Otra vuelta de tuerca con la declaración de la Habana: un triste balance

Para los ex-agentes de la KGB, Kirill y Putin, generosos dividendos; para el pueblo y la Iglesia greco-católica de Ucrania, perjuicios y traición

Los franceses, con su conocida capacidad de ironizar acuñaron la expresión: hablar pour la gallerie. De este modo, “el que habla pour la gallerie, expresa conceptos con el fin de provocar un efecto determinado ante un auditorio particular. El mismo orador, en otro contexto, vertería opiniones muy diferentes.(…) Decir algo pour la gallerie es mostrarse para la tribuna, elegir giros o ideas con un alto porcentaje de demagogia, es decir lo políticamente correcto”.

Esta expresión francesa pour la gallerie viene a la memoria de modo espontáneo al analizar la inusitada recepción que Francisco dio al sínodo de la Iglesia greco católica de Ucrania y a su arzobispo mayor Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk, el viernes 6 de marzo de 2016.

¿Por qué este encuentro? Como informó la agencia Rome Reports, “el motivo oficial era el 70 aniversario del intento de la Unión Soviética de suprimir a esta Iglesia, que siguió viva en la clandestinidad”.

¡Qué bello gesto! Al final Francisco aparecía reconociendo la abnegación de la Iglesia greco-católica que fiel a Roma sufrió durante décadas, sin interrupción, el odio inexorable y la persecución implacable del comunismo ateo. ¿Se habrá convertido Jorge Mario Bergoglio en un fervoroso anti-comunista?

La “sinistrina” diplomacia bergogliana: la controvertida declaración Kirill-Bergoglio firmada en la Isla “encantada” de los hermanos Castro

Pero… ¿Y el motivo extra-oficial de este encuentro con la jerarquía de la Iglesia greco-católica de Ucrania?

Muy sencillo. A esas alturas de los acontecimientos, la diplomacia bergogliana habiéndose excedido en su complacencia hacia los rusos, amén de los besos y abrazos dados a Kirill, se había revelado – para usar un giro bergogliano –, un tanto “sinistrina”; es decir, “izquierdosa”.

Efectivamente, la firma de la declaración Kirill- Bergoglio el 14 de febrero de 2016, bajo la atenta mirada de Raúl Castro, que fungía como anfitrión del evento, produjo un profundo malestar entre el sufrido pueblo ucraniano. Por tal motivo, para efectos políticos, se hacía urgente, y muy urgente, dar un guiño hacia la derecha. Naturalmente, un guiño en esta dirección para el actual Obispo de Roma debe de ser algo difícil. Así, este guiño sólo podía ser breve y puntual. Y así lo fue. ¿Habrá sido un guiño pour la gallerie? Veremos…

De este modo, Francisco además de recibir al Sínodo Permanente de la Iglesia greco-católica de Ucrania les envió un exiguo mensaje de una cuartilla titulado: “Francisco manifiesta su profundo agradecimiento por la fidelidad y el valor de la Iglesia greco-católica ucraniana”. (Press-Vatican) Era lo mínimo, para intentar equilibrar una política diplomática demasiado escorada hacia la siniestra. ¿Jorge Mario Bergoglio habrá convencido con gesto? Veremos… una vez más.

¿Los ucranianos serán entregados irremediablemente a la saña del cuervo y la avidez de la gaviota, como sucedió con las simbólicas palomas por la paz de Ucrania atacadas en la plaza de san Pedro el 26 de enero de 2014?

Pero para entender el drama que viven los ucranianos, ¿cuál es el motivo más profundo de su malestar? ¿Cuáles son los efectos de la declaración conjunta Kirill-Bergoglio para el pueblo y la Iglesia Católica en Ucrania?

Fue el propio arzobispo mayor de Kiev, Sviatoslav Shevchuk que en una entrevista con fecha 17 de febrero de 2016 manifestó su respetuosa perplejidad.

ucranianos

En efecto, para su beatitud Sviatoslav Shevchuk, el problema es simple: “los puntos que conciernen en general a Ucrania, y en particular a la Iglesia greco-católica ucraniana, levantan más preguntas que respuestas”. ¿Cuáles?

