Querido hermano…

“Este mundo necesita un Ethos; esta sociedad global no necesita de una única religión ni de una única ideología, pero sí normas, valores, ideales y metas uniformes y unitivos”. (Hans Küng)

Este es el dogma que el enemigo de la infalibilidad pontificia, el pseudo teólogo suizo y “papa” del movimiento Welt Ethos, Hans Küng proclama como fundamento de su “religión”. En efecto, Hans Küng fue el iniciador de ese proyecto que entre sus cinco “Mandamientos” cuenta con el siguiente: “No habrá un Ethos global sin cambio de conciencia de las religiones y las no-religiones”. (Interreligiöses Lernen: die Rolle der Frau im Islam, p. 21).

Quien tenga un estómago fuerte para digerir, puede visitar la página del Papa Küng en www.weltethos.org

Stiftung_Weltethos_für_interkulturelle_und_interreligiöse_Forschung__Bildung_und_Begegnung

Para ser Papa de su nueva religión, Hans Küng tuvo que acumular un denso currículum de herejías y traiciones a sus votos presbiterales, a su juramento de enseñar doctrina católica y su juramento anti-modernista. Lo hizo a conciencia en la Eberhard Karls Universität de Turingia, a tal punto que en 1979 el Papa  Juan Pablo II le retiró su missio canonica, esto es, el derecho de enseñar, después de numerosas tentativas de conciliación por parte de la Santa Sede. Entre las razones de la suspensión estuvo su crítica al dogma de la infalibilidad Pontificia.

Bueno, este enemigo de la infalibilidad —¡desde que no sea la suya propia, por supuesto!— propone una coexistencia entre judaísmo, cristianismo, islam, hinduismo, budismo, confucionismo y daoísmo, proponiendo su Welt Ethos como factor aglutinador. (Gezeitenwende)

Evidentemente que la infalibilidad Pontificia no tiene lugar en éste nuevo “Welt” (mundo). Recordamos, por cierto, que el dogma de la infalibilidad promulgado en la constitución dogmática de Pío IX, Pastor Aeternus el 18 de julio de 1870 obliga a todo católico a aceptarlo, y “si alguno, no lo permita Dios, tiene la temeridad de contradecir esta nuestra definición: sea anatema”. (Clerus.org)

Con esto, el Papa Küng, además de todos los títulos infamantes que ostenta en su larga historia contestataria, tiene también el de excomulgado.

Recordemos que el teólogo tiene el deber, no apenas el derecho, de no enseñar doctrinas teológicas o dogmáticas en contradicción con el Magisterio de la Iglesia y que está bajo la jurisdicción de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Eso, si pretende llamarse teólogo católico. Que algunos órganos de la prensa internacional, normalmente anticlerical y jauría sedienta de victimas católicas, lo continúe a llamar “teólogo” está desprovisto de cualquier valor moral y académico.

Küng ya había propuesto en 1970 una fundamental discusión y reforma del dogma de la infalibilidad. Sin duda sus aportes serían de peso, pues en entrevista al Sueddeutsche Zeitung de 14 de octubre de 2012, no dudó en declararse más eficiente que Ratzinger. (Kirche)

Bien, este prodigio de humildad, que cualificó de “desastrosa” la obligación del celibato sacerdotal y lamentó el fracaso de las propuestas para abrir el camino a la ordenación sacerdotal para mujeres, ordena a Francisco, en tono imperativo: “No cometa errores: sin una revisión constructiva del dogma de la infalibilidad, ninguna renovación será posible”. Por suerte para el Papa Küng, él reconoce que Francisco podrá ser el salvador de la humanidad en su lugar: “Afortunadamente es Ud. 10 años mayor que yo, y espero que me sobreviva”. (katholisches.info, 9 de marzo de 2016). No sabemos si el Papa Küng continúa con su idea de aplicarse el suicidio asistido como fue divulgado por los medios hace dos años y medio, quizá con relación a alguna de las doctrinas esotéricas que defiende, y si los recientes pasos dados por su querido hermano Francisco en la sede romana le han animado un poco su existencia y se lo ha pensado dos veces.

