148 – La Iglesia no deja de valorar los elementos constructivos en aquellas situaciones que todavía no corresponden o ya no corresponden a su enseñanza sobre el matrimonio

Quien lee La ciudad de Dios de San Agustín se pregunta si el santo no estaba describiendo los días actuales. No en lo que se refiere a la ciudad de Dios –tan lejos de lo que nuestros ojos contemplan–, sino más bien a la ciudad del maligno.

Las leyes y comportamientos referentes al matrimonio y a la familia existentes hoy en día son una deformación, aberración y ultraje a lo que Dios ha establecido; la institución familiar tristemente destrozada y pisoteada por los enemigos de la Santa Iglesia; pobre de aquel que con valentía y verdadero heroísmo defiende y de testimonio de los valores familiares según Jesucristo. A éste le espera una completa indiferencia, para impedir que continúe testimoniando con su vida la indisolubilidad matrimonial. Todos nosotros sabemos que estas afirmaciones no son una exageración. La presión para “adaptarse” a los tiempos es la más cruel de las batallas que el cristiano contemporáneo tiene de enfrentar.

Antes, los pocos que resistían a esta lucha encontraban fuerzas y apoyo en la doctrina católica. Cuando sentían que estaban a punto de sucumbir acudían a un sacerdote para que este les recordase sus obligaciones y el amor que Dios tiene a quien se mantiene fiel en medio de la tormenta.

Y hoy ¿qué apoyo pueden encontrar la muchacha pura, el joven honesto, el padre o madre de familia que son asaltados por ataques constantes? Ni siquiera en el novedoso magisterio de aquel que se sienta en el trono de Pedro encuentran la doctrina clara que les enseña a seguir las leyes de Dios. En lugar de una sustentación, se topan con justificaciones para formar “familias análogas” que, por aunque sean contra las enseñanzas de la Iglesia, son tantas veces más bien vistas y comprendidas que la familia cristiana.

Sí, esta es la triste situación en la cual Francisco, que ama tanto a los marginados, ha dejado las familias bien constituidas, olvidándose que la mayor marginación hoy en día la sufren los que quieren ser fieles a la Ley de Dios. A ésos, Francisco no los apoya.

Pero la verdad es una e inmutable, y todas las uniones fuera del matrimonio siguen siendo una ofensa al creador e inaceptables delante de la Iglesia. El Magisterio infalible así lo afirma con claridad única. Seamos amantes de lo preciso y verdadero y dejemos lo confuso y la mentira para los hijos de las tinieblas.

Francisco

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Enseñanzas del Magisterio

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ContenidoAutores

I – ¿Qué tipos de unión realizan de modo parcial y análogo el ideal familiar católico? ¿Pueden ser considerados de alguna forma legítimos?
II –
Las situaciones de unión familiar que no corresponden a la enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio sólo pueden ser valoradas en el caso de que sean aptas a la plena regularidad. En sí mismas, siguen siendo irregulares y adúlteras
III En un mundo que no reconoce las leyes de Dios y de la Iglesia, valorar las situaciones irregulares es lo mismo que incentivar a que existan

I – ¿Qué tipos de unión realizan de modo parcial y análogo el ideal familiar católico? ¿Pueden ser considerados de alguna forma legítimos?

Juan XXIII

La vida humana debe propagarse de acuerdo con las leyes sacrosantas y inmutables de Dios

Juan Pablo II

Concubinato no es familia, sólo el matrimonio indisoluble forma una comunidad familiar
La familia no puede ser presentada inadecuadamente
Los preceptos negativos expresan las exigencias del Evangelio
No hay diferentes formas del precepto divino para los diversos hombres y situaciones

León XIII

Los amores disolutos y libres siempre fueron condenados por la Iglesia
Cualquier unión fuera del sacramento carece de toda fuerza y razón de legítimo matrimonio
Los de costumbres corrompidas se empeñan en desnudar el matrimonio de toda santidad

Pío IX

Cualquier unión fuera del matrimonio sacramental es concubinato

Pío XII

Nunca es permitido ceder al apetito carnal fuera del matrimonio

Concilio de Trento (XIX Ecuménico)

