No hay mal que por bien no venga: sobre la reforma del lavatorio de los pies

Estos días hablábamos del “insuperable” Francisco I. Realmente nos quedábamos cortos, pues ayer el Vaticano nos sorprende con una noticia característica del peculiar carisma innovador del Obispo de Roma.

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Irja Askola, pseudo obispa

Desde el Denzinger-Bergoglio ya no nos asusta nada. Sentimos que el huésped temporal de Casa Santa Marta tiene un plano bien determinado y lo quiere realizar contra viento y marea. Ahora, en un nuevo golpe de timón eclesial –curiosamente en la semana que acaba de estar con la pseudo obispa luterana Irja Askola, de Helsinki y quizás como un acto más de aproximación ecuménica– decide por decreto incluir mujeres en el lavatorio de los pies de la liturgia del Jueves Santo, cosa que por cierto ya hacía en Buenos Aires, saltándose a la torera las normas litúrgicas, y, por supuesto, ha seguido haciendo en los tres triduos pascuales de su pontificado. ¿La explicación? Muy sencilla. Lo de siempre. El famoso “bien común” expresado con estas palabras: “mejorar la modalidad de actuación para que exprese plenamente el significado del gesto efectuado por Jesús en el Cenáculo, su entregarse ‘hasta el final’ por la salvación del mundo, su caridad sin límites”.(VIS) O sea, Francisco I, el insuperable, es tan insuperable que ha superado el gesto de Jesús, que excluyó del lavatorio de los pies a María y las Santas Mujeres presentes en la Última Cena, y con eso no representó plenamente su amor hacia todos los hombres. Hace recordar la frase del difunto Hugo Chávez en la cuál corregía el mandato de Cristo: “hay que amar al prójimo más que a sí mismo”.

Así, reza el decreto:

“Dispongo por lo tanto que se modifique la rúbrica en la que las personas elegidas para el lavatorio de los pies deban ser hombres o muchachos, de manera que, a partir de ahora, los Pastores de la Iglesia puedan elegir a los participantes en el rito entre todos los miembros del Pueblo de Dios.” (VIS)

Resta saber qué entenderá Francisco por “miembros del Pueblo de Dios”, pues como ya vimos anteriormente a propósito de su reciente famoso vídeo, para él budistas, judíos o musulmanes son todos hijos de Dios. Recordemos que en su primer Jueves Santo como Sumo Pontífice, en 2013, en la cárcel de menores de Roma, lavó los pies de una chica musulmana (ABC). Imaginamos que la consideraría como parte del “Pueblo de Dios”. Y el año pasado el propio Francisco lavó los pies a un transexual (Aleteia). Por lo tanto, quedan libres las interpretaciones para cada sacerdote.

En resumidas cuentas: 2016 mal comienza y ya tenemos sorpresas. ¿Qué debemos hacer los católicos? Es difícil decirlo en las actuales circunstancias. El peronismo de Francisco, y esto no es una ofensa para nada pues él ya dijo que nunca fue de derechas, incluye este tipo de actitudes y gestos. Pero no hay mal que por bien no venga. El número de incautos que está abriendo los ojos no para de aumentar día a día y cada vez son más los agredidos por la realidad que dejan su cómodo vivir eclesial para darse cuenta de que estamos atravesando días de extrema gravedad. Basta ver la enorme lista de inquietudes que responde el Denzinger-Bergoglio.

Para terminar y según la tradición de nuestra página, tres documentos importantes sobre el papel de los papas y las reformas litúrgicas:

Catecismo de la Iglesia Católica

“La suprema autoridad de la Iglesia no puede cambiar la liturgia a su arbitrio, sino solamente en virtud del servicio de la fe y en el respeto religioso al misterio de la liturgia.” (1125)  

