Sínodo de los Obispos…

… juzga la idea de Francisco de renunciar a la propia cultura en beneficio de los refugiados

  • El sincretismo y el relativismo moral traen como consecuencia la pérdida del sentido de Dios

En la religiosidad de los pueblos de América no faltan, a veces, elementos ajenos al cristianismo que, en ocasiones, llegan a formar una suerte de sincretismo construido sobre la base de creencias populares, o que en otros casos desorientan a los creyentes desviándolos hacia sectas o movimientos pararreligiosos. […] Por otra parte, se constata en el aspecto religioso una mentalidad secularista que va llevando, poco a poco, a las personas hacia el relativismo moral y hacia el indiferentismo religioso. […] El progresivo indiferentismo religioso lleva a la pérdida del sentido de Dios y de su santidad, lo cual a su vez se traduce en una pérdida del sentido de lo sacro, del misterio y de la capacidad de admirarse, como disposiciones humanas que predisponen al diálogo y al encuentro con Dios. Tal indiferentismo lleva casi inevitablemente a una falsa autonomía moral y a un estilo de vida secularista que excluye a Dios. (Sínodo de los Obispos. Lineamenta de la asamblea especial para América, n. 18-19, 1 de agosto de 1996)

… juzga la idea de ecumenismo que tiene Francisco

  • El encuentro con Jesús no deja nada como antes

Este encuentro con Jesús, gracias a su Espíritu, es el gran don del Padre a los hombres. Es un encuentro al cual nos prepara la acción de su gracia en nosotros. Es un encuentro en el cual nos sentimos atraídos, y que mientras nos atrae nos transfigura, introduciéndonos en dimensiones nuevas de nuestra identidad, haciéndonos partícipes de la vida divina (cf. 2 P 1,4). Es un encuentro que no deja nada como era antes, sino que asume la forma de la metanoia, de la conversión, como Jesús mismo pide con fuerza (cf. Mc 1,15). (Sínodo de los Obispos. XIII Asamblea General Ordinaria, La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana, Instrumentum Laboris, n. 19, 2012)

… juzga la idea de Francisco de que Dios no condena nunca

  • El encuentro con Jesús no deja nada como era antes

Este encuentro con Jesús, […] es un encuentro que no deja nada como era antes, sino que asume la forma de la metanoia, de la conversión, como Jesús mismo pide con fuerza (cf. Mc 1, 15). […] Es un encuentro que nos hace capaces de hacer cosas nuevas y de dar testimonio, gracias a las obras de conversión anunciadas por los Profetas (cf. Jr 3, 6ss; Ez 36, 24-36), de la transformación de nuestra vida. (Sínodo de los Obispos. XIII Asamblea General Ordinaria, La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana, Instrumentum Laboris, n. 19, 27 de mayo de 2012)

… juzga la idea de anunciar el Evangelio que tiene Francisco

  • El anuncio del Evangelio debe estar anclado en la tradición de la Iglesia

El Concilio Vaticano II y la nueva evangelización son también temas frecuentes en el magisterio de Benedicto XVI. En su discurso de augurios navideños a la Curia Romana en el 2005 ―en coincidencia con el cuadragésimo de la clausura del Concilio― él ha subrayado, frente a una “hermenéutica de la discontinuidad y de la ruptura”, la importancia de la “‘hermenéutica de la reforma’, de la renovación dentro de la continuidad del único sujeto-Iglesia […]”. Las mencionadas orientaciones de Benedicto XVI, en sintonía con sus predecesores, son una guía segura para afrontar el tema de la transmisión de la fe en la nueva evangelización, en una Iglesia atenta a los desafíos del mundo actual, pero firmemente anclada en su viva tradición, de la cual forma parte el Concilio Vaticano II. (Sínodo de los Obispos. XIII Asamblea general ordinaria, La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana, Instrumentum laboris, n. 14, 19 de junio de 2012)

