111 – Infligir una pena al culpable no vence al mal, sino que simplemente lo contiene. Sólo respondiendo con el bien es que el mal puede ser vencido – Lo que movía a Jesús en todas las circunstancias no era sino la misericordia.

Es muy agradable y, sobre todo, nos causa amor y admiración, pasear por las páginas del Evangelio y encontrar a aquel Jesús que “pasó haciendo el bien” (Hch 10, 38), curando a todos, perdonando los pecados, multiplicando los panes, resucitando a los muertos y bendiciendo a los niños. Pero, en contraposición, una verdad se olvida en nuestros días, e incluso llega a ser odiada por muchos que quieren arrancarla de las conciencias: en unidad inseparable del Jesús misericordioso, está el justo, el severo, el íntegro y radical, que no tolera las abominaciones ni los errores de los obstinados. Ambos son el mismo Jesús… con ambas caras Jesús es bueno, Jesús es la Bondad.

Las páginas del Evangelio nos muestran claramente esta realidad tan dura, pero que brota del mismo Divino Corazón tan lleno de dulzura y misericordia.

Frente a la corrupción hodierna y a los desvíos tan graves que la humanidad está tomando contra su eterna ley, ¿Cristo, que es Dios inmutable, dejará de ser justo y pasará a ser sólo misericordioso? ¿Estaremos actuando de forma sensata riéndoles las gracias a los pecadores que se enorgullecen de su estado y no tienen la más mínima intención de cambiar? ¿O procediendo de esta forma estamos envileciendo nuestra dignidad de hijos de Dios para acomodarnos al mundo? Para responder estas preguntas, conviene recordar lo que nos enseña la doctrina católica perenne sobre el verdadero sentido de la justicia y la misericordia divinas.

Francisco

giubileo-2015 papa francesco

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Enseñanzas del Magisterio

Entra en las diversas partes de nuestro estudio

ContenidoAutoresIV – Apuntes doctrinales sobre la justicia y la misericordia
I – ¿Dios tan sólo es misericordia?
II – La justicia de Cristo en los Evangelios
III –Cristo apacienta con justicia y sus ministros lo deben imitar
IV – Apuntes doctrinales sobre la justicia y la misericordia

I – ¿Dios tan sólo es misericordia?

Sagradas Escrituras

El Señor es justo y ama la justicia

San Agustín de Hipona

La justicia es un atributo que desagrada a los inicuos y malos

San Ireneo de Lyon

Dios no deja de ser bueno al ejercer la justicia ni se muestra inmisericorde al ser justo

Orígenes

Es herético dividir la justicia y la bondad de Dios

San Bernardo de Claraval

El Dios justo no permite que su bondad sea impunemente ofendida

Benedicto XVI

En Dios la justicia y la misericordia coinciden

Santo Tomás de Aquino

En todo lo que Dios hace es necesario que esté presente la justicia
En Dios, la misericordia es querer desterrar la miseria ajena

San Alfonso María de Ligorio

Dios no puede compadecerse de los que viven obstinados en el pecado
Los que desprecian y abusan de la clemencia de Dios para ofenderle más, tienen que responder a su justicia

León XIII

Ningún afecto perverso vence la justicia de Dios

Juan Pablo II

El Señor justo y santo no puede tolerar la impiedad

Teófilo de Antioquía

Dios se indigna contra aquellos que obran el mal

San Juan Bautista María Vianney

Dios es justo y, si se trata de castigarnos, lo hace con rigor, incluso con las faltas leves

Pablo VI

Las penas se imponen por justo y misericordioso juicio de Dios

Juan Pablo I

Que Dios castiga es una verdad de fe que no es agradable

San Justino de Roma

Nadie ni nada pasan inadvertidos a Dios

San Gregorio Magno

El infierno es eterno no porque Dios se complace en el tormento de los desgraciados, sino porque es justo

Catecismo de la Iglesia Católica

El Juicio final revelará que la justicia de Dios triunfa de todas las injusticias

