80 – Quien pregunta “por qué” a Dios también hace oración

¿Por qué existe el sufrimiento? ¿Qué hice yo para sufrir? Estas son algunas de las preguntas que el ser humano se hace a si mismo desde que el mundo es mundo. Pero uno no obtiene la respuesta si no se centra en Cristo porque solo Jesús la enseñó con el ejemplo de su propia vida. Sin embargo, si es verdad que Cristo fue ejemplo en el sufrimiento, ¿se puede decir que en algún momento se rebeló contra el Padre? En la desolación que siente el alma en la “noche oscura” de la vida, ¿es lícito blasfemar contra Dios? ¿O rebelarse? ¿Impacientarse? Veamos…

Francisco

papafrancisco

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Enseñanzas del Magisterio

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ContenidoAutores
I – Jesucristo predicó y practicó la obediencia total. Su sumisión al Padre es testimonio de que no se rebeló contra Él en la Cruz
II – El verdadero significado del clamor de Jesús: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”
III – ¿Cuál es la oración agradable a Dios?

I – Jesucristo predicó y practicó la obediencia total. Su sumisión al Padre es testimonio de que no se rebeló contra Él en la Cruz

Sagradas Escrituras

“Si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad”
En medio de su angustia, Cristo oraba con más intensidad
“Mi alimento es hacer la voluntad del Padre”
Jesucristo vino a este mundo para obedecer
No busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió
Lo que Cristo habla y el modo como habla es determinado por el Padre
En Cristo no hay injusticia
Hacer la voluntad de Dios es edificar sobre la roca
La obediencia nos hace hermanos y hermanas de Jesús
Dios sólo escucha a los que hacen su voluntad

II – El verdadero significado del clamor de Jesús: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”

Sagradas Escrituras

La oración del justo perseguido y su confianza en Dios

San Juan Crisóstomo

Honra a su Padre y no lo contraría

Orígenes

Jesús comparó la gloria del Padre con lo que padecía

San Hilario

Habla así porque es hombre, pero muere prometiendo el Paraíso porque es Dios

Orígenes

No dijo esto como lo dicen los hombres: dijo que el Padre lo había abandonado para que aquel pueblo recibiera lo que merecía

Benedicto XVI

Jesús se identifica con los justos de todos los tiempos que sufren

Catecismo de la Iglesia Católica

Cristo nos asumió desde el alejamiento con relación a Dios hasta el punto de poder decir en nuestro nombre: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”

Juan Pablo II

En la oscuridad la fe orienta a un reconocimiento confiado en Dios
El aspecto más paradójico de la vida del Salvador
El grito en la cruz no es señal de desesperación sino de amoroso ofrecimiento

Benedicto XVI

El sufrimiento de Jesús es nuestro consuelo

III – ¿Cuál es la oración agradable a Dios?

Benedicto XVI

La oración requiere fe en la bondad divina
Debemos pedir lo que es digno de Dios

Catecismo Romano

Reconocimiento de que Dios es principio y fuente de todo bien

Catecismo de la Iglesia Católica

El que no quiere actuar habitualmente según el Espíritu de Cristo tampoco podrá orar habitualmente en su Nombre

Liturgia de las Horas

La oración debe ser concorde con lo que Dios es

Juan Pablo II

Reconocimiento de nuestros límites y de nuestra dependencia

Benedicto XVI

En la oración se adquiere la fuerza para sufrir en unión con Cristo

Descubre otra innovación:  

¿La firmeza en la fe, primera exigencia del Código de Derecho Canónico para los nombramientos episcopales, es ahora un criterio secundario?