Sea anatema quien niegue que una nueva convivencia después de la separación de cónyuge no sea adulterio

Catecismo Romano

Para ser familia, la prole debe nascer de la mujer propia y legítima

Catecismo de la Iglesia Católica

Es erróneo juzgar la moralidad de los actos humanos considerando sólo la intención que los inspira
La fornicación es un escándalo grave

Juan Pablo II

Fuera del matrimonio las uniones carnales son inmorales

II – Las situaciones de unión familiar que no corresponden a la enseñanza de la Iglesia sobre el matrimonio sólo pueden ser valoradas en el caso de que sean aptas a la plena regularidad. En sí mismas, siguen siendo irregulares y adúlteras

Pontificio Consejo para la Familia

En casos de una segunda unión se necesita verificar si el matrimonio religioso precedente puede haber sido nulo

Juan Pablo II

Los católicos unidos sólo por un contrato civil deben ser incentivados a regularizar su situación

Pontificio Consejo para los Textos Legislativos

La acción pastoral ha de instruir a católicos unidos por un contrato civil a regularizar su situación con un matrimonio religioso

Congregación para los Obispos

Muchas veces los católicos unidos apenas en estado civil o los divorciados pueden regularizar su situación, pero mientras no lo hacen, están en situación irregular

Benedicto XVI

No todas las peticiones de declaración de nulidad del matrimonio son válidas

San Agustín de Hipona

Los hijos en sí no son razón para regularizar una situación matrimonial ilegitima

III – En un mundo que no reconoce las leyes de Dios y de la Iglesia, valorar las situaciones irregulares es lo mismo que incentivar a que existan

Sagradas Escrituras

Peligro de dejar de llamar lo malo por su nombre
Vendrá un tiempo en que no soportarán la sana doctrina y apartando el oído de la verdad, se volverán a las fábulas

Pontificio Consejo para la Familia

Cuidado al predicar la libertad de la mujer que muchos entienden como liberación del matrimonio

Benedicto XVI

El aumento del divorcio y de las uniones irregulares obliga a anunciar la integridad de la vida y de la familia
Los obispos tienen la responsabilidad de proclamar constantemente los valores no-negociables

Juan Pablo II

La crisis en la familia demanda claridad doctrinal
Sin la claridad de la verdad, falsas esperanzas son suscitados en los que viven fuera de la ley de Dios
Es una grave omisión no proclamar la verdad sobre el matrimonio
En una época donde hay una profunda incertidumbre sobre la verdad, la doctrina tiene que ser enseñada con claridad

Juan XXIII

En nuestro mundo envuelto en tinieblas hay que hablar con claridad

Pío XII

Imprudencia de los que usan terminología vaga y abandonan la terminología teológica tradicional

León XIII

De nuestro silencio se aprovechan los enemigos de la Iglesia

León XII

Cuanto más grave es el mal, más el Pontífice Romano ha de prevenir a los fieles

Pío IX

Los males del tiempo exigen un cuidado en enseñar la doctrina siempre y con exactitud

Estudios relacionados

  • 151 – Internet puede ofrecer mayores posibilidades de encuentro y de solidaridad entre todos; y esto es algo bueno, es un don de Dios

  • 149 – Ninguna familia es una realidad celestial. Contemplar la plenitud que todavía no alcanzamos, nos permite relativizar el recorrido histórico que estamos haciendo como familias, para dejar de exigir a las relaciones interpersonales una perfección, una pureza de intenciones y una coherencia que sólo podremos encontrar en el Reino definitivo

  • 145 – Los divorciados en nueva unión pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado rígidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento

    ,

  • 105 – No todos reconocen, en la soledad, una llamada que el Señor les dirige. A nuestro alrededor encontramos diversas familias en situaciones así llamadas irregulares —a mí no me gusta esta palabra

  • 102 – La familia es una realidad social, de cultura. No podemos calificarla con conceptos de naturaleza ideológica. No se puede hablar hoy de familia conservadora o familia progresista: la familia es familia

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