Gregorio XVI…

INICIO DEL PONTIFICADO 2,6.II.1831 – FIN DEL PONTIFICADO 1.VI.1846

… juzga la idea de Francisco de que se puede interpretar la verdad en contra del Magisterio infalible

  • Es injurioso en alto grado decir que sea necesaria cierta restauración y regeneración en la Iglesia

Constando, según el testimonio de los Padres de Trento, que la Iglesia recibió su doctrina de Cristo Jesús y de sus Apóstoles, que es enseñada por el Espíritu Santo, que sin cesar la sugiere toda verdad, es completamente absurdo e injurioso en alto grado el decir que sea necesaria cierta restauración y regeneración para volverla a su incolumidad primitiva, dándola nueva vigor, como si pudiera ni pensarse siquiera que la Iglesia está sujeta a defecto, a ignorancia o a cualesquier otras imperfecciones. Con cuyo intento pretenden los innovadores echar los fundamentos de una institución humana moderna, para así lograr aquello que tanto horrorizaba a San Cipriano, esto es, que la Iglesia, que es cosa divina, se haga cosa humana. (Gregorio XVI. Encíclica Mirari vos, n. 6, 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de Francisco de que la Iglesia tiene defectos

  • … y no está sujeta a defectos u otras imperfecciones

En efecto, constando, según el testimonio de los Padres de Trento, que la Iglesia recibió su doctrina de Cristo Jesús y de sus Apóstoles, que es enseñada por el Espíritu Santo, que sin cesar la sugiere toda verdad, es completamente absurdo e injurioso en alto grado el decir que sea necesaria cierta restauración y regeneración para volverla a su incolumidad primitiva, dándola nueva vigor, como si pudiera ni pensarse siquiera que la Iglesia está sujeta a defecto, a ignorancia o a cualesquier otras imperfecciones. Con cuyo intento pretenden los innovadores echar los fundamentos de una institución humana moderna, para así lograr aquello que tanto horrorizaba a San Cipriano, esto es, que la Iglesia, que es cosa divina, se haga cosa humana. (Gregorio XVI. Encíclica Mirari vos, n. 6, 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de ecumenismo que tiene Francisco

  • Mancomunemos vigilancia y esfuerzos en la lucha contra el enemigo común

Deber Nuestro es alzar la voz y poner todos los medios para que ni el selvático jabalí destruya la viña, ni los rapaces lobos sacrifiquen el rebaño. A Nos pertenece el conducir las ovejas tan sólo a pastos saludables, sin mancha de peligro alguno. No permita Dios, carísimos Hermanos, que en medio de males tan grandes y entre tamaños peligros, falten los pastores a su deber y que, llenos de miedo, abandonen a sus ovejas, o que, despreocupados del cuidado de su grey, se entreguen a un perezoso descanso. Defendamos, pues, con plena unidad del mismo espíritu, la causa que nos es común, o mejor dicho, la causa de Dios, y mancomunemos vigilancia y esfuerzos en la lucha contra el enemigo común, en beneficio del pueblo cristiano. Bien cumpliréis vuestro deber si, como lo exige vuestro oficio, vigiláis tanto sobre vosotros como sobre vuestra doctrina, teniendo presente siempre, que toda la Iglesia sufre con cualquier novedad, y que, según consejo del pontífice San Agatón, nada debe quitarse de cuanto ha sido definido, nada mudarse, nada añadirse, sino que debe conservarse puro tanto en la palabra como en el sentido. (Gregorio XVI. Encíclica Mirari vos, n. 3-4, 15 de agosto 1832)

  • Mostraos como fuertes murallas contra toda opinión que se levante contra la ciencia del Señor