Benedicto XVI

Me parece muy importante que el Catecismo, mencionando los límites del poder de la suprema autoridad de la Iglesia sobre la reforma, recuerde cuál es la esencia del primado, tal como la resaltan los Concilios Vaticanos I y II: el Papa no es un monarca absoluto cuya voluntad es ley; más bien, es el custodio de la antigua Tradición [una de las dos fuentes de la divina revelación – ndr), y el primer garante de la obediencia. No puede hacer lo que quiere, y precisamente por esto puede oponerse a quienes pretenden hacer lo que quieren. La ley a la que debe atenerse no es el actuar ‘ad libitum’, sino la obediencia a la fe. Por lo que, en relación a la liturgia, tiene el deber de un jardinero y no de un técnico que construye coches nuevos y tira los viejos. El ‘rito’, es decir, la forma de celebración y de oración que madura en la fe y en la vida de la Iglesia, es la forma condensada de la Tradición viviente, en la cual la esfera del rito expresa el conjunto de su fe y de su oración, haciendo así que se experimente, al mismo tiempo, la comunión entre las generaciones, la comunión entre los que rezan antes de nosotros y después de nosotros. De este modo, el rito es como un don hecho a la Iglesia, una forma viviente de ‘paradosis'“. (Joseph Ratzinger en el prólogo del libro de Alcuin Reid “Lo sviluppo organico della liturgia” [“El desarrollo orgánico de la liturgia”], Cantagalli, Siena, 2013)

Clemente XIII

El error diabólico, cuando ha coloreado ingeniosamente sus mentiras, fácilmente se viste con la semejanza de la verdad, y con muy pequeñas adiciones o cambios corrompe el significado de las expresiones; y la confesión de fe, que conduce a la salvación, a veces, con un ligero cambio, lleva a la muerte.” (Encíclica In Dominico Agro , n. 2)

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Francisco lavando los pies a un transexual

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Benedicto XVI

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Juan Pablo II

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Pablo VI

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En la Iglesia ortodoxa se mantiene la práctica de lavar los pies sólo a varones. El Patriarca de Moscú lava los pies a sus obispos. (Fuente: Una Voce)

 

20 thoughts on “No hay mal que por bien no venga: sobre la reforma del lavatorio de los pies

  1. ¿Qué nos quiso enseñar el Señor con el lavatorio de los pies? Cuál fue la esencia didáctica de este hecho: Que todos, todos, no solo los apóstoles que estaban con Él en la última Cena, somos hermanos, y por lo tanto nos debemos amar mutuamente, servirnos unos a otros, ser humildes frente a los demás, sean o no cristianos. Por lo tanto, no creo que el Santo Padre Francisco esté cayendo en ninguna supuesta “herejía” o desviación. El máximo mandamiento es el
    de amarnos mutuamente, sin excluir a ninguno por su religión, raza o preferencia sexual. Creo que algunas personas se están poniendo las gafas oscuras de la oposición al Papa, para ver que todo lo que hace el Pontífice más querido que hemos tenido, carece de cierta legitimidad “católica”. Vayamos a lo esencial y no nos quedemos en las ramas de una liturgia férrea e incambiable en algunos aspectos.

    • 1 Juan 2:19, Salieron de nosotros, pero no eran de los nuestros; porque si hubiesen sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros. Y otra cita. Mateo 7:21-231 No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. 22 Muchos me dirán en aquel día: “Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” 23 Y entonces les declararé: “Jamás os conocí; apartaos de mí, los que practicáis la iniquidad.” Ahí le dejo estas palabras dichas por Jesús y las otras inspiradas por Dios a San Juan. Las palabras del Señor son eternas, para todas las épocas, si quieren armar otra iglesia, con otras normas, esa no es la del Señor, nosotros desconocemos esas voces, le seguimos a El no a cualquiera que diga cualquier cosa.

  2. Todos ustedes son PEOR que los fariseos. Qué manera de quedarse en las formas estériles y no entender la profundidad del fondo del mensaje que nos quiere transmitir Jesús. Les recomiendo leer Marcos 25. Y así, con ustedes, es como el diablo mete la cola entre nosotros

  3. Está tomando muy mal cariz con todas estas novedades el depósito de la fe y la tradición de la Iglesia.
    Y todavía hay necios y tontos útiles que aplauden estas majaderías y no tienen luces para defender la doctrins de Jesucristo.

  4. Visto en dos iglesias de Barcelona y Gerona de signo progresista y modernista.

    En el contexto de una misa de niños, el sacerdote oficiante sitúa a su detrás a un grupo significativo de padres con sus hijos, realizando conductas impropias de la Santa Misa, mientras el oficiante se inventó la casi totalidad del rito.

