Cornelio a Lapide

220px-Cornelius_a_Lapide_(1597-1637)

… juzga la idea herética de Joviniano que defiende Francisco

  • La virginidad y el celibato indiscutiblemente son más excelentes que el matrimonio

Es indiscutible que la virginidad, el celibato, son mucho más excelentes que el matrimonio. 1° Porque el cuerpo y el espíritu son conservados incorruptos e incorruptibles 2 ° Hay en esto un alto grado de perfección 3° Se exige una templanza, una virtud heroica: que está en el poder de Dios (Lc, l,51). Tanta y tan sublime virtud veía San Fulgencio en la virginidad, que hacía derivar el nombre de virgen, de la virtud (Epist. III, cap. IV). San Adelmo, obispo de los sajones, dice: Hay tres estados en la Iglesia: la virginidad, el celibato, el matrimonio. Si quieres conocer y establecer la excelencia y el mérito de cada uno de estos estados, compara la virginidad con el oro, el celibato con la plata, el matrimonio con el hierro; la virginidad con la riqueza, el celibato con la abundancia, el matrimonio con la pobreza. La virginidad es la paz; el celibato la libertad, el matrimonio, la esclavitud. La virginidad es el sol; el celibato, la luna; el matrimonio, la oscuridad. La virginidad es una reina; celibato, un caballero; el matrimonio, un siervo (De Laud. Virg. c. IX). (Cornelio a Lapide. Los Tesoros de Cornelio a Lapide. Excelencia de la virginidad)

… juzga la idea de Francisco de que Cristo se manchó por el pecado

  • Decir que nosotros éramos pecado es locura, decirlo de Cristo es blasfemia

“Él no conoció pecado”. Experimentalmente, dice San Tomás, Cristo no conoció pecado, sino por el simple conocimiento Él lo conoció, pero no cometió ninguno. Lo hizo pecado por nosotros. Por nosotros, dice Illirico, que éramos pecado, pues, dice, el pecado es la substancia y la forma del alma. Ahora, decir esto de nosotros es locura, pero decirlo de Cristo es una blasfemia. (Cornelio a Lápide. Comentario al Evangelio de San Juan, c. V)