144 – Me duele cuando leo aquel pasaje del Evangelio, cuando Judas arrepentido va a los sacerdotes

Francisco una vez más demuestra sus preferencias, llamando al traidor de Jesús “pobre hombre arrepentido”. Aquel que cometió el crimen más infame de la Historia es objeto del compasión del Sumo Pontífice… Esperamos que no se aplique el “dime con quien andas y te diré quién eres”.

Por increíble que parezca lo peor de Judas no era su traición, sino su malicia en rechazar la divina misericordia. Él había sido un testigo ocular de la infinita misericordia del Redentor. Había presenciado todo lo que Jesús perdonó a María Magdalena y cuanto la amaba. Había escuchado las palabras del Divino Maestro cuando decía: “Os digo que habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no necesitan convertirse” (Lc 15, 7). Si en el momento de “reconocer su crimen” su arrepentimiento de Judas hubiera sido verdadero, no habría dudado un momento en dar esta alegría a Nuestro Señor. Si lo amaba, habría querido reparar su ofensa humillándose y dejándose ser objeto de la misericordia que tantas veces viera derramada sobre otros. Sin embargo, ya acostumbrado a tener un corazón cerrado al Señor, cedió a la tentación de ultrajar a Jesús una última vez de la forma más violenta… desesperarse, no creer que el perdón podía llegar tan lejos.

¿Porque iban a tener compasión, los fariseos, de Judas? Ellos estaban felices con el negocio realizado. ¿Qué tienen ellos y su apego a las costumbres judaicas que ver en el tema de la desesperación de Judas? La pregunta más bien sería, por que Judas fue hasta ellos para demonstrar su arrepentimiento, si el ofendido era Cristo y no esos fariseos enquistados en el mal que eran sus cómplices en el crimen.

San Pedro, también era culpable de un pecado gravísimo. Pero… que diferencia entre el arrepentimiento de uno y de otro, si es que el de Judas se puede llamar así. Uno mira al Redentor y se abre a su misericordia llorando amargamente, pero sinceramente contrito. El otro huye del único que le puede dar la salvación. ¿Quién es el verdadero “hombre arrepentido”? Casi diríamos que León XIII se refiere a las palabras de Francisco al advertir que: “en estos últimos meses […] no se han avergonzado de intentar arrancar de su eterna infamia a aquel hombre que es reo del crimen y de la perfidia muy aborrecible por su suprema monstruosidad, la mayor de que haya memoria entre los hombres, al traidor de Cristo” (Encíclica Iucunda sempre expectatione, n. 16, 8 de septiembre de 1894)

Para mejor entender las palabras de Francisco, veamos la doctrina sobre la traición de Judas que la Iglesia nos ha dejado en sus 2000 años de Historia.

Francisco

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Cita ACita B

Enseñanzas del Magisterio

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ContenidoAutoresNota doctrinal I: ¿Qué es el arrepentimiento (contrición)? ¿Qué es la desesperación? Nota doctrinal II: Sobre la conducta de los fariseosJUDAS, FRANCISCO Y MAZZOLARI

I – Judas, el traidor
II – ¿Arrepentimiento o desesperación? La diferencia entre Judas y San Pedro
III – ¿Judas es digno de compasión? Los 2000 años de enseñanza de la Iglesia hablan en sentido negativo

Nota doctrinal I: ¿Qué es el arrepentimiento (contrición)? ¿Qué es la desesperación?

Nota doctrinal II: Sobre la conducta de los fariseos
A – De hecho, los fariseos se encerraban sobre sus leyes humanas
B –Pero el grande problema no era que ellos se volviesen a las leyes, sino que estas leyes no eran de Dios
C – Por tanto, el problema no es abolir las leyes, sino cumplir la voluntad de Dios

Apéndice: Judas, Francisco y Mazzolari

I – Judas, el traidor

San Juan Crisóstomo

En Judas no había esperanza de enmienda

Benedicto XVI

Judas tenía la marca del diablo: la falsedad

San Efrén de Nisibe

Judas desdeñó la caridad y se adentró en las tinieblas

Benedicto XVI

El corazón del traidor se intensificaba en oscuridad

Pío XII

Judas con ánimo impío, infiel y obstinado entregó a Jesús

San Juan Crisóstomo

Por su nefanda traición, Judas perdió su puesto y dignidad

II – ¿Arrepentimiento o desesperación? La diferencia entre Judas y San Pedro

Benedicto XVI

El arrepentimiento de Pedro alcanzó el perdón, el de Judas degeneró en desesperación

