Las cosas claras y el chocolate espeso: llegamos a los 130

Hace unos días, una persona nos recriminaba: ¡es que ustedes se dedican a criticar TODO lo que hace Francisco!

¡Dios no lo permita! ¿Y quién lo haría? ¿Se imaginan nuestros lectores si, por ejemplo, tuviéramos que discutir punto por punto todo cuanto dice Francisco en el avión durante sus viajes apostólicos? ¿Tejer consideraciones sobre si verdaderamente “una persona que sólo piensa en hacer muros, sea donde sea, y no hacer puentes, no es cristiano”, o si el obispo de Roma actúa con acierto al omitirse sobre leyes italianas contrarias a la moral después de haberse inmiscuido sin tapujos en política norteamericana?  ¿O mucho peor, afirmaciones tales como si verdaderamente “el aborto no es un problema teológico, es un problema humano, es un problema médico”, “es un mal en sí mismo pero no es un mal religioso al inicio, no, es un mal humano”, “evitar el embarazo no es un mal absoluto”? ¿Y qué decir de la ausencia total de rigor cuando menciona la leyenda urbana de Pablo VI y las monjas del Congo al tratar del uso de los anticonceptivos? Y tantas otras semejantes. Sería imposible para los sacerdotes del Denzinger-Bergoglio, sumergidos en mil cuidados pastorales. Y también… ¿qué conseguiríamos con eso? Un sacerdote nos escribió —no sabemos si lo decía con ironía— que la falta de rigor mínimo indispensable en lo filosófico y en lo teológico por parte de Jorge Mario Bergoglio hubiera sido más que suficiente para suspenderlo en la Universidad de los jesuitas donde estudió.

¿Cuál sería entonces nuestra labor?

No se trata de “criticar todo”, sino hacer lo que la Iglesia hace y nos enseñó a hacer: mostrar el bien y los principios en que se fundamenta.

Nos hemos limitado a comparar cuanto Francisco dice con lo que la Iglesia enseña, no basándonos en nuestra personal opinión sino en el Magisterio. Son hasta el momento 130 análisis realizados con rigor y profundidad. 130 doctrinas de Francisco que chocan o contradicen el Magisterio de siempre.

Pero queremos añadir que la Iglesia es Madre y que no sólo se preocupa con el dogma, cuya pureza tanto bien ha hecho al conservar con santo celo. El Compendio del Catecismo nos pone la pregunta: “¿Por qué decimos que la Iglesia es católica?” y responde que “la Iglesia anuncia la totalidad y la integridad de la fe; lleva en sí y administra la plenitud de los medios de salvación” [166] justo después de haber preguntado “¿En qué sentido la Iglesia es santa?” Para responder que “en la Iglesia se encuentra la plenitud de los medios de salvación. […] La santidad de la Iglesia es la fuente de la santificación de sus hijos”. [165]

A algunos fieles puede resultar complicado sumergirse en las profundidades teológicas del dogma para descubrir las verdades sobre las cuales desea ser esclarecido. A estos hijos sinceros de la Iglesia queremos decir que la seriedad con que debe ser tratada la verdad no impide que ésta pueda ser predicada con sencillez y de manera directa.

Veamos un ejemplo.

Sobre el ecumenismo con los ortodoxos

Puede ser que alguien legítimamente se pregunte, por ejemplo, qué mal puede haber en el acercamiento con la llamadas Iglesias ortodoxas. Sus miembros concuerdan con que la Iglesia es Una, Santa, Católica y Apostólica, y así lo proclaman sinceramente los domingos al rezar el credo. Entonces, ¿qué problema puede haber en una aproximación? ¿Acaso no son nuestros hermanos?

Antes de saber si estamos de acuerdo, sobre todo importa que quienes escribimos y quienes leemos estemos de acuerdo y en sintonía con lo que dice la Iglesia, relevando los matices que comporta un tema sutil, pero no difícil de entender.