Küng le escribió a Francisco una carta abierta en inicio de marzo, pidiendo, como ya se sabe, una revisión del dogma. La respuesta de Francisco dejó exultante al suizo, el cual, sin embargo, invocando confidencialidad, no quiso revelar el texto de la correspondencia. Apenas es una carta personal, dice. Pero dejó trasparecer que el encabezado era “Querido hermano” ¿Qué le habrá dicho Francisco, para que el teólogo más resentido del siglo XX le manifieste su “más profundo agradecimiento”?Afirma Küng: “Este es el nuevo espíritu que siempre esperé del Magisterio. Estoy convencido de que, por fin, también el dogma de la infalibilidad, una cuestión fundamental y decisiva de la Iglesia católica, se podrá debatir con espíritu libre, abierto y alejado de todo prejuicio. Estoy profundamente agradecido al papa Francisco por ofrecernos esta posibilidad.” (El País, 27 de abril de 2016) ¿Será verdad o se ha echado apenas un farol? ¿Quién lo puede saber? Eso sí, seguro que las cariñosas palabras de Francisco no fueron las del Beato Pío IX:

Por esto, adhiriéndonos fielmente a la tradición recibida de los inicios de la fe cristiana, para gloria de Dios nuestro salvador, exaltación de la religión católica y salvación del pueblo cristiano, con la aprobación del Sagrado Concilio, enseñamos y definimos como dogma divinamente revelado que: El Romano Pontífice, cuando habla ex cathedra, esto es, cuando en el ejercicio de su oficio de pastor y maestro de todos los cristianos, en virtud de su suprema autoridad apostólica, define una doctrina de fe o costumbres como que debe ser sostenida por toda la Iglesia, posee, por la asistencia divina que le fue prometida en el bienaventurado Pedro, aquella infalibilidad de la que el divino Redentor quiso que gozara su Iglesia en la definición de la doctrina de fe y costumbres. Por esto, dichas definiciones del Romano Pontífice son en sí mismas, y no por el consentimiento de la Iglesia, irreformables.
De esta manera si alguno, no lo permita Dios, tiene la temeridad de contradecir esta nuestra definición: sea anatema. (Cuarta sesión, 18 de julio de 1870: Primera Constitución dogmática “Pastor aeternus” sobre la Iglesia de Cristo. Denzinger-Hünermann 3073-3075)

Print Friendly, PDF & Email

19 thoughts on “Querido hermano…

  1. Ante ciertos comentarios heréticos que se pueden comprobar en el sitio veo poca voluntad de lucha por parte de los católicos o poco conocimiento. ¿Qué les pasa? No a Ud. Denzinger. ¿No hay defensa de la fe ni voluntad de evangelizar? ¿Son siempre así?

    • Es verdad es como si los católicos hubieran tomado un narcótico que les impide ver la verdad de los hechos graves por no decir gravísimos que estamos viviendo. Se espantan si osamos referirles la verdad, y uno se da cuenta que poco conocen o saben de doctrina. Por eso tan engañados tan ciegos. Sigamos orando Jesús y Nuestra Madre santísima siempre nos asistirán.

  2. Sí es posible modificar la infalibilidad, en línea con Amoris laetitia, capítulo VIII.

    El Papa declara en conciencia un dogma infalible.

    El católico recibirá en conciencia dicho dogma. Discernirá, analizará, valorará, verá su situación, condiciones y circunstancias.

    Acogerá el bien posible, asumirá los elementos del dogma que crea lógicos en su foro interno, con la ayuda del sacerdote.

    Podrá optar por creer en la virginidad preparto de María, y no el resto del dogma. No habrá culpa, no habrá herejía, pues hace lo posible con sinceridad.

    En conciencia, el Papa da un dogma, y el creyente la acoge en todo, en parte o nada.

    El purgatorio existe para mí si creo que existe, y no existe para mí si creo que no existe.

  3. Hombres de poca fe! Acaso creen que son más listos que Dios? Me pregunto en que medida las ideas de Hans Kung en parte habrán influenciado incluso S.Juan Pablo II con la “busca de puntos comunes” entre todos a fin de conseguir paz entre religiones con el diálogo inter-religioso así como conseguir la unidad ecuménica para la Iglesia de Cristo. Con su libro “Religiones del mundo- en busca de los puntos comunes” el cual aún no leí porque ahora mismo me entero que existe este Hans Krug, habrá logrado influenciar sobre el Encuentro de Asis que realizó S.Juan Pablo II? Agradezco a Dezinger Bergoglio por más esta lección con la cual estoy de acuerdo totalmente, en mi pequeñez. Y agradezco por ampliar mis conocimientos y avanzar en el entendimiento de lo que pasa para defender siempre más y mejor la Verdad, Nunca me senti muy a gusto con esa historia de “puntos en comun” porque es una actitud que abre camino a abandonar la verdad “incomun” y exclusiva del Evangelio tal y cual…y es lo que está pasando. Por ejemplo es lo que pasa con el corriente falso ecumenismo que protestantiza el catolicismo para “estar de acuerdo” en lo que se tiene en comun…Dios mío, socorro deprisa!! Y lo que en Jesus Cristo hay de incomun y exclusivo para salvación de las almas? Como queda? Bergoglio y Hans Krug responden…Mil gracias Denzinger-Bergoglio!

