El Beato Pío IX…

INICIO DEL PONTIFICADO 16,21.VI.1846 – FIN DEL PONTIFICADO 7.II.1878

… juzga la idea del uso de la internet para la educación católica que tiene Francisco

  • Sin la educación cristiana, la juventud se expone a los mayores peligros

Desde tierna edad deberán instruirse con celo y a fondo en la doctrina de salvación y los mandamientos de nuestra santa Religión y formarse en la piedad, la pureza de costumbres, la responsabilidad y cultura. En esas escuelas especialmente, la enseñanza religiosa ha de constituir la parte principal y más importante de toda la enseñanza y educación, de tal modo, que los conocimientos de todas las demás cosas que enseñan a la niñez no signifiquen sino una añadidura. Por eso, cuando en las escuelas mencionadas el método educativo no descansa en la más intima unión de todas las disciplinas con la enseñanza religiosa se expone a la juventud a los mayores peligros… (Pío IX. Carta Quum non sine, 14 de julio 1864)

  • Si se excluye la sociedad humana de la influencia de la Iglesia, poco a poco se irá perdiendo el espíritu cristiano

No cabe duda de que la sociedad humana sufrirá siempre allí el daño más sensible donde se elimine de la educación privada y pública de la juventud la autoridad rectora de la Iglesia y su saludable influencia, pues de esa educación depende en gran manera el bienestar de los asuntos espirituales y materiales. Por esa exclusión la sociedad humana irá poco a poco perdiendo aquel espíritu cristiano que únicamente podrá sostener las bases del orden y tranquilidad públicos y que sólo es capaz de originar el progreso verdadero y provechoso de la civilización y de proporcionar al hombre todos aquellos medios que se requieren para el logro del fin que está más allá de las fronteras de esta vida, o sea, la consecución de la salvación eterna. Aun más. Una educación que no sólo tienda única y exclusivamente a comunicar los conocimientos de las cosas naturales y enseñar los fines de la vida social terrena sino que también se aparte de las verdades reveladas por Dios, no podrá menos de caer en el espíritu de error y mentira, y una educación que sin la ayuda de la doctrina y la moral cristianas, trate de formar los tiernos corazones de la niñez —plasmándose las almas que se plasman tan fácilmente como la cera y corrompiéndose con la misma facilidadno podrá engendrar sino una descendencia que sólo se dejará guiar por los deseos sensuales y sus propios pareceres, y constituirá, de este modo, la desgracia más grande tanto para las familias como para la vida núbica. (Pío IX. Carta Quum non sine, 14 de julio 1864)

… juzga la idea de Francisco de que el adulterio realiza en parte el ideal familiar

  • Cualquier unión fuera del matrimonio sacramental es concubinato

Pero ningún católico ignora o puede ignorar que el matrimonio es verdadera y propiamente uno de los siete sacramentos de la ley evangélica, instituido por Cristo Señor, y que, por tanto, no puede darse el matrimonio entre los fieles sin que sea al mismo tiempo sacramento, y, consiguientemente, cualquier otra unión de hombre y mujer entre cristianos, fuera del sacramento, sea cualquiera la ley, aun la civil, en cuya virtud esté hecha, no es otra cosa que torpe y pernicioso concubinato tan encarecidamente condenado por la Iglesia; y, por tanto, el sacramento no puede nunca separarse del contrato conyugal […]. (Denzinger-Hünermann 2998. Pío IX. Alocución Acerbissimum vobiscum, 27 de septiembre de 1852)

  • Los males del tiempo exigen un cuidado en enseñar la doctrina siempre y con exactitud

Por eso, no dejéis de enseñar, siempre y con exactitud, los venerables misterios de Nuestra augusta Religión, su doctrina, preceptos, y su disciplina, a los pueblos confiados a vuestros cuidados, valiéndoos principalmente de los párrocos y de otros clérigos que se distingan por la integridad de su vida, la gravedad de su conducta y la santa y sólida doctrina, sea por medio de la predicación de la divina palabra, sea por el catecismo. Pues, vosotros sabéis muy bien que una parte notabilísima de los males nacen en la mayoría de los casos de la ignorancia de las cosas divinas que son necesarias para la salvación, por consiguiente comprenderéis perfectamente que debe emplearse todo cuidado y empaño para alejar del pueblo este mal. (Pío IX. Encíclica Quanto conficiamur, n. 15, 10 de agosto de 1863)

…juzga la idea de Francisco de afirmaciones rígidas dentro de la moral familiar

  • Cualquier unión fuera del sacramento del matrimonio es torpe concubinato

Pero ningún católico ignora o puede ignorar que el matrimonio es verdadera y propiamente uno de los siete sacramentos de la ley evangélica, instituido por Cristo Señor, y que, por tanto, no puede darse el matrimonio entre los fieles sin que sea al mismo tiempo sacramento, y, consiguientemente, cualquier otra unión de hombre y mujer entre cristianos, fuera del sacramento, sea cualquiera la ley, aun la civil, en cuya virtud esté hecha, no es otra cosa que torpe y pernicioso concubinato tan encarecidamente condenado por la Iglesia; y, por tanto, el sacramento no puede nunca separarse del contrato conyugal. (Pío IX, Alocución Acerbissimum vobiscum, 27 de septiembre de1852)


… juzga el papel del sincretismo religioso en la misericordia que tiene Francisco

  • En el Cielo entenderemos cuán unidas son en Dios la justicia y la misericordia

A la verdad, cuando libres de estos lazos corpóreos, veamos a Dios tal como es (1 Jn 3, 2), entenderemos ciertamente con cuán estrecho y bello nexo están unidas la misericordia y la justicia divinas. (Pío IX. Alocución Singulari quadam, 9 de diciembre de 1854)

… juzga la idea de “conversión del papado” que tiene Francisco

  • Los Romanos Pontífices tienen la misión de apartar el rebaño de los pastos envenenados

Todos saben, todos ven y vosotros como nadie, Venerables Hermanos, sabéis y veis con cuánta solicitud y pastoral vigilancia los Romanos Pontífices, Nuestros Predecesores, han llenado el ministerio y han cumplido la misión a ellos confiada por el mismo Cristo Nuestro Señor, en la persona de San Pedro, Príncipe de los Apóstoles de apacentar los corderos y a las ovejas; de tal suerte, que nunca han cesado de alimentar cuidadosamente con las palabras de la fe, de imbuir en la doctrina de salvación a todo el rebaño del Señor, apartándole de los pastos envenenados. (Pío IX. Encíclica Quanta cura, n. 1, 8 de diciembre de 1864)

  • No hay otra Iglesia sino la edificada sobre Pedro

La verdadera Iglesia de Jesucristo se constituye y reconoce por autoridad divina con la cuádruple nota que en el símbolo afirmamos debe creerse; y cada una de estas notas, de tal modo está unida con las otras, que no puede ser separada de ellas; de ahí que la que verdaderamente es y se llama Católica, debe juntamente brillar por la prerrogativa de la unidad, la santidad y la sucesión apostólica. Así pues, la Iglesia Católica es una con unidad conspicua y perfecta del orbe de la tierra y de todas las naciones, con aquella unidad por cierto de la que es principio, raíz y origen indefectible la suprema autoridad y “más excelente principalia del bienaventurado Pedro, príncipe de los Apóstoles, y de sus sucesores en la cátedra romana. Y no hay otra Iglesia Católica, sino la que, edificada sobre el único Pedro, se levanta por la unidad de la fe y la caridad en un solo cuerpo conexo y compacto (cf. Ef 4, 16)”. (Denzinger-Hünermann 2888. Pío IX, Carta del Santo Oficio a los obispos de Inglaterra, 16 de septiembre de 1864)

… juzga la idea de Francisco de renunciar a la propia cultura en beneficio de los refugiados

  • Los conciliadores son enemigos de la Iglesia

En estos tiempos de confusión y de desorden, no es raro ver cristianos, católicos ―hasta los hay en el clero secular, en los claustros― que siempre tienen en los labios la palabra de término medio, de conciliación, de transacción. Pues bien, no vacilo en declararlo: esos hombres están en un error, y no los miro como los enemigos menos peligrosos de la Iglesia. Vivimos en una atmósfera corrompida, pestilencial; sepamos preservarnos de ella; no nos dejemos emponzoñar por las falsas doctrinas, que todo lo pierden, so pretexto de salvarlo todo. (Pío IX. Discurso en la Iglesia de Aracoeli, 17 de septiembre de 1861)

  • No es lícito disimular un dogma

Ni siquiera con el pretexto de hacer más fácil la concordia no es lícito, disimular siquiera un solo dogma; pues, como advierte el patriarca de Alejandría: “Desear la paz es ciertamente primero y mayor bien, pero no si debe por tal motivo permitir que venga a menos la virtud de la piedad en Cristo”. (Pío XII. Encíclica Orientalis Ecclesiae, 9 de abril de 1944)

… juzga la idea que tiene Francisco sobre la culpa de la Iglesia del cisma anglicano

  • Alegar que los anglicanos forman parte de la Iglesia Católica trastorna de arriba a abajo la constitución divina de la Iglesia

Se ha comunicado a la Santa Sede que algunos católicos y hasta varones eclesiásticos han dado su nombre a la sociedad para procurar, como dicen, la unidad de la cristiandad […]. En efecto, formada y dirigida por protestantes, está animada por el espíritu que expresamente profesa, a saber, que las tres comuniones cristianas: la romano-católica, la greco-cismática y la anglicana, aunque separadas y divididas entre sí, con igual derecho reivindican para si el nombre católico. La entrada, pues, a ella está abierta para todos, en cualquier lugar que vivieren, ora católicos, ora grecocismáticos, ora anglicanos, pero con esta condición: que a nadie sea lícito promover cuestión alguna sobre los varios capítulos de doctrina en que difieren, y cada uno pueda seguir tranquilamente su propia confesión religiosa. Mas a los socios todos, ella misma manda recitar preces y a los sacerdotes celebrar sacrificios según su intención, a saber: que las tres mencionadas comuniones cristianas, puesto que, según se supone, todas juntas constituyen ya la Iglesia Católica, se reúnan por fin un día para formar un solo cuerpo… El fundamento en que la misma se apoya es tal que trastorna de arriba abajo la constitución divina de la Iglesia. (Pío IX. Carta del Santo Oficio a los obispos de Inglaterra, 16 de septiembre de 1864)

  • No se puede tolerar que los eclesiásticos oren por la unidad guiados por los herejes, según una intención infectada de herejía