Para promocionar el diálogo ecuménico se afirma que existe un “vínculo objetivo entre la Iglesia de Roma y las Iglesias ortodoxas”. Es lo que explica la Congregación para la Doctrina de la Fe en el primer párrafo de un documento del 30 de junio de 2000, bajo el título Nota sobre la expresión “Iglesias Hermanas”, firmado por el entonces prefecto de dicha Congregación, el Cardenal Joseph Ratzinger. Pero leamos el segundo párrafo completo:

Lamentablemente, en ciertas publicaciones y por parte de algunos teólogos comprometidos en el diálogo ecuménico, se ha constatado recientemente la extensión del uso del término para indicar la relación entre la Iglesia católica, por un lado, y la Iglesia ortodoxa, por otro. De este modo se induce a pensar que en realidad no existe una sola Iglesia de Cristo, sino que la misma podrá ser restablecida de nuevo sólo como consecuencia de la reconciliación entre las dos mencionadas Iglesias hermanas. Además, la misma expresión es aplicada indebidamente por algunos a la relación entre la Iglesia católica, de una parte, y la Comunión anglicana y las Comunidades eclesiales no católicas, de otra. Así, se habla de una “teología de las Iglesias hermanas” o de una “eclesiología de las Iglesias hermanas”, caracterizadas por la ambigüedad y la discontinuidad en el uso y el significado de esta expresión respecto a su correcta acepción originaria, propia de los Documentos pontificios. (Congregación para la Doctrina de la Fe, Nota sobre la expresión “Iglesias Hermanas”, 30 de junio de 2000)

La nota consta de una introducción seguida de doce puntos separados en dos partes. En la primera, de ocho puntos, se analiza el “origen y desarrollo de la expresión” y en la segunda son usados los cuatro puntos restantes para dar “indicaciones sobre el uso de la expresión”. Queda claro que la expresión primitivamente se refería a las varias iglesias al inicio de la cristiandad, en el sentido que por ejemplo San Juan usa en el Apocalipsis: “Escribe en un libro lo que veas y envíalo a las siete Iglesias: a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia y Laodicea” (Ap 1, 11).

El documento es claro. Tanto que podríamos decir que sirve de “guía para principiantes” a aquellos que quieran entender cuál es la manera correcta de querer la verdadera unión con los demás cristianos para conformar un solo rebaño con una sola fe y bajo un mismo y solo pastor. Recomendamos su lectura.

Dos citaciones más nos parecen suficientes para entender el núcleo de la cuestión:

10. Debe quedar siempre claro, incluso cuando la expresión Iglesias hermanas es usada en este sentido propio, que la Iglesia universal, una, santa, católica y apostólica, no es hermana sino madre de todas las Iglesias Particulares. (Nota: Cf. Congregación para la Doctrina de la Fe, Carta Communionis notio (28-V-1992), n. 9: AAS 85 (1993) 838-850.) (Congregación para la Doctrina de la Fe, Nota sobre la expresión “Iglesias Hermanas”, 30 de junio de 2000, n. 10)

11. Es de evitar, como fuente de malentendidos y de confusión teológica, el uso de fórmulas como “nuestras dos Iglesias”, que insinúan –cuando se aplican a la Iglesia católica y al conjunto de las Iglesias ortodoxas (o de una Iglesia ortodoxa)– un plural no solamente al nivel de Iglesias particulares, sino también al nivel de la Iglesia una, santa, católica y apostólica, confesada en el Credo, cuya existencia real aparece así ofuscada. (Congregación para la Doctrina de la Fe, Nota sobre la expresión “Iglesias Hermanas”, 30 de junio de 2000, n. 11)

Diría tal vez nuestro amigo sacerdote que en el año 2000 el entonces Arzobispo Jorge Mario Bergoglio seguramente no tenía tiempo de leer todos los documentos que emitía la congregación encargada de velar más directamente por el depósito de la fe. Lo cierto es que hoy debería ser él quien hiciese estas aclaraciones, como se preocupaban de hacer todos los Papas anteriores a él:

Con el fin de superar tales equívocos en el uso y aplicación del término “Iglesias hermanas”, esta Congregación ha juzgado necesario elaborar la adjunta NOTA sobre la expresión “Iglesias hermanas”, aprobada por el Santo Padre Juan Pablo II en la Audiencia del 9 de junio de 2000, y cuyas indicaciones deben ser consideradas vinculantes, a pesar de que la Nota no sea oficialmente publicada en Acta Apostolicae Sedis, a causa de su finalidad, que es la de precisar el uso correcto de una terminología teológica. (Congregación para la Doctrina de la Fe, Nota sobre la expresión “Iglesias Hermanas”, 30 de junio de 2000)


La lista completa de los 130 estudios del Denzinger-Bergoglio aquí⇒

Print Friendly, PDF & Email

14 thoughts on “Las cosas claras y el chocolate espeso: llegamos a los 130

  1. Hay que leer “Los protocolos de los Sabios de Sion” para comprender mejor al apostata Jorge Bergoglio

  2. Yo no me canso de agradecer a Dios porque su Santo Espíritu sigue guiando y fortaleciendo nuestra iglesia mas en estos momentos de total relativismo. Oro especialmente por todos ustedes que no temen las represalias y criticas a las que están expuestos los profetas que anuncian y denuncian, continúen adelante, firmes , les espera la recompensa merecida.

  3. Dios, Su Santísima Madre, el Santísimo San Jose,
    San Miguel Arcángel, los bendigan, protejan, fortalezcan y defiendan

    Gracias por esta ahí.

  4. Gracias, Gracias que bueno es crecer en Espiritualidad con Ustedes. Solo quiero felicitarlos y creanme le estoy pidiendo a Dios
    que les de mucha vida para que puedan seguir conduciendo a sus ovejas por el camino hacia Dios.
    Feliz noche.

  5. Hola…!

    La fe impone cuatro deberes principales: conocerla, profesarla interiormente,confesarla exteriormente, y preservarla de peligros.

    Y eso es lo que yo y otros hemos visto y comprobado que hacen en Denzinger Bergoglio y en otros medios católicos como en Tele Amiga Internacional.

    El deber de conocerla, nuestra fe católica, nos obliga a estudiarla convenientemente, de acuerdo con nuestro estado y condición.

    El deber de profesarla, nuestra fe católica, nos obliga a creer todas sus verdades.

    El deber de confesarla, nuestra fe católica, nos obliga a manifestarla por una vida cristiana; y a confesarla valerosamente cuando nuestro silencio pudiera interpretarse como negación de ella, o injuria a la religión.

    El deber de preservarla, nuestra fe católica, nos obliga a evitar cuanto pueda pueda ponerla en peligro; y a defenderla por medio del estudio, asistencia a la predicación y práctica de ella.

    Y la experiencia no de estos últimos tiempos, sino, de siglos nos demuestra que muchos, por no practicar estas obras que la fe católica prescribe, terminan por perderla, o al menos por vivir como si no la tuvieran. Se realiza en ellos la palabra de Santiago: “La fe sin obras es muerta”. (II, 20).

    Además de cuatro maneras se peca contra la fe: por ignorala, por no profesarla, por no confesarla y por exponerla a peligro: cuatro pecados contrarios a los deberes que ella, nuestra fe católica, nos impone a todos los bautizados y confirmados.

    Pecan por negarla interiormente los infieles, herejes y apóstatas, como también los que admiten dudas voluntarias contra ella.

    Los infieles y herejes no pecan cuando están de buena fe en el error y en estos días, difícil que se presente esta figura al 100%
    pues ya la buena noticia del evangelio se ha transmitido por todos los medios de comunicación de ver y por haber. El que no quiera conocer a Jesucristo ya no tiene ninguna disculpa. Esto se ve a simple vista.