    Al eliminarse la significación apostólica del lavatorio, los modernistas y progresistas, sin duda, convertirán el lavatorio en un acto anti y contracatólico:

    – presencia de herejes, apóstatas, cismáticos; pecadores públicos graves e impenitentes; políticos que vulneran los principios irrenunciables de Benedicto XVI; católicos de la Nueva Era, de religiones nuevas o indígenas y de la autorrealización personal…

    Finalmente, los progresistas harían lo que quisieran en el lavatorio, alegando el espíritu rupturista de Francisco:

    – el rito es rictus mortis si no evoluciona con el sentir del mundo; se debe de seguir el mismo proceder del Papa Francisco, quien empezó un innovador lavatorio ilegal a través del uso continuado de una irregularidad pero bajo una excusa universalista de Amor Supremo, pues el amor está por encima de las formas: no está hecho el hombre para el sábado…

    Los obispos deberían de impedir este nuevo lavatorio, y lo mismo los rectores, para frenar los inevitables abusos y desobediencias subyacentes en esta nueva práctica.

  5. He observado que el decreto sobre el nuevo lavatorio incluye una disposición “de izquierdas”:

    – la cuota de representación y de visibilización de grupos y clases sociales, para causar una determinada sensibilización de las periferias existenciales y de las nuevas esclavitudes.

    En el lavatorio de Francisco, pueden haber grupos representativos de pares de opuestos: hombre y mujer, joven y anciano, sano y enfermo, laico y consagrado. Parece un juego de tesis, antítesis y síntesis innovadora.

    Está disposición por pares en tensión dialéctica confrontacional de clases sociales también parece marxista, y en nada coincide con la representatividad Apostólica de los que son lavados: 12 hombres íntegros de fe probada y plena capacidad física, psíquica y social.

    Como no es un numerus clausus sino apertus, faltan diversos grupos, que pueden ser el ecuménico de católico y cristiano no católico, el de tradicional y heterodoxo; el de casado y gay, divorciado recasado o emparejado; el de nacional y emigrante o refugiado; el de rico y pobre; el de casada y prostituta.

    Todo ello demuestra que el lavatorio de Francisco carece de base evangélica, tradicional, litúrgica y magisterial, y se corresponde más bien a la concepción personal de Francisco de la salvación universal automática del mundo y su cosmovisión de la complejidad del poliedro.

  6. El laboratorio de mujeres y quizás de niños, protestantes y ortodoxos NO se corresponde con el pasaje evangélico, por lo que la “adecuada instrucción” no se puede efectuar ni desde la Tradición ni desde el Evangelio, sólo desde lo pensado por Francisco.

    Dividirá a la Iglesia entre parroquias, órdenes y fieles que acepten o no está innovación extraevangélica.

    Y será una división de cisma y herejía, porque Francisco acusará de pecado contra el Espíritu Santo a todos los obstinados contra el cambio, pues según él, sólo son graves pecadores adivinos, idólatras y rebeldes al Espíritu Santo.

    • En mi opinión, la norma que permite el lavatorio de mujeres y quizás niños, católicos sin estado de gracia o con graves incapacitaciones físicas, psíquicas y jurídicas, así como de cristianos no católicos, NO puede aplicarse porque es imposible hacer una “adecuada instrucción”.

      En efecto, Francisco no da ninguna justificación ni evangélica, tradicional y magisterial, y la “debida instrucción” debe obligatoriamente fundamentarse en este trípode.

      Aún más, es un error teológico enseñar la salvación universal de todo el género humano. La redención es universal en potencia, y la salvación es mayoritaria en acto. La redención se ofrece a todos, pero la salvación no será aceptada por todos.

      Es herética la proposición “todos redimidos
      redimidos, todos salvos”.

      Finalmente, lavatorio sólo se hace a hombres de fe íntegra y probada, aptos y capacitados física y psíquicamente, al ser imagen y semejanza del primer Colegio Apostólico, idóneo para cumplir el mandato universal dado a ellos de ir por el mundo para evangelizar.

  7. El fin primario de la Liturgia es dar culto a Dios pero Bergoglio pervierte el significado quitándole el culto que le pertenece a Dios dándoselo a las criaturas, para que los hombres ofendan a Dios pecando de idolatría. El objetivo de Bergoglio es profanar la liturgia para instalar por completo la abominación de la desolación en el Templo de Dios. Bergoglio no se arrodilla ante Dios pero sin embargo no se cansa de promover el culto al hombre que es el ideal de la masonería quitarle el culto debido a Dios para dárselo a los hombres. “¡Cuánto quisiera que las comunidades parroquiales en oración, a la entrada de un pobre a la Iglesia, se arrodillaran en veneración de la misma manera como cuando entra el Señor! ” Francisco.
    Los heréticos teólogos de la liberación le rinden culto al que consideran el “pobre, herido social” que son los homosexuales y las mujeres ya que consideran a la Iglesia como la opresora machista. Por eso vemos a curas apostatas haciendo profanaciones de la Iglesia donde en lugar de rendirle culto a Dios le rinden culto a homosexuales que han fallecido. Todos estos apostatas están utilizando la estructura física y la liturgia de la Iglesia para ofender a Dios.