Toda ella, en efecto, consiste en suponer que la verdadera Iglesia de Jesucristo consta parte de la Iglesia Romana difundida y propagada por todo el orbe, parte del cisma de Focio y de la herejía anglicana, para las que, al igual que para la Iglesia Romana, hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo (cf. Eph 4, 5)… Nada ciertamente puede ser de más precio para un católico que arrancar de raíz los cismas y disensiones entre los cristianos, y que los cristianos todos sean solícitos en guardar la unidad del espíritu en el vínculo de la paz (Eph 4, 3)… Más que los fieles de Cristo y los varones eclesiásticos oren por la unidad cristiana, guiados por los herejes y, lo que es peor, según una intención en gran manera manchada e infecta de herejía, no puede de ningún modo tolerarse. (Pío IX. Carta del Santo Oficio a los obispos de Inglaterra, 16 de septiembre de 1864)

… juzga la idea de que nadie se salva solo que tiene Francisco

  • Vivir ajeno a la unidad católica no lleva a la eterna salvación

Es menester recordar y reprender nuevamente el gravísimo error en que míseramente se hallan algunos católicos, al opinar que hombres que viven en el error y ajenos a la verdadera fe y a la unidad católica pueden llegar a la eterna salvación [v. 2917]. Lo que ciertamente se opone en sumo grado a la doctrina católica. (Denzinger-Hünermann 2865. Pío IX. Encíclica Quanto conficiamur moerore, a los obispos de Italia, 10 de agosto de 1863)

… juzga la idea de diálogo ecuménico que tiene Francisco

  • El más grande deber de la caridad cristiana es sacar de las tinieblas del error a los que están fuera de la verdad de la Iglesia Católica

Lejos, sin embargo, de los hijos de la Iglesia Católica ser jamás en modo alguno enemigos de los que no nos están unidos por los vínculos de la misma fe y caridad; al contrario, si aquellos son pobres o están enfermos o afligidos por cualesquiera otras miserias, esfuércense más bien en cumplir con ellos todos los deberes de la caridad cristiana y en ayudarlos siempre y, ante todo, pongan empeño por sacarlos de las tinieblas del error en que míseramente yacen y reducirlos a la verdad católica y a la Madre amantísima, la Iglesia, que no cesa nunca de tenderles sus manos maternas y llamarlos nuevamente a su seno, a fin de que, fundados y firmes en la fe, esperanza y caridad y fructificando en toda obra buena (Col 1, 10), consigan la eterna salvación. (Denzinger-Hünermann 1678. Pío IX. Encíclica Quanto conficiamur moerore, n. 8, 10 de agosto de 1863)

  • Es preciso cortar y arrancar de raíz las yerbas nocivas que veamos crecer: a los que diseminan falsas doctrinas y traicionan al depósito de la fe

Creemos de nuestro deber y oficio cortar y arrancar de raíz las yerbas nocivas que viéremos crecer, a fin de que no se arraiguen y propaguen en daño del campo del Señor. Y por cierto, que ya desde el origen de la Iglesia naciente, conviniendo que la fe de los elegidos fuera probada como el oro en el fuego, el Apóstol, vaso de elección, quiso advertir a los fieles, que si alguno se levantare de los que alteran y trastornan el Evangelio de Cristo, diseminando falsas doctrinas y haciendo traición al depósito de la fe, aunque fuera un ángel el que evangelizara otra cosa que lo evangelizado, era preciso anatematizarlo. (Pío IX. Carta apostólica Ad Apostolicae Sedis, 22 de agosto de 1851)

  • Es perverso el sistema que propugna la indiferencia en materia de religión

Tal es el sistema perverso y opuesto a la luz natural de la razón que propugna la indiferencia en materia de religión, con el cual estos inveterados enemigos de la Religión, quitando todo discrimen entre la virtud y el vicio, entre la verdad y el error, entre la honestidad y vileza, aseguran que en cualquier religión se puede conseguir la salvación eterna, como si alguna vez pudieran entrar en consorcio la justicia con la iniquidad, la luz con las tinieblas, Cristo con Belial (2 Cor 6, 15). (Pío IX. Encíclica Qui pluribus, n. 9, 9 de noviembre de 1846)

… juzga la idea de Francisco de que las diferencias entre católicos y protestantes son meramente de interpretación

  • Es engaño decir que el protestantismo es lo mismo que la Iglesia Católica

Pero tampoco ignoráis, Venerables Hermanos, que los principales autores de esta tan abominable intriga, […] han formado ellos el designio de atraer a los pueblos de Italia a sus opiniones y conventículos protestantes en que, engañosamente les dicen una y otra vez para seducirlos que no deben ver en ello más que una forma diferente de la misma Religión cristiana verdadera, en que lo mismo que la Iglesia Católica se puede agradar a Dios. Entre tanto, en modo alguno ignoran que aquel principio básico del protestantismo, a saber, el libre examen e interpretación de la Sagrada Escritura, por el juicio particular de cada uno, en sumo grado aprovecharía su impía causa. (Pío IX. Encíclica Noscitis et nobiscum, n. 4, 8 de diciembre de 1849)

  • Condenación de la doctrina que enseña que el protestantismo es apenas una variante de la única Religión verdadera

18- El protestantismo no es más que una forma distinta de la verdadera religión cristiana; y dentro de aquélla se puede agradar a Dios lo mismo que en la Iglesia católica.(Denzinger-Hünermann 2918. Pío IX, Syllabus o recopilación de los errores modernos, 8 de diciembre de 1864)

  • Necesidad de anatematizar a los que se apartan de la fe de Cristo, traicionando al depósito de la fe

Ya desde el origen de la Iglesia naciente, conviniendo que la fe de los elegidos fuera probada como el oro en el fuego, el Apóstol, vaso de elección, quiso advertir a los fieles, que si alguno se levantare de los que alteran y trastornan el Evangelio de Cristo, diseminando falsas doctrinas y haciendo traición al depósito de la fe, aunque fuera un ángel el que evangelizara otra cosa que lo evangelizado, era preciso anatematizarlo. (Pío IX. Carta apostólica Ad Apostolicae Sedis, 22 de agosto de 1851)

  • Las confesiones separadas de la Iglesia no constituyen parte de Ella

Examinando cuidadosamente y reflexionando sobre el estado de las diversas sociedades religiosas, divididas entre sí, y separadas de la Iglesia Católica… no se puede dejar de estar convencido de que cualquiera de estas sociedades por sí mismas, ni todas ellas juntas, no pueden de ninguna manera constituir y ser la única Iglesia católica que Cristo nuestro Señor construyó y estableció, y que por su voluntad debe continuar; y que no pueden de ninguna manera decir que son ramas o partes de esa Iglesia, ya que están visiblemente separadas de la unidad católica. (Denzinger-Hünermann 2998. Pío IX, Carta apostólica Iam vos omnes, 13 de septiembre 1864)

… juzga la idea de anunciar el Evangelio que tiene Francisco

  • Es misión del obispo defender con muros a su grey

No dudamos que vosotros, Amados Hijos y Venerables Hermanos, fortalecidos con la gracia de Nuestro Señor Jesucristo, continuaréis en vuestro esclarecido celo episcopal, como hasta ahora con gran alabanza de vuestro nombre lo habéis practicado, oponiendo con constancia, espíritu unánime y redoblados esfuerzos un muro protector para la casa de Israel, combatiendo por la buena causa de la fe, defendiendo de las asechanzas de los adversarios a los fieles encomendados a vuestros cuidados, advirtiéndoles y exhortándolos continuamente a que conserven siempre la fe santísima, sin la cual es imposible agradar a Dios, la que la Iglesia ha recibido de Cristo por medio de los Apóstoles y que enseña, que permanezcamos firmes e inconmovibles en Nuestra santa Religión, la única verdadera, que prepara para la vida eterna, que conserva también en forma extraordinaria y hace feliz a la sociedad civil. (Pío IX. Encíclia Quanto conficiamur, n. 14, 10 de agosto de 1863)

  • Sepamos preservarnos de la atmósfera pestilencial de las falsas doctrinas

En estos tiempos de confusión y de desorden, no es raro ver cristianos, católicos —hasta los hay en el clero secular, en los claustros— que siempre tienen en los labios la palabra de término medio, de conciliación, de transacción. Pues bien, no vacilo en declararlo: esos hombres están en un error, y no los miro como los enemigos menos peligrosos de la Iglesia. Vivimos en una atmósfera corrompida, pestilencial; sepamos preservarnos de ella; no nos dejemos emponzoñar por las falsas doctrinas, que todo lo pierden, so pretexto de salvarlo todo. (Pío IX. Discurso en la iglesia de Aracoeli, 17 de septiembre de 1861)

… juzga la idea de pastor que tiene Francisco

  • Todo se pierde so pretexto de salvarlo todo

Vivimos en una atmósfera corrompida, pestilencial; sepamos preservarnos de ella; no nos dejemos emponzoñar por las falsas doctrinas, que todo lo pierden, so pretexto de salvarlo todo. (Pío IX. Discurso em la Iglesia de Aracoeli, 17 de septiembre de 1861)

  • Mejor es tener pocos ministros buenos, que muchos no idóneos

Mas como no haya nada tan eficaz para mover a otros a la piedad y culto de Dios como la vida de los que se dedican al divino ministerio, y cuales sean los sacerdotes tal será de ordinario el pueblo, bien veis, Venerables Hermanos, que habéis de trabajar con sumo cuidado y diligencia para que brille en el Clero la gravedad de costumbres, la integridad de vida, la santidad y doctrina, para que se guarde la disciplina eclesiástica con diligencia, según las prescripciones del Derecho Canónico, y vuelva, donde se relajó, a su primitivo esplendor. Por lo cual, bien lo sabéis, habéis de andar con cuidado de admitir, según el precepto del Apóstol, al Sacerdocio a cualquiera, sino que únicamente iniciéis en las sagradas órdenes y promováis para tratar los sagrados misterios a aquellos que, examinados diligente y cuidadosamente y adornados con la belleza de todas las virtudes y la ciencia, puedan servir de ornamento y utilidad a vuestras diócesis, y que, apartándose de todo cuanto a los clérigos les está prohibido y atendiendo a la lectura, exhortación, doctrina, sean ejemplo a sus fieles en la palabra, en el trato, en la caridad, en la fe, en la castidad (1 Tim 4, 12), y se granjeen la veneración de todos, y lleven al pueblo cristiano a la instrucción y le animen. Porque mucho mejor es —como muy sabiamente amonesta Benedicto XIV, Nuestro predecesor de feliz memoria— tener pocos ministros, pero buenos, idóneos y útiles, que muchos que no han de servir para nada en la edificación del Cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. (Pío IX. Encíclica Qui pluribus, n. 14, 9 de noviembre de 1846)

… juzga la idea de marginados que tiene Francisco

  • La caridad es sobre todo sacar del error los que no pertenecen al Cuerpo Místico de Cristo

Lejos, sin embargo, de los hijos de la Iglesia Católica ser jamás en modo alguno enemigos de los que no nos están unidos por los vínculos de la misma fe y caridad; […] pongan empeño por sacarlos de las tinieblas del error en que míseramente yacen y reducirlos a la verdad católica y a la madre amantísima, la Iglesia, que no cesa nunca de tenderles sus manos maternas y llamarlos nuevamente a su seno, a fin de que […] consigan la eterna salvación. (Denzinger-Hünermann 1678. Pio IX. Encíclica Quanto conficiamur moerore, 10 de agosto de 1863)

… juzga la idea de Francisco de que Jesús es solamente misericordia

  • ¡Permanezcamos firmes en nuestra Santa Religión!