    • María Isabel el protestantismo no es uno sino que hay miles de sectas cada una de las cuales piensa cosas diferentes, una dice Cristo está aquí otras dicen Cristo está allí, unas creen los que las otras niegan y estas últimas afirman los que las primeras niegan, no hay algo así como un patrimonio común o magisterio común compartido con el cual dialogar, por lo tanto, si el catolicismo y el papa dejaran el tema de la infalibilidad lo primero que lograrían es la destrucción de la Iglesia porque cada uno pensaría lo que quisiera como afirma Jordi alegremente.
      Ello haría que en poco tiempo la Iglesia católica se disgregara y se generaran cismas en su interior ya que no tendría una autoridad que es el papa con su infalibilidad.
      La unión de las religiones por amor de amistad que es el amor natural entre los hombres o ciudadanos que les permite convivir en sociedad reemplazaría al amor sobrenatural (gracia santificante) que debe brindar la auténtica Iglesia.
      Porque para la Iglesia católica no se puede aceptar en parte a Cristo en la Eucaristía o se lo acepta íntegro o se lo rechaza con su doctrina y dogmas.
      Tu alegría por el mundo natural y por el amor de amistad natural entre los hombres de distintas religiones no te hace ver que el mismo amor de amistad no es suficiente para evitar las guerras que siempre han existido y van a existir, solamente la paz de Cristo es la que salva pero no de cualquier Cristo, no un Cristo adulterado o un falso Cristo que se parezca a un anticristo.
      No se trata de tomar el evangelio y creer cada uno lo que primero le viene a la mente (libre examen de Lutero) o lo que le conviene a cada uno sino de buscar la verdad con la ayuda y el consejo de las Sagradas Escrituras, el Magisterio y la Iglesia.
      Por eso, mientras tú te alegras otros ven los graves peligros de destrucción por los que atraviesa la Iglesia bajo el pontificado de Bergoglio.

      • Yo no me alegro como dices! Traté de expresar que estoy de acuerdo con la crítica de Denzinger-Bergoglio y de ninguna forma estoy de acuerdo con eso de aproximación con lo que que hay de comun! Parece que no consegui expresar bien mi crítica. Lo único de alegría era por aprender algo más aqui, no conocía a Hans Krug y su obra herética. En cuanto a la infabilidad papal estoy de acuerdo que es intocable puesto que sin esa infalibilidad se derrumba la Iglesia. Llamo hombres de poca fe a los herejes que no confían en Dios pero antes en si mismos llenos de soberbia, se creen más listos que Dios. Soy tradicionalista lo más que pueda.

  4. A ver, si el dogma de la infalibilidad no va a ser nunca y por ningún motivo dejado de lado ni siquiera en los últimos tiempo y si la Iglesia no puede caer en herejía en los días próximos al fin del mundo díganme para qué preocuparnos de Küng.
    Según como parecen entender Uds. el dogma si Bergoglio y la jerarquía con el apoyo del pueblo católico analizan ese tema no puede llegar más que a la conclusión (asistido por el Espíritu Santo) de que dicho dogma es verdadero e inmodificable para los hombres.
    Pero tengo entendido que lo sobrenatural nunca fuerza lo natural, lo sobrenatural casi nunca actúa obligando al hombre a obrar en contra de su voluntad (ver el caso de Caifás que sin quererlo profetiza que más vale que muera Jesús para que el pueblo se salve) por lo que si es voluntad de un pontífice y de la jerarquía de la Iglesia y de la gran mayoría del pueblo católico tener una Iglesia diferente como es el caso y la consecuencia del tema del adulterio lo que va a suceder es que se caiga en apostasía y se abra paso a los últimos días.
    Pienso que la Iglesia puede caer en apostasía si Ella quiere (si la parte jerárquica de la Iglesia católica y la mayoría del pueblo católico lo quieren), existe una posibilidad de interpretación del Apocalipsis según el cual la buena Mujer (no habla ahí el Apocalipsis de Iglesia sino de buena y mala Mujer) no será una Iglesia oficial con su papa y sus cardenales sino un grupo reducido de elegidos.
    El peligro de Küng y de tantos herejes que rodean al papa y con los que coquetea es que hacen posible la destrucción de la Iglesia sino no habría de qué preocuparse ni por qué ocuparse del tema.
    Por favor, corrijan cualquier error que pudiera haber cometido, me sería de gran utilidad. No me reenvíen a otro artículo.

  5. Seguro le contestó algo bien ambigüo, y el destinatario quedó feliz con su propia interpretación de la respuesta.

  6. No creo en las palabras que dice Bergoglio, porque no es un verdadero Papa. Dios no me obliga a seguir y creer en ėl. Estoy convencida.

Comments are closed.