94 – ¿Dime con quién andas y te diré quién eres? (II): Es extraño pero si hablo de esto para algunos resulta que el Papa es comunista

La sabiduría popular creo el famoso dicho: “Allá donde fueres, haz lo que vieres”, refiriéndose, como todos habrán entendido, a que debemos tener una cierta capacidad de adaptación a las costumbres de los lugares donde nos movemos, acaso para encontrarnos más a gusto y ser aceptados con más facilidad. Esta norma se aplica, obviamente, para aquellas prácticas que no agredan las buenas costumbres, pues también es verdad que, como católicos, nunca deberíamos frecuentar lugares donde esto ocurra. Mucho más, desde luego, si con ello ponemos en riesgo nuestra fe.

Pues bien, vimos en la anterior entrada (ver aquí ***actualizado***) quiénes fueron los protagonistas de las dos ediciones del Encuentro Mundial de Movimientos Populares (Roma – Santa Cruz de la Sierra) celebrados bajo los auspicios del Papa Francisco y promovidos por el Pontificio Consejo Justicia y Paz, en colaboración con la Academia Pontificia de las Ciencias Sociales. A la vista de esos elementos, cualquier católico debería tener repelús de participar en dichos eventos con apariencia de levantiscos mítines políticos. Más grave aún sería, cometiendo el error de participar, dejarse influir por las ideas subversivas que fueron pregonadas durante las variadas intervenciones que allí tuvieron lugar. Ahora, ¿qué diríamos de quien se presentase en dicho encuentro y, quizá inebriado por las soflamas revolucionarias, se uniera a ellas con sus palabras? Sería llevar a un extremo la mala aplicación del viejo dicho que, adaptado, rezaría: “Allá donde fueres, di lo que los otros dijeren”… Y nosotros ¿con quién nos quedaremos? ¿Con el discurso revolucionario de los lideres sociales o con las palabras del Magisterio?

Francisco


“Es extraño pero si hablo de esto para algunos resulta que el Papa es comunista”


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Enseñanzas del Magisterio

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ContenidoAutores

I- Agitación, odio hacia clases superiores, rebelión, sed de justicia: instrumentos de lucha para cambiar el sistema
II- El fracaso económico y la opresión: frutos típicos del comunismo y del socialismo
III-
Las ilusiones, utopías o quimeras de “un mundo mejor” siempre son propaladas por marxistas, socialistas y comunistas

I- Agitación, odio hacia clases superiores, rebelión, sed de justicia: instrumentos de lucha para cambiar el sistema

León XIII

El socialismo y el comunismo incentivan la manía de revoluciones entre el pueblo

Pío X

Al defender a los pobres no se debe atizar el odio contra las clases superiores
Los cristianos no pueden promover enemistades y rivalidades entre las clases sociales

Benedicto XV

Las falacias de los agitadores se dirigen a los pobres para que se revelen contra los que poseen mayores bienes
Los enemigos de la Iglesia instigan para exigir cosas inmoderadas fomentando el odio entre las clases sociales
Los pobres deben precaverse de los enemigos que enseñan a violar el derecho ajeno
Los absurdos errores del socialismo deben ser contrarestados por la caridad y el amor mutuo entre las clases sociales
Los socialistas se presentan como los creadores de una “mejor vida”. Utilizan un lenguaje arrebatado y duro para excitar a las multitudes hacia la revolución social
La diferencia de clases tiene su origen en la naturaleza misma: Dios ha hecho al pequeño y al grande

Pío XI

El ateismo comunista trabajan por medio de sus agitadores propiciando grandes eventos y conferencias públicas
Los comunistas unen la Santa Cruz con los símbolos del comunismo: asocian la guerra contra Dios con la lucha por el pan, un terreno propio, un buen salario y una habitación digna
Los comunistas aprovechan la crisis económica para difundir entre los obreros los destructivos delirios de sus opiniones
La dialéctica marxista afirmando que el conflicto mueve al mundo, exacerba la lucha de clases y los odios para que adquiera un aspecto de “cruzada” en favor de la humanidad
Los apóstoles del comunismo explotan la miseria de los pobres para excitar la envidia contra los ricos

Pío XII

Las desigualdades de cultura, de bienes y posición social no son un obstáculo para la existencia de la fraternidad
Pretender la igualdad entre los hombres sería lo mismo que pretender dar idénticas funciones los diversos miembros del mismo organismo
Trabajar por romper los vínculos entre empresarios y obreros: pretensión despótica, ciega e irracional

Juan XXIII

Dios quiere que en las relaciones sociales haya desigualdad de clases y quien lo niega, va contra las leyes de la naturaleza

Pablo VI

La ilusión y el peligro que representa para el cristiano entrar en la lucha de clases marxista
La Iglesia no puede adherir a los movimientos sociales y políticos marxistas: ellos presentan principios falsos y negativos del hombre, de la historia y del mundo
La lucha de clases promovida por falsas y peligrosas ideologías desemboca en la violencia y los abusos instaurando un sistema autoritario y totalitario

Juan Pablo II

Algunas interpretaciones de la “opción por los pobres” han convergido en una “politización” de la vida consagrada generando conflictos, violencias y partidismos

Benedicto XVI

Los marxistas rechazan las obras de caridad cristiana porque, según ellos, paralizan la insurrección

