Griego, o el Geómetra…

 

… juzga la idea de la pérdida del Niño Dios en el Templo que tiene Francisco

  • Llamar de puerilidad la actitud de Jesús al quedarse en el Templo es diabólico y mal intencionado

Esta es la primera manifestación de la sabiduría y de la virtud del Niño Jesús, porque lo que llaman sus puerilidades, no lo dicen inocentemente como pueril, sino que lo consideramos diabólico y mal intencionado, puesto que pretenden falsear lo que se encuentra en el Evangelio y en las divinas Escrituras. (Griego, o el Geómetra citado por San Tomás de Aquino. Catena Aurea in Lc 2, 42-50)

  • Jesús se quedó sin que nadie lo notara, para evitar que pareciese desobediente

Una vez celebrada la fiesta, cuando todos se volvían, Jesús se quedó sin que nadie lo notara, según estas palabras: “Acabados aquellos días, así que se volvían, se quedó el Niño Jesús en Jerusalén, sin que sus padres lo advirtiesen”. Dice, pues: “Acabados aquellos días”, porque la solemnidad duraba siete días. Permanece oculto para que sus padres no le impidan disputar con los doctores de la ley. O tal vez para evitar que pareciese que menospreciaba a sus padres, si no obedecía sus mandatos. Se queda, en conclusión, sin que nadie lo note, para que no se lo estorben y para no ser desobediente. (Griego, o el Geómetra citado por San Tomás de Aquino. Catena Aurea in Lc 2, 42-50)

  • María oía a Jesús no como a un niño sino como a Dios

Consideraremos cómo María, mujer prudentísima, Madre de la verdadera Sabiduría, es discípula de este niño, oyéndole, no como a un niño o como a un hombre, sino como a Dios. Después meditaba sus divinas palabras y sus obras sin perder ni una sola de ellas, y así como concibió al Divino Verbo en sus entrañas, así ahora también recibiría todas sus acciones y todas sus palabras en su corazón, y en él ―por decirlo así― las fomentaba. Unas veces contemplaba el presente en sí misma, otras veces esperaba que el porvenir lo revelaría todo con más claridad, haciendo de esto la regla y la ley de toda su vida. (Griego, o el Geómetra citado por San Tomás de Aquino. Catena Aurea in Lc 2, 51-52)

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