No dudamos que vosotros, Amados Hijos y Venerables Hermanos, fortalecidos con la gracia de Nuestro Señor Jesucristo, continuaréis en vuestro esclarecido celo episcopal, como hasta ahora con gran alabanza de vuestro nombre lo habéis practicado, oponiendo con constancia, espíritu unánime y redoblados esfuerzos un muro protector para la casa de Israel, combatiendo por la buena causa de la fe, defendiendo de las asechanzas de los adversarios a los fieles encomendados a vuestros cuidados, advirtiéndoles y exhortándolos continuamente a que conserven siempre la fe santísima, sin la cual es imposible agradar a Dios, la que la Iglesia ha recibido de Cristo por medio de los Apóstoles y que enseña, que permanezcamos firmes e inconmovibles en nuestra santa Religión, la única verdadera, que prepara para la vida eterna, que conserva también en forma extraordinaria y hace feliz a la sociedad civil. (Pío IX. Encíclica Quanto Conficiamur, n. 14, 10 de agosto 1863)

… juzga la idea de Francisco de que el Corán es un libro de paz

  • Equiparar la Religión revelada por Dios con las otras religiones es pretender un consorcio entre Cristo con Belial

Conocéis también, Venerables Hermanos, otra clase de errores y engaños monstruosos, con los cuales los hijos de este siglo atacan a la Religión cristiana […]. Tal es el sistema perverso y opuesto a la luz natural de la razón que propugna la indiferencia en materia de religión, con el cual estos inveterados enemigos de la Religión, quitando todo discrimen entre la virtud y el vicio, entre la verdad y el error, entre la honestidad y vileza, aseguran que en cualquier religión se puede conseguir la salvación eterna, como si alguna vez pudieran entrar en consorcio la justicia con la iniquidad, la luz con las tinieblas, Cristo con Belial (cf. 2 Cor 6,15). (Pío IX. Encíclica Qui Pluribus, n. 9, 9 de noviembre de 1846)

  • Los que viven ajenos a la verdadera fe no pueden llegar a la eterna salvación

Es menester recordar y reprender nuevamente el gravísimo error en que míseramente se hallan algunos católicos, al opinar que hombres que viven en el error y ajenos a la verdadera fe y a la unidad católica pueden llegar a la eterna salvación [v. 2917]. Lo que ciertamente se opone en sumo grado a la doctrina católica. (Denzinger-Hünermann 2865. Pío IX. Encíclica Quanto conficiamur moerore, 10 de agosto de 1863)

… juzga la idea de familias irregulares que tiene Francisco

  • Las uniones fuera del matrimonio son concubinato

Pero ningún católico ignora o puede ignorar que el matrimonio es verdadera y propiamente uno de los siete sacramentos de la ley evangélica, instituido por Cristo Señor, y que, por tanto, no puede darse el matrimonio entre los fieles sin que sea al mismo tiempo sacramento, y, consiguientemente, cualquier otra unión de hombre y mujer entre cristianos, fuera del sacramento, sea cualquiera la ley, aun la civil, en cuya virtud esté hecha, no es otra cosa que torpe y pernicioso concubinato tan encarecidamente condenado por la Iglesia; y, por tanto, el sacramento no puede nunca separarse del contrato conyugal. (Denzinger-Hünermann 2998. Pío IX, Alocución Acerbissimum vobiscum, 27 de septiembre de 1852)

… juzga la idea de Francisco de que la buena voluntad suple la Teología

  • Equiparar la Religión verdadera con las falsas, pretender un consorcio entre Cristo y Belial

Conocéis también, Venerables Hermanos, otra clase de errores y engaños monstruosos, con los cuales los hijos de este siglo atacan a la Religión cristiana […] Tal es el sistema perverso y opuesto a la luz natural de la razón que propugna la indiferencia en materia de religión, con el cual estos inveterados enemigos de la Religión, quitando todo discrimen entre la virtud y el vicio, entre la verdad y el error, entre la honestidad y vileza, aseguran que en cualquier religión se puede conseguir la salvación eterna, como si alguna vez pudieran entrar en consorcio la justicia con la iniquidad, la luz con las tinieblas, Cristo con Belial (cf. 2 Cor 6, 15). (Pío IX. Encíclica Qui Pluribus, n. 9, 9 de noviembre de 1846)

  • Es engaño decir que en el protestantismo se puede agradar a Dios

Pero tampoco ignoráis, Venerables Hermanos, que los principales autores de esta tan abominable intriga, […] han formado ellos el designio de atraer a los pueblos de Italia a sus opiniones y conventículos protestantes en que, engañosamente les dicen una y otra vez para seducirlos que no deben ver en ello más que una forma diferente de la misma Religión cristiana verdadera, en que lo mismo que la Iglesia Católica se puede agradar a Dios. Entretanto, en modo alguno ignoran que aquel principio básico del protestantismo, a saber, el libre examen e interpretación de la Sagrada Escritura, por el juicio particular de cada uno, en sumo grado aprovecharía su impía causa. (Pío IX. Encíclica Nostis et nobiscum, n. 4, 8 de diciembre de 1849)

  • Las confesiones separadas de la Iglesia no constituyen parte de Ella

Ahora bien, examinando cuidadosamente y reflexionando sobre el estado de las diversas sociedades religiosas, divididas entre sí, y separadas de la Iglesia Católica … no se puede dejar de estar convencido de que cualquiera de estas sociedades por sí mismas, ni todas ellas juntas, no pueden de ninguna manera constituir y ser la única Iglesia católica que Cristo nuestro Señor construyó y estableció, y que por su voluntad debe continuar; y que no pueden de ninguna manera decir que son ramas o partes de esa Iglesia, ya que están visiblemente separadas de la unidad católica. (Denzinger-Hünermann 2998. Pío IX, Carta Apostólica Iam Vos Omnes, 13 de septiembre 1864)

  • Condenación del Syllabus

[Errores relativos al reconocimiento del protestantismo como una religión verdadera] 5. La revelación divina es imperfecta, y, por tanto, está sujeta a un progreso continuo e indefinido, que corresponda al desarrollo de razón humana.
6. El protestantismo no es más que una forma distinta de la verdadera religión cristiana; y dentro de aquélla se puede agradar a Dios lo mismo que en la Iglesia católica.(Denzinger-Hünermann 2905; 2918. Pío IX, Syllabus o recopilación de errores que se proscribieron, 8 de diciembre de 1864)

  • Los que viven ajenos a la verdadera fe no pueden llegar a la eterna salvación

Es menester recordar y reprender nuevamente el gravísimo error en que míseramente se hallan algunos católicos, al opinar que hombres que viven en el error y ajenos a la verdadera fe y a la unidad católica pueden llegar a la eterna salvación [v. 2917]. Lo que ciertamente se opone en sumo grado a la doctrina católica. (Denzinger-Hünermann 2865. Pío IX, Encíclica Quanto conficiamur moerore, 10 de agosto de 1863)

… juzga la idea de familia que tiene Francisco

  • Errores condenados sobre el matrimonio cristiano

85. No puede demostrarse por razón alguna que Cristo elevara el matrimonio a la dignidad de sacramento.
66. El sacramento del matrimonio no es más que un accesorio del contrato y separable de él, y el sacramento mismo consiste únicamente en la bendición nupcial.
67. El vínculo del matrimonio no es indisoluble por derecho de la naturaleza, y en varios casos, la autoridad civil puede sancionar el divorcio propiamente dicho. (Denzinger-Hünermann 2965-2967. Pío IX, Sílabo o colección de los errores modernos, § VIII, Errores sobre el matrimonio cristiano, 8 de diciembre de 1864)

  • La familia es fruto del matrimonio, no del concubinato

Pero ningún católico ignora o puede ignorar que el matrimonio es verdadera y propiamente uno de los siete sacramentos de la ley evangélica, instituido por Cristo Señor, y que, por tanto, no puede darse el matrimonio entre los fieles sin que sea al mismo tiempo sacramento, y, consiguientemente, cualquier otra unión de hombre y mujer entre cristianos, fuera del sacramento, sea cualquiera la ley, aun la civil, en cuya virtud esté hecha, no es otra cosa que torpe y pernicioso concubinato tan encarecidamente condenado por la Iglesia; y, por tanto, el sacramento no puede nunca separarse del contrato conyugal. (Denzinger-Hünermann 2998. Pío IX, Alocución Acerbissimum vobiscum, 27 de septiembre de 1852)

… juzga la idea de Francisco de que el pecado hace parte de la vida religiosa

  • Insignes en la doctrina, ornados por las virtudes, encendidos de amor de Dios y de los hombres

Nadie ciertamente ignora o puede ignorar, que las familias religiosas, ya desde su primera institución brillaron con casi innumerables varones insignes en todo género de doctrina y cúmulo de erudición, y esclarecidos con el ornato de todas las virtudes y la gloria de la santidad, ilustres también en honrosísimas dignidades, encendidos en ardiente amor de Dios y de los hombres, hechos espectáculo para el mundo, los ángeles y los hombres y que solamente se deleitaron en aplicarse con todo cuidado, afición y empeño, de día y de noche, a llevar sobre su cuerpo la mortificación de Jesús, propagar la fe y doctrina católicas desde el sol naciente hasta el ocaso, luchar valientemente por ella, soportar alegremente cualquier género de severidades, tormentos y suplicios hasta dar la misma vida, atraer a los pueblos rudos y bárbaros, sacándolos de su tinieblas, fiereza de costumbres y encenagamiento en los vicios, a la luz de la verdad evangélica, a toda virtud y a la cultura de la sociedad civil, cultivar y proteger las letras, disciplinas y artes y librarlas de la destrucción, modelar maduramente las tiernas mentes de los jóvenes y sus corazones blandos como la cera en la piedad y la honestidad, volver a los errantes al camino de la salud. Ni es esto sólo sino que, revestidos de entrañas de misericordia, no hay ningún género de caridad heroica que ellos, aun exponiendo su vida, no hayan ejercido, como proporcionar amorosamente los oportunos subsidios de la cristiana beneficencia y providencia a los cautivos, encarcelados, enfermos, moribundos y a todos los desgraciados, necesitados y afligidos, suavizando sus dolores, enjugando sus lágrimas y proveyendo a sus necesidades con todo género de auxilios y obras. (Pío IX. Encíclica Ubi primum arcano, n. 1, 17 de junio de 1847)

