¿La unión entre los fieles se hace a través del cuidado de los marginados?

En el mismo día en que se dio la espectacular venida del Espíritu Santo en Pentecostés, los Apóstoles se quedaron tan llenos de fuerza y coraje, que en el mismo día Pedro, el primer Papa, convirtió con su predicación tres mil personas. De estas conversiones tenemos el primer testimonio eclesial: “Y perseveraban en la enseñanza de los apóstoles, en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones. […] Los creyentes vivían todos unidos y tenían todo en común” (Hch 2, 42-44). Está claro cuál era el fundamento de la comunión entre los fieles: la fe transmitida por los Apóstoles, la caridad, la Eucaristía y las oraciones. Se perpetuó en la Iglesia este paradigma hasta los tiempos modernos, siendo ahora amenazado de cambios con nuevos modelos que ponen los pobres en el centro.

Veamos lo que nos dice Francisco y recordemos cómo se logra la verdadera comunión en cualquier porción de la Iglesia, en qué consisten las prácticas religiosas y, finalmente, donde se encuentra la verdadera liberación del hombre. Entra en el Denzinger-Bergolio→

¿Locura o megalomanía?

En los campos de concentración surgidos a lo largo de toda la tierra en los últimos tiempos, hemos podido constatar el innumerable “ingenio” de la humanidad para engendrar sufrimientos inhumanos a los presos, que más parecen surgidos de la mente del Maligno. Malos tratos físicos y presiones psicológicas de todo tipo podían hacer que en poco tiempo la víctima se encontrase en un estado no muy lejano al fallecimiento. Continue Reading

Intenciones malintencionadas…

Desde Argentina, para el Denzinger-Bergoglio

La intención de oración universal es: ”Para que sean respetados los pueblos indígenas amenazados en su identidad y hasta en su misma existencia”.

La intención para la evangelización es: ”Para que la Iglesia de América Latina y el Caribe, a través de la misión continental, anuncie con ímpetu y entusiasmo renovado el Evangelio.”  (Radio Vaticano, 1 de julio de 2016)

Estas intenciones propuestas por Francisco para hacer oración durante el mes de julio merecen un breve comentario.Continue Reading

Cuando la sabiduría de la Iglesia es considerada mundanidad…

Nos gustaría hacer aquí una breve observación a Francisco. Muchas veces él hace mención a la Iglesia como si fuera simplemente una organización socio-económica (es lo que indican sus múltiples pronunciamientos) y no una institución divina. Casi no hay posición o aspecto de la Iglesia que él no haya criticado. Alegó la necesidad de una “descentralización del papado”, demostró ser contrario a la jerarquía diciendo que “las mujeres son más que los obispos”, insultó a la Curia Romana al llamarla “la lepra del papado”, y un largo etcétera que no detallamos porque sería un no acabar. ¡Y cree hacer todas estas críticas con la intención de “ayudar al pueblo de Dios”! Es notorio que él incluso ha quitado a Cristo del Evangelio, al afirmar que “los pobres son el corazón del Evangelio”.Continue Reading

La reforma de la Iglesia según Francisco: ¿la verdad de la fe será tenida en cuenta?

Imaginemos un navío de la era de los descubrimientos que partió para una noble misión: llevar a tierras lejanas e inhóspitas el tesoro de la fe y de la civilización por las manos de hombres valientes que se cubrirán de gloria terrena con esa gesta, pero que, sobre todo, serán premiados en el Cielo por abrir a innumerables almas las puertas de la Redención.Continue Reading

¿El Evangelio debe ser anunciado con dulzura o con verdad?

“Quien no usa la vara odia a su hijo, quien lo ama lo corrige a tiempo” (Prov 13, 24).

A nadie se le oculta el amor natural de los padres por sus hijos y como están dispuestos a sacrificar la vida por su bien. Por causa de este mismo amor nace la preocupación cuando los pequeños amagan tomar el mal camino… Y como no, la necesidad de enseñarles, reprenderlos y amonestarlos, recurriendo cuando es necesario a un arma más severa: el castigo. Quien es educado así, cuando crece demuestra ser una persona de carácter y virtud que da muchos frutos en sus buenas obras. Por lo tanto es falsa la ternura que omite la verdad con la ilusión de suprimir una supuesta angustia causada por la severidad, pues el que así obra entrega los hijos a sus pasiones y éstos, desconociendo el camino verdadero, se precipitan en el infierno.

La Iglesia que es nuestra Santa Madre asume como deber esencial manifestar la verdad, utilizando también su autoridad al anunciar el Evangelio. Para eso, nunca ha puesto de lado medios eficaces de salvación como son la severidad, la reprensión o hasta la punición cuando se hacen necesarios, siguiendo el ejemplo del Divino Maestro que no dudó en expulsar látigo en ristre a los mercaderes del templo o amenazar con severidad a los fariseos.

Finalmente, sólo nos sobra una duda: ¿La Iglesia hace realmente el bien cuando evangeliza exclusivamente con dulzura, con fraternidad, con amor? O más bien, ¿qué mal hace la Iglesia cuando no predica la verdad a favor de la dulzura, de la fraternidad, del amor? Veamos lo que nos dicen las Escrituras, Papas, Doctores y Santos.

Francisco, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero, si viene a perder su alma?

“La caridad comienza por la propia casa”. Este dicho popular expresa de forma sencilla y clara la actitud que debe tener un apóstol del Evangelio. De hecho, nadie puede dar lo que no tiene por lo que, en primer lugar, a un misionero le es necesario llenar su alma de la gracia para, sólo después, poder transmitir de forma efectiva la luz de Cristo y el perfume de las virtudes cristianas. Sí, para evangelizar no se puede mezclar el agua cristalina de la santidad con el barro del pecado, es decir, se debe buscar, ante todo la salvación de los demás, pero siempre evitando que, bajo el pretexto del apostolado, adecuemos nuestras almas a las malas influencias del mundo, poniendo en grave riesgo nuestro destino eterno. ¿De qué servirán obras y más obras si quien las hace se termina condenando por haber adoptado una estrategia apostólica imprudente? La Iglesia pone por delante de todo la eterna salvación de sus hijos, y por eso siempre fue vigilante a la hora de indicar el verdadero camino de la evangelización.  Leer más ⇒