117 – Hasta el más malo, el más blasfemo es amado por Dios con ternura de padre, de papá

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El Evangelio de San Lucas relata que fueron crucificados dos ladrones con Jesús: uno a su derecha y otro a su izquierda. Uno de ellos estaba empedernido en sus pecados y blasfemaba mientras el otro, arrepentido, rogaba a Jesús: “Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino” (Lc 23, 42). Uno recibió el perdón y el Paraíso; el otro recibió el rechazo de Jesús y el infierno. Dios manifiesta en estos dos ladrones los límites de su amor y misericordia por los hombres.

¿Es exacto decir que Dios ama siempre al pecador, incluso si es obstinado y blasfemo? ¿Que necesita el pecador para recibir el amor y la misericordia divinas? Maticemos…

Francisco

santamarta

 

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Enseñanzas del Magisterio

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ContenidoAutoresIV – Aclaraciones doctrinarias sobre el pecado de blasfemia
I – Dios espera paciente pero no indefinidamente la conversión del pecador
II – Jesús rechazó el mal ladrón
III – ¿Trabajar para que se disminuya entre los fieles el temor de Dios es celo pastoral?
IV – Aclaraciones doctrinarias sobre el pecado de blasfemia

I – Dios espera paciente pero no indefinidamente la conversión del pecador

Santa Catalina de Siena

Dios concede su misericordia a los que quieren enmendarse

San Juan Crisóstomo

Sufren gran castigo los que vuelven al pecado

San Agustín de Hipona

El Señor es misericordioso, pero los que desprecian su benevolencia van a experimentarlo como justo
Dios derrama sus beneficios a los pecadores cuando dejan de ofenderlo
Jesús perdona los pecados de quien va cambiando hasta alcanzar la perfección
Cristo está dispuesto a castigar a los que no reconocen sus pecados
Para estar en comunión con Dios, tenemos que expulsar de nosotros los pecados

San Alfonso María de Ligorio

Dios se venga de los pecadores obstinados

San Juan Crisóstomo

Los pecadores que no sienten dolor de los pecados irritan y ofenden a Dios

Catecismo Romano

Dios persigue a los pecadores

San Bernardo de Claraval

El pecador obstinado se estrangula con sus manos impías

San Agustín de Hipona

Se engaña quién espera mucho en la misericordia

San Bernardo de Claraval

El que peca con la esperanza del perdón atrae la maldición de Dios

II – Jesús rechazó el mal ladrón

San Roberto Belarmino

El mal ladrón rechazó la gracia de Dios y encontró su perdición definitiva

San Juan Crisóstomo

La diferencia entre los ladrones: uno recibió como herencia el Reino de los cielos, y el otro fue lanzado a los infiernos
Abrumado de tormentos, el buen ladrón pide a la fuente de la justicia que perdone su maldad

San Agustín

Uno será condenado, otro será salvado; en el medio está aquel que condena y salva. Aquella cruz fue un tribunal

Pío XI

Mirando la infinita caridad del Redentor, detestemos el pecado

III – ¿Trabajar para que se disminuya entre los fieles el temor de Dios es celo pastoral?

Nuestro Señor Jesucristo a Santa Catalina de Siena

Han nacido tinieblas y división en el mundo por falta de santo temor

Pío X

Hace daño a los hermanos quien se queda sólo en palabras complacientes

Pío XII

El principal deber de los Pastores es refutar los errores y pecados de los hombres

Pío XI

Por medio de los sacerdotes, la Iglesia difunde la verdad

San Bernardo de Claraval

La conducta de los servidores desleales no agrada a Dios

IV – Aclaraciones doctrinarias sobre el pecado de blasfemia

Catecismo Romano

Nunca será excesivo el esfuerzo de todos por combatir tan enorme y detestable costumbre de la blasfemia
Los culpables de blasfemia no podrán huir de la venganza divina

Código de Derecho Canónico

Quien profiere una blasfemia debe ser condenado con una pena justa

San Beda, El Venerable

La blasfemia sólo es perdonada si se hace penitencia proporcionada

Catecismo de la Iglesia Católica

La blasfemia es de suyo un pecado grave

Santo Tomás de Aquino

La blasfemia es la negación de alguna bondad divina e impide el honor divino
La blasfemia se opone a la caridad divina
La blasfemia conlleva la gravedad de la infidelidad
Al condenado, detestando la justicia divina, se le agrega la blasfemia
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