… juzga la idea de Francisco de que católicos y musulmanes adoran al mismo Dios

  • … tampoco puede engañarse ni engañarnos

¿Quién ignora o puede ignorar que debe darse toda fe a Dios que habla y que nada es más conveniente a la razón que asentir y firmemente adherirse a aquellas cosas que le consta han sido reveladas por Dios, el cual no puede engañarse ni engañarnos? (Denzinger-Hünermann 2778. Pío IX, Encíclica Qui pluribus, 9 de noviembre de 1846)

… juzga la idea de Francisco de que las sectas hacen parte de la Iglesia

  • No hay otra Iglesia Católica sino la edificada sobre el único Pedro

La verdadera Iglesia de Jesucristo se constituye y reconoce por autoridad divina con la cuádruple nota que en el símbolo afirmamos debe creerse; y cada una de estas notas, de tal modo está unida con las otras, que no puede ser separada de ellas; de ahí que la que verdaderamente es y se llama Católica, debe juntamente brillar por la prerrogativa de la unidad, la santidad y la sucesión apostólica. Así pues, la Iglesia Católica es una con unidad conspicua y perfecta del orbe de la tierra y de todas las naciones, con aquella unidad por cierto de la que es principio, raíz y origen indefectible la suprema autoridad y “más excelente principalia del bienaventurado Pedro, príncipe de los Apóstoles, y de sus sucesores en la cátedra romana. Y no hay otra Iglesia Católica, sino la que, edificada sobre el único Pedro, se levanta por la unidad de la fe y la caridad en un solo cuerpo conexo y compacto (cf. Ef 4, 16). (Denzinger-Hünermann 2888. Pío IX, Carta del Santo Oficio a los obispos de Inglaterra, 16 de septiembre de 1864)

… juzga la idea de posibilidad de ruptura del vínculo matrimonial que tiene Francisco

  • Una pagana casada con un pagano infiel, al convertirse puede usar del privilegio paulino

Debe del todo evitarse el matrimonio entre una cristiana y un pagano; con todo si, previa la obtención de la Santa Sede, de la dispensa de disparidad de cultos, llegara a darse un matrimonio de este tipo, es sabido que sería indisoluble en cuanto al vínculo, y que sólo cabría la posibilidad de darse alguna vez separación de lecho, en el caso de que para ello existieran motivos canónicos a tenor del juez eclesiástico. Por tanto nunca, mientras viva el marido infiel, aunque sea concubinario, podrá la mujer cristiana contraer un segundo matrimonio. Cuando, sin embargo, se trate de una pagana que es esposa de un pagano que vive en concubinato, y que se convierte (la mujer), entonces ésta podrá usar del privilegio concedido en favor de la fe, después de que habiendo hecho la interpelación (como antes —para la dispensa—), el otro no quiera convertirse o cohabitar sin ofensa del Creador, y consiguientemente no renuncie a seguir viviendo en concubinato —algo que evidentemente no puede darse sin ofensa del Creador. (Pío IX. De la Instrucción propositis dubiis, del Santo Oficio, al Vicario Apostólico de Siangyang, China, 4 de julio de 1855)

… juzga la visión de la Iglesia hacia los divorciados en segunda unión que tiene Francisco

  • Las uniones fuera del matrimonio son concubinato

Pero ningún católico ignora o puede ignorar que el matrimonio es verdadera y propiamente uno de los siete sacramentos de la ley evangélica, instituido por Cristo Señor, y que, por tanto, no puede darse el matrimonio entre los fieles sin que sea al mismo tiempo sacramento, y, consiguientemente, cualquier otra unión de hombre y mujer entre cristianos, fuera del sacramento, sea cualquiera la ley, aun la civil, en cuya virtud esté hecha, no es otra cosa que torpe y pernicioso concubinato tan encarecidamente condenado por la Iglesia; y, por tanto, el sacramento no puede nunca separarse del contrato conyugal. (Denzinger-Hünermann 2998. Pío IX, Alocución Acerbissimum vobiscum, 27 de septiembre de 1852)

… juzga la idea de Iglesia cerrada y enferma que tiene Francisco

  • ¡Cuidado con aquellos que en piel de ovejas nos apartan de la Religión!

Tales son las insidias tenebrosas de aquellos que, en piel de ovejas, siendo lobos rapaces, se insinúan fraudulentamente, con especie de piedad sincera, de virtud y disciplina, penetran humildemente, captan con blandura, atan delicadamente, matan a ocultas, apartan de toda Religión a los hombres y sacrifican y destrozan las ovejas del Señor; tal, por fin, para omitir todo lo demás, […] siembran doctrinas pestíferas, depravan las mentes y las almas, sobre todo de los más incautos, y causan perjuicios graves a la Religión. (Pío IX. Encíclica Qui pluribus, n. 9, 9 de noviembre de 1846)

  • En la Iglesia cobraron fuerza ciertos hombres depravados, enemigos de toda verdad

Lo mismo que nos, sabéis y estáis viendo vosotros, Venerables Hermanos, con cuánta malignidad cobraron fuerza ciertos hombres depravados, enemigos de toda verdad, justicia y honestidad, los cuales ora valiéndose del fraude y de toda clase de intrigas, ora abiertamente lanzando como mar embravecida la espuma de sus confusiones, se esfuerzan por esparcir por doquiera entre los pueblos fieles de Italia la desenfrenada licencia de pensar, de hablar y de cometer audazmente toda suerte de impiedades y de echar por tierra la Religión Católica en Italia, y si posible fuere, destruirla de raíz. (Pío IX. Encíclica Nostis et nobiscum, n. 1, 8 de diciembre de 1849)

  • Defended con valentía la fe católica y no permitáis que se viole en lo más mínimo su pureza

Y también acudimos a vuestro celo, virtud y prudencia, Venerables Hermanos, para que, ayudados del auxilio divino, defendáis, juntamente con nos, con valentía, la causa de la Iglesia católica, según el puesto que ocupáis y la dignidad de que estáis investidos. Sabéis que os está reservado la lucha, no ignorando con cuántas heridas se injuria la santa Esposa de Cristo Jesús, y con cuánta saña los enemigos la atacan. En primer lugar sabéis muy bien que os incumbe a vosotros defender y proteger la fe católica con valentía episcopal y vigilar, con sumo cuidado, porque el rebaño a vos encomendado permanezca a ella firme e inamovible, porque todo aquel que no la guardare íntegra e inviolable, perecerá, sin duda, eternamente. Esforzaos, pues, en defender y conservar con diligencia pastoral esa fe, y no dejéis de […] rebatir a los que contradicen, […] no disimulando nunca nada ni permitiendo que se viole en lo más mínimo la puridad de esa misma fe. (Pío IX. Encíclica Qui pluribus, n. 9, 9 de noviembre de 1846)

… juzga la idea de divorciados para padrinos que tiene Francisco

  • Cualquier unión fuera del sacramento no es otra cosa que concubinato

Pero ningún católico ignora o puede ignorar que el matrimonio es verdadera y propiamente uno de los siete sacramentos de la ley evangélica, instituido por Cristo Señor, y que, por tanto, no puede darse el matrimonio entre los fieles sin que sea al mismo tiempo sacramento, y, consiguientemente, cualquier otra unión de hombre y mujer entre cristianos, fuera del sacramento, sea cualquiera la ley, aun la civil, en cuya virtud esté hecha, no es otra cosa que torpe y pernicioso concubinato tan encarecidamente condenado por la Iglesia; y, por tanto, el sacramento no puede nunca separarse del contrato conyugal (v. 1773), y pertenece totalmente a la potestad de la Iglesia determinar todo aquello que de cualquier modo pueda referirse al mismo matrimonio. (Pío IX. Alocución Acerbissimum vobiscum, 27 de septiembre de 1852)

… juzga el hecho de Francisco no haberse ofendido con la Cruz en forma de símbolo comunista

  • El nuevo socialismo y nuevo comunismo: nefandos sistemas y perversas doctrinas

Pero tampoco ignoráis, Venerables Hermanos, que los principales autores de esta tan abominable intriga, no se proponen otra cosa que impulsar a los pueblos, agitados ya con todo viento de perversas doctrinas, al trastorno de todo orden humano de las cosas, y a entregarlos a los nefandos sistemas del nuevo Socialismo y Comunismo. Saben muy bien y lo han comprobado con la larga experiencia de muchos siglos, que ninguna transigencia pueden esperar de la Iglesia Católica, que en la custodia del depósito de la divina Revelación, no permitirá que se le sustraiga un ápice de las verdades de fe propuestas, ni que se le añadan las invenciones de los hombres. Por lo mismo han formado ellos el designio de atraer a los pueblos de Italia a sus opiniones y conventículos protestantes en que, engañosamente les dicen una y otra vez para seducirlos que no deben ver en ello más que una forma diferente de la misma Religión cristiana verdadera, en que lo mismo que la Iglesia Católica se puede agradar a Dios. (Pío IX. Encíclica Noscitis et Nobiscum, 8 de diciembre de 1849)

… juzga las ideas presentes en la Laudato Sí´

  • Admitir la indiferencia religiosa supone aceptar un consorcio entre Cristo y Belial

Tal es el sistema perverso y opuesto a la luz natural de la razón que propugna la indiferencia en materia de religión, con el cual estos inveterados enemigos de la religión, quitando todo discrimen entre la virtud y el vicio, entre la verdad y el error, entre la honestidad y vileza, aseguran que en cualquier religión se puede conseguir la salvación eterna, como si alguna vez pudieran entrar en consorcio la justicia con la iniquidad, la luz con las tinieblas, Cristo con Belial (2 Co 6, 15). (Pío IX. Encíclica Qui pluribus, n. 9, 9 de noviembre de 1946)

  • Los hombres que viven en el error y ajenos a la verdadera fe y a la unidad católica no pueden llegar a la eterna salvación

Y aquí, queridos Hijos nuestros y Venerables Hermanos, es menester recordar y reprender nuevamente el gravísimo error en que míseramente se hallan algunos católicos, al opinar que hombres que viven en el error y ajenos a la verdadera fe y a la unidad católica pueden llegar a la eterna salvación [v. 1717]. Lo que ciertamente se opone en sumo grado a la doctrina católica. (Denzinger-Hünermann 2865. Pío IX, Encíclica Quanto conficiamur moerore, 10 de agosto de l863)