Catecismo Mayor de San Pío X

San Pedro amargó el Corazón de Jesús, pero lloró su pecado toda la vida

San Juan Crisóstomo

San Pedro lloraba no por el castigo sino porque había negado a quien tanto quería

León I Magno

El pérfido Judas llegó hasta la horca, Pedro a lágrimas purificadoras

Benedicto XVI

Tanto Judas como Pedro estaban afligidos: uno se ahorcó, el otro se convirtió

León I Magno

Judas se cerró a todas las manifestaciones de misericordia, y se volvió contra sí mismo

San Agustín de Hipona

Judas no dio lugar a arrepentirse y a hacer penitencia

Santa Catalina de Siena

La desesperación de Judas desagradó más a Dios que su traición

San Juan de Ávila

Judas viendo cuán grave mal había cometido, cedió a la desesperación

Orígenes

Judas que no procuró hacer penitencia se dejó llevar por la tristeza inspirada por el diablo

III – ¿Judas es digno de compasión? Los 2000 años de enseñanza de la Iglesia hablan en sentido negativo

Sagradas Escrituras

¡Ay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado!

León XIII

Querer tirar Judas de la infamia es el culmen de las afrontas

Benedicto XVI

Sólo el nombre de Judas suscita entre los cristianos una reacción de reprobación
Judas ya no era capaz de conversión

León I Magno

Judas persiste en la perfidia y no reconoce a Jesús como Hijo de Dios

San Agustín de Hipona

Demos gracias a Dios Padre y detestemos a Judas
Judas no es digno de compasión sino de condena
Cristo nos redimió con su sangre y castigó a Judas

Nota doctrinal I: ¿Qué es el arrepentimiento (contrición)? ¿Qué es la desesperación?

Catecismo de la Iglesia Católica

Por la desesperación el hombre deja de esperar de Dios el perdón de sus pecados

Concilio de Trento (XIX Ecuménico)

La contrición es dolor del alma y detestación del pecado cometido

Santo Tomás de Aquino

El arrepentimiento viene de la esperanza y la desesperación del vicio opuesto
La desesperación es un pecado contra la esperanza y hace descender al infierno
La desesperación hace creer que nunca podrá aspirar a ningún bien

San Juan Crisóstomo

El hijo prodigo se arrepintió y no perdió la esperanza

San Juan Casiano

El arrepentimiento es causa de penitencia saludable, la desesperación lleva a la muerte

Juan Pablo II

La actitud correcta del arrepentido es ponerse en el camino del retorno a Dios

Benedicto XVI

Arrepentimiento es una apertura del corazón al perdón

Nota doctrinal II: Sobre la conducta de los fariseos

A – De hecho, los fariseos se encerraban sobre sus leyes humanas

Benedicto XVI

Los fariseos inventaban leyes propias
Los fariseos hicieron un sistema de observancia exteriorizado y esclavizante

B –Pero el grande problema no era que ellos se volviesen a las leyes, sino que estas leyes no eran de Dios

San Ireneo de Lyon

Los fariseos habían fabricado leyes porque violaban la ley de Dios

Benedicto XVI

En el tiempo de Jesús la religión consistía en la práctica de costumbres secundarias

San Juan Crisóstomo

Contra el mandato de Moisés ellos introducían novedades en la ley

C – Por tanto, el problema no es abolir las leyes, sino cumplir la voluntad de Dios

Sagradas Escrituras

No he venido a abolir la Ley, sino a darle la plenitud

San Ireneo de Lyon

Cristo no abolió los preceptos naturales de la Ley

Catecismo de la Iglesia Católica

Cristo no revocó la ley, sino la perfeccionó

Juan Pablo II

Cristo no acepta la interpretación que ellos daban a la ley

San Ireneo de Lyon

La perfección de la ley fue cumplida en la Iglesia

JUDAS, FRANCISCO Y MAZZOLARI

Fue difícil aguantarnos los movimientos de hilaridad que tuvimos en el encuentro con Francisco en San Juan de Letrán. Se inauguraba el congreso de la diócesis y el obispo de Roma, en medio de un largo discurso, nos sorprendió a todos con algo digno de un guión de novela de ficción. ¿Qué ocurrió?

