Más sobre los amigos de Francisco

Los medios de comunicación nos contaron la primera audiencia en la historia concedida a la iglesia metodista y valdense.[1] Ningún Papa hasta ahora lo había hecho. ¿Y por qué lo hace Francisco? Pues probablemente por la misma razón que llevó a los Papas anteriores a no hacerlo: Los valdenses rechazan la veneración a la Santísima Virgen y a las imágenes. Niegan la presencia eucarística. Para ellos no hay purgatorio ni intercesión de los santos. Niegan la veneración a la Cruz y a las reliquias, la contrición final, la Misa por los difuntos. Son contra las indulgencias, el bautismo de niños, la confesión auricular. Y muchas otras cosas más. Más o menos. Más o menos porque, como toda buena denominación protestante, no consiguen mantener la unánimemente la uniformidad en su doctrina por más de 10 años. (A título de curiosidad: muchos historiadores, incluso protestantes contabilizan hasta el momento 30.000 denominaciones, y aumentando). Del punto de vista moral, hay discrepancias entre varias orientaciones valdenses, pero de alguna u otra forma, a fin de cuentas, se aprueba, se comprende o se tolera el aborto, el homosexualismo, la eutanasia, etc. Y evidentemente que Francisco no tiene la menor intención de eliminar estos “valores” de una iglesia que él visitó en Turín el 22 de junio de 2015, aprovechando para pedirles perdón: “Por parte de la Iglesia católica os pido perdón. Os pido perdón por las actitudes y los comportamientos no cristianos, incluso inhumanos, que en la historia hemos tenido contra vosotros. En nombre del Señor Jesucristo, ¡perdonadnos!”[2]

templovaldense

En el templo valdense, el 22 de junio de 2015, con el Pastor Eugenio Bernardini

 En aquella ocasión Francisco pasó por encima de tantas diferencias con una simple frase: “La unidad, que es fruto del Espíritu Santo, no significa uniformidad.”[3] Nuestros lectores ya saben lo que dice el Magisterio al respecto de esta singular teoría de Francisco que él simboliza en un misterioso poliedro… (Ver estudio aquí). ¿Es fruto del Espíritu Santo negar la devoción a la Santísima Virgen, a los santos, negar la transubstanciación, y un largo etcétera? Estas diferencias con los católicos parecen ser naderías para Francisco, el cual declaró en la misma ocasión: “La cordial acogida que hoy me reserváis me hace pensar en los encuentros con los amigos de la Iglesia evangélica valdense del Río de la Plata, de quienes he podido apreciar su espiritualidad y su fe, y aprender tantas cosas buenas”.[4]

Y cómo no podía faltar, el gesto de rigor. Francisco no dudó en besar con mucha devoción la propia biblia valdense.

Templo valdense, 22 de junio de 2015

Templo valdense, 22 de junio de 2015

Este reencuentro con viejos amigos, ataviado con frases superfluas que nunca llegan a los principios, es común en los encuentros ecuménicos de Francisco. Y se comprende, pues ¿cómo conciliar divergencias fundamentales con la fe católica? Francisco las zanja con algunas frases indefinidas, adornadas con un sentimentalismo vago, sin dejar de recurrir a San Pablo para eso, y, hecho prodigioso, sin ruborizarse de pura vergüenza. Entre los primeros cristianos, dice Francisco, “siendo llamados hermanos todos los que comparten la misma fe en Jesucristo, se intuye que no todas las comunidades cristianas, de las que eran parte, tenían el mismo estilo, ni una idéntica organización interna. Incluso dentro de la misma pequeña comunidad se podían vislumbrar diversos carismas (cf. 1 Cor 12-14)“.[5] De forma pasmosa, Francisco confunde diversidad con divergencias doctrinarias.

Y ya que estamos en San Pablo, ¿qué diría Francisco de esto?: “Me maravillo de que, abandonando al que los llamó por la gracia de Cristo, se pasen tan pronto a otro Evangelio. En realidad, no existe otro Evangelio. Lo que pasa es que algunos los están perturbando y quieren cambiar el Evangelio de Cristo. Sin embargo, aunque viniera yo mismo o un ángel bajado del cielo para anunciarles un Evangelio distinto del que ya les hemos anunciado, ¡sea maldito! Como lo he dicho, lo repito otra vez: Si alguien les anuncia un Evangelio distinto del que ya recibieron, ¡sea maldito!” (Gal 1, 6-9). Esto que San Pablo decía para poner en vigilancia contra los judaizantes es la diferencia entre divergencias y diversidad de carismas.

visita_vaticano2016En la audiencia, sin embargo, no se trataron de temas doctrinales. Con toda razón comentó el “Pastor” Eugenio Bernardini: “Fue un encuentro impregnado de fraternidad y autenticidad en el estilo al cual el Papa Francisco nos ha acostumbrado”. Más adelante comentaba el mismo “Pastor”: “El encuentro animó a todos a proseguir en el camino de la colaboración (sic) y de la comunión (¡re-sic!) entre nuestras iglesias, a pesar de la diversidad y a veces, de las divergencias que nos diferencian”. El “Pastor” deja muy claro que no se trata de cambiar puntos de vista, apenas de continuar como se está “sin intención de proselitismo, pero sí en el espíritu del libre testimonio en Cristo”. [6] Y ¿dónde queda el mandato de Nuestro Señor?: “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” (Marcos, 16, 15) ¡El primer guardia de este mandato es el Sumo Pontífice! La Iglesia es y debe ser una institución que atrae a los demás a su seno. Negarlo sería negar el deseo y celo que la Iglesia tiene por la salvación de las almas, manifestado por dos milenios de apostolado ininterrumpido. Pero no, hay que continuar con el “libre testimonio en Cristo”, que significa, por ejemplo decir: ¡Uds. los católicos adoran un pedazo de pan, y nosotros los valdenses no!

visita_vaticano2016bPor cierto, a juzgar por las fotos, que contraste doloroso entre la afabilidad en el recibimiento a los valdenses, y la actitud prácticamente protocolar con los representantes de la Iglesia Católica en Ucrania, recibidos en audiencia también en ese día y que no pudieron menos que, junto a una manifestación de fidelidad, expresar su consternación ante el encuentro de Francisco con el Patriarca Kiril en La Habana. No consta que Francisco haya tratado al clero ucraniano como al líder cismático. Encuentro, por cierto, una vez más, vacío de todo contenido doctrinal. Apenas ese especie de sentimentalismo pseudo-teológico que no lleva a nada, a no ser a la confusión y al escándalo. Como si se pudiese derretir el témpano ruso con algunas frasecitas amistosas pronunciadas con acento porteño…


Notas

[1] Rai News, 5 de marzo de 2016

[2] Vatican.Va, 22 de junio de 2015

[3] Vatican.Va, 22 de junio de 2015

[4] Vatican.Va, 22 de junio de 2015

[5] Vatican.Va, 22 de junio de 2015

[6] La Stampa, 5 de marzo de 2016

Print Friendly, PDF & Email

2 thoughts on “Más sobre los amigos de Francisco

  1. Protocolo para el diálogo con no católicos

    1. Dejar clara la santa y ortodoxa doctrina católica y evangélica, con la integridad de los dogmas y verdades de fe, moral, liturgia y eclesialidad

    2. Acercarse a las ovejas que no son del rebaño

    3. Predicar y predicarles a los que son hijos de Dios perdidos, están fuera o lejos, porque DEBEN RECIBIR la voz maternal de la Iglesia EN LA VERDAD

Comments are closed.