  • Errores condenados por el Syllabus

Todo hombre es libre en abrazar y profesar la religión que, guiado por la luz de la razón, tuviere por verdadera (8 y 26).
Los hombres pueden encontrar en el culto de cualquier religión el camino de la salvación eterna y alcanzar la eterna salvación (1, 3 y 17). […] El Romano Pontífice puede y debe reconciliarse y transigir con el progreso, con el liberalismo y con la civilización moderna (24). (Denzinger-Hünermann 2915-2916; 2980. Pío IX, Syllabus o colección de los errores modernos, 8 de diciembre de 1864)

… juzga la idea sobre la evangelización de América que tiene Francisco

  • España fundaba su grandeza en la propagación de la fe cristiana

Siempre España ha mostrado una especial predilección por esta Silla apostólica y procurado llevar la civilización cristiana todas las naciones del globo. La bandera española ha flotado en los mares de América, India y otras regiones, para manifestar que ella era el símbolo de la fe de Jesucristo, a diferencia de la bandera tricolor [de la Revolución Francesa] que representa y produce todo lo que todos sabemos. Por eso, España fue grande en pasados tiempos, porque fundaba su grandeza en propagar la religión cristiana, servirla y defenderla, y hacer para conseguirlo toda clase de sacrificios. (Pío IX. Respuesta al homenaje de los peregrinos de España por ocasión del XXV aniversario de su pontificado, 20 de junio 1870)

… juzga la idea sobre ofrecer rosarios que tiene Francisco

  • Cuantos más rosarios recen, más segura será la protección de la Virgen

Cuantas veces y con más fervor se digan las preces del Rosario, tanto más seguro será el patrocinio de la Virgen en favor del pueblo cristiano. (Pío IX. Decreto Proditum est, 8 de febrero de 1875)

… juzga la idea de la fe como revolución que tiene Francisco

  • Desobedecer al poder constituido es resistir a la ordenación de Dios

Inculcad al pueblo cristiano la obediencia y sujeción debidas a los príncipes y poderes constituidos, enseñando, conforme a la doctrina del Apóstol (Rm 12, 1-2) que toda potestad viene de Dios, y que los que no obedecen al poder constituido resisten a la ordenación de Dios y se atraen su propia condenación, y que, por lo mismo, el precepto de obedecer a esa potestad no puede ser violado por nadie sin falta, a no ser que mande algo contra la ley de Dios y de la Iglesia (Rom 12, 1-2). (Pío IX. Encíclica Qui pluribus, n. 13, 9 de noviembre de 1846)

  • Práctica esencial a la naturaleza de toda sociedad humana

Advertid, pues a los fieles que están a vuestro cuidado que es esencial a la naturaleza de toda sociedad humana, la obediencia a la autoridad legítimamente constituida; que nada puede cambiarse en los preceptos del Señor, que anuncian las Sagradas Letras: pues está escrito: Estad sumisos a toda humana criatura por respeto a Dios; ya sea al rey, como que está sobre todos; ya a los gobernadores como puestos por El para castigo de los malhechores, y alabanza de los buenos. Puesta es la voluntad de Dios, que obrando bien tapéis la boca a la ignorancia de los hombres necios: como libres, mas no cubriendo la malicia con capa de libertad, sino como siervos de Dios (13). Más aún: Toda persona esté sujeta a las potestades superiores; porque no hay potestad que no provenga de Dios, y Dios es el que ha establecido las que hay: por lo cual quien resiste a las potestades, a la ordenación de Dios resiste. De consiguiente los que resisten, ellos mismos se acarrean su condenación. (Pío IX. Encíclica Nostis et nobiscum, n. 10, 8 de diciembre de 1849)

… juzga la idea de Comunismo que tiene Francisco

  • Doctrina funesta contraria al derecho natural

Aquella doctrina funesta y más que nunca contraria al derecho natural, que llamamos comunismo, una vez admitida la cual, se derrumbarían completamente los derechos, los patrimonios, las propiedades e incluso la sociedad humana. (Denzinger-Hünermann 2786. Pío IX, Encíclica Qui pluribus, 9 de noviembre de 1846)

  • Hombres falaces que quieren eliminar la doctrina e influencia de la Iglesia

Y no contentos con eliminar la religión de la sociedad pública, quieren también alejarla de las familias privadas. Porque es así que enseñando y profesando el funestísimo error del comunismo y del socialismo, afirman que “la sociedad domestica o familia toma toda su razón de existir únicamente del derecho civil y que, por ende, de la ley civil solamente dimanan y dependen todos los derechos de los padres sobre los hijos, y ante todo el derecho de procurar su instrucción y educación.” Con estas impías opiniones y maquinaciones lo que principalmente pretenden estos hombres falacísimos es eliminar totalmente la saludable doctrina e influencia de la Iglesia católica en la instrucción y educación de la juventud. (Denzinger-Hünermann, 2891-2892. Pío IX, Encíclica Quanta cura, 8 de diciembre de 1864)

… juzga la idea de normas de la Iglesia que tiene Francisco

  • Procurad guardar las leyes santísimas de la Iglesia

Con igual constancia procurad guardar las leyes santísimas de la Iglesia, con las cuales florecen y tienen vida la virtud, la piedad y la Religión. Y como es gran piedad exponer a la luz del día los escondrijos de los impíos y vencer en ellos al mismo diablo a quien sirven, os rogamos que con todo empeño pongáis de manifiesto sus insidias, errores, engaños, maquinaciones, ante el pueblo fiel, le impidáis leer libros perniciosos, y le exhortéis con asiduidad a que, huyendo de la compañía de los impíos y sus sectas como de la vista de la serpiente, evite con sumo cuidado todo aquello que vaya contra la fe, la Religión, y la integridad de costumbres. En procura de esto, no omitáis jamás la predicación del santo Evangelio, para que el pueblo cristiano, cada día mejor instruido en las santísimas obligaciones de la cristiana ley, crezca de este modo en la ciencia de Dios, se aparte del mal, practique el bien y camine por los senderos del Señor. (Pío IX. Carta Encíclica Qui pluribus, n. 11, 9 de noviembre de 1846)

… juzga la idea de que la Virgen María sería capaz de rebelarse contra Dios que tiene Francisco

  • Así como Cristo, la Santísima Virgen triunfa de la serpiente

Por lo cual, al glosar las palabras con las que Dios, vaticinando en los principios del mundo los remedios de su piedad dispuestos para la reparación de los mortales, aplastó la osadía de la engañosa serpiente levantó maravillosamente la esperanza de nuestro linaje, diciendo: “Pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya”; enseñaron que, con este divino oráculo, fue de antemano designado clara y patentemente el misericordioso Redentor del humano linaje, es decir, el unigénito Hijo de Dios Cristo Jesús, y designada la Santísima Madre, la Virgen María, y al mismo tiempo brillantemente puestas de relieve las mismísimas enemistades de entrambos contra el diablo. Por lo cual, así como Cristo, mediador de Dios y de los hombres, asumida la naturaleza humana, borrando la escritura del decreto que nos era contrario, lo clavó triunfante en la cruz, así la Santísima Virgen, unida a Él con apretadísimo e indisoluble vínculo hostigando con Él y por Él eternamente a la venenosa serpiente, y de la misma triunfando en toda la línea, trituró su cabeza con el pie inmaculado. (Pío IX. Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)

… juzga la idea de que el Papa no debe juzgar que tiene Francisco

  • Tener palabras de término medio es un error y un peligro para la Iglesia

En estos tiempos de confusión y de desorden, no es raro ver cristianos, católicos ―hasta los hay en el clero secular, en los claustros― que siempre tienen en los labios la palabra de término medio, de conciliación, de transacción. ¡Pues bien! no vacilo en declararlo: esos hombres están en un error, y no los miro como los enemigos menos peligrosos de la Iglesia. Vivimos en una atmósfera corrompida, pestilencial; sepamos preservarnos de ella; no nos dejemos emponzoñar por las falsas doctrinas, que todo lo pierden, so pretexto de salvarlo todo. (Pío IX. Discurso en la Iglesia de Aracoeli, 17 de septiembre de 1861)

… juzga la idea de “cultura del encuentro” que tiene Francisco

  • La sociedad solo disfrutará de paz cuando exista un solo rebaño y un solo pastor

Nos enviamos esta carta nuestra a todos los cristianos de los que estamos separados, a quienes exhortamos ardientemente y suplicamos con insistencia a apresurarse a volver al único redil de Cristo; que deseamos, de hecho, desde el fondo del corazón la salvación en Cristo Jesús, y tememos tener que dar cuenta un día para Él, nuestro juez, si, a través de alguna posibilidad, no hemos señalado y preparado el camino para que ellos alcancen la salvación eterna. […] Y puesto que, si además, cumplimos en la tierra con el cargo del vicario, con todo nuestro corazón esperamos con los brazos abiertos el regreso de los hijos díscolos a la Iglesia Católica, para recibirlos con cariño infinito en la casa de la Celestial Padre y enriquecerlos con sus tesoros inagotables. Es nuestra mayor esperanza el retorno a la verdad y a la comunión con la Iglesia católica, de la cual depende no sólo la salvación de todos ellos, sino sobre todo también de toda la sociedad cristiana: todo el mundo, de hecho, no puede disfrutar de la verdadera paz si no es un solo rebaño y un solo pastor. (Pío IX. Carta Apostólica Iam Vos Omnes, 13 de septiembre de 1868) 

  • No hay diferencia entre virtud y vicio cuándo hay indiferencia religiosa

Tal es el sistema perverso y opuesto a la luz natural de la razón que propugna la indiferencia en materia de religión, con el cual estos inveterados enemigos de la Religión, quitando todo discrimen entre la virtud y el vicio, entre la verdad y el error, entre la honestidad y vileza, aseguran que en cualquier religión se puede conseguir la salvación eterna, como si alguna vez pudieran entrar en consorcio la justicia con la iniquidad, la luz con las tinieblas, Cristo con Belial. (Pío IX. Encíclica Qui pluribus, n. 9, 9 de noviembre de 1846)

  • No hay mejor remedio para los males presentes que volverse a la Iglesia Católica

