44 – Educar cristianamente no es solamente hacer una catequesis, esto es una parte. No es solamente hacer proselitismo; ¡nunca hagan proselitismo en las escuelas!” “Lo que interesa es quitar el hambre y dar educación, sin importar la religión

San Juan Crisóstomo compara la educación de un niño con la elaboración de una maravillosa estatua para Dios. Según el Doctor de la Iglesia la misión confiada a los padres de manera inmediata y privilegiada es llevarlo a la práctica de la virtud, enseñándole a amar el verdadero Dios y “a marcar todo lo que diga y haga con el signo de la cruz”.

La omisión en este campo, sin duda una de las más importantes, deja los tristes resultados que la sociedad de nuestros días nos permite comprobar y, por eso, los Papas no dudaron en calificarla peligrosa, perjudicial, injusta e incluso gravemente culposa.

Por tanto, aunque se escuche que lo importante es no dejarlos pasar hambre y darles escuela ¿es verdad que podemos ser indiferentes en relación a la educación religiosa de los niños? ¿Basta darles el alimento corporal para cumplir la misión confiada por el Señor a los padres? ¿Si ellos reciben la educación de cualquier confesión religiosa, llegarán a ser buenos cristianos?

Todas estas preguntas ya fueron respondidas por el sabio Magisterio de la Iglesia y aunque se hagan afirmaciones para agradar a propios y extraños, tenemos elementos para elegir lo correcto.

No hay duda que la experiencia educativa de una persona se inicia desde la cuna, cuando empieza a oír la amorosa palabra de sus padres, que será recordada por siempre y pasará a las generaciones sucesivas, haciendo parte de la historia de las familias, como lo comprueba el Antiguo Testamento: “Lo que oímos y aprendimos, lo que nuestros padres nos contaron, no lo ocultaremos a sus hijos, lo contaremos a la futura generación: las alabanzas del Señor, su poder, las maravillas que realizó” (Sal 78, 3-4).

Desde las más antiguas generaciones la religión está relacionada con la educación y la Iglesia no se ha sustraído a esa misión, incentivando hombres y mujeres a dedicarse a tan importante vocación: fundar instituciones de enseñanza que sean punto de referencia de la comunidad católica. Afirma el Concilio Vaticano II que “la presencia de la Iglesia en la tarea de la enseñanza se manifiesta, sobre todo, por la escuela católica.” (Declaración Gravissimum educationis, n. 8, sobre la Educación Cristiana, del Concilio Vaticano II, 28 de octubre de 1965)

Dice Santo Tomás de Aquino que “la ciencia y el entendimiento se consiguen a través de la doctrina y la disciplina, y las dos cosas están prescritas en la ley. Así se dice: ‘Las palabras que yo te mando estarán en tu corazón’ (Dt 6, 6), y esto corresponde a la disciplina, ya que el discípulo debe aplicar el corazón a lo que se le enseña. A la doctrina pertenece lo que se añade a continuación: ‘Y las comentarás a tus hijos’ (v. 7)” (Suma Teológica. II-II, q. 16, a. 2). Doctrina y disciplina, éstas son características fundamentales de la educación católica que procura contribuir con la evangelización. Ya Juan Pablo II exhortaba a los docentes comprometidos con la comunidad cristiana a “mantener y reforzar el carácter católico de la institución” a que pertenecen, sin perder su horizonte de calidad, identidad y misión. (Juan Pablo II. Constitución Apostólica Ex corde Ecclesiae, n. 21, 15 de agosto de 1990)

Esta perspectiva fue la que animó a los 7 mil participantes del Congreso Mundial de Educación Católica promovido el pasado mes de noviembre y cuyo documento de síntesis conclusiva de los trabajos declara: “hoy como en el pasado, la misión educativa católica brota de la identidad misma de la Iglesia y de las instituciones educativas cristianas (escuelas y universidades) que se alimentan del mandato de la evangelización: ‘id por el mundo y predicad el evangelio a toda criatura’ (Mc 16,15ss)”. (Congreso Internacional de Educación Católica)

Sin embargo, estos profesores recibieron como consejo del Papa Francisco, en la Audiencia que les concedió como clausura del evento, las siguientes palabras: “¡nunca hagan proselitismo en las escuelas!”… ¿Estaría renunciando él a la misión de evangelizar? ¿Qué enseña la Iglesia sobre la importancia de la educación católica?