… juzga la idea de Francisco de que el Corán es un libro de paz

  • Situación de los cristianos en los países árabes

En Irak, la guerra ha desencadenado las fuerzas del mal en el país, en las confesiones religiosas y las corrientes políticas. Ella ha sembrado víctimas entre todos los iraquíes, pero los cristianos estaban entre las principales víctimas, porque representan la comunidad iraquí más exigua y débil, y la política mundial no la tiene en mínima consideración.
En Líbano, los cristianos están profundamente divididos en el plan político y confesional y nadie tiene un proyecto que pueda ser aceptado por todos. En Egipto, el crecimiento del Islam político, por un lado, y, por otro, la actuación de los cristianos en relación a la sociedad civil hace con que la vida esté expuesta a la intolerancia, a la desigualdad y a la injusticia. Además, esta islamización penetra en las familias también por los mass media y la escuela, cambiando las mentalidades que, inconscientemente, se islamizan. En numerosos países, el autoritarismo, es decir, la dictadura, lleva a la población ―incluso los cristianos― a soportar todo en silencio para salvar lo esencial. En Turquía, el concepto actual de “laicidad” presenta aun problemas a la plena libertad religiosa del país.
Esta situación de los cristianos en los países árabes fue descrita en el párrafo 13 de la 10ª Carta Pastoral de los Patriarcas Católicos (2009). La conclusión estigmatiza la actitud derrotista: “Frente a estas diversas realidades, unos se mantienen firmes en su fe y en su compromiso en la sociedad, compartiendo todos los sacrificios y contribuyendo para el proyecto social común. Otros, al revés, pierden el valor y ya no tienen confianza en la sociedad y en su capacidad de garantizar la igualdad entre todos los ciudadanos. Debido a esto abandonan cualquier compromiso y se retiran en su Iglesia y en sus instituciones, viviendo en núcleos aislados, sin interactuar con la sociedad (Consejo de los Patriarcas Católicos del Oriente, 10ª Carta Pastoral sobre el cristiano árabe frente a los desafíos contemporáneos: “El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado (Rom 5, 5)”, Secretariado General, Bkerké, 2009, §13 ff.). (Sínodo de los Obispos. Asamblea Especial para Medio Oriente, Lineamenta, n. 19-21, 8 de diciembre de 2009)

  • Conversiones de cristianos al Islam bajo presión, para librarse de las obligaciones de los no musulmanes

En el Medio Oriente, libertad de religión significa, normalmente, libertad de culto. No se trata, por lo tanto, de libertad de conciencia, es decir, de la libertad de renunciar a la propia religión o de creer en otra. En el Medio Oriente, la religión es, en general, una elección social y hasta nacional, no individual. Cambiar de religión es considerado traición a la sociedad, a la cultura y a la nación construida principalmente en una tradición religiosa.
La conversión es vista como fruto de un proselitismo interesado, no de una convicción religiosa auténtica. La conversión del judío y del musulmán son muchas veces prohibidas por las leyes del Estado. También el cristiano experimenta una presión y una oposición, aunque mucho más leve, por parte de la familia o de la tribu a que pertenece, pero permanece libre de hacerlo. Muchas veces, la conversión de cristianos no se verifica por convicción religiosa, sino por intereses personales o bajo la presión del proselitismo musulmán, especialmente para poder libertarse de las obligaciones delante las dificultades familiares. (Sínodo de los Obispos. Asamblea Especial para Medio Oriente, Lineamenta, n. 22-23, 8 de diciembre de 2009)

  • Imposición de un modo de vida islámico a la sociedad

En su última carta pastoral, los Patriarcas Católicos del Medio Oriente afirman: “El crecimiento del Islam político, a partir de los años 70, es un fenómeno saliente que repercute en la región y en la situación de los cristianos en el mundo árabe. Este Islam político incluye diversas corrientes religiosas que desearían imponer un modo de vida islámico a las sociedades árabes, turcas o iraníes, y a todos los que allá viven, musulmanes o no musulmanes. Para ellos, la causa de todos los males es el alejamiento del Islam. Por lo tanto, la solución es el regreso al Islam de los orígenes. De ahí el slogan: ‘El Islam es la respuesta’… Con esta finalidad, algunos no dudan en utilizar a la violencia” (Ibíd. § 70). (Sínodo de los Obispos. Asamblea Especial para Medio Oriente, Lineamenta, n. 24, 8 de diciembre de 2009)

  • Inmigrados explotados en países del Medio Oriente

Miles de centenares de trabajadores inmigrados llegan a los países del Medio Oriente, provenientes de todo el mundo: africanos de Etiopia y sobre todo de Sudán, y de asiáticos, especialmente de Filipinas, Sri Lanka, Bangladesh, Nepal, Pakistán y India. En general, estos inmigrantes son mujeres que trabajan como empleadas domésticas para permitir a sus hijos una educación y una vida mejor. Muchas veces estas mujeres (y también hombres) son objeto de injusticias sociales, explotación y abusos sexuales, tanto de parte de los Estados que las reciben cuanto de las agencias que las contratan o de los empleadores. (Sínodo de los Obispos. Asamblea Especial para Medio Oriente, Lineamenta, n. 28, 8 de diciembre de 2009)

  • Los musulmanes generalmente no hacen distinción entre religión y política, lo que deja a los cristianos en la delicada situación de no-ciudadanos