Os escribimos Nos estas cosas, Venerables Hermanos, para que, armados con el escudo de la fe, peleéis valerosamente las batallas del Señor. A vosotros os toca el mostraros como fuertes murallas, contra toda opinión altanera que se levante contra la ciencia del Señor. Desenvainad la espada espiritual, la palabra de Dios; reciban de vosotros el pan, los que han hambre de justicia. Elegidos para ser cultivadores diligentes en la viña del Señor, trabajad con empeño, todos juntos, en arrancar las malas raíces del campo que os ha sido encomendado. (Gregorio XVI. Encíclica Mirari vos, n. 3-4, 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de diálogo ecuménico que tiene Francisco

  • Perecerán eternamente los que no están con Cristo

Si dice el Apóstol que hay un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo (Ef 4, 5), entiendan, por lo tanto, los que piensan que por todas partes se va al puerto de salvación, que, según la sentencia del Salvador, están ellos contra Cristo, pues no están con Cristo (cf. Lc 11, 23) y que los que no recolectan con Cristo, esparcen miserablemente, por lo cual es indudable que perecerán eternamente los que no tengan fe católica y no la guardan íntegra y sin mancha. (Gregorio XVI. Encíclica Mirari vos, n. 9, 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de Francisco de que las diferencias entre católicos y protestantes son meramente de interpretación

  • Los protestantes no ahorraron medios para engañar a los fieles

Pero más tarde se requirió aún más atención cuando los luteranos y calvinistas se atrevieron a oponerse a la doctrina inmutable de la fe con una variedad de errores casi increíble. Ellos no ahorraron medio algunos para engañar a los fieles con las perversas explicaciones de los libros sagrados. (Gregorio XVI. Encíclica Inter praecipuas, n. 4, 8 de mayo de 1844)

  • Los que piensan que por todas las partes se va al Cielo perecerán eternamente

Si dice el Apóstol que hay un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo, entiendan, por lo tanto, los que piensan que por todas partes se va al puerto de salvación, que, según la sentencia del Salvador, están ellos contra Cristo, pues no están con Cristo y que los que no recolectan con Cristo, esparcen miserablemente, por lo cual es indudable que perecerán eternamente los que no tengan fe católica y no la guardan íntegra y sin mancha. (Gregorio XVI. Encíclica Mirari vos, n. 9, 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de anunciar el Evangelio que tiene Francisco

  • Es injurioso pensar que la Iglesia esté sujeta a defecto o ignorancia

Constando, según el testimonio de los Padres de Trento, que la Iglesia recibió su doctrina de Cristo Jesús y de sus Apóstoles, que es enseñada por el Espíritu Santo, que sin cesar la sugiere toda verdad, es completamente absurdo e injurioso en alto grado el decir que sea necesaria cierta restauración y regeneración para volverla a su incolumidad primitiva, dándola nueva vigor, como si pudiera ni pensarse siquiera que la Iglesia está sujeta a defecto, a ignorancia o a cualesquier otras imperfecciones. Con cuyo intento pretenden los innovadores echar los fundamentos de una institución humana moderna, para así lograr aquello que tanto horrorizaba a San Cipriano, esto es, que la Iglesia, que es cosa divina, se haga cosa humana. (Gregorio XVI. Encíclica Mirari vos, n. 6, 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de marginados que tiene Francisco

  • La Iglesia ha beneficiado incluso a los infieles

Estamos agradecidos por el éxito de las misiones apostólicas en América, las Indias y en otras tierras de infieles. El celo infatigable de muchos hombres apostólicos los llevó a estos lugares. No confiando en riquezas ni en ejércitos, son protegidos apenas por el escudo de la fe. Luchan sin miedo las batallas del Señor contra las herejías […]. Son inspirados por un amor ardiente sin inmutarse delante de caminos ásperos o pesados trabajos. Buscan a los que habitan en las tinieblas y en la sombra de la muerte para llamarlos a la luz y la vida de la religión católica. Así, sin miedo frente a todo tipo de peligros, entran con valentía en los bosques y cavernas de los salvajes, los pacifican gradualmente a través de la bondad cristiana, preparándolos para la verdadera fe y la autentica virtud. A fin de arrebatarlos del dominio del demonio por el baño de la regeneración y llevarlos a la libertad de los hijos adoptivos de Dios. (Gregorio XVI. Encíclica Probe nostris, n. 6, 18 de septiembre de 1840)