El patriarcado de Kirill apoya la agresión de Rusia contra Ucrania y ha bendecido las acciones militares de Putin en Siria

De modo específico para el Arzobispo Shevchuk, es el punto 26 de este documento el más problemático:

“En general, quisiera decir que el párrafo 26 de la declaración es el más discutible. Se tiene la impresión de que el patriarcado de Moscú o bien se niega obstinadamente a admitir que es una parte del conflicto, es decir, que apoya abiertamente la agresión de Rusia contra Ucrania y además bendice las acciones militares de Rusia en Siria como una «guerra santa», o que está haciendo un llamamiento ante todo a la propia conciencia, auto-invitándose a la misma prudencia, solidaridad social y construcción activa de la paz”.

“¡No lo sé! La propia palabra «conflicto» aquí es confusa y parece sugerir al lector que tenemos un «conflicto civil» más que una agresión externa de un Estado fronterizo. Hoy es ampliamente reconocido que si los soldados no fueran enviados por Rusia al suelo ucraniano y no se les proporcionaran armas pesadas, y si la Iglesia ortodoxa rusa, en lugar de bendecir la idea del «Russkiy Mir» (el «mundo ruso») sostuviera a Ucrania en el esfuerzo de consolidar el control de las propias fronteras, no habría ni anexión de Crimea ni una guerra. Es precisamente este tipo de solidaridad social con el pueblo ucraniano y una construcción activa de la paz lo que esperamos de los firmantes del presente documento”. (Chiesa)

¿Hacen recordar estas palabras a la gaviota y al cuervo agresores en la Plaza de San Pedro en enero de 2014?

El “nudo gordiano” que lió Francisco apoyando a la Iglesia Ortodoxa Rusa

En realidad, como dijimos en la anterior entrada sobre el mismo tema, la Iglesia Ortodoxa y cismática rusa, representada hoy por Kirill, desde que rompió con la Cátedra de Pedro en el fatídico año de 1054 siempre quedó subyugada a los gobernantes de turno.

Primero fueron los zares de las diversas dinastías hasta el fin de la monarquía con los Romanov. Luego fue la vez de los zares soviéticos, que pese a su ateismo oficial, a partir de 1927 con el Patriarca Sergio I le otorgaron a los cismáticos ortodoxos un sorprendente modus vivendi. Este modus vivendi con el paso de las décadas no hizo sino mejorar. ¿La causa de tales prerrogativas? Simplemente la lealtad y la efectiva colaboración que manifestaron los subsecuentes patriarcas y el clero ortodoxo con el régimen comunista. En el año 2016 los continuadores de esta saga colaboracionista son los dos ex-agentes de los Servicios de Inteligencia Soviéticos, la KGB, el Patriarca Kirill y Vladimir Putin, como lo demostramos en el mismo estudio mencionado.

¿Se convertirá Putin apoyado por Kirill en un nuevo Zar rojo siguiendo la praxis habitual comunista de entronizarse en el poder?

putin

En sentido diametralmente opuesto a los cismáticos y colaboracionistas ortodoxos rusos, la Iglesia católica ucraniana fiel a Roma luchó y se mantuvo en la clandestinidad sufriendo la inclemente persecución del régimen ateo, despótico y sanguinario de Moscú. Además, como no podía dejar de ser, encontró la férrea oposición y el desprecio de los mencionados cismáticos que los tildaban, como aún lo hacen, de “uniatas” por estar unidos a Roma. En realidad, la firma de la declaración Kirill-Bergoglio (acuerdo de la Habana) debido a la existencia de la Iglesia Greco-Católica Ucraniana se revela como un obstáculo muy difícil de resolver. Algo así como el famoso nudo gordiano de la leyenda griega. ¿Por qué motivo?

La fidelidad de los católicos ucranianos a Roma y a la Sede de Pedro en la actual coyuntura internacional, va en la dirección opuesta a la política diplomática de un Pontífice que ya no oculta su simpatía hacia los históricos adversarios de la fidelísima Iglesia Católica Ucraniana: la pareja Kirill/Putin. Así se comprende la perplejidad de muchos ucranianos y católicos del mundo entero. ¿Sabrá Francisco que está negociando con ex-agentes de la KGB? ¿Lo sabe el Padre Lombardi?