    Pero eso sí, cometen grave pecado cuando llegan a dudar seriamente de su religión católica, y no toman interés por estudiar cuál es la verdadera, o una vez conocida, no se resuelven a admitirla libremente.

    Así que quienes quieran conocer la genuina Fe Católica les invito a leer la documentación Católica de Denzinger Bergoglio, ver y escuchar la sustentación Católica que hacen en el Canal de Tele Amiga Internacional. Y si no satisfacen -a algunos- estos medios católicos nombrados les invitamos a buscar a su gusto otros que si puedan interesarle y no se sientan incómodos. Es cuestión de preferencias y todas son respetables. Claro que sí.

    Bien. Prosigamos. La negación de una verdad religiosa no siempre es herejía. Para que sea herejía es necesario: a) que la verdad haya sido definida como dogma de fe; de otra suerte hay pecado contra la fe, pero no herejía. b) Que se niegue con pertinencia esto es, a sabiendas de que uno va contra las enseñanzas de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana.

    Los apóstatas en todo caso cometen grave pecado, porque nunca puede haber un motivo justo para abandonar la verdadera Religión revelada, sustentada por las Sagradas Escrituras, por el Magisterio e inclusive recordada por algunas manifestaciones autenticas sobrenaturales avaladas o aprobadas por la misma Iglesia y la sana ciencia a través de los años.

    Es fácil que se presenten dudas contra la fe, pues no sólo hemos de creer lo que no vemos o comprendemos; sino también cosas que están en pugna con los datos de los sentidos; por ejemplo, “que la hostia consagrada, y que aun vemos como hostia, ya no es hostia, sino el cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo”.

    Más adelante y para no extendernos más explicaremos otros aspectos relacionados a las “dudas de la fe”. Además por recordar lo anterior no nos acredita de que seamos ni fundamentalistas y ni mucho menos estemos provocando en nadie perplejidad, desorientación o escándalo. Tampoco estamos señalando a nadie en particular. Cada cual libremente se salva o se condena eternamente.

    Que el Espíritu Santo nos ilumine y Santifique a todos en estos días. Amén.

    Saludos y Bendiciones.

    Fortunato BuenDía.

    • “…La negación de una verdad religiosa no siempre es herejía. Para que sea herejía es necesario: a) que la verdad haya sido definida como dogma de fe; de otra suerte hay pecado contra la fe, pero no herejía. b) Que se niegue con pertinencia esto es, a sabiendas de que uno va contra las enseñanzas de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana.”

      Hay tres tipos de verdades (Ad Tuendam Fides):

      1. Verdad divinamente revelada, que puede ser o no un dogma. Su negación implica herejía y excomunión.

      Por ejemplo, se es heresiarca tanto si se niega el Dogma de la Inmaculada Concepción, como si se niega la verdad de fe, contenida en las Escrituras y afirmada por la Tradición, de la realidad del demonio. La verdad de fe puede ser dogma o no, porque el dogma sólo es una declaración solemne de una verdad de fe.

      2. Verdad definitiva. Su negación implica apartamiento de la plena comunión.

      3. Verdad segura. Su negación implica la pérdida del ius docendi, de la capacidad de enseñar.

  6. Cuando leo las acusaciones groseras y filudas contra el Papa Francisco, me viene a la memoria los alagos del acusador Tertulo al procurador Félix, representante de los poderes fácticos de ese tiempo, y luego los ataque furibundos contra Pablo, Hch 24, 1-9. La historia de ayer regresa con todo su dramatismo y tragedia porque evangelizar no significa trasmitís una doctrina, exigir una ética y promover una práctica religiosa, sino activar y comunicar la experiencia original del encuentro con el Hijo de Dios Vivo, encarnado en Jesus De Nazaret para nuestra salvación.