… juzga la idea de “Pan de Vida” que tiene Francisco

  • Nada debe quitarse de cuanto ha sido definido ni nada mudarse, tanto en la palabra como en el sentido

Bien cumpliréis vuestro deber si, como lo exige vuestro oficio, vigiláis tanto sobre vosotros como sobre vuestra doctrina, teniendo presente siempre que toda la Iglesia sufre con cualquier novedad, y que, según consejo del pontífice San Agatón, nada debe quitarse de cuanto ha sido definido, nada mudarse, nada añadirse, sino que debe conservarse puro tanto en la palabra como en el sentido. Firme e inconmovible se mantendrá así la unidad, arraigada como en su fundamento en la Cátedra de Pedro para que todos encuentren baluarte, seguridad, puerto tranquilo y tesoro de innumerables bienes allí mismo donde las Iglesias todas tienen la fuente de todos sus derechos. (Gregorio XVI. Encíclica Mirari vos, n. 4, 15 de agosto 1832)

… juzga la idea de Iglesia cerrada y enferma que tiene Francisco

  • Es injurioso pensar que la Iglesia está sujeta a defectos

En efecto, constando, según el testimonio de los Padres de Trento, que la Iglesia recibió su doctrina de Cristo Jesús y de sus Apóstoles, que es enseñada por el Espíritu Santo, que sin cesar la sugiere toda verdad, es completamente absurdo e injurioso en alto grado el decir que sea necesaria cierta restauración y regeneración para volverla a su incolumidad primitiva, dándola nueva vigor, como si pudiera ni pensarse siquiera que la Iglesia está sujeta a defecto, a ignorancia o a cualesquier otras imperfecciones. Con cuyo intento pretenden los innovadores echar los fundamentos de una institución humana moderna, para así lograr aquello que tanto horrorizaba a San Cipriano, esto es, que la Iglesia, que es cosa divina, se haga cosa humana. (Gregorio XVI. Encíclica Mirari Vos, n. 6, 15 de agosto de 1832)

… juzga la oración hecha por Francisco en el encuentro ecuménico e interreligioso de Sarajevo

  • Perecerán eternamente los que no están con Cristo

Si dice el Apóstol que hay un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo (Ef 4, 5), entiendan, por lo tanto, los que piensan que por todas partes se va al puerto de salvación, que, según la sentencia del Salvador, están ellos contra Cristo, pues no están con Cristo (cf. Lc 11, 23) y que los que no recolectan con Cristo, esparcen miserablemente, por lo cual es indudable que perecerán eternamente los que no tengan fe católica y no la guardan íntegra y sin mancha. (Gregorio XVI. Encíclica Mirari vos, n. 9, 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de divorciados para padrinos que tiene Francisco

  • Continúan aumentando los ataques adversarios contra el matrimonio

Aquella santa unión de los cristianos, llamada por el Apóstol sacramento grande en Cristo y en la Iglesia, reclama también toda nuestra solicitud, por parte de todos, para impedir que, por ideas poco exactas, se diga o se intente algo contra la santidad, o contra la indisolubilidad del vínculo conyugal. Esto mismo ya os lo recordó Nuestro predecesor Pío VIII, de s. m., con no poca insistencia, en sus Cartas. Pero aun continúan aumentando los ataques adversarios. Se debe, pues, enseñar a los pueblos que el matrimonio, una vez constituido legítimamente, no puede ya disolverse, y que los unidos por el matrimonio forman, por voluntad de Dios, una perpetua sociedad con vínculos tan estrechos que sólo la muerte los puede disolver. Tengan presente los fieles que el matrimonio es cosa sagrada, y que por ello está sujeto a la Iglesia; tengan ante sus ojos las leyes que sobre él ha dictado la Iglesia; obedézcanlas santa y escrupulosamente, pues de cumplirlas depende la eficacia, fuerza y justicia de la unión. No admitan en modo alguno lo que se oponga a los sagrados cánones o a los decretos de los Concilios y conozcan bien el mal resultado que necesariamente han de tener las uniones hechas contra la disciplina de la Iglesia, sin implorar la protección divina o por sola liviandad, cuando los esposos no piensan en el sacramento y en los misterios por él significados. (Gregorio XVI. Encíclica Mirari vos, n. 8, 15 de agosto de 1832)