El Nuncio Apostólico en Ucrania afirma: “somos todos pequeños traidores…” ¿Deben los católicos ucranianos callarse y aceptar la traición?

nuncio

El Nuncio Apostólico, Monseñor Claudio Gugerotti, reunido en Kiev con los religiosos y religiosas que trabajan en Ucrania, al día siguiente de firmado el acuerdo de la Habana, intentó justificar el nudo gordiano que había liado Francisco. Pese a su forzada jocosidad, mediante el uso de metáforas para intentar disminuir el impacto negativo sobre los ucranianos, no fue exitoso en su empeño. Su discurso no cayó bien pues abiertamente invitó a olvidar el documento Kirril- Bergoglio, a tener paciencia y – algo inimaginable – exhortó a aceptar calmamente la traición. Sí, la traición pues si al final de cuentas, como Mons. Gugerotti afirmó sin sonrojarse, “todos somos pequeños traidores”… ¿Qué queda por hacer?

El Arzobispo Scevchuk, como se puede observar en el video, actuó de traductor. Sin embargo, no consiguió ocultar en algunas ocasiones su perplejidad por las palabras que el representante de Francisco profería en público. Transcribimos los pasajes más significativos indicando el minuto y segundo para ser cotejados.

  • Minuto 2:09: referencia al encuentro Kirill-Bergoglio en el aeropuerto de la Habana

“En estos días hemos visto tras las nubes. Porque había aviones. Uno venía de una parte, el otro venía de otra y todos se encontraron en el mismo lugar. Quedamos mirando en la televisión estas aeronaves que salían y bajaban. Se encuentran los aviones, se encuentran las personas”.

  • Minuto 3:08 referencia al encuentro Kirill-Bergoglio

“El encuentro de las personas es siempre un misterio de Dios. Saber lo que piensa el otro es siempre una cosa desconocida que lo confiamos a la misericordia de Dios”.

  • Minuto 3:39 referencia a cosas que se dicen cuando se piensan otras ¿hablar pour la gallerie?

“Cuando pensamos en la cantidad de veces que nosotros mismos pensamos una cosa y decimos otra, necesitamos sólo la misericordia del Señor. Nosotros sólo podemos creer que la gracia de Dios es capaz de convertir los corazones de todos. […]”

  • Minuto 5:17 referencia al sufrimiento de los ucranianos por el encuentro Kirill-Bergoglio

“Vean. Yo sé que muchos de ustedes han sufrido estos días por muchas razones, muchas interpretaciones, muchas posibles interpretaciones de lo que ha sucedido. [El Arzobispo Scevchuk agrega en su traducción: “El Papa y el Patriarca Kirill, esto está claro”]. Sí, sí, sí, me referí a esos aviones…”

  • Minuto 5:57 nueva referencia al sufrimiento de los ucranianos, pero…

“Sé cuanto este pueblo ucraniano sufre en su propia carne el esfuerzo de incomprensión. Tengan paciencia, si no siempre se puede decir todo como se querría de la parte de todos, porque es necesario hacer un “compromiso” para hacer un texto común. Su Beatitud sabe bien cuánto esfuerzo ha costado este texto común. [El Arzobispo Scevchuk agrega: “Entre el Papa y Patriarca Kirill”]”.

  • Minuto 7:05 El nuncio minimiza la declaración y como preventiva alude al beso de Judas

“Pero la mayor parte de la humanidad ya se habrá olvidado del texto. La gente recordará el abrazo. Y el abrazo es una cosa santa. Ustedes dirán pero también ¡Judas ha besado a Jesús y lo ha traicionado!”

  • Minuto 7:40 El axioma sorprendente de Mons. Gugerotti: “somos todos pequeños traidores”…

“Somos todos pequeños traidores. Debemos tener confianza en que Dios es capaz de hacer maravillas incluso de nuestras miserias”.

Luego de estas palabras incalificables, el Nuncio Apostólico del Papa Francisco concluyó su discurso afirmando que él haría una visita a los ucranianos que sufren para confortarlos. Que los miraría a los ojos y les daría un abrazo. Finalmente declaró que el Papa Francisco quiere mucho al pueblo ucraniano y que se siente muy cerca de ellos… ¡¡Qué bonito y emocionante!!