Francisco

FranciscoNinos

Cita ACita B

Enseñanzas del Magisterio

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ContenidoAutores

 I- Estudiar la doctrina católica: un deber y un derecho de todos
II- La educación es un deber de la Iglesia Católica
III- Importancia de la educación católica
IV- Los beneficios de la educación católica para la juventud

I- Estudiar la doctrina católica: un deber y un derecho de todos

Catecismo Mayor de San Pío X

Los padres que no enseñan a sus hijos la doctrina católica pecan gravemente

Benedicto XVI

La educación integral no puede prescindir de la enseñanza religiosa católica

León XIII

La educación de la juventud debe empezar desde los más tiernos años

Pío XII

Es injusta la educación que se despreocupa de orientar la juventud a la patria sobrenatural

Juan Pablo II

No es exacto decir que la fe es una opción para la edad madura
La educación de la conciencia religiosa es un derecho de la persona
Todo bautizado tiene el derecho de recibir una formación verdaderamente católica
Todo discípulo de Cristo tiene el derecho a recibir la palabra de la fe no mutilada

Congregación para el Clero

La enseñanza religiosa debe ser dirigida a todas las categorías de fieles

Concilio Vaticano II

Los jóvenes deben ser estimulados a conocer y amar a Dios
La educación cristiana promueve la madurez de la persona humana
Es necesario que los niños sean educados en la fe católica desde sus primeros años

II- La educación es un deber de la Iglesia Católica

Pío XI

Es derecho y deber de la Iglesia vigilar la educación de sus hijos
Vigilancia para alejar a los hijos de la Iglesia de los peligros del mundo

León XIII

Es un error excluir la Iglesia de la educación de la juventud
La religión debe dar forma y dirección a todas las ramas del saber

Pío XI

La Iglesia pudo salvar tesoros de la cultura, de la civilización y de la literatura gracias a su misión educativa

Juan Pablo II

La catequesis: una de las tareas primordiales de la Iglesia

Concilio Vaticano II

La Iglesia tiene el deber de anunciar a todos los hombres el camino de la salvación
La Iglesia está obligada a dar a sus hijos una educación que llene su vida del espíritu de Cristo
Gravísimo deber eclesial de cuidar de la educación moral y religiosa de sus hijos
Tarea de iluminar con la luz de la fe el conocimiento de los alumnos

Congregación para la Educación Católica

La libertad religiosa no impide el derecho-deber de la Iglesia de enseñar la fe

III- Importancia de la educación católica

San Juan Crisóstomo

No hay arte superior al de la buena educación de los hijos
Emplead todo vuestro tiempo fabricando maravillosas estatuas para Dios

Congregación para la Educación Católica

Una enseñanza que olvide la dimensión religiosa sería incompleta

Benedicto XVI

La enseñanza religiosa no se puede reducir a una genérica sociología de las religiones

Juan Pablo II

En el ápice de todo interés debe estar la persona, la obra y el mensaje de Cristo
Es muy importante la enseñanza católica en todos los niveles de educación

Pablo VI

La enseñanza católica no debe detenerse en un plano meramente intelectual

Pío XI

Los padres tienen el deber de buscar escuela que forme sus hijos en la verdadera doctrina católica

Congregación para la Educación Católica

Sin la enseñanza católica los alumnos estarían privados de un elemento esencial

Pío XII

Una educación indiferente a las enseñanzas cristianas es un crimen de lesa majestad contra el Rey de los reyes
La educación de la juventud alejada de Cristo es un escándalo
Un sistema educativo que proclame la apostasía de Cristo pronuncia contra sí mismo la sentencia de condenación

Pío XI

En la educación no se puede excluir la religión

Congregación para el Clero

La enseñanza religiosa debe tomarse con la misma seriedad de las demás disciplinas

IV- Los beneficios de la educación católica para la juventud

Pío XI

No existe educación más perfecta que la cristiana
La educación cristiana es insuperable pues tiende a asegurar el Sumo Bien a las almas
Para que una escuela católica sea digna de ese título es necesario que toda su organización esté imbuida del espíritu de la Iglesia

León XIII

Necesidad de formar en el temor de Dios

Pío XI

Cuando se excluye la religión de la educación se fomenta el materialismo

Juan Pablo II

Los padres católicos deben dar preferencia a las escuelas católicas
La enseñanza religiosa favorece el progreso espiritual de los alumnos
La educación católica prepara para asumir responsabilidades futuras
Las escuelas católicas forman ciudadanos ejemplares
La enseñanza católica ilumina las ciencias con la luz de la fe
Una visión cristiana del hombre y del mundo
Las escuelas católicas cooperan para una transformación de toda la sociedad
La enseñanza de la doctrina de la Iglesia afirma la verdadera dignidad humana
La escuela católica prepara los jóvenes para los más altos ideales

Benedicto XVI

La enseñanza religiosa es un valor necesario para la formación integral
La dimensión religiosa permite transformar el conocimiento en sabiduría de vida
La enseñanza de la religión católica capacita la persona para descubrir el bien

Congregación para la Educación Católica

Poner de lado la enseñanza religiosa perjudica a los alumnos
Estímulo para el desarrollo de la responsabilidad personal y social

Concilio Vaticano II

Educación para conseguir el bien en la ciudad terrestre y la difusión del Reino

Congregación para el Clero

La enseñanza de la religión da respuestas a los principales interrogantes
La enseñanza religiosa tiene un papel misionero para los alumnos no creyentes

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