… juzga las ideas presentes en la Laudato Sí´

  • Los que piensan que por todas las partes se va al Cielo perecerán eternamente

Otra causa que ha producido muchos de los males que afligen a la Iglesia es el indiferentismo, o sea, aquella perversa teoría extendida por doquier, merced a los engaños de los impíos, y que enseña que puede conseguirse la vida eterna en cualquier religión, con tal que haya rectitud y honradez en las costumbres. […] Si dice el Apóstol que hay un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo, entiendan, por lo tanto, los que piensan que por todas partes se va al puerto de salvación, que, según la sentencia del Salvador, están ellos contra Cristo, pues no están con Cristo y que los que no recolectan con Cristo, esparcen miserablemente, por lo cual es indudable que perecerán eternamente los que no tengan fe católica y no la guardan íntegra y sin mancha. (Gregorio XVI. Encíclica Mirari vos, n. 9, 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de la fe como revolución que tiene Francisco

  • Se han divulgado doctrinas que encienden la antorcha de la rebelión

Sabiendo Nos que se han divulgado, en escritos que corren por todas partes, ciertas doctrinas que niegan la fidelidad y sumisión debidas a los príncipes, que por doquier encienden la antorcha de la rebelión, se ha de trabajar para que los pueblos no se aparten, engañados, del camino del bien. Sepan todos que, como dice el Apóstol, toda potestad viene de Dios y todas las cosas son ordenadas por el mismo Dios. Así, pues, el que resiste a la potestad, resiste a la ordenación de Dios, y los que resisten se condenan a sí mismos. Por ello, tanto las leyes divinas como las humanas se levantan contra quienes se empeñan, con vergonzosas conspiraciones tan traidoras como sediciosas, en negar la fidelidad a los príncipes y aun en destronarles. (Gregório XVI. Encíclica Mirari Vos, n. 13, 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de que el Papa no debe juzgar que tiene Francisco

  • Al Romano pontífice le corresponde juzgar a respecto de la sana doctrina

Tengan todos presente que el juzgar de la sana doctrina, que los pueblos han de creer, y el régimen y administración de la Iglesia universal toca al Romano Pontífice, a quien Cristo le dio plena potestad de apacentar, regir y gobernar la Iglesia universal, según enseñaron los Padres del Concilio de Florencia. (Gregorio XVI. Carta Encíclica Mirari vos, n. 5, de 15 agosto de 1832)

… juzga la idea de “cultura del encuentro” que tiene Francisco

  • No hay nada más dañoso para el estado que la libertad religiosa

Puesto que consta, y una larga experiencia pasada lo ha confirmado, que no hay un camino más expedito para apartar a los pueblos de la fidelidad y obediencia a sus líderes [civiles] que la indiferencia en materia de religión propagada por los sectarios bajo el nombre de la libertad religiosa. (Gregorio XVI. Inter praecipuas, n. 14, 8 de mayo de 1844)

  • Los protestantes no ahorraron medios para engañar a los fieles

Pero más tarde se requirió aún más atención cuando los luteranos y calvinistas se atrevieron a oponerse a la doctrina inmutable de la fe con una variedad de errores casi increíble. Ellos no ahorraron medio algunos para engañar a los fieles con las perversas explicaciones de los libros sagrados. (Gregorio XVI. Encíclica Inter praecipuas, n. 4, 8 de mayo de 1844)