Conclusión

índiceFrente a este cuadro, que Francisco y sus asesores tomen nota. El tiempo y la historia confirmarán si esta diplomacia favorable a Putin y Kirill, los ex-agentes KGB, finalmente aclara la misteriosa e impactante escena de las dos palomas por la paz de Ucrania atacadas por un cuervo y una gaviota voraces en la Plaza de San Pedro en enero del 2014. ¿Una señal de los tiempos? Quién puede saberlo con seguridad…

Con todo, más allá de las tribulaciones, el arzobispo mayor de Kiev, Su Beatitud Sviatoslav Shevchuk junto a sus ovejas fieles a la Iglesia Católica Apostólica Romana pueden rezar confiados la Oración de Jeremías 20,10-13 que no serán defraudados:

Todos los que eran mis amigos espiaban mis pasos,
esperaban que tropezara y me cayera, diciendo:
‘Si se tropieza y se cae, lo venceremos
y podremos vengarnos de él’.

Pero el Señor, guerrero poderoso, está a mi lado;
por eso mis perseguidores
caerán por tierra y no podrán conmigo;
quedarán avergonzados de su fracaso
y su ignominia será eterna e inolvidable.

Señor de los ejércitos, que pones a prueba al justo
y conoces lo más profundo de los corazones,
haz que yo vea tu venganza contra ellos,
porque a ti he encomendado mi causa.

Canten y alaben al Señor,
porque él ha salvado la vida de su pobre
de la mano de los malvados.

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5 thoughts on “Otra vuelta de tuerca con la declaración de la Habana: un triste balance

  1. Bueno, como tu mismo reconoces que apenas entiendes la parte política y militar está claro que no ves otros aspectos del artículo. No se puede negar la evidencia de los hechos. Son palabras de autoridades eclesiásticas ucranianas.

    • Las autoridades eclesiásticas, sean de donde sean, también se pueden equivocar y a menudo lo hacen, siempre lo hicieron, y de un tiempo a esta parte, digamos unas décadas, es que no dejan de meter la pata, al punto que si son católicos ya ni siquiera lo parecen a tener de lo que dicen y hacen.

      La cuestión es, en cualquier caso, que aquí se junta política con religión. Y como el religioso se ha mentido en cuestión política, ha corrido el alto riesgo de equivocarse y a mi me parece que se equivoca (e insisto que es legítimo que yo piense que se equivoca) y mete la pata hasta el corvejón.

      Según se deduce del texto, a metedura de pata, o cuando menos imprudencia, o frívola imprecisión, consiste en decir que Rusia ha emprendido una campaña de agresión contra Ucrania. A esto se refiere el artículo cuando denuncia la supuesta traición. Si la supuesta traición es por otro motivo, pues que lo digan claramente. Pero si, como se ve en el texto, es por la supuesta agresión rusa, entonces es lo que digo: injusticia, imprudencia, imprecisión, metedura de pata, por la razón que sea, porque los rusos caen mal por razones históricas ya pasadas o por lo que sea. Lo puedo entender, yo por ejemplo como español siento bastante aversión natural y de primeras a todo francés, pero debo controlar mis instintos naturales para no caer en injusticias individuales. Aquí es algo parecido: si caen mal los rusos, y nos dejamos llevar por ello, podemos acabar cometiendo injusticias.

      En resumidas cuentas, la única nación que está ahora bajo agresión verdadera es Rusia, a la cual se la quiere someter e incorporar bajo al dominio del gobierno mundial, anticristiano por mas señas. Ucrania, como otras naciones, paises, territorios, no es mas que un juguete en medio de titanes, una pieza mas del ajedrez, y un títere. Y Ucrania ha sido utilizada en este sentido por el atlantismo anglosionita, dando un golpe de estado como objetivo táctico enmarcado en la estrategia general de aislar y acorralar a Rusia en todos los sentidos. Los rusos, que serán rusos pero no son tontos, lo vieron bien y diría yo que quizás lo tenían previsto, y tan solo actuaron en consecuencia, protegiendo sus puntos geo-estratégicos, a saber la base naval de Sebastopol en Crimea (que por otra parte es territorio ruso al 100%). El atlantismo quería también privar a Rusia de esta estratégica plaza, y los muy ilusos se pensaron que los rusos se iban a quedar de brazos cruzados.

      Con el Donbass mas o menos lo mismo, pero mas en juego el genocidio que amenazaba a la población de etnia rusa por los muy “euromaidanes”, tan buenas personas ellos, sobre todo tan hijos de Stepan Bandera, o sea nazis puros y duros para abreviar.

