25 – “El Señor perdona siempre, jamás condena”

“La segunda tabla después del naufragio de la gracia perdida”. Así era definido, ya en los primeros siglos del Cristianismo, el sacramento de la penitencia (cf. Dz 1542). Imagen viva y elocuente pues, en efecto, cuando el alma pierde la inocencia bautismal cometiendo una falta grave, queda como náufraga en medio de las olas tenebrosas del pecado. Para no perecer eternamente y recobrar el tesoro perdido, hay que recurrir a la confesión, segura tabla de salvación para los bautizados que no quieren perecer. Pero este divino recurso tiene sus condiciones ¿Dios perdona siempre? ¿Incluso a los que no desean escapar del mar del pecado? Un tema tan importante requiere ser expuesto en su integridad.

Francisco

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Enseñanzas del Magisterio

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I – Confiar en la bondad de Dios no significa abusar de su misericordia
II – El Sacramento de la penitencia requiere buenas disposiciones

I – Confiar en la bondad de Dios no significa abusar de su misericordia

Sagradas Escrituras

Jesús amonesta al paralítico de la piscina Probática
Los que no se convierten serán castigados
El camino que lleva a la perdición es espacioso

Juan Pablo II

La mansedumbre y las severas amenazas se armonizan en el Evangelio
Los católicos tienen obligación de hacer todo esfuerzo para no pecar

Juan XXIII

Las culpas graves atraen los castigos de Dios

Benedicto XVI

La certeza del perdón de Dios no es excusa para no buscar la santidad
Los sacerdotes deben educar los fieles en las exigencias radicales del Evangelio

Catecismo Romano

Quien abusa de la misericordia se torna indigno de recibirla

San Agustín

El perdón es concedido para corrección, no para favorecer la iniquidad
La falsa esperanza lleva a la perdición

San Juan Crisóstomo

El cristiano marcha al cielo no como simple caminante, sino como soldado

II – El Sacramento de la penitencia requiere buenas disposiciones 

Sagradas Escrituras

A veces, Dios no perdona

Pablo VI

No se pueden recibir los sacramentos de modo pasivo o apático

Catecismo de la Iglesia Católica

El sacramento que realiza la llamada evangélica a la conversión

Santo Tomás de Aquino

La penitencia requiere la contrición, la confesión y la satisfacción

Concilio de Trento

La contrición reúne el dolor de alma, la detestación del pecado y el propósito

Juan Pablo II

El primer paso del retorno a Dios es la contrición
El sacramento implica la lucha contra el pecado

Código de Derecho Canónico

Es un remedio que exige la conversión

Catecismo Romano

El pedido de misericordia sin la contrición es vano

Benedicto XVI

Quien se arrepiente, recibe el perdón y las fuerzas para no pecar más
La confesión es instrumento no solo de perdón, sino de santificación

Catecismo de la Iglesia Católica

Al perdón, sigue la necesidad de expiar el pecado

Concilio de Trento

La satisfacción es un freno para el pecado y estímulo para la vida nueva

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¿Al final todos se salvan?

 

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