… juzga la idea de que no se puede encontrar a Dios que tiene Francisco

  • La verdad está en un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo

Otra causa que ha producido muchos de los males que afligen a la Iglesia es el indiferentismo, o sea, aquella perversa teoría extendida por doquier, merced a los engaños de los impíos, y que enseña que puede conseguirse la vida eterna en cualquier religión, con tal que haya rectitud y honradez en las costumbres. Fácilmente en materia tan clara como evidente, podéis extirpar de vuestra grey error tan execrable. Si dice el Apóstol que hay un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo, entiendan, por lo tanto, los que piensan que por todas partes se va al puerto de salvación, que, según la sentencia del Salvador, están ellos contra Cristo, pues no están con Cristo y que los que no recolectan con Cristo, esparcen miserablemente, por lo cual es indudable que perecerán eternamente los que no tengan fe católica y no la guardan íntegra y sin mancha. (Denzinger-Hünermann 2730. Gregorio XVI, Encíclica Mirari vos, 15 de agosto de 1832)

…juzga la idea de males de nuestro tiempo que tiene Francisco

  • El indiferentismo ha producido muchos de los males que afligen a la Iglesia

Tocamos ahora otra causa ubérrima de males, por los que deploramos la presente aflicción de la Iglesia, a saber: el indiferentismo, es decir aquella perversa opinión de que la eterna salvación del alma puede conseguirse con cualquier profesión de fe, con tal de que las costumbres se ajusten a la norma de lo recto y de lo honesto. (Denzinger-Hünermann 2730. Gregorio XVI, Encíclica Mirari vos, 15 de agosto de 1832) 

… juzga la idea de paternidad responsable que tiene Francisco

  • El matrimonio es sagrado y está sujeto a las leyes de la Iglesia

Tengan presente los fieles que el matrimonio es cosa sagrada, y que por ello está sujeto a la Iglesia; tengan ante sus ojos las leyes que sobre él ha dictado la Iglesia; obedézcanlas santa y escrupulosamente, pues de cumplirlas depende la eficacia, fuerza y justicia de la unión. No admitan en modo alguno lo que se oponga a los sagrados cánones o a los decretos de los Concilios y conozcan bien el mal resultado que necesariamente han de tener las uniones hechas contra la disciplina de la Iglesia, sin implorar la protección divina o por sola liviandad, cuando los esposos no piensan en el sacramento y en los misterios por él significados. (Gregorio XVI. Encíclica Mirari vos, n. 8, 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de laicidad del Estado que tiene Francisco

  • El indiferentismo religioso es un pestilentísimo error

Tocamos ahora otra causa ubérrima de males, por los que deploramos la presente aflicción de la Iglesia, a saber: el indiferentismo, es decir, aquella perversa opinión que, por engaño de hombres malvados, se ha propagado por todas partes […]. Y de esta de todo punto pestífera fuente del indiferentismo, mana aquella sentencia absurda y errónea, o más bien, aquel delirio de que la libertad de conciencia ha de ser afirmada y reivindicada para cada uno. A este pestilentísimo error le prepara el camino aquella plena e ilimitada libertad de opinión, que para ruina de lo sagrado y de lo civil está ampliamente invadiendo, afirmando a cada paso algunos con sumo descaro que de ella dimana algún provecho a la religión. (Denzinger-Hünermann,  2730-2731. Gregorio XVI. EncíclicaMirari vos arbitramur, n. 10, 15 de agosto de 1832)

  • La unión entre la Iglesia y el Estado siempre fue saludable para lo sagrado y lo civil