Las relaciones entre cristianos y musulmanes deben ser comprendidas desde dos principios. De un lado, como ciudadanos de un mismo país y de una sola patria, que comparten lengua y cultura, como también alegrías y dolores de nuestros países. De otro, los cristianos deben verse a sí mismos como miembros de la sociedad en que ellos viven y trabajan en su nombre, como testigos de Cristo y del Evangelio. Es muy frecuente que las relaciones sean difíciles, sobre todo por el hecho de que los musulmanes generalmente no hacen distinción entre religión y política, lo que deja los cristianos en la delicada situación de no-ciudadanos. (Sínodo de los Obispos. Asamblea Especial para Medio Oriente, Lineamenta, n. 68, 8 de diciembre de 2009)

  • La aplicación de ley de la sharia es discriminatoria y una violación de los derechos de la persona humana: el crecimiento del islamismo, lleva al aumento de ataques contra los cristianos por toda parte

Con excepción de Turquía, en el Islam no existe secularidad. Normalmente el Islam es la religión del Estado. La principal fuente de la legislación es el Islam, inspirada en la ley e la sharia. Para las leyes personales (familia y herencia, en determinados países), hay reglamentaciones particulares para las comunidades cristianas, cuyos tribunales eclesiásticos son reconocidos y sus decisiones, aplicadas. Las constituciones de todos los países afirman la igualdad de los ciudadanos ante el Estado. La educación religiosa es obligatoria en las escuelas privadas y públicas, pero ni siempre es abonada a los cristianos.
Algunos países son Estados islámicos, donde la ley de la sharia es aplicada no sólo en la vida particular, sino también en la social, incluyendo la vida de los no-musulmanes, lo que siempre es discriminatorio y, por consiguiente, es una violación de los derechos de la persona humana.
La libertad religiosa y de la consciencia son desconocidas en la mentalidad musulmana, que reconoce la libertad de culto, pero no permite la profesión de una religión diferente del Islam, y mucho menos abandonar el Islam. Con el crecimiento del islamismo, ataques contra los cristianos aumentan por toda parte. (Sínodo de los Obispos. Asamblea Especial para Medio Oriente, Lineamenta, n. 83-84, 8 de diciembre de 2009)

… juzga la idea de equiparar la catequesis al yoga o zen que tiene Francisco

  • La catequesis es una respuesta adecuada a las sectas y nuevos movimientos religiosos

De muchas maneras, con su creciente influencia, las sectas y los nuevos movimientos religiosos constituyen un desafío para la Iglesia. Una respuesta adecuada a ese desafío requiere, ante todo, la proclamación del Evangelio a los individuos, así como una catequesis de los miembros de la Iglesia, según las experiencias y los deseos de cada localidad, concentrándose en las verdades fundamentales y no en teorías secundarias. (Sínodo de los Obispos. Asamblea Especial para la Oceanía. Lineamenta, cap. 3, n. 24, 1997)

… juzga los criterios para ser obispo que tiene Francisco

  • Los obispos son los primeros responsables por el anuncio de la fe

El obispo es doctor veritatis y magister fidei. Por tanto es él el primero a quien compete la responsabilidad del anuncio y del testimonio, anuncio y testimonio de la esperanza para el mundo, en particular para los pobres. De aquí su compromiso de santidad, que él construye día a día “dentro” del júbilo y la fatiga del ministerio pastoral, en intimidad orante con su Señor, siempre fiel al Evangelio, incluso cuando las situaciones son difíciles, valiente defensor de la Verdad. (Sínodo de los Obispos. Boletín de la Comisión para la Información de la X Asamblea General Ordinaria, 30 de septiembre al 27 de octubre de 2001)

  • Las insignias del obispo simbolizan su vocación y dignidad

El anillo es símbolo de la fidelidad, en la integridad de la fe y en la pureza de la vida, hacia la Iglesia, que él debe custodiar como esposa de Cristo. La mitra alude a la santidad episcopal y a la corona de la gloria que el Príncipe de los Pastores asignará a sus siervos fieles. El báculo es símbolo del oficio del Buen Pastor, que cuida y guía con solicitud el rebaño a él confiado por el Espíritu Santo. […] Confeccionado con lana y ornado con signos de cruz, [el palio] es emblema del obispo, identificado con Cristo, el Buen Pastor inmolado, que ha dado la vida por el rebaño y lleva sobre la espalda la oveja perdida, significa la solicitud por todos, especialmente por aquellos que se alejan del rebaño. […] La cruz que el obispo lleva visiblemente sobre el pecho es signo elocuente de su pertenencia a Cristo, de la confesión de su confianza en él, de la fuerza recibida constantemente de la cruz del Señor para poder donar la vida. (Sínodo de los Obispos. Instrumentum Laboris de la X Asamblea General Ordinaria, n. 41, 1 de junio de 2001)

