101 – En el Evangelio, Jesús no se enoja, pero lo finge cuando los discípulos no entienden las cosas

Después de la Encarnación del Verbo y la Redención del género humano la Persona de Nuestro Señor Jesucristo se convirtió en el centro de la Historia. Rendirle culto, servirle y propagar su nombre pasó a ser la más alta finalidad de los bautizados, que nunca se cansaran de conocerlo cada vez más en esta vida mientras esperan el encuentro definitivo con Él en la venidera.

En esta búsqueda estimulada por la fe encuentra su origen la ciencia cristológica que en todos los siglos obtuvo notables avances, particularmente cuando debió vencer tremendos obstáculos como fueron las herejías. El Espíritu Santo nunca dejó de asistir la Iglesia para que conservara la verdad íntegra en lo tocante a la doctrina relativa a su Fundador, pues si las enseñanzas de Cristo son de máxima importancia, las que dicen respecto a su Persona lo son todavía más.

En diversas ocasiones el Papa Francisco ha demostrado interpretaciones muy personales en el campo de la cristología, dignas de atención. Sutiles, enroscadas en bellos discursos, a veces en dichos cortos, expresan ideas que hacen pensar y provocan cierta inquietud.

La afirmación que originó esta entrada, aunque breve, es reveladora de una visión sobre Cristo que necesita aclaraciones. ¡Jesús es la misericordia infinita! No cabe duda cuán agradable es meditar los pasajes evangélicos que demuestran su divina bondad en relación a los pecadores, su disposición de enseñar a todos que a Él se acercaban, curarlos tanto en el alma como en el cuerpo. Pero Jesús también condenó los malos, atacó a los que permanecían obstinadamente en el error, tejió un látigo y con él dispersó palomas, bueyes y ovejas y acarició la espalda de los que habían transformado la casa de Dios en una cueva de ladrones… y eso algunos no lo comprenden o no quieren comprenderlo.

¿Puede ser verdad que Jesús fingió en esas ocasiones una ira que no anidaba en su corazón? ¿Qué es fingir? El diccionario de la Real Academia Española nos ofrece una definición muy clara: “Dar a entender lo que no es cierto // Dar existencia real a lo que realmente no la tiene // Simular, aparentar”. Jesús es Dios y no puede obrar algo imperfecto. Por eso, no puede mentir y engañar. Veamos lo que dice la doctrina católica sobre eso.

Francisco

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Cita A

Enseñanzas del Magisterio

Entra en las diversas partes de nuestro estudio

ContenidoAutores

I – Las reacciones humano-divinas en Jesucristo
II –
Cristo, la Verdad en sustancia, no podía engañarse ni engañarnos
III –
La santa indignación en la vida de Nuestro Señor Jesucristo

I – Las reacciones humano-divinas Jesucristo

León Magno

Jesús, Dios y hombre, bajó del cielo sin apartarse de la gloria del Padre

Concilio de Calcedonia (IV Ecuménico)

Jesús es perfecto en su humanidad y en su divinidad; semejante a los hombres en todo excepto en el pecado

III Concilio de Constantinopla (VI Ecuménico)

Los Concilios proclaman: Jesús es consustancial al Padre

León IX

Jesús es consustancial, coomnipotente y coigual al Padre en todo en la divinidad

Catecismo de la Iglesia Católica

En Jesús no se pueden separar Dios y Hombre

Concilio Vaticano II (XXI Ecuménico)

Jesús es la imagen visible del Dios invisible

Honorio I

En Jesús la naturaleza humana ejecuta lo que es de la carne y la naturaleza divina lo que es de Dios

XIV Sínodo de Toledo

Nadie puede quitar algo de la divinidad o sustraer algo a la humanidad de Cristo

Catecismo de la Iglesia Católica

En Jesucristo todo debe ser atribuido a su persona divina como en su propio sujeto
Jesús expresa en su vida las costumbres de la Trinidad