Congregación para la doctrina de la Fe

El análisis marxista apunta para una situación social intolerable que exige acciones eficaces: una situación que “no puede esperar más”
Un axioma marxista: la lucha de clases es la ley de la historia: predicar el amor a los pobres constituye mala fe e intento de engañarlos en favor del capitalismo
Otro axioma marxista: la “historia” movida por la lucha de clases lleva al proceso de autorredención, es decir, hacia el proceso del cambio social anhelado
Por medio una actividad política fundamentada “en la lucha de clases” confiar en un futuro “mesiánico” donde los pobres serán finalmente liberados
La lucha de clases exige ver al rico como el enemigo al que hay que combatir. El amor al prójimo sólo es válido para “el hombre nuevo” que surgirá de la revolución victoriosa
Las “teologías de la liberación” establecen una amalgama ruinosa entre el pobre de la Escritura y el proletariado de Marx: “lucha de clases” y “lucha revolucionaria” para liberar a los pobres
Las “teologías de la liberación” propician la «concientización»: El pueblo debe tomar “conciencia” de su opresión en vista de la lucha liberadora

II- El fracaso económico y la opresión: frutos típicos del comunismo y del socialismo

León XIII

La sociedad civil, los bienes, las costumbres y la religión corren peligro por causa de los profundos errores del socialismo

Pío XI

Las doctrinas comunistas llenas de ilusiones han demostrado ser incapaces de dar bienestar al trabajador

Pío XII

El Capitalismo de Estado (comunismo) siempre termina por comprimir y someter a los trabajadores dentro de una gigantesca máquina de trabajo
El marxismo promete que los trabajadores tendrán las fábricas y los campesinos la tierra. Por el contrario, después de difundir el odio los empobrecen haciendo reinar el terror
La Iglesia rechaza el comunismo como sistema social en virtud del derecho natural y la doctrina cristiana

Juan Pablo II

El comunismo es una utopía fracasada. El capitalismo al nivel de principios básicos es conforme con la ley natural
El marxismo en nombre de la justicia y la igualdad violó la libertad y la dignidad de los individuos y de la sociedad civil: convirtió al hombre en esclavo
El fracaso económico del comunismo demostró ser una utopía trágica
La historia del mundo ha puesto de manifiesto la falacia del marxismo como sistema teórico y práctico para resolver las cuestiones humanas

Benedicto XVI

La colectivización de los medios de producción, “panacea marxista” para resolver los problemas sociales y alcanzar un mundo mejor

Congregación para la Doctrina de la Fe

El comunismo precisamente en nombre de la liberación del pueblo, mantiene a naciones enteras en condiciones de esclavitud indignas del hombre

III- Las ilusiones, utopías o quimeras de “un mundo mejor” siempre son propaladas por marxistas, socialistas y comunistas

León XIII

Las facciones socialistas hacen locas promesas al pueblo para lograr sus criminales propósitos
Los socialistas creen inadecuadamente que distribuyendo por igual las riquezas de los particulares se resolverán los problemas sociales
Muchos se esfuerzan por extender las pestes vergonzosas del comunismo y del socialismo con el pretexto de favorecer al pueblo

Pío X

Jesucristo enseñando a amar al prójimo no predicó la quimera igualitaria del socialismo
Los verdaderos amigos del pueblo no son los revolucionarios ni tampoco los innovadores

Benedicto XV

No dejarse engañar por las falacias de los socialistas que prometen maravillas
La Iglesia a diferencia de los adversarios no se vale de engaños. Ella es madre cariñosa de ricos y pobres

Pío XI

El comunismo sistema anticuado y rebatido por la realidad de los hechos, avanza presentado promesas deslumbradoras a la clase trabajadora
La táctica insidiosa del comunismo: colaborar en el campo caritativo proponiendo cosas conforme al espíritu cristiano para infiltrarse en la Iglesia
Los pobres en su legítimo deseo de mejorar su condición social deben permanecer siendo pobres de espíritu

Pío XII

Los falsos profetas que se presumen amigos del pueblo, llaman al bien mal; y al mal bien
El “Pueblo” vive con vida propia, la “Masa” es fácil juguete en manos de manipuladores que saben excitar sus instintos

Juan Pablo II

Existe una creencia engañosa: la única esperanza para mejorar la sociedad está en promover la lucha y el odio entre los grupos sociales, en la utopía de una sociedad sin clases
El error de interpretar el problema de los pobres en clave marxista: ideologías engañosas, utopías que llevan a la violencia
La utopía comunista lanzó a muchos en una mentira que ha herido profundamente la naturaleza humana: sacrificaron familia, energías y su propia dignidad
Las utopías, las ideologías y la tentación de realizar transformaciones sociales que conducen a la lucha de clases, no forman parte de la Revelación ni del Magisterio de la Iglesia
El comunismo: grandísima injusticia, gran utopía destructiva que no realizó el “paraíso” de la justicia en la tierra
Sistemas que se dicen científicos para la renovación social, se convirtieron en trágicas utopías: la Fe en Cristo demostró que la religión no es el opio del pueblo

Benedicto XVI

Los instrumentos para el cambio social propuestos por Marx fascinaron y hasta hoy fascinan a muchos, su error está en el materialismo

¿Ya conoces la primera parte de este estudio? Visita:  

¿Dime con quién andas y te diré quién eres? (I): Importante contextualización previa a uno de nuestros estudios

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