La causa primaria de todos los males, que ahora nos afligen ha de buscarse en los daños hechos a la Religión y a la Iglesia Católica en los tiempos pasados, principalmente desde que aparecieron los protestantes. Ellos ven cómo, por el desprecio creciente de la autoridad de los obispos, por las violaciones cada día más frecuentes y contumaces de los preceptos divinos eclesiásticos, se ha disminuido en la misma proporción el respeto del pueblo por la autoridad civil, y se ha abierto un camino más ancho a los enemigos actuales de la tranquilidad pública y a las sediciones contra la persona que representa la autoridad. […] Ven además, que poco a poco se están empleando contra la autoridad civil las mismas trabas que antes se habían empleado con fraude para entorpecer la acción de los Pastores de la Iglesia, a fin de que no pudiesen ejercer libremente su autoridad. Ven, en fin, que en medio de las grandes calamidades que nos abruman, no hay otro remedio más eficaz ni de más pronto efecto, que el reflorecimiento en toda Italia del esplendor de la Religión y de la Iglesia Católica, en la cual, sin lugar a duda, es fácil encontrar los auxilios más oportunos para toda condición y necesidad de los hombres. (Pío IX. Encíclica nostis et nobiscum, n. 17, 8 de diciembre de 1849) 

  • Sin una instrucción previa el pueblo puede caer en el error

Mas para que esto no sea infructuoso es de todo punto necesario trabajar, a fin de impedir que el pueblo poco instruido en la doctrina cristiana y en la ley de Dios, debilitado por otra parte, por la larga tiranía de los vicios, apenas pueda advertir la gravedad de las emboscadas que se le preparan y la maldad de los errores que se le proponen. Por eso, Venerables Hermanos, pedimos a vuestra pastoral solicitud, no dejéis jamás de aplicar todas vuestras fuerzas a esta obra, a fin de que los fieles, que os están encomendados, sean diligentemente instruidos, según la capacidad de cada uno, en los dogmas y preceptos santísimos de nuestra Religión. (Pío IX. Encíclica Nostis et nobiscum, n. 5, 8 de diciembre de 1849)

… juzga la idea de que no se puede encontrar a Dios que tiene Francisco

  • Nada más seguro que la verdad de nuestra fe apoyada en firmes principios

Ciertamente, la razón humana, para no ser engañada ni errar en asunto de tanta importancia, es menester que inquiera diligentemente el hecho de la revelación, para que le conste ciertamente que Dios ha hablado, y prestarle, como sapientísimamente enseña el Apóstol, un “obsequio razonable” (Rom 12, 1). Porque ¿quién ignora o puede ignorar que debe darse toda fe a Dios que habla y que nada es más conveniente a la razón que asentir y firmemente adherirse a aquellas cosas que le consta han sido reveladas por Dios, el cual no puede engañarse ni engañarnos? Pero, ¡cuántos, cuán maravillosos, cuán espléndidos argumentos tenemos a mano, por los cuales la razón humana se ve sobradamente obligada a reconocer que la religión de Cristo es divina “y que todo principio de nuestros dogmas tomó su raíz de arriba, del Señor de los cielos” (S. Chrysost.,Interpr. in Is. proph. c. 1: PG 56, 14) y que por lo mismo nada hay más cierto que nuestra fe, nada más seguro, nada más santo y que se apoye en más firmes principios! (Denzinger-Hünermann 2778-2779. Pío IX, Encíclica Qui Pluribus, 9 de noviembre de 1846) 

… juzga la idea de Primera Comunión que tiene Francisco

  • Necesidad de anatemizar a los que se apartan de la fe de Cristo

Ya desde el origen de la Iglesia naciente, conviniendo que la fe de los elegidos fuera probada como el oro en el fuego, el Apóstol, vaso de elección, quiso advertir a los fieles, que si alguno se levantare de los que alteran y trastornan el Evangelio de Cristo, diseminando falsas doctrinas y haciendo traición al depósito de la fe, aunque fuera un ángel el que evangelizara otra cosa que lo evangelizado, era preciso anatematizarlo. (Carta apostólica Ad Apostolicae Sedis, de 22 de agosto de 1851)

… juzga la idea de claridad y seguridad doctrinal que tiene Francisco

  • Condenada la sentencia contra los antiguos métodos teológicos

El método y los principios con que los antiguos Doctores eclesiásticos cultivaron la Teología, no son adecuados en modo alguno a las necesidades de nuestros tiempos ni al progreso de las ciencias. (Denzinger-Hünermann 2913. Sílabo de Pío IX, 8 de diciembre de 1864)

… juzga la idea de ascetismo, silencio y penitencia que tiene Francisco

  • Los que hacen los Ejercicios deben estar libres de ocupaciones exteriores

Y como sabéis que la práctica de los Ejercicios Espirituales ayuda extraordinariamente para conservar la dignidad del orden eclesiástico y fijar y aumentar la santidad, urgid con santo celo tan saludable obra, y no ceséis de exhortar a todos los llamados a servir al Señor a que se retiren con frecuencia a algún sitio a propósito para practicarlos libres de ocupaciones exteriores, y dándose con más intenso estudio a la meditación de las cosas eternas y divinas, puedan purificarse de las manchas contraídas en el mundo. (Pío IX. Encíclica Qui Pluribus, n. 19, 9 de noviembre de 1846)

… juzga la idea de Papa que tiene Francisco

  • Misión de apartar el rebaño de los pastos envenenados

Todos saben, todos ven y vosotros como nadie, Venerables Hermanos, sabéis y veis con cuánta solicitud y pastoral vigilancia los Romanos Pontífices, Nuestros Predecesores, han llenado el ministerio y han cumplido la misión a ellos confiada por el mismo Cristo Nuestro Señor, en la persona de San Pedro, Príncipe de los Apóstoles de apacentar los corderos y a las ovejas; de tal suerte, que nunca han cesado de alimentar cuidadosamente con las palabras de la fe, de imbuir en la doctrina de salvación a todo el rebaño del Señor, apartándole de los pastos envenenados. (Pío IX. Encíclica Quanta Cura, n. 1, 8 de diciembre del 1864)

… juzga la idea de obediencia religiosa que tiene Francisco

  • Sin la autoridad de la Iglesia, se va perdiendo el espíritu cristiano

No cabe duda de que la sociedad humana sufrirá siempre allí el daño más sensible donde se elimine de la educación privada y pública de la juventud la autoridad rectora de la Iglesia y su saludable influencia, pues de esa educación depende en gran manera el bienestar de los asuntos espirituales y materiales. Por esa exclusión, la sociedad humana irá poco a poco perdiendo aquel espíritu cristiano que únicamente podrá sostener las bases del orden y tranquilidad públicos y que sólo es capaz de originar el progreso verdadero y provechoso de la civilización y de proporcionar al hombre todos aquellos medios que se requieren para el logro del fin que está más allá de las fronteras de esta vida, o sea, la consecución de la salvación eterna. (Pío IX, Carta Encíclica Quum non sine, de 14 julio 1864 [AP I 3, 652])

… juzga la idea de que la Iglesia no debe ser un punto de referencia que tiene Francisco

  • Es preciso anatematizar a los que diseminan falsas doctrinas

Creemos de nuestro deber y oficio cortar y arrancar de raíz las yerbas nocivas que viéremos crecer, a fin de que no se arraiguen y propaguen en daño del campo del Señor. Y por cierto, que ya desde el origen de la Iglesia naciente, conviniendo que la fe de los elegidos fuera probada como el oro en el fuego, el Apóstol, vaso de elección, quiso advertir a los fieles, que si alguno se levantare de los que alteran y trastornan el Evangelio de Cristo, diseminando falsas doctrinas y haciendo traición al depósito de la fe, aunque fuera un ángel el que evangelizara otra cosa que lo evangelizado, era preciso anatematizarlo. (Pío IX. Carta apostólica Ad Apostolicae Sedis, 22 de agosto de 1851) 

 … juzga la idea de libertad religiosa que tiene Francisco

  • La Verdad debe ser protegida y reprimida la propaganda del error

En efecto, os es perfectamente conocido, Venerables Hermanos, que hoy no faltan hombres que, aplicando a la sociedad civil el impío y absurdo principio llamado del naturalismo, se atreven a enseñar que el mejor orden de la sociedad pública y el progreso civil demandan imperiosamente que la sociedad humana se constituya y se gobierne sin que tenga en cuenta la Religión, como si esta no existiera, o, por lo menos, sin hacer distinción alguna entre la verdadera Religión y las falsas. Además, contradiciendo la doctrina de la Sagrada Escritura, de la Iglesia y de los Santos Padres, no dudan en afirmar […] que la libertad de conciencias y de cultos es un derecho propio de cada hombre, que todo Estado bien constituido debe proclamar y garantizar como ley fundamental, y que los ciudadanos tienen derecho a la plena libertad de manifestar sus ideas con la máxima publicidad, ya de palabra, ya por escrito, ya en otro modo cualquiera, sin que autoridad civil ni eclesiástica alguna puedan reprimirla en ninguna forma. Ahora bien: al sostener afirmación tan temeraria no piensan ni consideran que proclaman la libertad de la perdición, y que, si se permite siempre la plena manifestación de las opiniones humanas, nunca faltarán hombres que se atrevan a resistir a la Verdad, y a poner su confianza en la verbosidad de la sabiduría humana; vanidad en extremo perjudicial, y que la fe y la sabiduría cristiana deben evitar cuidadosamente, con arreglo, a la enseñanza de Nuestro Señor Jesucristo. (Pío IX. Carta Encíclica Quanta Cura, 8 de diciembre 1864) 

  • La libertad de culto propaga el indiferentismo

[Errores relativos al liberalismo actual] Efectivamente, es falso que la libertad civil de cualquier culto, así como la plena potestad concedida a todos de manifestar abierta y públicamente cualesquiera opiniones y pensamientos, conduzca a corromper más fácilmente las costumbres y espíritu de los pueblos y a propagar la peste del indiferentismo. (Dezinger-Hünermann 2979. Beato Pio IX, Syllabus: Errores relativos al liberalismo actual,  8 de diciembre de 1864)

… juzga la idea del papel de las religiones no cristianas que tiene Francisco

  • Admitir la indiferencia religiosa supone aceptar un consorcio de Cristo con Belial

Tal es el sistema perverso y opuesto a la luz natural de la razón que propugna la indiferencia en materia de religión, con el cual estos inveterados enemigos de la Religión, quitando todo discrimen entre la virtud y el vicio, entre la verdad y el error, entre la honestidad y vileza, aseguran que en cualquier religión se puede conseguir la salvación eterna, como si alguna vez pudieran entrar en consorcio la justicia con la iniquidad, la luz con las tinieblas, Cristo con Belial (2 Co 6, 15). (Pío IX, Encíclica Qui pluribus, n. 9, 9 de noviembre de 1946)