      Que las autoridades eclesiales ucranianas no vean esto y se dejen llevar por sus sentimientos anti-rusos, en mi opinión, es un error nada ejemplarizante. Por mas autoridades que sean.

  2. Lamentable artículo, y no es el primero que veo en sitios católicos que deberían ser mas cuidadosos. Solo hablaré de la parte política y militar, que es la que conozco.

    Rusia no ha empezado ninguna guerra de agresión, sino que se está defendiendo del acoso atlantista y mundialista, que la quiere aislar primero, y someter después. Rusia es el mayor de los obstáculos que tiene hoy día el Gobierno Único Mundial, porque los rusos, que apoyan masivamente a su actual líder, el sr. Putin, no se quieren dejar someter por el mundialismo y quieren seguir siendo un pueblo libre e independiente. Y Rusia es una potencia geográfica, política y militar de primer orden, muy temida y respetada por su arsenal nuclear.

    La estrategia consiste en estrangular a Rusia políticamente, económicamente, comercialmente, territorialmente etc…. Y todo, porque no se presta al dictado de la sinagoga y de la logia, artífices del mundialismo anticristiano. Por eso montaron el “espontáneo” euromaidan. Por eso occidente, o sea nosotros, “los buenos”, reclutó francotiradores para asesinar a sus propios “manifestantes” “pacíficos” y de “buena familia” (para nada nazis auténticos y similares especies – aclaro que es ironía) y echarle la culpa a Yanukóvich. Y luego el rebaño occidental a tragárselo en las noticias del mediodía. Todo esto es sabido y está probado hoy día.

    En suma, la chulería atlantista rompió el equilibrio geopolítico y militar al meter las zarpas en un estado colchón (y lo llevan haciendo desde hace tiempo), frontera directa con la Federación de Rusia y que pertenecía a su órbita de seguridad, esperando que el oso ruso se iba a dedicar a buscar colmenas en el bosque mientras veía como Moscú quedaba a tiro de los misiles con ojivas nucleares de nosotros, “los buenos” de la otan. Una verdadera agresión de guerra fría postmoderna, con ejércitos y guerras proxy, es decir, cobárdemente, mediante mandados, sobornados, comprados, lamebotas, etc…

    Rusia respondió a tiempo, y respondió bien, y proporcionadamente. Los rusos primeramente pusieron a salvo la base naval de Sebastopol, que era objetivo militar de primer orden. Una de las razones por las que el atlantismo quería arrebatarle Ucrania a Rusia. Querían neutralizar la flota rusa del Mar Negro y cerrar todo paso comercial y militar hacia el Mediterraneo. Lo dicho, querían bloquear este flanco de Rusia. pero Rusia actuó eficaz y rápidamente tomando Crimea. Además que, en justicia Crimea es rusa, y lleva siendo rusa desde antiguo (mas de dos siglos). Los crimeos en su absoluta totalidad no se sienten ucranianos sino rusos y están felices de haber regresado a la madre Rusia. Crimea fue una especie de regalo caprichoso de Kruchev a la república soviética de Ucrania, cesión invalidada décadas después por los propios soviéticos.

    En segundo lugar Rusia no permitió (aunque nunca se demostró la participación de Rusia) la limpieza étnica que los nazis ucranianos tenían deparada a la parte oriental de Crimea, en especial el Donbass, no solo de habla rusa, sino de sentir ruso, de población rusa. Esta población estaba indefensa y a la completa merced de los nazis ucranianos exterminadores, los mamporrenos de nosotros, “los buenos” occidentales. Además de asegurarse inteligentemente una plaza “de colchón” por posibles eventualidades futuras. Con esto se le paró los pies al imperialismo agresivo del atlantismo anglosionista.

    Me dirán que Yanukóvich era un títere del Kremlim. Pero callarán que los nuevos sátrapas de Ucrania lo son del atlantismo angosionista, y lo son al mas rancio estilo. Y además no estarían ahí si no fuera por el fuerte brazo neonazi de Ucrania, herederos de Stepan Bandera, lo mejorcito de la familia ucraniana.