Tampoco pudiéramos augurar más fausto suceso tanto para la religión como para la autoridad civil de los deseos de aquellos que quieren a todo trance la separación de la Iglesia y del Estado y que se rompa la mutua concordia del poder y el sacerdocio. Consta, en efecto, que es sobremanera temida por los amadores de la más descarada libertad aquella concordia que siempre fue fausta y saludable a lo sagrado y a lo civil…(Denzinger-Schönmetzer 1615. Gregorio XVI, Encíclica Mirari vos arbitramur, en 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de que la Iglesia no debe ser un punto de referencia que tiene Francisco

  • La Iglesia no está sujeta a defectos, pues es guiada por el Espíritu Santo

En efecto, constando, según el testimonio de los Padres de Trento, que la Iglesia recibió su doctrina de Cristo Jesús y de sus Apóstoles, que es enseñada por el Espíritu Santo, que sin cesar la sugiere toda verdad, es completamente absurdo e injurioso en alto grado el decir que sea necesaria cierta restauración y regeneración para volverla a su incolumidad primitiva, dándola nueva vigor, como si pudiera ni pensarse siquiera que la Iglesia está sujeta a defecto, a ignorancia o a cualesquier otras imperfecciones. Con cuyo intento pretenden los innovadores echar los fundamentos de una institución humana moderna, para así lograr aquello que tanto horrorizaba a San Cipriano, esto es,que la Iglesia, que es cosa divina, se haga cosa humana. (Gregorio XVI. Encíclica Mirari vos, 15 de agosto de 1832) 

… juzga la idea del papel de las religiones no cristianas que tiene Francisco

  • Los que piensan que por todas las partes se va al Cielo perecerán eternamente

Otra causa que ha producido muchos de los males que afligen a la Iglesia es el indiferentismo, o sea, aquella perversa teoría extendida por doquier, merced a los engaños de los impíos, y que enseña que puede conseguirse la vida eterna en cualquier religión, con tal que haya rectitud y honradez en las costumbres. […] Si dice el Apóstol que hay un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo, entiendan, por lo tanto, los que piensan que por todas partes se va al puerto de salvación, que, según la sentencia del Salvador, están ellos contra Cristo, pues no están con Cristo y que los que no recolectan con Cristo, esparcen miserablemente, por lo cual es indudable que perecerán eternamente los que no tengan fe católica y no la guardan íntegra y sin mancha. (Gregorio XVI, Encíclica Mirari vos, ASS 4 [1868], 341)

… juzga la idea de que todos se salvan que tiene Francisco

  • No están con Cristo los que buscan la vida eterna en cualquier religión

Otra causa que ha producido muchos de los males que afligen a la Iglesia es el indiferentismo, o sea, aquella perversa teoría extendida por doquier, merced a los engaños de los impíos, y que enseña que puede conseguirse la vida eterna en cualquier religión, con tal que haya rectitud y honradez en las costumbres. Fácilmente en materia tan clara como evidente, podéis extirpar de vuestra grey error tan execrable. Si dice el Apóstol que hay “un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo” (Ef 4, 5), entiendan, por lo tanto, los que piensan que por todas partes se va al puerto de salvación, que, según la sentencia del Salvador, “están ellos contra Cristo, pues no están con Cristo” (Lc 11, 23) y que los que no recolectan con Cristo, esparcen miserablemente, por lo cual es “indudable queperecerán eternamente los que no tengan fe católica y no la guardan íntegra y sin mancha[Symbl. S. Athanasii]; oigan a San Jerónimo que –estando la Iglesia dividida en tres partes por el cisma –, nos cuenta cómo cuando alguno intentaba atraerle a su causa, decía siempre con entereza: “Si alguno está unido con la Cátedra de Pedro, yo estoy con él” [Ep. 58]. No se hagan ilusiones porque están bautizados; a esto les responde San Agustín que no pierde su forma el sarmiento cuando está separado de la vid; pero, ¿de qué le sirve tal forma, si ya no vive de la raíz? (Gregorio XVI. Carta Encíclica Mirari Vos, n. 9, 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de filiación divina que tiene Francisco

