48 – Para ser buen católico no hace falta tener hijos como conejos. Dios da los medios para ser responsable

No existe una sociedad cuyos miembros no encuentren dificultades para llevar adelante sus negocios pues, en mayor o menor grado, las diferencias de criterio suelen exigir que alguno de ellos ceda frente al otro para que todo camine bien, sean vencidos los obstáculos y se llegue al objetivo común. Como tal, el matrimonio también exige grandes renuncias en aras de un bien mayor. Pero al haber sido elevado a sacramento por Cristo, las dificultades que entraña la conquista de su elevado fin último –el apoyo mutuo en la fidelidad y la educación cristiana de la prole–, son superadas con el auxilio de la gracia divina. ¡No obstante, cuánto incentivo necesitan las familias católicas para no desanimar en un mundo que parece conspirar contra todo aquello que Dios y la Santa Iglesia piden de ellas! En ese sentido, aún más, en nuestro tiempo dominado por el materialismo y el hedonismo, tener una familia numerosa ha pasado a ser un verdadero heroísmo. ¿Cómo se sentirán aquellos cónyuges que Dios bendijo con una prole abundante y tienen que sacrificarse hasta el límite por amor a ella, si alguien a quien deben religiosa obediencia les dijera, con una expresión infeliz a todos los efectos, que para ser buenos católicos no era preciso tener hijos como conejos? ¿O que es una irresponsabilidad tener tantos hijos ya que “Dios da los medios” para lo contrario? ¿Consiste exactamente la “paternidad responsable” de que habla la Iglesia en la limitación de la prole? ¿Siempre? Recordemos las enseñanzas de la Iglesia acerca de este tema.

Francisco

Cita A

Enseñanzas del Magisterio

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ContenidoAutores

I – La prole, un bien del sacramento del matrimonio
II – La vocación de la familia es engendrar hijos para la tierra y el cielo
III – Beneficios e importancia de las familias numerosas
IV – Precisiones sobre limitación de la natalidad y paternidad responsable

I – La prole, un bien del sacramento del matrimonio

Gregorio XVI

El matrimonio es sagrado y está sujeto a las leyes de la Iglesia

Catecismo Romano

Los bienes del matrimonio: la prole, la fe y el sacramento

San Agustín

La prole no puede ser un pecado
La Sagrada Familia: paradigma de los bienes del matrimonio

II – La vocación de la familia es engendrar hijos para la tierra y el cielo

Sagradas Escrituras

Dios ordena al primer matrimonio ser fecundo
La prole, regalo de Dios

León XIII

Es noble misión de la familia engendrar la prole de la Iglesia

Pío XI

Finalidad de la familia: la procreación y la educación de la prole
La importancia de la prole se deduce del altísimo fin del hombre

Los padres están destinados a engendrar la descendencia de la Iglesia

III – Beneficios e importancia de las familias numerosas

Pío XII

Garantía de salud física y moral para la sociedad
Planteles donde florecen las vocaciones religiosas y la santidad

Catecismo de la Iglesia Católica

Signo de la bendición divina

Benedicto XVI

Ejemplo de generosidad y confianza en Dios
En España el problema de Europa me penetró en el alma

IV – Precisiones sobre limitación de la natalidad y paternidad responsable

Pío XII

Substraerse al deber del matrimonio sin grave motivo es pecar contra el sentido de la vida conyugal
El matrimonio: un instituto a servicio de la vida
Aceptar con alegría y reconocimiento los hijos en el número que le plazca a Dios

Juan XXIII

No se puede ir contra los planes de Dios

Concilio Vaticano II

Son dignos de mención los esposos que aceptan una prole numerosa

Pablo VI

El ejercicio responsable de la paternidad exige que los cónyuges reconozcan sus deberes para con Dios
Usar el don divino fuera de su finalidad es contradecir la naturaleza

Juan Pablo II

También en la moral familiar, el Magisterio es la única guía auténtica
Campañas sistemáticas contra la natalidad hechas con base a una concepción deformada del problema demográfico
Los padres son asociados a una obra divina

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