    • En Denzinger-Bergoglio se dan las razones de la fe sobre las proposiciones inexactas de Francisco.

      Hay que refutarlas de forma racional, usando de la razón de la fe.

      Cuando se expone una relación de incorrecciones justificadas, hay que rebatirla también de forma fundamentada.

      Que se sepa, nadie lo ha hecho, ni tan siquiera el Vaticano.

      Parece que se sigue en Roma la máxima de que “ojos que no ven, corazón que no siente”. O la táctica del avestruz: “con la cabeza en la tierra, lo que no veo no existe”. O bien “el mayor desprecio es el no aprecio”.

      Le dice el pastelero al libro de cocina: “fundamentalista”.

      Le dice el ladrón al código penal: “no juzgues sino quieres ser juzgado”.

      Le dice la serpiente al corderito: “integrista”.

      • “…sino activar y comunicar la experiencia original del encuentro con el Hijo de Dios Vivo, encarnado en Jesus De Nazaret para nuestra salvación.”

        Por lo que he oído, la “experiencia original” debe estar conectada, como mínimo, a una fe con obras hechas en caridad.

        Obras, pues la fe sin obras está muerta (Santiago). Caridad, pues la fe con obras sin amor de nada valen (San Pablo).

  7. El Senado italiano ha aprobado las uniones homosexuales sin derecho de adopción, a pesa de la oposición de gran parte de la sociedad civil italiana, que organizó la gran manifestación (2 millones de manifestantes) del Family Day el 30 de enero del 2016, SIN la presencia de los obispos de la Conferencia Episcopal italiana ni tampoco del Obispo de Roma. Renzi ha personalizado esta aprobación: o se aprueba o si no se aprueba, entonces renuncia como presidente de gobierno.

    Por otro lado, la Unión Europea realiza un millón de abortos registrados al año, e Italia más de 100.000 anuales, y el Lacio (Roma, donde está el Vaticano), unos 11.000 el 2013 (sobre 50.000 nacidos):

    – Total UE: http://www.ine.es/jaxi/tabla.do
    – Regiones UE: http://www.johnstonsarchive.net/policy/abortion/mapeuropeabrate.html
    – Lacio (Roma): http://www.salute.gov.it/imgs/C_17_pubblicazioni_2428_ulterioriallegati_ulterioreallegato_0_alleg.pdf

    De otro lado, Francisco dijo que “No podemos insistir sólo en las cuestiones relacionadas con el aborto, el matrimonio homosexual y el uso de los métodos anticonceptivos. Esto no es posible”. Pero el aborto se asienta en Europa, así como la reproducción asistida (congelación de embriones, experimentación de embriones) y sobre todo, la extensión de la ideología de género (homosexualismo y transexualidad) en naciones católicas como Francia, España,Italia e Irlanda, y empieza a legalizarse la eutanasia de enfermos y ancianos y la laicidad que expulsa la Iglesia de todo el espacio público:

    http://www.actuall.com/democracia/psoe-y-ciudadanos-acuerdan-la-revision-de-los-acuerdos-estado-santa-sede/

    Por otra banda, Francisco ha impuesto a la Iglesia sus tres “obsesiones”, los productos “ecos”: ecologia, economía y ecumenismo (entendido casi como sincretismo universalista).

    Así lo prueba sus dos documentos más importantes y su Vídeo:
    – Evangelii gaudium: “esta economía mata”
    – Laudato si: “este planeta es una porquería”
    – El Vídeo del Papa de enero 2016: ecumenismo interconfesional

    Se observa una política lógicamente incongruente e incoherente de Francisco:

    – no se implica en la defensa de los principios innegociables de los católicos en la vida pública de Benedicto XVI (vida, familia, educación y bien común), ni tampoco por la extensión en Europa de la cultura de la muerte, del relativismo y de la ideología de género (San Juan Pablo II, Benedicto XVI).