  • La peor muerte para el alma: la libertad del error

De esa cenagosa fuente del indiferentismo mana aquella absurda y errónea sentencia o, mejor dicho, locura, que afirma y defiende a toda costa y para todos, la libertad de conciencia. Este pestilente error se abre paso, escudado en la inmoderada libertad de opiniones que, para ruina de la sociedad religiosa y de la civil, se extiende cada día más por todas partes, llegando la impudencia de algunos a asegurar que de ella se sigue gran provecho para la causa de la religión. ¡Y qué peor muerte para el alma que la libertad del error! decía San Agustín. Y ciertamente que, roto el freno que contiene a los hombres en los caminos de la verdad, e inclinándose precipitadamente al mal por su naturaleza corrompida, consideramos ya abierto aquel abismo del que, según vio San Juan, subía un humo que oscurecía el sol y arrojaba langostas que devastaban la tierra. De aquí la inconstancia en los ánimos, la corrupción de la juventud, el desprecio por parte del pueblo de las cosas santas y de las leyes e instituciones más respetables; en una palabra, la mayor y más mortífera peste para la sociedad, porque, aun la más antigua experiencia enseña cómo los Estados, que más florecieron por su riqueza, poder y gloria, sucumbieron por el solo mal de una inmoderada libertad de opiniones, libertad en la oratoria y ansia de novedades. (Gregorio XVI. Carta Encíclica Mirari vos, 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de cómo llevar el Evangelio a todos que tiene Francisco

  • La salvación no puede conseguirse con cualquier profesión de fe

Tocamos ahora otra causa ubérrima de males, por los que deploramos la presente aflicción de la Iglesia, a saber: el indiferentismo, es decir, aquella perversa opinión… de que la eterna salvación del alma puede conseguirse con cualquier profesión de fe, con tal de que las costumbres se ajusten a la norma de lo recto y de lo honesto. Y de esta de todo punto pestífera fuente del indiferentismo, mana aquella sentencia absurda y errónea, o más bien, aquel delirio de que la libertad de conciencia ha de ser afirmada y reivindicada para cada uno. (Denzinger-Hürnermann, 2730. Gregorio XVI, Encíclica Mirari Vos, 15 de agosto de 1832) 

… juzga la idea de comunión y divorciados de segunda unión que que tiene Francisco

  • El matrimonio está sujeto a la Iglesia

Tengan presente los fieles que el matrimonio es cosa sagrada, y que por ello está sujeto a la Iglesia; tengan ante sus ojos las leyes que sobre él ha dictado la Iglesia; obedézcanlas santa y escrupulosamente, pues de cumplirlas depende la eficacia, fuerza y justicia de la unión. No admitan en modo alguno lo que se oponga a los sagrados cánones o a los decretos de los Concilios y conozcan bien el mal resultado que necesariamente han de tener las uniones hechas contra la disciplina de la Iglesia, sin implorar la protección divina o por sola liviandad, cuando los esposos no piensan en el sacramento y en los misterios por él significados. (Papa Gregorio XVI, Carta Encíclica Mirari vos, n. 8, 15 de agosto de 1832) 

… juzga la idea de relectura del Evangelio que tiene Francisco:

  • La Iglesia no es una institución que deba ser renovada según criterios humanos

6. En efecto, constando, según el testimonio de los Padres de Trento[12], que la Iglesia recibió su doctrina de Cristo Jesús y de sus Apóstoles, que es enseñada por el Espíritu Santo, que sin cesar la sugiere toda verdad, es completamente absurdo e injurioso en alto grado el decir que sea necesaria cierta restauración y regeneración para volverla a su incolumidad primitiva, dándola nueva vigor, como si pudiera ni pensarse siquiera que la Iglesia está sujeta a defecto, a ignorancia o a cualesquier otras imperfecciones. Con cuyo intento pretenden los innovadores echar los fundamentos de una institución humana moderna, para así lograr aquello que tanto horrorizaba a San Cipriano, esto es, que la Iglesia, que es cosa divina, se haga cosa humana[13]. […] 18. Sólo los soberbios, o más bien los ignorantes, pretenden sujetar a criterio humano los misterios de la fe, que exceden a la capacidad humana, confiando solamente en la razón, que, por condición propia de la humana naturaleza, es débil y enfermiza. [Nota 12: Sess. 13 dec. de Euchar. in prooem, Nota 13: Ep. 52 ed. Baluz]. (Gregorio XVI, encíclica “Mirari vos arbitramur”, promulgada el 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de libertad de conciencia que tiene Francisco:

