115 – Los Padres reunidos en el Concilio habían percibido la exigencia de hablar de Dios a los hombres de su tiempo en un modo más comprensible. Había llegado el tiempo de anunciar el Evangelio de un modo nuevo

“Voluble como una veleta”, o directamente “es un veleta”, es lo que solemos decir de una persona que cambia constantemente de opinión o actitud al sabor del momento, tal como la veleta al capricho de los vientos.

En el extremo opuesto está la brújula. Fiel a sí misma, señala siempre el norte, indicando el rumbo con la firmeza propia de las cosas que se rigen por leyes perennes e inmutables. Por eso, puede guiar al navegante en mar tranquilo o tempestuoso, en borrasca o bonanza.

Si tuviéramos que comparar la Iglesia con uno de esos instrumentos, ¿cuál de los dos elegiríamos? La respuesta no es tan simple cuanto parecería a primera vista. Ya el Papa Benedicto XVI alertaba contra una “hermenéutica de la discontinuidad”, que no quedaría mal llamar “hermenéutica de la veleta”…

Así, a las puertas del Jubileo de la Misericordia no parece muy exagerado preguntar: ¿Qué es la misericordia para la Iglesia de siempre? ¿Es la misma que propaga Francisco? Más aun: qué es la Iglesia para Francisco, ¿brújula o veleta?

Francisco

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Cita A

Enseñanzas del Magisterio

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ContenidoAutores

I – Cuidado con una hermenéutica de la discontinuidad; no toda innovación es soplo del Espíritu Santo
II – El Evangelio no es un producto del cual se disponga al gusto del momento; la Iglesia tiene la misión de transmitirlo en su integridad y pureza
III – Las santas murallas de la Iglesia: ¿privilegio a ser derrumbado o protección a ser amada?
IV – Por la promesa de Jesucristo y la asistencia del Espíritu Santo, la Iglesia es santa. Siempre fue ciudadela de misericordia para los pecadores arrepentidos, pero también fortaleza inexpugnable a cualquier pacto con el pecado

I – Cuidado con una hermenéutica de la discontinuidad; no toda innovación es soplo del Espíritu Santo

Benedicto XVI

La hermenéutica de la discontinuidad puede acabar en ruptura entre Iglesia preconciliar y posconciliar
Hay que ver el Concilio desde la perspectiva de la continuidad

Congregación para la Doctrina de la Fe

El Concilio Vaticano II debe ser recibido y aplicado en continuidad con la Tradición de la Iglesia
El Concilio Vaticano II no ha pretendido cambiar en nada la doctrina sobre la Iglesia

Benedicto XVI

La Iglesia antes y después del Concilio debe ser la misma

II – El Evangelio no es un producto del cual se disponga al gusto del momento; la Iglesia tiene la misión de transmitirlo en su integridad y pureza

Sagradas Escrituras

Sólo hay una manera de predicar el Evangelio de Jesucristo

Pablo VI

El Evangelio es palabra de verdad, que no puede ser alterada para agradar a los hombres

Santo Tomás de Aquino

La verdad del intelecto divino —criterio de que todo lo demás sea verdadero— es inmutable

Sínodo de los Obispos

El anuncio del Evangelio debe estar anclado en la tradición de la Iglesia

San Ireneo de Lyon

Los Apóstoles no predicaban según la opinión del momento, sino manifestando la verdad

Benedicto XVI

Anunciar el Evangelio sin ceder a los condicionamientos del mundo

León XIII

Es falsa la idea de adecuar las enseñanzas de la Iglesia al espíritu de la época

Congregación para la Doctrina de la Fe

La Iglesia está vinculada a la fidelidad a la Palabra de Dios, no a los principios de cada momento histórico

III – Las santas murallas de la Iglesia: ¿privilegio a ser derrumbado o protección a ser amada?

Sagradas Escrituras

La Jerusalén celeste, prototipo de la Iglesia, es cercada por una grande y elevada muralla; en ella sólo entran los inscritos en el libro de la vida
Fuera de la Ciudad santa todos los que practican la injusticia

San Agustín de Hipona

Dios mismo es la muralla de su casa; los que habitan en ella están seguros
Sin muros el rebaño queda expuesto a todos los peligros

Pío IX

Es misión del obispo defender con muros a su grey
Sepamos preservarnos de la atmósfera pestilencial de las falsas doctrinas

Juan Pablo II

Por la acción profética del Espíritu Santo, la Iglesia debe proteger al pueblo de la influencia de los falsos profetas

San Juan Crisóstomo

Colaboran con el diablo los prelados que abren las puertas de la Iglesia al error

Orígenes

Los enemigos de la verdad quieren destruir las murallas del Evangelio

San Agustín de Hipona

Cualquiera que lance su ariete contra el muro inexpugnable de la Iglesia se estrellará

IV – Por la promesa de Jesucristo y la asistencia del Espíritu Santo, la Iglesia es santa. Siempre fue ciudadela de misericordia para los pecadores arrepentidos, pero también fortaleza inexpugnable a cualquier pacto con el pecado

Catecismo de la Iglesia Católica

La Iglesia es santa y santificadora

Concilio Vaticano II (XXI Ecuménico)

La Iglesia fue enriquecida por Cristo con el don del Espíritu Santo

Gregorio XVI

Es injurioso pensar que la Iglesia esté sujeta a defecto o ignorancia

Santo Tomás de Aquino

La Iglesia no puede incurrir en error para que necesite cambiar de actitud

Benedicto XVI

La Iglesia del amor es también la Iglesia de la verdad y fidelidad

Juan Pablo II

El Evangelio de la mansedumbre va al paso del Evangelio de las exigencias morales y severas amenazas
La mansedumbre no significa debilidad frente al mal; Jesús vino traer la espada

San Ireneo de Lyon

Jesús vino llamar los pecadores para que se arrepientan

Pío X

Misericordia no significa pactar con el pecado

San Agustín de Hipona

La caridad hacia al prójimo se muestra en el corregir y enmendar

Pío XII

La Iglesia es la ciudadela de la verdad: maternalmente condescendiente y firme en decir: Non licet!
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