    – de otro, toma posiciones político-económicas (Trump, Cuba) y cuida especialmente las necesidades del emigrante y el refugiado en Lampedusa y Ciudad Juárez, en claro contraste incomprensible de su práctica omisión de la defensa proactiva del evangelio contra la ampliación del homicidio de niños no nacidos (aborto) y de enfermos y ancianos (eutanasia, suicidio asistido), así como del homosexualismo, divorcio, las parejas de hecho, el multifamiliarismo, la reproducción asistida y el laicismo beligerante de exclusión contra el catolicismo en todo el ámbito público, como sucede en España:

    http://www.actuall.com/democracia/psoe-y-ciudadanos-acuerdan-la-revision-de-los-acuerdos-estado-santa-sede/
    – (Página 39): http://file02.lavanguardia.com/2016/02/24/54444669954-url.pdf

    En resumen: hay indicios de que Francisco ha trasladado a la Iglesia Universal toda la cuestión social, política y económica de la Teología de la Liberación de las Villas Miseria argentinas, junto con el universalismo de la ecología y del ecumenismo sincretista. De otro lado, casi ha olvidado la defensa de la vida y la familia.

    Dijo San Juan Pablo II en Evangelium Vitae 19, que las democracias se deslizan por la pendiente resbaladiza de la tiranías despóticas y totalitarias, en el momento en que aprueban leyes del aborto que dejan indefensos y desprotegidos, en sus derechos a la vida, a la igualdad y a la dignidad, a sus ciudadanos más vulnerables, los niños no nacidos.

    En conclusión: Francisco debe de rectificar y reaccionar hacia la defensa real y efectiva de los principios innegociables de Benedicto XVI, San Juan Pablo II y Pablo VI: vida, familia, educación y bien común.

  8. Lo que yo no entiendo es porque si la herejía de Bergoglio vine desde Argentina se le siga llamando a un hereje papa cuando sabemos que el pecado de herejía separa Ipso Facto al hereje de la Iglesia convirtiendo invalido su papado. Es increíble incluso que muchos que se dicen católico lo tengan por papa e incluso lo apoyen ciegamente prefiriendo serle infieles a Dios para serle fieles a un hombre. Cuando Bergoglio con cinismo ha negado delante de los judíos y musulmanes a la Santísima Trinidad y ha cometido varios actos de apostasía publica como cuando le conjuró las hojas de coca a los indios de la Tupac Amaru de Argentina. Sabiendo que San Vicente de Ferrer advirtió que rendirle culto papal a uno que es un falso papa es pecado de idolatría.
    Tampoco entiendo porque algunos buenos sacerdotes le sigan la corriente a Bergoglio prefiriendo serle fiel a un hereje y no a las promesas de fidelidad a Dios que hicieron al asumir la responsabilidad que conlleva el sacramento de la orden sacerdotal. Vean por ejemplo los sacerdotes de Filipinas copian el error en lugar de reprender a Bergoglio por mentir sobre la leyenda urbana de las monjas de Congo que ni siquiera sucedió durante el papado de Pablo VI sino que fue un debate en el papado de Angelo Giuseppe Roncalli ( Juan XXIII), cuando Giovanni Battista Montini (Pablo VI) era arzobispo de Milán https://www.lifesitenews.com/news/philippines-bishops-back-pope-in-re-evaluation-of-contraception
    Aqui vemos el grave peligro que representa para la Iglesia las herejías del Sr Bergoglio que están contaminando a la Iglesia con un anti magisterio del error predicando un anti-evangelio.
    Bergoglio esta difundiendo sus herejía a una mayor escala pervirtiendo con el error a la Iglesia. No se como vamos a hacer para remover todos las herejías que ya se encuentran en las paginas católicas oficiales del vaticano introducidas maliciosamente como si fueran doctrina de la Iglesia. Como dijo Paul Vallely escritor de newsweek.com. que tan profunda fue la división que causo Bergoglio en Argentina que un jesuita escribió en privado, en la víspera de la elección de Bergoglio, que el papado de Bergoglio sería “una catástrofe” para la Iglesia, para concluir dijo: “Hemos pasado dos décadas tratando de arreglar el caos que el hombre nos dejó .”
    No solamente debemos pensar seriamente en esto: “que la falta de rigor mínimo indispensable en lo filosófico y en lo teológico por parte de Jorge Mario Bergoglio hubiera sido más que suficiente para suspenderlo en la Universidad de los jesuitas donde estudió” Sino que Bergoglio también tienen antecedentes de trastornos de personalidad según atestiguan varios católicos en Argentina , entonces como es posible que la Iglesia este en manos de una persona con trastornos psicológicos y ni siquiera se contemple la idea de hacerle una valoración psiquiátrica o en caso de una posesión diabólica hacerle un exorcismo pues es evidente que no está capacitado para ejercer la gran responsabilidad del papado. Pero ahora Bergoglio y varios de sus obispos cómplices son tratados como seudo- dioses intocables, y hemos permitido que cualquier enemigo de la Iglesia puede ser papa o cualquier enemigo de las enseñanzas de la Iglesia puede ser obispo. No me sorprenda el apostasía eclesiástica me sorprende el grave pecado de omisión de tomar medidas drásticas en un asunto que esta ocasionando la perdida de muchísimas almas que van rumbo a la condenación eterna.