San Agustín de Hipona

Temed la justicia de Dios

II – La justicia de Cristo en los Evangelios

Sagradas Escrituras

“Alejaos de mí, los que obráis la iniquidad”
Porque no se habían convertido, Jesús recrimina las ciudades donde había hecho milagros
“Temed al que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehena”
Lo mismo que se arranca la cizaña y se echa al fuego, Jesús hará con los que obran la iniquidad
Jesús separará los malos de los buenos y los echará al horno de fuego
“Si tu ojo te induce a pecar, sácalo y arrójalo de ti”
El castigo para los que no están vestidos dignamente en el banquete del Rey
El siervo inútil, negligente y holgazán, fue echado en las tinieblas, donde hay llanto y rechinar de dientes
No hay misericordia para los que son atormentados en el infierno
La sentencia del Justo Juez en el día de su venida
El hombre rendirá cuentas en el día del juicio de cualquier palabra inconsiderada que haya dicho
La severidad de Jesús frente a quien provoca escándalos
Jesús miraba a los malos con ira
Con indignación Jesús echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo
Los malos piensan que están salvados, pero caerán en el abismo
Apreciaciones de Jesús acerca de los escribas y fariseos
Jesús increpó incluso a Pedro

San Juan Crisóstomo

Para darnos a entender la gran indignación que le causan los pecados, Jesús empieza sus razonamientos con una imprecación

San Ireneo de Lyon

El Señor es bueno y justo, no suporta nada injusto, y castiga con justicia
Quienes desprecian a Dios y no le obedecen, serán arrojados a la perdición eterna

Gregorio Magno

A la justicia del severo juez corresponde que jamás carezcan de suplicio aquéllos cuyo espíritu jamás quiso carecer de pecado en esta vida
Dios obra con rigurosa justicia en la retribución de los actos buenos o malos

Benedicto XVI

La parábola del hombre rico y del pobre Lázaro muestra que la iniquidad terrena es vencida por la justicia divina

Pío XI

Premiar y castigar pertenece al poder judicial de Cristo

Benedicto XVI

Dios es aquel que proclama la justicia con fuerza

Juan Pablo II

Jesús es exigente, fuerte y sin equívocos cuando llama a alguien a vivir en la verdad

III – Cristo apacienta con justicia y sus ministros lo deben imitar

San Cipriano de Cartago

El que aplica al pecador lisonjas y caricias fomenta sus pecados

San Agustín de Hipona

Cristo apacienta con justicia y los buenos pastores son aquellos que siguen su voz

Pío X

El sacerdote verdaderamente ejemplar nunca omite la verdadera justicia

Código de Derecho Canónico

El sacerdote es ministro de la justicia y de la misericordia de Dios

San Gregorio Magno

Los pastores han de permanecer firmes frente a los vicios
Los pastores deben luchar contra los males por amor a la justicia

Juan Pablo II

Promover la justicia con en el poder de la Palabra de Dios

Pío IX

¡Permanezcamos firmes en nuestra Santa Religión!

IV – Apuntes doctrinales sobre la justicia y la misericordia

Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica

Acoger la misericordia de Dios supone reconocer las propias culpas

Santo Tomás de Aquino

La justicia y la misericordia están tan unidas que la una sostiene a la otra
En el servicio del hombre a Dios se incluye la justicia
La justicia ordena el hombre en relación al otro y a la comunidad
La misericordia es la compasión ante la miseria de otro
El efecto de la misericordia es querer desterrar la miseria ajena como si fuera propia
La misericordia es un movimiento intelectivo cuando siente repulsión por el infortunio ajeno

San Agustín de Hipona

La misericordia está subordinada a la razón cuando se observa la justicia

San Juan Crisóstomo

Justicia, benignidad y verdad son las virtudes purifican nuestra alma

Juan Pablo II

No existe amor sin justicia

Benedicto XVI

Para eliminar la injusticia es necesario que no haya en el corazón humano la convivencia con el mal
La virtud de la justicia es aceptar la voluntad de Dios y tener equidad con el prójimo
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