… juzga la idea de mandar “buenas ondas” que tiene Francisco

  • Entre los grupos de sectas, se encuentra la New Age que impregna silenciosamente la cultura contemporánea

Además de los grupos identificados genéricamente como nuevos movimientos religiosos y sectas, se señala en las respuestas la existencia de una corriente de pensamiento conocida bajo el nombre de New Age, que se extiende aceleradamente en todo el ámbito geográfico del Continente y que tiene, además, proporciones de fenómeno mundial. Esta corriente partiendo de un relativismo propone la superación de la problemática de la persona como sujeto, a través del retorno extático a una suerte de la danza cósmica, mientras ofrece al mismo tiempo un modelo totalmente antiracionalista de la religión, una mística moderna, según la cual Dios no es una persona que está frente al mundo, sino la energía espiritual que invade el Todo. En esta perspectiva, es simplemente inconcebible un encuentro personal con Dios y, mucho más incomprensible aún, el misterio de la encarnación del Hijo de Dios. De ahí que las respuestas expresen una seria preocupación frente al fenómeno de la New Age, que afecta negativamente la identidad religiosa de América, y más específicamente la fe cristiana y católica. No se trata de un “enemigo” cuyo rostro puede verse con claridad, pues no es un movimiento religioso o una secta que se presenta con un perfil nítido y delineado, sino que se trata de una modalidad de pensamiento que se difunde como corriente intelectual y espiritual, que impregna silenciosamente la cultura contemporánea en muchas de sus expresiones. (Sínodo de los Obispos. Asamblea especial para América, Instrumentum Laboris, n. 47, 1 de septiembre de 1997)

  • El sincretismo de las creencias populares lleva a las sectas, el relativismo moral y la pérdida del sentido de Dios

En la religiosidad de los pueblos de América no faltan, a veces, elementos ajenos al cristianismo que, en ocasiones, llegan a formar una suerte de sincretismo construido sobre la base de creencias populares, o que en otros casos desorientan a los creyentes desviándolos hacia sectas o movimientos pararreligiosos. […] Por otra parte, se constata en el aspecto religioso una mentalidad secularista que va llevando, poco a poco, a las personas hacia el relativismo moral y hacia el indiferentismo religioso. […] El progresivo indiferentismo religioso lleva a la pérdida del sentido de Dios y de su santidad, lo cual a su vez se traduce en una pérdida del sentido de lo sacro, del misterio y de la capacidad de admirarse, como disposiciones humanas que predisponen al diálogo y al encuentro con Dios. Tal indiferentismo lleva casi inevitablemente a una falsa autonomía moral y a un estilo de vida secularista que excluye a Dios. (Sínodo de los Obispos. Asamblea especial para América. Lineamenta, n. 18-19, 1 de agosto de 1996)

  • En un mundo donde pululan las sectas, maestros y gurús, hay que recordar a todos que solo hay salvación en el nombre de Jesús

Como en el areópago de Atenas o en el foro romano en tiempos de San Pablo, también hoy abundan ídolos y divinidades, pululan maestros, gurús, sectas, movimientos esotéricos y gnosis globales, que ofrecen proyectos de felicidad y utopías de salvación a los hombres de la época presente. Ante estas realidades es fundamental recordar a todos, una y otra vez, que “no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres por el que nosotros debamos salvarnos” (cf. Hch 4, 12) sino sólo el Nombre de Jesús de Nazaret. La salvación que propone este camino es radical y universal, pues perdona y borra los pecados a todo aquel que la reciba con corazón sincero. (Sínodo de los Obispos. Asamblea especial para América, Lineamenta, n. 10-11, 1 de agosto de 1996)

… juzga la idea de origen de los Salmos que tiene Francisco

  • Los Salmos manifiestan el carácter divino-humano de la Escritura

Importante para toda la Iglesia, pero sobre todo para la vida consagrada, es, dentro de la relación Palabra-liturgia, la oración del Oficio Divino. La Liturgia de las Horas ha de ser asumida como lugar privilegiado de formación a la oración, especialmente gracias a los Salmos, en los cuales se manifiesta en modo evidente el carácter divino-humano de la Escritura. Los Salmos enseñan a rezar conduciendo quien los canta o recita a escuchar, interiorizar e interpretar la Palabra de Dios. Acoger la Palabra de Dios en la oración litúrgica, además de hacerlo en la oración personal y comunitaria, es un objetivo ineludible para todos los cristianos, por lo cual ellos están llamados a tener una nueva visión de la Sagrada Escritura. (Sínodo de los Obispos. XII Asamblea general ordinaria, La Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia, Instrumentum laboris, cap. V, n. 34, 11 de mayo de 2008)