    Santo Tomás de Aquino comenta Romanos 1:
    (Rm 6,23): El salario del pecado es la muerte. Todos sus dones serán quemados al fuego (Miq 1,7). Y es de notarse que muy razonablemente les asigna el Apóstol a los vicios contra natura, que son gravísimos entre los pecados carnales, la pena de la idolatría.

    Pervirtiendo el significado de los rituales se pervierte el principal objetivo de la liturgia que es dar culto a Dios. Bergoglio se niega servir a Dios por eso desde Argentina se ha dedicado a servir al hombre.

    • Oremos por Francisco para que incline su alma y voluntad en la presencia de,Dios. Para,que sus sentidos y pasiones, su mente , su cuerpo estén al servicio de Dios en la toma,de deciciones.
      El señor Jesús si hubiese querido lavar los pies a,las mujeres las más dignas serian su madre la magdalena y las mujeres,wue fiel mente le servian.
      No puede Francisco dañar el proyecto de Dios.
      Que Dios lo ilumine o lo elimine según su corazon. Para que no siga desacralizando el misterio de,Dios.

  8. Este engendro de satanás que no va a estar contento hasta fulminar toda la Santa Doctrina Católica, por otro lado es aplaudido por sus desfachateces y novedades. El echo de que Bergoglio haya lavado los pies en una cárcel no fue recordatorio de Cristo,eso es fariseísmo típico de este malévolo,por que Jesús no salió a la plaza a lavarles los pies a los que pasaban,no,lo hizo a Sus Apóstoles para dejarnos una enseñanza y un mensaje.Lo que hace Bergoglio es una burla y una total deformación de estas enseñanzas. Por eso declaró el año de la “misericordia” para maquillar bajo este titulo de falsa piedad y así empezar esa deformación a la Liturgia y a todo lo católicamente Sagrado.

    • Parece una triple estrategia:

      1. Uso del Ministerio petrino

      2. Iluminismo revelativo del Espíritu Santo, creador de innovaciones más allá del evangelio

      3. Argumentó inclusivo universal ecuménico, social y feminista.

  9. ¿Hacia falta realmente esta novedad? Es una nueva manifestaicón de la Iglesia bergogliana, que se caracteriza por su populismo y autoritarismo. Más necesarias son otras reformas del Misal y de la Litrugia y no esta, que solo busca justificar lo que él ha estado haciendo a su antojo. Mal vamos, ¿que será los siguiente? ¿terminar la obra de Burgnini y descatolizar la Misa definitivamente? Si la Lex orandi es la lex credendi, hacia donde vamos, hacia un ¿credo bergogliano? Que pena tener un Papa que no ama la liturgia y que la ve como un instrumento propagandistico, que falta nos hace un Buen Pastor fiel al Magisterio y a la Revelación.

  10. “¿Qué debemos hacer los católicos?”

    No hacerle caso. Primero, porque no lo considero papa. Si lo fuera, habría que hacerle caso. Él tiene una línea, no solamente se trata de un despiste, es una línea que sigue desde el comienzo.

    Pero indica que hay tantas cosas que corregir. “Pro multis” por ejemplo, no fue arreglado antes de Francisco; Concilio tiene doctrina distinta a la anterior. Esto sencillamente es la deriva final.

    • El juicio privado de delito y pecado de herejía del Papa NO elimina la autoridad jurisdiccional del Papa u Obispo.

      Una tesis dice que el Colegio Cardenalicio instruye la denuncia, un Concilio General hace un juicio público sentenciando la condena de herejía, perdiendo el Papa heresiarca ipso iure toda jurisdicción, y se celebra un Cónclave para elegir nuevo Papa, siendo el anterior Papa emérito por deposición.

