143 – Los ortodoxos y los católicos están unidos no sólo por la tradición común de la Iglesia del primer milenio, sino también por la misión de predicar el Evangelio de Cristo en el mundo contemporáneo

Todos los ojos se volvieron a Cuba el pasado 12 de febrero, durante el encuentro de Francisco con Kirill, Patriarca ortodoxo ruso, tras una ruptura de relaciones vigente durante siglos. Lamentablemente, para perplejidad de los católicos, por no decir indignación, este encuentro no significaría ningún avance en la conversión de los ortodoxos… sino todo lo contrario. Éstos fueron estimulados a anunciar el Evangelio sin necesidad de retornar a la Iglesia… fueron llamados de hermanos en la fe… ¡sin rechazar las herejías que profesan!

¿Están los cismáticos siguiendo el buen camino lejos de la Iglesia? ¿Anuncian el Evangelio si son ciegos queriendo guiar a otros ciegos?

Hace más de mil años la Iglesia greco-cismática, la autodenominada “Iglesia Ortodoxa” (de ortodoxa, solo le quedó el nombre) se separó del seno de la verdadera Iglesia. Revoltosos por tener que reconocer al Papa como Sumo Pontífice y no al obispo de Constantinopla, estos Orientales hicieron eco al dicho de Satanás: “No serviré”. Pues bien, la desobediencia a un precepto hecha con espíritu de rebelión resultó en un cisma, y de cismáticos, luego cayeron en herejía. Rechazaron, entre otros puntos doctrinales, la procedencia del Espíritu Santo del Padre y del Hijo. Y hoy en día a esta herejía han añadido otras más.

La Santa Madre Iglesia nunca toma con indiferencia la ruptura de sus hijos, porque enseña con firmeza que sólo hay salvación dentro de la institución fundada por Jesucristo, sólidamente erguida sobre Pedro.

La Iglesia no ahorró esfuerzos para llamar a la conversión estas ovejas perdidas, pero su orgullo no fue fácilmente dominado. Hubo intentos, pero de duración efímera, y hasta los días de hoy el cisma prevalece.

¿No sería este el momento de esperar palabras categóricas de un Papa que clamase por justicia y declarase las verdades respecto al error de los cismáticos? ¿Sin embargo, qué es lo que dice?

Francisco

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Enseñanzas del Magisterio

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ContenidoAutores
El cisma en general y la doctrina de los greco-cismáticos
I ‒ ¿Qué es un cisma?
II ‒ Errores doctrinales de los greco-cismáticos
A ‒ Negación del Filioque
B ‒ Negación de la autoridad Papal y de otras enseñanzas católicas
III ‒ ¿Católicos y cismáticos pueden ser hermanos en la fe? ¿Quién no tiene la misma Madre (la Iglesia) puede ser hermano del otro?
IV ‒ ¿Una “Iglesia” cismática puede anunciar válidamente el Evangelio?

El cisma en general y la doctrina de los greco-cismáticos

I ‒ ¿Qué es un cisma?

Código del Derecho Canónico

Cisma es el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice

Santo Tomás de Aquino

Se llama pecado de cisma el que directa y esencialmente se opone a la unidad de la Iglesia
El cisma consiste en no obedecer a los preceptos en espíritu de rebelión
Cismáticos son todos los que no quieren someterse al Romano Pontífice
El cisma se opone a la caridad y es camino hacia la herejía

San Agustín de Hipona

Los cismáticos, por sus separaciones inicuas, rompen con la caridad fraterna

León XIII

Nada es más grave que el sacrilegio del cisma

San Cipriano de Cartago

Los cismas nacen de la negación de un solo Pontífice

San Jerónimo

No hay cisma que no invente una herejía para justificar su alejamiento de la Iglesia

San Buenaventura

Negación que se origina en la ignorancia, la soberbia y la pertinacia

II ‒ Errores doctrinales de los greco-cismáticos

A ‒ Negación del Filioque

Juan Pablo II

Los greco-cismáticos no aceptan que el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo

Aclaración doctrinal sobre el Filioque:

Catecismo de la Iglesia Católica

El Filioque está en el Credo para significar que el Espíritu Santo procede del Padre y del Hijo
Desde el año 447 el Filioque era confesado dogmáticamente
El Padre es con el Hijo el único principio de que procede el Espíritu Santo…

Santo Tomás de Aquino

…pero los greco-cismáticos afirman que el Espíritu Santo no procede del Hijo
Si el Espíritu no procediera del Hijo, no podría distinguirse personalmente de Él
Es necesario que el Amor proceda de la Palabra; nada amamos si antes no lo hemos albergado en nuestra mente
Si el Espíritu Santo no procediera también del Hijo habría distinción material entre los dos, y esto es imposible
Los mismos griegos admiten que el Espíritu guarda relación con el Hijo, pero por insolencia no admiten que procede de Él
El primero que negó la procedencia del Espíritu Santo del Hijo fue Nestorio
El Romano Pontífice declara como hay que pronunciarse contra los herejes que niegan la procedencia del Espíritu Santo del Padre y del Hijo
En que sentido es legítimo decir que el Padre espira al Espíritu Santo por el Hijo
El Espíritu Santo procede del Padre directamente, en cuanto que proviene de Él. Y de forma mediata, en cuanto que procede del Hijo. En este sentido decimos que procede del Padre por el Hijo

B ‒ Negación de la autoridad Papal y de otras enseñanzas católicas

Santo Tomás de Aquino

No aceptan la autoridad de la Iglesia de Roma
El purgatorio no existe para los ortodoxos
Las “doctrinas” greco-cismáticas explicadas por uno de sus sacerdotes
La cuestión de la procedencia del Espíritu Santo en el Credo
Negación del purgatorio…
…de la Inmaculada Concepción…
…del celibato eclesiástico…
…y de la infalibilidad papal
Para los cismáticos, la máxima autoridad es la del Concilio Ecuménico…
… y la Iglesia está edificada sobre Cristo, no sobre Pedro

III ‒ ¿Católicos y cismáticos pueden ser hermanos en la fe? ¿Quién no tiene la misma Madre (la Iglesia) puede ser hermano del otro?

Santo Tomás de Aquino

Quién niega sólo un punto de la fe, aceptando ciertas cosas y rechazando otras, no tiene la virtud de la fe, pues rechaza la autoridad del propio Dios, y acepta su propia razón

León XIII

No pueden contarse entre los hijos de Dios los que no reconocen por madre a la Iglesia

San Cipriano de Cartago

Todo el que se separa de la Iglesia es un extraño, un profano, un enemigo
Las tinieblas y la luz no coexistan. Los que se separaron de la Iglesia no son de los nuestros

Pío XI

No pueden estar unidos los que defienden doctrinas contrarias
No hay unión sin que todos pertenezcan a la verdadera Iglesia

Benedicto XV

Los que se apartaron de la Iglesia no son hermanos, sino enemigos
Quien recibe en casa el que no trae la doctrina pura se hace cómplice de sus errores
Alejaos de personas que crean disensiones contra la doctrina que habéis aprendido

IV ‒ ¿Una “Iglesia” cismática puede anunciar válidamente el Evangelio?

San Ignacio de Antioquía

No escuchéis quien no habla de Jesucristo en la verdad

San Cipriano de Cartago

Huyamos de quien se separa de la Iglesia

Tertuliano

No debemos recibir otros predicadores a no ser los que Cristo envió

Concilio Vaticano II (XXI Ecuménico)

El fin de la actividad misional es atraer los pueblos a la única Iglesia de Cristo

Pío XI

Yerran los que sustentan que todas las religiones pueden llevar hacia Dios

Benedicto XVI

Si el cisma es un pecado contra la caridad, ¿cómo sus adeptos pueden anunciar el Evangelio?

Sagradas Escrituras

Aquellos que violan las leyes de la unidad llegarán a ser extraños a Cristo
Muchos anticristos han aparecido y salieron de entre nosotros
Cuidado con los que quieren engañar
Anatema sea quién anuncia un “evangelio” diferente
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