Ya sabemos, por una homilía de abril de este año, que para Francisco, unos de los grandes ejemplos de falta de compasión fue el trato que tuvo Judas Iscariotes. Francisco no se resigna con la falta de caridad con fue tratado ese “pobre hombre arrepentido” al punto de declarar que siempre le causa dolor “el pasaje del Evangelio, cuando Judas arrepentido va a los sacerdotes” y no fue bien recibido. (Homilía en Santa Marta, 11 de abril de 2016)

Ahora, una vez más, Francisco, queriendo concienciarnos a los sacerdotes presentes de la necesidad de una misericordia a ultranza, volvió a traer a colación el ejemplo del apóstol traidor, fundamentando su doctrina en base a un documento irrefutable: una escultura medieval. Exacto. Como si de un códice misterioso se tratase, Francisco aportó como irrefutable argumento el mensaje grabado por un vetusto cantero en las piedras milenarias de la Basílica de Vèzelay.

La icónica escena catequética descrita por Bergoglio se encuentra estampada en uno de los capiteles del atrio de la Basílica de Vèzelay, en Borgoña. En él podemos ver una figura que, supuestamente, representaría al Buen Pastor llevando en sus hombros al mismísimo Judas. Según Francisco, este sería un documento perfecto que explicaría “el misterio de Judas” por el cual el apóstol traidor habría alcanzado la salvación. Una verdad que los hombres del medioevo no tendrían ningún empacho en reconocer. (La Stampa, 17 de junio de 2016)

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El capitel de la Basílica de Santa María Magdalena en Vèzelay, con Jesús llevando el cuerpo del apóstol traidor. VATICAN.INSIDER

Si no se tratase de un encuentro con el obispo de Roma se diría que podría ser el guión de una novela de Dan Brown: “El código Judas”. En realidad, con un poco de cultura el misterio queda desvelado.

La basílica de Sainte-Marie-Madeleine de Vézelay fue secularizada en el siglo XVI y parcialmente destruida en los siglos posteriores. Lo que hoy conocemos es fruto de una larga y laboriosa restauración dirigida por Viollet-le-Duc en el siglo XIX. Ese capitel con la figura de Judas desentona por la nitidez de sus trazos con los desgastados sillares que lo rodean. Obviamente, no es original. Hasta la piedra en que ha sido esculpido es distinta. Puede ser inclusive, bastante posterior a la restauración de Viollet-le-Duc. Por tanto, nada de medieval.

Y en restauraciones modernas es común encontrar elementos contemporáneos en diversos monumentos europeos medievales, objetos de bromas o de ideas de los mismos que las restauraron. Se encuentran desde astronautas, personajes modernos, escudos de equipos de futbol, hasta un ángel con teléfono móvil. Es algo que ya está estudiado (ABC).

Veamos algunos ejemplos:

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De traje y corbata en una casa del s. XII- Casa del Arcediano- WIKIPEDIA

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Catedral de San Juan Evangelista de Hertogenbosch (Países Bajos) – Ángel con móvil y vaqueros. Tom Mooy – TWITTER

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Los aliens de la Catedral de Palencia- ABC

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La gárgola del alien de la abadía de Paisley Abbey- WIKIPEDIA

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Catedral de San Antolín de Palencia – Fotógrafo. – EFE

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Iglesia de Santa María la Mayor en Trujillo – El escudo del Athletic de Bilbao TWITTER

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El móvil labrado en la catedral de Calahorra- http://amajaiak.blogspot.com.es/

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Catedral Nueva de Salamanca, un templo levantado entre el siglo XVI y XVIII, adosado a la vieja catedral románica. Astronauta

Francisco metió la pata, como se dice, pues ignoraba esta peculiaridad de los monumentos europeos. Y apoyado en el “gran argumento histórico del capitel”, obra de algún bromista, acabó mostrando lo que él piensa en realidad sobre “el misterio de Judas”.

Pero esto no fue lo peor.

Firme en su convicción de la autenticidad del capitel medieval se lanzó al vacío… y acabó justificando su teoría citando a Primo Mazzolari, párroco de Bozzolo, uno de los fundadores de la Democracia Cristiana italiana y precursor del Concilio Vaticano II. Este autor, en el Jueves Santo de 1958, tuvo un famoso discurso dedicado a “Judas el traidor”. Francisco afirmó que se trató de “un bello discurso” sobre “el misterio de Judas”. Veamos las palabras de Mazzolari que tanto alegraron a Francisco. Es un documento, este sí auténtico, del pensamiento bergogliano:

«Pobre Judas —comenzó el sacerdote. Yo no sé qué le habrá pasado en el alma. Es uno de los personajes más misteriosos que encontramos en la Pasión del Señor. Tampoco trataré de explicarlo, me conformo con pedirles un poco de piedad por nuestro pobre hermano Judas. No se avergüencen de asumir esta fraternidad. Yo no me avergüenzo, porque sé cuántas veces he traicionado al Señor; y creo que ninguno de ustedes debería avergonzarse de él. Y al llamarlo hermano, nosotros usamos el lenguaje del señor. Cuando recibió el beso de la traición, en el Getsemaní, el Señor le respondió con esas palabras que no debemos olvidar: ‘¡Amigo, con un beso traicionada Hijo del hombre!’».

