133 – Este Mesías no es como yo imaginaba que tendría que ser el Mesías. ¿Me habré equivocado al anunciar a uno que no es?

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: este venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él” (Jn 1,6). En los textos evangélicos son innumerables los pasajes en los cuales la figura del Bautista es puesta en realce con los más bellos elogios.

La grandeza de su llamado ya se pone en evidencia durante la narración de la concepción milagrosa de su anciana madre, su santificación en el vientre materno al oír la voz de la Virgen, precioso tabernáculo del Señor y su nacimiento marcado por hechos extraordinarios como el cántico de Zacarías.

De su vida antes de que empezara a predicar muy poco se sabe. Tan sólo que vivió en el desierto, que se vestía con piel de camello y que por alimento le bastaban los saltamontes y la miel silvestre (cf. Mt 3,4)

Personaje lleno de misterio, abandonó su vida contemplativa en el desierto para anunciar a los pueblos la llegada del Mesías. Con él fue cerrado con llave de oro el Antiguo Testamento y se inició el Nuevo. Fue el único profeta que tuvo la dicha de encontrarse personalmente con el Mesías.

San Juan preparó el camino del Salvador, tal como ya había profetizado su padre Zacarías (Lc 1,76), anunciando el Reino y sobretodo llamando a la conversión. “Como testigo” el Bautista fue incansable en “dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio de él”. “Podemos imaginar la extraordinaria impresión que tuvo que causar la figura y el mensaje del Bautista en la efervescente atmósfera de aquel momento de la historia de Jerusalén. Por fin había de nuevo un profeta cuya vida también le acreditaba como tal. Por fin se anunciaba de nuevo la acción de Dios en la historia. Juan bautiza con agua, pero el más Grande, Aquel que bautizará con el Espíritu Santo y con el fuego, está al llegar” (Benedicto XVI. Jesús de Nazaret. Desde el bautismo a la Transfiguración)

Pronto su fama se extendido por todo Israel, muchos lo tenían por el Mesías, pero Juan, siempre con suma humildad, no dudó en rebajarse para que Él brillase a los ojos de todos. Y si no bastara analizar, aunque sea sintéticamente, la vida de San Juan Bautista para adquirir la certeza de que fue un hombre extraordinario, tenemos también en los evangelios el testimonio del mismo Jesús alabando a su Precursor (cf. Mt 11,11; 11,7-15; Lc 7, 24-28 etc.).

A esta imagen tan mística, alta y, sobre todo, auténtica de ese santo que fue desde los primeros tiempos venerado con particular cariño en la Iglesia, es totalmente inadmisible armonizar la figura del hombre lleno de dudas y incertidumbres con que algunos lo quieren representar hoy día…

Francisco

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Cita ACita B

Enseñanzas del Magisterio

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ContenidoI – Aclaraciones previas: San Juan Bautista, el hombre más grande nacido de mujer, según el sentir de los Papas, Santos y DoctoresAutores

I – Aclaraciones previas: San Juan Bautista, el hombre más grande nacido de mujer, según el sentir de los Papas, Santos y Doctores
II – San Juan Bautista nunca dudó que Cristo era el Mesías
III – El Bautista envió sus discípulos a Jesús para sanar las incertidumbres de ellos

I – Aclaraciones previas: San Juan Bautista, el hombre más grande nacido de mujer, según el sentir de los Papas, Santos y Doctores

Sagradas Escrituras

Juan, un hombre enviado por Dios
Juan es más que un profeta
Entre los nacidos de mujer, no hay nadie más grande que Juan el Bautista

San Jerónimo

Juan, su nombre ya dice lo que es: gracia del Señor. Desde siempre sabía que Cristo iba a venir, por eso se retiró al desierto pues sólo quería contemplarlo
Juan, por el privilegio de bautizar a su señor, recibió un incremento de méritos. Puede ser llamado de ángel, no por su naturaleza, pero sí por la dignidad de su misión

San Bernardo de Claraval

Juan fue colmado de gracias por el Espíritu desde el vientre materno
Juan tenía una humilde y fervorosa devoción hacia el Señor

