Pío X

Condenación de la doctrina que promueve un ajuste de la Revelación a la modernidad

64. El progreso de las ciencias demanda que se reformen los conceptos de la doctrina cristiana sobre Dios, la creación, la revelación, la persona del Verbo Encarnado y la redención (Denzinger-Hünermann 3464, Pío X,  Lamentabili sine exitu, decreto sobre los errores del “Modernismo” de Pio X, promulgado en 3 de Julio de 1907)

Pablo VI

La influencia del Evangelio debe iluminar todas las esferas de acción humana

19. […] para la Iglesia no se trata solamente de predicar el Evangelio en zonas geográficas cada vez más vastas o poblaciones cada vez más numerosas, sino de alcanzar y transformar con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que están en contraste con la palabra de Dios y con el designio de salvación. (Pablo VI, Exhortación Apostólica Evangelii Nuntiandi al Episcopado, al Clero y a los Fieles de toda la Iglesia acerca de la Evangelización en el Mundo Contemporáneo, 8 de diciembre de 1975)

El Evangelio es capaz de iluminar, regenerar y enriquecer cualquier cultura

20.[…] El Evangelio y, por consiguiente, la evangelización no se identifican ciertamente con la cultura y son independientes con respecto a todas las culturas. Sin embargo, el reino que anuncia el Evangelio es vivido por hombres profundamente vinculados a una cultura, y la construcción del reino no puede por menos de tomar los elementos de la cultura y de las culturas humanas. Independientes con respecto a las culturas, Evangelio y evangelización no son necesariamente incompatibles con ellas, sino capaces de impregnarlas a todas sin someterse a ninguna. La ruptura entre Evangelio y cultura es sin duda alguna el drama de nuestro tiempo, como lo fue también en otras épocas. De ahí que hay que hacer todos los esfuerzos con vistas a una generosa evangelización de la cultura, o más exactamente de las culturas. Estas deben ser regeneradas por el encuentro con la Buena Nueva. Pero este encuentro no se llevará a cabo si la Buena Nueva no es proclamada. (Pablo VI, Exhortación Apostólica Evangelii Nuntiandi al Episcopado, al Clero y a los Fieles de toda la Iglesia acerca de la Evangelización en el Mundo Contemporáneo, 8 de diciembre de 1975)


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