San Máximo Confesor

Jesús en su naturaleza humana unida al Verbo conocía todas las cosas

Pío XII

Cristo además de la visión beatífica poseía toda la gracia y santidad, toda la potestad, los tesoros de la sabiduría y ciencia

San Atanasio de Alejandría

No invocamos a criatura alguna, sino al hijo verdadero y natural de Dios hecho hombre

II – Cristo, la Verdad en sustancia, no podía engañarse ni engañarnos

Catecismo de la Iglesia Católica

La veracidad es parte de la virtud de justicia: manifestar al prójimo lo que le es debido
La mentira es un pecado que trae consigo graves consecuencias para uno mismo y para la sociedad

Santo Tomás de Aquino

La simulación es una forma de mentira

San Agustín de Hipona

Toda mentira es una acción injusta que será castigada por Dios
Quién ama la verdad debe odiar toda clase de mentira
Las tinieblas de la mentira son incompatibles con la Luz de la Verdad

Catecismo de la Iglesia Católica

En muchos pasajes de las Escrituras Jesús se menciona a sí mismo como la Verdad

San Clemente Romano

Nada hay imposible para Dios excepto la misma mentira

San Juan Crisóstomo

Los actos de Jesús no eran una comedia
“De Mí aprenderéis la verdad, la cual os librará de los pecados”

San Cirilo de Alejandría

Jesús, la Verdad, no puede mentir

San Agustín de Hipona

“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”, dijo Jesús, y cómo Dios no puede engañarnos

San Juan Crisóstomo

Jesucristo no puede decir nada que no sea conforme Dios y el Espíritu Santo
Las palabras de Jesús no son pasibles de engaño, mientras nuestros sentidos fácilmente se equivocan

III – La santa indignación en la vida de Nuestro Señor Jesucristo

Sagradas Escrituras

Jesús miraba a los malos con ira
Con indignación Jesús echó a todos los que vendían y compraban en el templo
“Vosotros habéis convertido mi casa en cueva de bandidos”
Viendo la cólera de Cristo los discípulos se acordaron de la Escritura: “El celo de tu casa me devora”
Jesús se enfada con la maldad de los fariseos
Apreciaciones de Cristo acerca de los dirigentes de Israel
Los malos piensan que están salvados, pero caerán en el abismo

Santo Tomás de Aquino

Severidad y mansedumbre no se oponen
La ira, cuando no es por pasión, es un bien; y la falta de ira puede ser un pecado

Benedicto XVI

Para Dios no se distinguen la justicia y la misericordia
Jesús nos dio ejemplo de que la justicia y la misericordia son indisociables

Santo Tomás de Aquino

Toda disolución es resultado de misericordia sin justicia

Juan Pablo II

No hay amor sin justicia

Santo Tomás de Aquino

Dios castiga para incitarnos al arrepentimiento

San Agustín de Hipona

Dios castiga a aquellos que ama

Teófilo de Antioquía

Dios se indigna contra aquellos que obran el mal

San Agustín de Hipona

No fue solamente una vez que Jesús expulsó a los mercaderes del templo
Jesús tejió un látigo de cuerdas y flageló a los indisciplinados

Orígenes

Jesús no tuvo menos poder al expulsar los mercaderes del Templo que al hacer milagros

San Jerónimo de Estridón

El hecho de expulsar los mercaderes del Templo fue uno de los más grandes prodigios de Jesús

San Juan Crisóstomo

Jesús expulsó los mercaderes para demonstrar su conformidad con Dios
Jesús se expuso al peligro por amor a la casa de Dios

Alcuino de York

El celo bueno es la manifestación exterior del fervor del alma

San Beda el Venerable

Jesús echó los mercaderes del Templo para significar que expulsa los malos que están entre los buenos y hacen las cosas de manera fingida

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100 – ¿La vida religiosa y el pecado son compatibles?

 

 

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