  • Los peligros de la libertad de conciencia

De esa cenagosa fuente del indiferentismo mana aquella absurda y errónea sentencia o, mejor dicho, locura, que afirma y defiende a toda costa y para todos, la libertad de conciencia. Este pestilente error se abre paso, escudado en la inmoderada libertad de opiniones que, para ruina de la sociedad religiosa y de la civil, se extiende cada día más por todas partes, llegando la impudencia de algunos a asegurar que de ella se sigue gran provecho para la causa de la religión. ¡Y qué peor muerte para el alma que la libertad del error! decía San Agustín[21]. Y ciertamente que, roto el freno que contiene a los hombres en los caminos de la verdad, e inclinándose precipitadamente al mal por su naturaleza corrompida, consideramos ya abierto aquel abismo[22] del que, según vio San Juan, subía un humo que oscurecía el sol y arrojaba langostas que devastaban la tierra. De aquí la inconstancia en los ánimos, la corrupción de la juventud, el desprecio -por parte del pueblo- de las cosas santas y de las leyes e instituciones más respetables; en una palabra, la mayor y más mortífera peste para la sociedad, porque, aun la más antigua experiencia enseña cómo los Estados, que más florecieron por su riqueza, poder y gloria, sucumbieron por el solo mal de una inmoderada libertad de opiniones, libertad en la oratoria y ansia de novedades. [Nota 21: Ep. 166], [ nota 22: Apoc. 9, 3]. (Gregorio XVI, encíclica Mirari Vos, 15 de agosto de 1832)

… juzga la idea de unicidad de la fe,

proselitismo y de Verdad que tiene Francisco:

  • Existe una sola fe por la cual podemos salvarnos

Otra causa que ha producido muchos de los males que afligen a la Iglesia es el indiferentismo, o sea, aquella perversa teoría extendida por doquier, merced a los engaños de los impíos, y que enseña que puede conseguirse la vida eterna en cualquier religión, con tal que haya rectitud y honradez en las costumbres. Fácilmente en materia tan clara como evidente, podéis extirpar de vuestra grey error tan execrable. Si dice el Apóstol que hay un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo[16], entiendan, por lo tanto, los que piensan que por todas partes se va al puerto de salvación, que, según la sentencia del Salvador, están ellos contra Cristo, pues no están con Cristo[17] y que los que no recolectan con Cristo, esparcen miserablemente, por lo cual es indudable que perecerán eternamente los que no tengan fe católica y no la guardan íntegra y sin mancha[18]; oigan a San Jerónimo que nos cuenta cómo, estando la Iglesia dividida en tres partes por el cisma, cuando alguno intentaba atraerle a su causa, decía siempre con entereza: Si alguno está unido con la Cátedra de Pedro, yo estoy con él[19]. No se hagan ilusiones porque están bautizados; a esto les responde San Agustín que no pierde su forma el sarmiento cuando está separado de la vid; pero, ¿de qué le sirve tal forma, si ya no vive de la raíz?[20]. [Notas 16: Eph. 4, 5.], [17: Luc. 11, 23.], [18: Symb. S. Athanas],[nota 19: S. Hier. ep. 57],[20: In ps. contra part. Donat]. (Gregorio XVI, encíclica Mirari Vos, 15 de agosto de 1832)

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