  • Los que viven ajenos a la verdadera fe no pueden llegar a la salvación

Es menester recordar y reprender nuevamente el gravísimo error en que míseramente se hallan algunos católicos, al opinar que hombres que viven en el error y ajenos a la verdadera fe y a la unidad católica pueden llegar a la eterna salvación. Lo que ciertamente se opone en sumo grado a la doctrina católica. Notoria cosa es a Nos y a vosotros que aquellos que sufren ignorancia invencible acerca de nuestra santísima religión, que cuidadosamente guardan la ley natural y sus preceptos, esculpidos por Dios en los corazones de todos y están dispuestos a obedecer a Dios y llevan vida honesta y recta, pueden conseguir la vida eterna, por la operación de la virtud de la luz divina y de la gracia […]. Pero bien conocido es también el dogma católico, a saber, que nadie puede salvarse fuera de la Iglesia Católica, y que los contumaces contra la autoridad y definiciones de la misma Iglesia, y los pertinazmente divididos de la unidad de la misma Iglesia y del Romano Pontífice, sucesor de Pedro, “a quien fue encomendada por el Salvador la guarda de la viña”, no pueden alcanzar la eterna salvación. (Denzinger-Hünermann, 2865-2867. Beato Pío IX, Encíclica Quanto conficiamur moerore, 10 de agosto de 1863)

… juzga la idea de que todos se salvan que tiene Francisco

  • La fe católica es necesaria para alcanzar la salvación eterna

En particular hay que procurar que los fieles tengan profundamente impreso en sus almas el dogma de nuestra santa Religión de que es necesaria la fe católica para obtener la eterna salvación. Con este fin, será gran beneficio en las oraciones de los fieles laicos, junto con las del clero, una que otra vez rendir especiales gracias al Señor por el inestimable beneficio de la fé catolica, beneficio recibido de su mano clementísima;supliquen humildemente al mismo Padre de las misericordias, que se digne defender y conservar intacta en nuestras regiones la profesión de esa misma fe, y mantenerla en su integridad. (Beato Pío IX. Noscitis et Nobiscum, A los Obispos de Italia sobre los Estados Pontificios, 8 de diciembre de 1849)

  • Nadie será castigado si no es reo de culpa voluntaria

Y aquí, queridos Hijos nuestros y Venerables Hermanos, es menester recordar y reprender nuevamente el gravísimo error en que míseramente se hallan algunos católicos, al opinar que hombres que viven en el error y ajenos a la verdadera fe y a la unidad católica pueden llegar a la eterna salvación. Lo que ciertamente se opone en sumo grado a la doctrina católica.
Notoria cosa es a Nos y a vosotros que aquellos que sufren ignorancia invencible acerca de nuestra santísima religión, que cuidadosamente guardan la ley natural y sus preceptos, esculpidos por Dios en los corazones de todos y están dispuestos a obedecer a Dios y llevan vida honesta y recta, pueden conseguir la vida eterna, por la operación de la virtud de la luz divina y de la gracia; pues Dios, que manifiestamente ve, escudriña y sabe la mente, ánimo, pensamientos y costumbres de todos, no consiente en modo alguno, según su suma bondad y clemencia, que nadie sea castigado con eternos suplicios, si no es reo de culpa voluntaria.
Pero bien conocido es también el dogma católico, a saber, que nadie puede salvarse fuera de la Iglesia Católica, y que los contumaces contra la autoridad y definiciones de la misma Iglesia, y los pertinazmente divididos de la unidad de la misma Iglesia y del Romano Pontífice, sucesor de Pedro, “a quien fué encomendada por el Salvador la guarda de la viña”, no pueden alcanzar la eterna salvación. (Denzinger-Hünermann, 2865-2867.Beato Pío IX, Quanto conficiamur moerore, a los obispos de Italia, de 10 de agosto de l863)

  • La salvación no se encuentra en el culto que se considera mejor

[Errores condenados:] Todo hombre es libre en abrazar y profesar la religión que, guiado por la luz de la razón, tuviere por verdadera.
Los hombres pueden, dentro de cualquier culto religioso, encontrar el camino de su salvación y alcanzar la vida eterna.
Por lo menos deben tenerse fundadas esperanzas acerca de la eterna salvación de todos aquellos que no se hallan de modo alguno en la verdadera Iglesia de Cristo. (Denzinger-Hünermann, 1103. Beato Pío IX. Syllabus: Catálogo que comprende los principales errores de nuestra época. III Indiferentismo, latitudinarismo, 15-17)

  • Echar de las mentes de los hombres la opinión impía

De acuerdo con el deber de Nuestro oficio Apostólico, queremos excitar vuestra preocupación y vuestra vigilancia episcopal, para que en toda la medida de vuestras fuerzas, arranqueis de mente de los hombres esta opinión impía y perniciosa de que el camino de la salvación eterna puede ser encontrado en todas las religiones. (Beato Pío IX, Singulari Quadam, 9 diciembre de 1854)

… juzga la idea de filiación divina que tiene Francisco

  • Nadie puede salvarse fuera de la Iglesia Católica

Es menester recordar y reprender nuevamente el gravísimo error en que míseramente se hallan algunos católicos, al opinar que hombres que viven en el error y ajenos a la verdadera fe y a la unidad católica pueden llegar a la eterna salvación. Lo que ciertamente se opone en sumo grado a la doctrina católica. Notoria cosa es a nos y a vosotros que aquellos que sufren ignorancia invencible acerca de nuestra santísima religión, que cuidadosamente guardan la ley natural y sus preceptos, esculpidos por Dios en los corazones de todos y están dispuestos a obedecer a Dios y llevan vida honesta y recta, pueden conseguir la vida eterna, por la operación de la virtud de la luz divina y de la gracia […] Pero bien conocido es también el dogma católico, a saber, que nadie puede salvarse fuera de la Iglesia Católica, y que los contumaces contra la autoridad y definiciones de la misma Iglesia, y los pertinazmente divididos de la unidad de la misma Iglesia y del Romano Pontífice, sucesor de Pedro, “a quien fue encomendada por el Salvador la guarda de la viña”, no pueden alcanzar la eterna salvación. (Denzinger-Hünermann, 2865-2867.Beato Pío IX. Carta Encíclica Quanto conficiamur moerore, 10 de agosto de l863) 

  • Peligrosos enemigos de la Iglesia

En estos tiempos de confusión y de desorden, no es raro ver cristianos, católicos – hasta los hay en el clero secular, en los claustros – que siempre tienen en los labios la palabra de término medio, de conciliación, de transacción. ¡Pues bien! no vacilo en declararlo: esos hombres están en un error, y no los miro como los enemigos menos peligrosos de la Iglesia. Vivimos en una atmósfera corrompida, pestilencial; sepamos preservarnos de ella; no nos dejemos emponzoñar por las falsas doctrinas, que todo lo pierden, son pretexto de salvarlo todo. (Pío IX, Discurso en la Iglesia de Aracoeli, 17 de setembro 1861)

… juzga la idea de esencia de la divinidad que tiene Francisco

  • Condenación de la afirmación de que Dios se confunde con la naturaleza

[Afirmación condenada:] No existe ser divino alguno, supremo, sapientísimo y providentísimo, distinto de esta universidad de las cosas, y Dios es lo mismo que la naturaleza, por tanto, sujeto a cambios y, en realidad, Dios se está haciendo en el hombre y en el mundo, y todo es Dios y tiene la mismísima sustancia de Dios; y una sola y misma cosa son Dios y el mundo y, por ende, el espíritu y la materia, la necesidad y la libertad, lo verdadero y lo falso, el bien y el mal, lo justo y lo injusto. (Denzinger-Hünermann, 2901.Beato Pio IX. Syllabus, 1)

… juzga la idea de paz que tiene Francisco

  • La palabra de perpetua conciliación todo pierde so pretexto de salvarlo

En estos tiempos de confusión y de desorden, no es raro ver cristianos, católicos —hasta los hay en el clero secular, en los claustros— que siempre tienen en los labios la palabra de término medio, de conciliación, de transacción. ¡Pues bien! no vacilo en declararlo: esos hombres están en un error, y no los miro como los enemigos menos peligrosos de la Iglesia. Vivimos en una atmósfera corrompida, pestilencial; sepamos preservarnos de ella; no nos dejemos emponzoñar por las falsas doctrinas, que todo lo pierden, so pretexto de salvarlo todo. (Beato Pío IX. Discurso en la iglesia de Aracoeli, 17 de septiembre de 1861)

  • La exigencia de la caridad cristiana es sacar de las tinieblas del error a los que no están unidos a la fe católica

Lejos, sin embargo, de los hijos de la Iglesia Católica ser jamás en modo alguno enemigos de los que no nos están unidos por los vínculos de la misma fe y caridad; al contrario, si aquellos son pobres o están enfermos o afligidos por cualesquiera otras miserias,esfuércense más bien en cumplir con ellos todos los deberes de la caridad cristiana y en ayudarlos siempre y, ante todo, pongan empeño por sacarlos de las tinieblas del error en que míseramente yacen y reducirlos a la verdad católica y a la Madre amantísima, la Iglesia, que no cesa nunca de tenderles sus manos maternas y llamarlos nuevamente a su seno, a fin de que, fundados y firmes en la fe, esperanza y caridad y fructificando en toda obra buena (Col 1, 10), consigan la eterna salvación. (Beato Pío IX. Encíclica Quanto Conficiamur Moerore, 10 de agosto de 1863) 

  • Más peligrosos que los enemigos declarados son los que atraen a los imprudentes amantes de la conciliación

Si bien los hijos del siglo son más sagaces que los hijos de la luz (Lc 16,8), sus astucias y violencias hubieran tenido menos efecto sin la ayuda ofrecida por muchas manos amigas de la grey católica. No hubiera servido, como ellos querían, unirse al mismo carro, esforzarse en unir la luz y las tinieblas y hacer participar a la iniquidad con la justicia, gracias a las doctrinas que han dado en llamarse católico-liberales y que fundadas en los principios más perniciosos, dieron ventajas al poder laico en el mismo momento en que éste se insertaba en el dominio espiritual, inclinando el espíritu a la sumisión, o por lo menos a la tolerancia ante las leyes más inicuas, como si no estuviere escrito que ‘para nada pueden servir dos maestros’ (Lc 16,13). Esta clase de gente es, sin duda alguna, más peligrosa y dañina que los enemigos declarados, porque sin llamar la atención y sin, tal vez, ponerse en guardia, se prestan a las maniobras de estos últimos. Por otra parte, manteniéndose de este costado del límite de opinión netamente condenado, dan la impresión de una irreprochable probidad doctrinaria y atraen a los imprudentes amantes de la conciliación, engañando a la gente honesta que rechazaría un error declarado. Es así como dividen los espíritus, rompen la unidad y debilitan las fuerzas que deberían oponerse unidas al adversario. (Beato Pío IX. Per Tristisima – Carta a los miembros del Circulo San Ambrosio de Milán, 6 de marzo de 1873)

… juzga la idea de carne de Cristo y la pobreza como categoría teológica que tiene Francisco:

  • La caridad es sobre todo sacar del error los que no pertenecen al Cuerpo Místico de Cristo

