I Sínodo de Toledo

… juzga la idea de Francisco de que católicos y musulmanes adoran al mismo Dios

  • No hay Dios fuera de la Trinidad

Esta Trinidad, distinta por las personas, es una sustancia única [unida] indivisible, sin distinciones, [por] fuerza, potestad, majestad; fuera de esa [creemos] que no hay naturaleza divina o de ángel o de espíritu o de alguna fuerza, de la cual se crea que sea Dios. (Denzinger-Hünermann 188. I Sínodo de Toledo, Symbolum Toletanum I y su forma más extensa como Libellus in modum symboli, septiembre de 400)