«¡Amigo! Esta palabra —continuó Mazzolari— nos indica la infinita ternura de la caridad del Señor, también nos hace comprender por qué yo en este momento lo he llamado hermano. Dijo en el Cenáculo, no les llamaré siervos, sino amigos. Los Apóstoles se convirtieron en los amigos del Señor: buenos o no, generosos o no, fieles o no, siempre serán los amigos. Nosotros podemos traicionar la amistad de Cristo, Cristo nunca nos traiciona, nunca traiciona a sus amigos; incluso cuando no lo merecemos, incluso cuando nos rebelamos contra Él, incluso cuando lo negamos, ante sus ojos y su corazón, nosotros seremos siempre amigos del Señor. Judas es un amigo del Señor incluso en el momento en el que, besándolo, consumaba la traición del Maestro».

Después de haber recordado el fin desesperado del apóstol, Mazzolari concluyó: «Perdónenme si esta tarde, que habría tenido que ser de intimidad, les he traído consideraciones tan dolorosas, pero yo quiero también a Judas, es mi hermano Judas. También rezaré por él esta tarde, porque yo no juzgo, yo no condeno; debería juzgarme a mí, debería condenarme a mí. Yo no puedo no pensar que es también para Judas la misericordia de Dios, este abrazo de caridad, esa palabra amigo, que le dijo el Señor mientras él lo besaba para traicionarlo; yo no puedo pensar que esta palabra no se haya abierto brecha en su pobre corazón. Y tal vez, el último momento, al recordar esa palabra y la aceptación del beso, Judas también sintió que el Señor lo quería y lo recibía entre los suyos. Tal vez fue el primer apóstol que entró, junto a los dos ladrones. Un séquito que parece no hacer honor al Hijo de Dios, como algunos lo conciben, pero que es una grandeza de su misericordia». (La Stampa, 17 de junio de 2016)

“El Hijo del hombre se va, como está escrito de él; pero ¡ay de ése que va a entregar al Hijo del hombre! ¡Más le valdría a ése no haber nacido!” (Mt, 26,24). La sentencia de Nuestro Señor Jesucristo es muy clara y siempre la Iglesia así la interpretó. ¿Con qué finalidad ahora Francisco quiere cambiar esa idea? Como sacerdotes está claro el mensaje de Francisco: Ustedes deben cambiar porque yo he cambiado a la Iglesia. No se trata de juzgar a nadie y mucho menos condenar. Si hasta Judas fue indultado, ¿quién será condenado?

Dentro de la “lógica misericordiosa bergogliana” queda una pregunta por responder: ¿Lucifer fue condenado eternamente? Al paso que vamos no dudamos que muchas sorpresas vamos a tener todavía. Quién sabe si Bergoglio encuentra algún “capitel medieval” que nos da la respuesta.


Nota: El pasado 20 de junio de 2017, Francisco visitó la tumba de Primo Mazzolari y afirmó: “Soy peregrino aquí en Bozzolo […] Estimados amigos, gracias por haberme recibido hoy en la parroquia de Don Primo […] Si os dieráis cuenta de no haber recogido la lección de don Mazzolari, hoy os invito a aprenderla. El Señor, que ha suscitado siempre en la Santa Madre Iglesia pastores y profetas según su corazón, nos ayude hoy a no ignorarlos de nuevo. […] quisiera concluir con una oración de don Primo, párroco enamorado de Jesús y de su deseo de que todos los hombres tengan la salvación. Así rezaba don Primo: «Has venido para todos: para aquellos que creen y para aquellos que dicen que no creen. Los unos y los otros, a veces estos más que aquellos, trabajan, sufren, esperan para que el mundo vaya un poco mejor. Oh Cristo, has nacido “fuera de la casa” y has muerto “fuera de la ciudad”, para ser de manera todavía más visible el cruce y el punto de encuentro. Nadie está fuera de la salvación, oh Señor, para que nadie esté fuera de tu amor, que no se consterna ni se reduce por nuestras oposiciones y nuestros rechazos».” (Visita a la tumba de Primo Mazzolari, 20 de junio de 2017). La visita fue noticiada por Avvenire: Bozzolo. Il Papa: don Mazzolari profeta inascoltato. Al via processo di beatificazione


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