Lejos, sin embargo, de los hijos de la Iglesia Católica ser jamás en modo alguno enemigos de los que no nos están unidos por los vínculos de la misma fe y caridad; […] pongan empeño por sacarlos de las tinieblas del error en que míseramente yacen y reducirlos a la verdad católica y a la madre amantísima, la Iglesia, que no cesa nunca de tenderles sus manos maternas y llamarlos nuevamente a su seno, a fin de que […] consigan la eterna salvación. (Denzinger-Schönmetzer 1678. Beato Pío IX, Encíclica Quanto conficiamur moerore, a los obispos de Italia, 10 de agosto de l863)

… juzga la idea de cómo llevar el Evangelio a todos que tiene Francisco

  • Sepamos preservarnos de la atmósfera corrompida en que vivimos

En estos tiempos de confusión y de desorden, no es raro ver cristianos, católicos — hasta los hay en el clero secular, en los claustros — que siempre tienen en los labios la palabra de término medio, de conciliación, de transacción. ¡Pues bien! no vacilo en declararlo: esos hombres están en un error, y no los miro como los enemigos menos peligrosos de la Iglesia. Vivimos en una atmósfera corrompida, pestilencial; sepamos preservarnos de ella; no nos dejemos emponzoñar por las falsas doctrinas, que todo lo pierden, so pretexto de salvarlo todo. (Beato Pío IX. Discurso en la iglesia de Aracoeli, 17 de septiembre de 1861) 

… juzga la idea de enseñar asuntos de moral que tiene Francisco

  • No dejéis de enseñar la doctrina siempre y con exactitud

Por eso, no dejéis de enseñar, siempre y con exactitud, los venerables misterios de Nuestra augusta Religión, su doctrina, preceptos, y su disciplina, a los pueblos confiados a vuestros cuidados, valiéndoos principalmente de los párrocos y de otros clérigos que se distingan por la integridad de su vida, la gravedad de su conducta y la santa y sólida doctrina, sea por medio de la predicación de la divina palabra, sea por el catecismo. Pues, vosotros sabéis muy bien que una parte notabilísima de los males nacen en la mayoría de los casos de la ignorancia de las cosas divinas que son necesarias para la salvación, por consiguiente comprenderéis perfectamente que debe emplearse todo cuidado y empaño para alejar del pueblo este mal. (Pio IX, Quanto Conficiamur, n. 715, 10 de agosto de 1863) 

… juzga la idea de martirio que tiene Francisco

  • A pesar de la ignorancia invencible, es impío investigar sus límites

Efectivamente, por la fe debe sostenerse que nadie puede salvarse fuera de la Iglesia Apostólica Romana; ésta es la única arca de salvación y quien no hubiere entrado en ella, perecerá en el diluvio. Al mismo tiempo, se debe también tener por cierto que quienes ignoran la verdadera religión, cuando su ignorancia sea invencible, no son por ello culpables ante los ojos del Señor. Ahora, ¿quién será tan arrogante de poder señalar los límites de esta ignorancia conforme a la índole y variedad de los pueblos, regiones, caracteres y tantas otras cosas? Cuando libres de estos lazos corpóreos, veremos a Dios tal como es, entonces sí entenderemos ciertamente el estrecho y noble vinculo que une la misericordia y la  justicia divina; mas en cuanto permanezcamos en la tierra agravados por esta masa mortal que pesa al alma, conservemos como firmísimo, según la doctrina católica, que existe un solo Dios, una sola fe, un solo bautismo (Ef 4,5). Pasar más allá en nuestra investigación, es impío. (Beato Pío IX, Alocución Singulari quadam, 9 de diciembre de 1854)

… juzga la idea de relectura del Evangelio que tiene Francisco:

  • Gran peligro de buscar composiciones entre la Iglesia y el mundo

En estos tiempos de confusión y de desorden, no es raro ver cristianos, católicos –hasta los hay en el clero secular, en los claustros- que siempre tienen en los labios la palabra de término medio, de conciliación, de transacción. Pues bien! no vacilo en declararlo: esos hombres están en un error, y no los miro como los enemigos menos peligrosos de la Iglesia. Vivimos en una atmósfera corrompida, pestilencial; sepamos preservarnos de ella; no nos dejemos emponzoñar por las falsas doctrinas, que todo lo pierden, so pretexto de salvarlo todo. (Beato Pío IX, discurso en la iglesia de Aracoeli, 17 de septiembre de 1861)

  • Condenación de la doctrina que promueve una alianza con la modernidad

El Romano Pontífice puede y debe reconciliarse y transigir con el progreso, con el liberalismo y con la civilización moderna. (Denzinger-Hünermann 2980. Sílabo o recopilación de errores que se proscribieron en diversas declaraciones de Pío IX publicado el 8 de diciembre de 1864, nº 80)

… juzga la idea de bien y mal que tiene Francisco:

  • Errores condenados sobre la ética natural y cristiana

56. Las leyes morales no necesitan de la sanción divina y en manera alguna es necesario que las leyes humanas se conformen con el derecho natural o reciban de Dios la fuerza obligatoria.
57. La ciencia de la filosofía y de la moral, así como las leyes civiles, pueden y deben apartarse de la autoridad divina y eclesiástica. (Denzinger-Hünermann 2956-2957. Sílabo o recopilación de errores que se proscribieron en diversas declaraciones de Pío IX , 8 de diciembre de 1864)

… juzga la idea de proselitismo que tiene Francisco:

  • Los conciliadores son enemigos de la Iglesia

En estos tiempos de confusión y de desorden, no es raro ver cristianos, católicos –hasta los hay en el clero secular, en los claustros- que siempre tienen en los labios la palabra de término medio, de conciliación, de transacción. Pues bien! no vacilo en declararlo:esos hombres están en un error, y no los miro como los enemigos menos peligrosos de la Iglesia. Vivimos en una atmósfera corrompida, pestilencial; sepamos preservarnos de ella; no nos dejemos emponzoñar por las falsas doctrinas, que todo lo pierden, so pretexto de salvarlo todo. (Beato Pío IX, palabras en la visita a la iglesia de Aracoeli, 17 de septiembre de 1861)

… juzga la idea de unidad dentro de la Iglesia que tiene Francisco:

  • Equiparar la Religión revelada por Dios con las otras ‘religiones’ es pretender un consorcio entre Cristo con Belial

Conocéis también, Venerables Hermanos, otra clase de errores y engaños monstruosos, con los cuales los hijos de este siglo atacan a la Religión cristiana […] Tal es el sistema perverso y opuesto a la luz natural de la razón que propugna la indiferencia en materia de religión, con el cual estos inveterados enemigos de la Religión, quitando todo discrimen entre la virtud y el vicio, entre la verdad y el error, entre la honestidad y vileza, aseguran que en cualquier religión se puede conseguir la salvación eterna, como si alguna vez pudieran entrar en consorcio la justicia con la iniquidad, la luz con las tinieblas, Cristo con Belial (cf. 2 Cor 6,15). (Beato Pío IX, Encíclica Qui Pluribus, 9 de noviembre de 1846)

  • Es engaño decir que en el protestantismo se puede agradar a Dios del mismo modo que en la Iglesia Católica

Pero tampoco ignoráis, Venerables Hermanos, que los principales autores de esta tan abominable intriga, […] han formado ellos el designio de atraer a los pueblos de Italia a sus opiniones y conventículos protestantes en que, engañosamente les dicen una y otra vez para seducirlos que no deben ver en ello más que una forma diferente de la misma Religión cristiana verdadera, en que lo mismo que la Iglesia Católica se puede agradar a Dios. Entre tanto, en modo alguno ignoran que aquel principio básico del protestantismo, a saber, el libre examen e interpretación de la Sagrada Escritura, por el juicio particular de cada uno, en sumo grado aprovecharía su impía causa. (Beato Pío IX, Encíclica Noscitis et nobiscum, 8 de diciembre de 1849)

  • Las confesiones separadas de la Iglesia no constituyen parte de Ella

Ahora bien, examinando cuidadosamente y reflexionando sobre el estado de las diversas sociedades religiosas, divididas entre sí, y separadas de la Iglesia Católica … no se  puede dejar de estar convencido de que cualquiera de estas sociedades por sí mismas, ni todas ellas juntas, no pueden de ninguna manera constituir y ser la única Iglesia católica que Cristo nuestro Señor construyó y estableció, y que por su voluntad debe continuar; y que no pueden de ninguna manera decir que son ramas o partes de esa Iglesia, ya que están visiblemente separadas de la unidad católica. (Denzinger-Hünermann 2998. Beato Pío IX, Carta Apostólica Iam Vos Omnes, 13 de septiembre 1864)

  • Condenación de la doctrina que enseña ser el protestantismo apenas una variante de la única Religión verdadera

5. La revelación divina es imperfecta, y, por tanto, está sujeta a un progreso continuo e indefinido, que corresponda al progreso de la humanidad (3).
18. El protestantismo no es más que una forma distinta de la verdadera religión cristiana; y dentro de aquélla se puede agradar a Dios lo mismo que en la Iglesia católica. (Denzinger-Hünermann 29905, 2918. Beato Pío IX, Sílabo o recopilación de errores que se proscribieron, 8 de diciembre de 1864)

  • Los que viven ajenos a la verdadera fe no pueden llegar a la eterna salvación

Es menester recordar y reprender nuevamente el gravísimo error en que míseramente se hallan algunos católicos, al opinar que hombres que viven en el error y ajenos a la verdadera fe y a la unidad católica pueden llegar a la eterna salvación [v. 1717]. Lo que ciertamente se opone en sumo grado a la doctrina católica” (Denzinger-Hünermann 2865. Beato Pío IX. Encíclica Quanto conficiamur moerore, a los obispos de Italia, 10 de agosto de 1863)

… juzga la idea de pastoralidad delante de las nuevas costumbres que tiene Francisco

  • Las uniones fuera del matrimonio son concubinato

Pero ningún católico ignora o puede ignorar que el matrimonio es verdadera y propiamente uno de los siete sacramentos de la ley evangélica, instituído por Cristo Señor, y que, por tanto, no puede darse el matrimonio entre los fieles sin que sea al mismo tiempo sacramento, y, consiguientemente, cualquier otra unión de hombre y mujer entre cristianos, fuera del sacramento, sea cualquiera la ley, aun la civil, en cuya virtud esté hecha, no es otra cosa que torpe y pernicioso concubinato tan encarecidamente condenado por la Iglesia; y, por tanto, el sacramento no puede nunca separarse del contrato conyugal. (Denzinger-Hünermann 2998. Beato Pío IX. Alocución Acerbissimum vobiscum, 27 de septiembre de 1852).