  9. El Papa Pablo IV advirtió que entre : “Más alto está el desviado de la Fe. más grave es el peligro.”
    Bula Acerca del peligro de autoridades heréticas
    «Considerando la gravedad particular de esta situación y sus peligros al punto que ell mismo Romano Pontífice, que como Vicario de Dios y de Nuestro Señor tiene la plena potestad en la tierra, y a todos juzga y no puede ser juzgado por nadie, SI FUERA ENCONTRADO DESVIADO DE LA FE, podría SER ACUSADO. y dado que donde surge un peligro mayor, allí más decidida debe ser la providencia para impedir que falsos profetas y otros personajes que detentan jurisdicciones seculares no tiendan lamentables lazos a las almas simples y ARRASTREN consigo hasta la perdición innumerables pueblos confiados a su cuidado y a su gobierno en las cosas espirituales o en las temporales; y para que no acontezca algún día que veamos en el Lugar Santo la ABOMINACIÓN DE LA DESOLACIÓN , predicha por el profeta Daniel; con la ayuda de Dios para Nuestro empeño pastoral, no sea que parezcamos PERROS MUDOS , ni mercenarios, o dañados los malos vinicultores, anhelamos capturar las ZORRAS que tientan desolar la Viña del Señor y rechazar los LOBOS lejos del rebaño.» (CUM EX APOSTOLATUS OFFICIO)
    http://www.mercaba.org/MAGISTERIO/cum_ex_apostolatus_officio.htm

  10. Considero que antes de criticar a quien nos pone a pensar fundamentado en las escrituras, el catecismo y en si la sana doctrina de la misma iglesia católica no de otras, se debe documentar acerca de lo que nos acontece,no podemos vivir a expensas de lo que otros digan as sea el Papa dando todo por hecho, bien sabemos que el es el representante de Cristo en la tierra, pero nuestra verdadera fidelidad se la debemos a CRISTO y a todo lo que por mas de 2016 años se ha enseñado, eso no se puede cambiar ni mucho menos pretender modernizar al interior de la misma, eso es un error muy grave que no se puede permitir, y como laicos, consagrados o no debemos defender nuestra fe argumentando no con palabrerías ofensivas y denigrantes sino con fundamento, si se hiciera así considero que habría un despertar generalizado con consecuencias muy positivas para la iglesia y gloria de Dios… Gracias bendiciones, que el Espíritu Santo nos conceda el don del discernimiento a todos. Amén

Comments are closed.