46 – “Estimada hermana, los hermanos separados no tienen que ser percibidos como adversarios, sino como hermanos en la fe”

“Un solo rebaño y un solo pastor” (Jn 10, 16)… No fue otro el deseo de Cristo al dejar a los Apóstoles el mandato de “evangelizar a toda criatura” (Mc 16, 15). Sin embargo, a lo largo de la historia, se desgarraron algunas ovejas de su rebaño y, “separándose de la plena comunión de la Iglesia no pocas comunidades” (Unitatis redintegratio, n. 3), rasgaron la unidad de la túnica inconsútil de Cristo. La Iglesia Católica ―universal y necesaria para la salvación―, a ejemplo del Buen Pastor, no deja de acoger a las ovejas que quieren volver a la unidad de su redil, dialogando con ellas. ¿Pero, puede en este diálogo la Iglesia dejar de ser ella misma y ocultar su doctrina y la identidad de su fe a los cristianos separados, en nombre de un mal entendido ecumenismo? ¿Airear sin sonrojarse cordiales relaciones con quien ostenta el pseudosacerdocio femenino de algunas confesiones cristianas es verdadero ecumenismo o un sincretismo manifiestamente peligroso para la fe? ¿No sería como mínimo una inconveniente indiferencia en relación al episcopado católico hablar de “promover la unidad en las diócesis, parroquias y comunidades en todo el mundo”, equiparándolo tendenciosamente a un pseudoepiscopado femenino? Recordemos un poco la enseñanza católica acerca de estos temas.

Francisco

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Enseñanzas del Magisterio

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I– Las comunidades eclesiales nacidas de la Reforma no tienen el sacramento del orden y la Iglesia no puede admitir mujeres en su Jerarquía
II – El ecumenismo y la unicidad de la verdadera Iglesia de Cristo

I– Las comunidades eclesiales nacidas de la Reforma no tienen el sacramento del orden y la Iglesia no puede admitir mujeres en su Jerarquía

Catecismo de la Iglesia Católica

Las comunidades separadas por la Reforma no tienen el sacramento del orden
Las mujeres no pueden recibir la ordenación

Código de Derecho Canónico

La sagrada ordenación sólo es válida para varones bautizados

Sagradas Escrituras

Que las mujeres callen en las asambleas
No consiento que la mujer enseñe

Congregación para la Doctrina de la Fe

Excomunión latae sententiae para intento de ordenación sacerdotal femenina
La Iglesia no se considera autorizada a admitir mujeres a la ordenación sacerdotal
Nunca la Iglesia admitió la ordenación sacerdotal o episcopal de mujeres
¿Podría la Iglesia apartarse hoy de la actitud de Jesús y de los Apóstoles?
Las mujeres pueden tener el acceso a la vida eclesial sin ser sacerdotes

Concilio Vaticano II

El Señor, entre los fieles, constituyó solamente a algunos ministros

Juan Pablo II

Cristo confió solamente a los varones la tarea de ser «icono » de su rostro a través del sacerdocio ministerial
Dictamen definitivo acerca de la no ordenación sacerdotal de mujeres

Congregación para la Doctrina de la Fe

Forma parte del deposito de la fe que la Iglesia no puede ordenar mujeres
No hay contradicción entre la dignidad de la mujer y el sacerdocio exclusivo masculino

Juan Pablo II

Con la misma libertad de llamar como apóstoles sólo a hombres, Cristo dio dignidad a las mujeres
La vocación de la mujer en la Iglesia

II – El ecumenismo y la unicidad de la verdadera Iglesia de Cristo

Congregación para la Doctrina de la Fe

Actitud pastoral de los obispos en las relaciones con miembros de las iglesias cristianas
El auténtico empeño ecuménico exige claridad en la presentación de la fe
El relativismo justifica el pluralismo religioso, no sólo de facto sino también de iure
Es verdad de fe la unicidad de la Iglesia fundada por Cristo
Las Comunidades eclesiales cristianas que no han conservado el Episcopado válido no son Iglesia en sentido propio

Pablo VI

El mensaje de Cristo es la verdad y no admite indiferencia o sincretismo
El peligro del diálogo… no puede ser una debilidad frente al deber con la fe

Juan Pablo II

El anuncio de Cristo y el diálogo interreligioso no son equivalentes ni intercambiables
El diálogo ecuménico debe llamar a la conversión, enunciando la fe católica con claridad

Benedicto XVI

El diálogo ecuménico no puede llevar al indiferentismo y al falso irenismo

Comisión Teológica Internacional

El diálogo entre las religiones no puede dar lugar al sincretismo

Concilio Vaticano II

Iglesia: único rebaño de Dios, como un lábaro alzado ante todos los pueblos
Los hermanos separados no gozan de aquella unidad que Cristo quiso dar a la Iglesia
Nada es tan ajeno al ecumenismo como el falso irenismo
Entre estas Iglesias y comunidades y la Iglesia Católica hay discrepancias esenciales
La Iglesia Católica es necesaria para la salvación
La única y verdadera religión subsiste en la Iglesia Católica
El fin de la actividad misional es atraer a los pueblos a la única Iglesia de Cristo

Pío XI

No se puede unir de cualquier manera en un solo cuerpo a todos los “pan cristianos”
Un error capital del movimiento ecuménico en la pretendida unión de iglesias cristianas. Muchos cristianos quieren unirse a la Iglesia Romana sin abandonar las opiniones que de ella los separan
No es posible la unión entre cristianos que defienden doctrinas contrarias
La diversidad de opiniones lleva al menosprecio de la religión, o “indiferentismo”, y al llamado “modernismo”, que sostiene no ser absoluta la verdad dogmática
La unión de los cristianos se dará con el retorno de los disidentes a la única Iglesia verdadera

Descubre otra innovación:  

¿No se puede encontrar a Dios nunca?

 

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