    De Siria hablaremos otro día, pero básicamente es lo mismo. La “primavera árabe” de Siria fue una meticulosamente planeada “joint venture” de nosotros los maravillosos y buenos occidentales junto a lo mas granado del salafismo sufita de las petromonaquías arábigas junto al acomplejado imperialismo neo-otomano de los turcos y en particular de Erdogan. Todos ellos socios políticos y comerciales de nosotros, “los buenos”, de cuyas aberraciones criminales no se mienta ni palabra, mientras se patrocinan en las ligas de fútbol europeas, nos invitan a volar en sus aerolíneas y financian la plantación de mezquitas en la excristiandad como si fueran setas. Siria, un oasis en medio del desierto infernal árabe-musulmán, donde se respetaba a las minorías y en especial a los cristianos (como Iraq, como Libia) y donde había un decente nivel de vida y prosperidad (como Iraq, como Libia), debía de ser barrida para que todos hicieran negocio: principalmente por el gasoducto que las diábolicas petromonarquías tenían planeado construir hacia Europa, a través de Turquía, y que tenía que pasar por Siria; excelente noticia para al atlantismo, pues de ese modo le privaba a Rusia de su principal fuente de ingresos, que es el suministro de hidrocarburos a nosotros, “los buenos” europeos; y además se privaba a Rusia de la única base naval que tiene en el Mediterraneo (una de las dos que tiene en todos los mares, ¿cuantas tienen nuestros “buenos” AMOS useños?); y de remate, se quitaba el régimen laico de la minoría chií-alauita y se implantaba el terror sunita como actualmente impera en las petromonarquías arábigas, pues esta guerra también tiene motivaciones religiosas: el exterminio de todo lo que no sea sunita, incluidos cristianos, drusos, yazidíes, alauitas y chiíes.

    Y todo esto es hoy día, déjense ya la retórica de la época soviética, porque efectivamente, ya que todos somos pequeños traidores, por qué no recordar el pacto de Metz, o como Montini se dedicaba a delatar a los sacerdotes que misionaban de incógnito tras el telón de acero.

    Mantener la falsa retórica de la agresión de Rusia es faltar a la verdad, quisiera pensar que por ignorancia, aunque me cuesta ser tan bien pensado. Y esto lo diga quién lo diga. Mantenerse en esa posición, en el mejor de los casos, es hacerle el caldo gordo a la propaganda atlantista, como si el que escribe este artículo solo tuviera por fuentes de información los telediarios mentirosos con los que los media del sistema envenenan las mentes y las almas de lo que una vez fue la cristiandad. Hagan el favor de ser mas serios.

    • Respondiendo a AS: Mire, a primera vista, su razonamiento impresiona, pero analizado un poco más a fondo, está claro que adolece de una seria de lagunas que lo hace caer por tierra:
      – Considerando el tema desde una perspecttiva meramente político-militar, omite que por detrás de todo ese juego hay muchos otros intereses.
      – Da por hecho que los autores del artículo son entusiasmados defensores del pseudo-orden atlantista y ellos no han entrado en eso, porque no es materia que interese al asunto considerado en el artículo.
      – Da por hecho que el oprimido pueblo ucraniano se haya levantado manipulado, etc., pero ignora los legítimos íntimos sentimientos anti-rusos y anti-comunistas de ese pueblo oprimido, fundamentados en profundas razones históricas. Que estos puedan estar siendo manipulados por intereses espurios no les quita su legitimidad. Al contrario, debería llevarnos a los verdaderos católicos a solidarizarnos más con ellos, sobretodo al ver que están siendo traicionados en el ámbito político por todos los lados, y ahora también por el religioso, sobretodo nuestros hermanos católicos romanos, No se haga ilusiones, si Putin pone su garra sobre Ucrania, nunca, pero nunca, tolerará a nuestros hermanos. Él sólo acepta la tradicional Iglesia dicha ortodoxa, totalmente doblada a su poder temporal. Un mandatario ruso nunca aceptará la sana libertad del espíritu del poder eclesiástico. Llevan 1000 años así, y no es ahora que van a cambiar.
      – Lo más gracioso, y que hace caer su filipica por tierra: Está poniendo usted a Francisco como entusiasmado cooperador de aquellos que usted presente como el único dique para el NOM o, como lo llama, el mundialismo anti-cristiano. O sea, Francisco… el primer servidor de ese orden… De risa. Algo no encaja ¿no? Bergoglio no tiene un pelo de tonto y sabe lo que se hace…

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