San Juan Crisóstomo

Juan es mayor que un profeta pues estuvo más cercano al Mesías
Juan vivía en la tierra como si estuviera ya en el cielo

San Agustín

El mismo Jesús dijo que no hubo varón mayor nacido de mujer que Juan Bautista. ¿Qué otra cosa podría decir Él que la verdad?
Juan Bautista, ejemplo de humildad. Le hubiera muy fácil sido pasar por Cristo delante de la muchedumbre, pues todos pensaban eso. Pero su grandeza viene justamente por haber confesado la verdad
La vida de Juan Bautista es el más bello testimonio de sublime humildad

Benedicto XVI

San Juan Bautista se anonadó para dejar espacio al Salvador

San Agustín

Para dar testimonio de aquel que no era sólo hombre, sino también Dios habría que ser un hombre sin igual

Juan XXIII

La Iglesia propone con especial destaque la veneración de San Juan Bautista
Juan no tuvo envidia de Jesús y se llenó de alegría con la llegada del Mesías

Juan Pablo II

San Juan Batista inmoló su vida por la verdad
Todavía hoy, Juan Bautista es “lámpara que arde e ilumina”
Todos los aspectos de la vida de Juan Bautista que nos son narrados por los evangelistas son prueba del llamado especial que recibió de Dios

Benedicto XVI

Por amor a la verdad Juan Bautista no admitió componendas con el mal
Juan denunció los pecados incluso cuando los protagonistas eran los poderosos del mundo
Celebrar el nacimiento de Juan Bautista significa celebrar a Cristo
Juan Bautista fue el gran profeta que cerró las puertas del Antiguo Testamento y abrió las del Nuevo

San Agustín

Son tan grandes las virtudes de San Juan Bautista que hasta San Agustín decía que era imposible expresarlas todas

II – San Juan Bautista nunca dudó que Cristo era el Mesías

San Ambrosio

¿Como Juan Bautista podría dudar que Cristo era el Mesías si él mismo había indicado que Jesús era el Cordero de Dios?

San Cirilo de Alejandría

En vano caminaron al desierto en busca de Juan Bautista aquellos que creían que él era un hombre variable

San Jerónimo

Jesús da a conocer a la muchedumbre que Juan no dudaba de Él

San Juan Crisóstomo

Juan no dudó de Cristo. Ya había anunciado que Él era el Mesías, y quien viene a dar testimonio sobre otro, lo primero que necesita es ser digno de crédito
Después de conocer todas las maravillas operadas por Jesús, jamás alguien podría haber dudado de que Él era el Mesías

San Agustín

Juan no halló motivo de escándalo en Cristo

San Juan Crisóstomo

Juan no dudaba de Cristo y desde el principio predicó que Él había venido para redimirnos del pecado

III – El Bautista envió sus discípulos a Jesús para sanar las incertidumbres de ellos

San Juan Crisóstomo

Juan no envió a sus discípulos porque dudase, ni porque se hubiera vuelto tímido
Los discípulos de San Juan Bautista tenían envidia de Jesús
El hecho de haber enviado sus discípulos a Jesús deja todavía más evidente como ellos ardían de envidia de Jesús
Juan envío sus discípulos para que Jesús les curara de su enfermedad de alma: la envidia
Jesús obró muchos milagros delante de los discípulos de Juan para confirmarlos, pues dudaban
El mismo Jesús, después de enviar los discípulos de vuelta a Juan, cura en la multitud las dudas que tenía

San Ambrosio

Envió sus discípulos a Jesús para que fuesen instruidos por Él

San Jerónimo

Los discípulos de Juan se caracterizaban por la envidia y los celos hacia el Señor
Juan envía a sus discípulos para que viendo los milagros creyeran en Él

San Agustín

Antes de morir, Juan quiso que Cristo confirmara a sus discípulos en la fe

San Hilario

Juan envió a sus discípulos para que comprobasen con sus propios ojos que Jesús era Cristo
No se puede creer que Juan dudó pues no se mezcla el error con la abundancia de su luz

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