28 – Los egoístas se auto condenan, pero sus almas no son castigadas, sino que se aniquilan

¿Qué pasará después de la muerte? ¿Adónde iremos? He aquí, una de las grandes inquietudes del hombre, cristiano o no. Cuántas veces, a lo largo de la historia, se buscó una respuesta a la misma que no exigiese una moral consecuente con la creencia de una vida eterna y un Dios que premia y castiga. Las enseñanzas escatológicas de la Iglesia, fundadas en la revelación y en la tradición, y recogidas a lo largo de los siglos por el magisterio responden a estos interrogantes con autoridad y sabiduría. Y por ser depositaria de la verdad, tiene un afán misionero que emana del mandato de Cristo para anunciar el Evangelio a todos los pueblos y busca atraer todas las almas a su verdad perenne. Pero, ¿cuál es la verdad sobre este tema?

Francisco

Scalfari

Cita ACita B

Enseñanzas del Magisterio

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ContenidoAutores

 I – El alma humana es inmortal y no se puede aniquilar
II – El alma inmortal recibe su retribución eterna: el premio o el castigo
III – La Iglesia debe trabajar para que el mundo conozca su Salvador y Juez

I – El alma humana es inmortal y no se puede aniquilar

V Concilio de Letrán

El alma es inmortal y afirmar lo contrario es arruinar la fe

Santo Tomás de Aquino

El alma separada es parte de la especie humana…
…es inmortal y perpetua…

…y ha de resucitar
El alma es subsistente y producida por creación divina

San Cipriano

El viaje en el tiempo terminar con la muerte, pero comienza la eternidad

Pío XII

El alma humana es espiritual e inmortal

Concilio Vaticano II

La inmortalidad del alma nos permite tocar en lo más profundo de la realidad

Congregación para la Doctrina de la Fe

El alma subsiste después de la muerte

Catecismo de la Iglesia Católica

El alma espiritual e inmortal es directamente creada por Dios

Los cuerpos se unirán al alma inmortal

Benedicto XVI

Elemento distintivo de los cristianos: saben que su vida no acaba en el vacío

II – El alma inmortal recibe su retribución eterna: el premio o el castigo

 Catecismo de la Iglesia Católica

El alma inmortal se queda a la espera de reunirse con su cuerpo

En su alma inmortal todos reciben una retribución eterna

Fórmula llamada Fe de Dámaso

Premio de nuestro mérito o castigo por nuestros pecados

XVI Sínodo de Toledo (693)

Recibiremos la bienaventuranza eterna o la condenación perpetua

Benedicto XII

Las almas de los que mueren en pecado mortal bajan al infierno inmediatamente después de la muerte, también recibirán su castigo con el cuerpo después de la resurrección

Inocencio III

Cada uno recibirá castigo o premio por lo que hubiere hecho en esta carne

IV Concilio de Letrán

Todos recibirán según sus obras

Congregación para la Doctrina de la Fe

El castigo eterno espera al pecador y a los que tienen fe, la luz de Cristo

León XIII

Señalado a todos un único y mismo fin, todos han de ser juzgados por la misma ley

Pablo VI

Cristo volverá con una sentencia eterna: infierno o paraíso

Juan Pablo II

El hombre es responsable de sus actos y está sometido al juicio de Dios

Pseudo-Crisóstomo

La paciencia de Dios hará más justo el juicio y más merecido el castigo

San Cirilo de Alejandría

Los impíos serán castigados por haber despreciado los preceptos de Dios

San León Magno

Importa ver para quién se vive o se muere: para el diablo o para Dios

III – La Iglesia debe trabajar para que el mundo conozca su Salvador y Juez

 Catecismo de la Iglesia Católica

Dios quiere la salvación de todos

Benedicto XVI

Tenemos los talentos, ahora nos cabe trabajar para que el mundo se abra a Cristo

Descubre otra innovación:  

¿La salvación es colectiva?

 

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