50 – Ojalá tengamos que vender las iglesias para dar de comer a los pobres

Si hay algún lugar en el mundo en el que cualquiera, rico o pobre, puede sentirse acogido sin restricciones, es en una iglesia católica. Allí, la magnificencia material está al servicio de la gloria de Dios y al alcance de todos, que pueden disfrutar sosegadamente del esplendor del templo como seguramente no conseguirían hacerlo en palacios y museos. Allí, los brazos del Padre se extienden hacia todos para que, a través de la belleza artística y de la magnificencia del culto, tengan oportunidad de elevar, con la santa libertad de los hijos de Dios, sus corazones hasta Él. Verdadera limosna para los pobres, pues, más importante que nada, reciben así la palabra de Dios sin sufrir acepción de personas. Obviamente, la Santa Iglesia, como Madre amorosa, también está allí para socorrerlos en sus necesidades materiales. Una cosa es inseparable de la otra, y segregar cualquiera de las dos desvirtuaría su sentido pastoral más profundo, como bien lo demuestra la historia de la Iglesia a lo largo de dos mil años. Conviene recordar lo que el Magisterio nos enseña para no dejarnos engañar por arranques oratorios que pueden parecer poéticos y hasta ser bienintencionados, pero que, en el fondo, no pasan de demagogia barata.

Francisco

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Enseñanzas del Magisterio

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ContenidoAutores

I – El amor a Cristo es la causa del amor hacia los pobres
II – Las obras de caridad según el espíritu de la Iglesia
III – La administración de los bienes eclesiásticos se hace con vistas a la gloria de Dios

I – El amor a Cristo es la causa del amor hacia los pobres

Sagradas Escrituras

Lo ofertado a Cristo nunca es derroche
Los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a mí no siempre me tendréis

Benedicto XVI

Los gestos de devoción auténtica a Cristo benefician toda la Iglesia

Juan Pablo II

Cristo aprecia el honor que le es prestado
La ayuda a los pobres puede ocultar malas disposiciones

Benedicto XVI

Para preservarse de la perversión del corazón es necesario asumir el punto de vista de Jesús

II – Las obras de caridad según el espíritu de la Iglesia

Juan XXIII

El espíritu sobrenatural: punto de distinción de las obras de caridad de la Iglesia

Benedicto XVI

En la Iglesia la caridad no se confunde con asistencia social
Acciones espirituales realizadas a la luz del Espíritu Santo

Juan Pablo II

El significado esencial de la limosna es su valor para la conversión

San Juan Crisóstomo

Más excelente es el alma que el cuerpo y las cosas menos preciosas que ella no pueden atraerla

Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia

No es posible erradicar por completo la pobreza de la tierra

III – La administración de los bienes eclesiásticos se hace con vistas a la gloria de Dios

San Francisco de Asís

Todo lo que concierne al sacrificio debe ser precioso
La Eucaristía no puede ser colocada en lugar indigno. Siempre en un lugar precioso
Muchos clérigos usan cálices, corporales y manteles viles

Juan Pablo II

La Iglesia siempre dedicó sus mejores recursos preparando lugares de culto
Sumisión de todos los bienes al Bien supremo de Dios y de su Reino

Santo Tomás de Aquino

No se deben emplear los bienes eclesiásticos sólo para socorrer a los pobres

I Concilio de Letrán (IX Ecuménico)

Dios contempla el obispo en la administración de los bienes de la Iglesia

Urbano V

Condena papal a Dionisio Foullechat por defender errores sobre el estado de perfección y sobre la pobreza

Juan Pablo II

Poseer y administrar bienes temporales es un derecho de la Iglesia

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