      El juicio privado de delito de herejía del Papa, aunque no le hace perder la potestad o jurisdicción, sí le hace perder la autoridad moral o legitimación, y es grave para la Iglesia, porque hay objeción de conciencia y se desobedece masivamente a una autoridad puesta de forma lícita y valida, pero cuyo ejercicio de la potestad petrina es herética: ello conlleva al cisma si se actúa tarde.

      En conclusión: sobre los cardenales y obispos recae la trascendental responsabilidad de vigilancia de la ortodoxia fideística del Magisterio petrino, el cual ha de ser auténtico para ser obedecido.

      • Menudo rollo patatero. Bergoglio es hereje antes de llegar a Roma, no puede ser Papa. Tampoco lo es porque pertenece al masónico Rotary Club. La presencia viva del verdadero Papa Benedicto XVI, es otro indicativo. Hay muchas más razones por la que Bergoglio no es Papa, pero a alguien que retuerce tanto las cosas para justificarlo, no le van a servir ninguna.

        • La herejía es pecado y delito. Como delito necesita de un proceso público eclesial debido, incluso en las herejías automáticas.

          Existe el juicio privado de cada fiel y el juicio público de la Iglesia.

          La herejía debe ser pertinaz, un Papa hereje debe recibir dos advertencias previas, incluso si es herejía automática. Debe darse la oportunidad de retracción.

          Un Papa hereje conserva la jurisdicción hasta la sentencia definitiva por herejía.

          El proceso de deposición de Papa hereje necesita de la participación del Colegio Cardenalicio, de un Concilio General sentenciador y de un Cónclave para elegir nuevo Papa.

          El juicio privado nunca elimina la jurisdicción papal o Episcopal, pero explosión a la Iglesia, porque crea un cisma, dado que nadie puede obedecer en recta conciencia a un Papa hereje y al Magisterio petrino no auténtico y herético.

          Los cardenales son vigilantes de la recta ortodoxia del Magisterio petrino. No son adornos florales que eligen un Papa de tanto en tanto.

          • 1. Este nuevo lavatorio aún no puede ser aplicado, pues falta la adecuada instrucción para una participación responsable. La innovación no se corresponde en absoluto con el Evangelio, la tradición, la liturgia y el magisterio auténticos. Los nuevos sujetos son inidóneos porque no representan a los apóstoles.

            2. DenzingerBergoglio ya ha recopilado suficiente información de que Francisco divulga, indiciariamente, verdades que no son seguras, sino erróneas y peligrosas, correspondiendo al Colegio Cardenalicio el pedir la renuncia o el iniciar la deposición del Papa.

            3. Además, hay indicios de falta de competencia y capacidad de Francisco para el ejercicio de la administración de Gobierno, como demuestra el Sínodo de las Familias.

            4. Se debe de actuar de forma urgente, dado el potencial riesgo de cisma y de difusión de errores graves de fe y moral, así como de omisiones y ambigüedades, sobre todo entre los sectores disidentes y heterodoxos católicos, creando escándalo y confusión entre el Pueblo de Dios.

          • La herejía es un pecado de infidelidad en el cual la persona persiste en sus errores con conocimiento de causa. Se comete este pecado con la intención de alterar y corromper los dogmas y la fe de la Iglesia.
            La herejía se castiga con una pena canónica, que es distinta al pecado de infidelidad.
            El que comete el pecado de herejía automáticamente queda fuera de la Iglesia. La Jerarquía oficialmente publica un decreto para dar a conocer el castigo del pecado de herejía de esa persona.
            En la Iglesia hay dos clases de jurisdicción:
            1. la espiritual;
            2. la eclesiástica.
            La Jurisdicción espiritual es la propia y esencial a la Iglesia. Es la que dio Jesús a sus Apóstoles, que se circunscribe a los bienes espirituales, la gracia, la santificación de las almas y la vida eterna. Con esta Jurisdicción, la Jerarquía tiene el derecho de hacer leyes y cánones para conservar la sana doctrina.
            Un Papa tiene el Primado de Jurisdicción: tiene todo el poder espiritual para obrar su misión como Cabeza de la Iglesia.
            La Jurisdicción eclesiástica es la propia del Papa como Obispo de Roma; y la de los obispos y arzobispos en sus respectivas diócesis; la de los sacerdotes en sus parroquias. No se refiere al poder espiritual, sino a otro tipo de bienes en la Iglesia, relacionados o unidos de alguna manera con el poder espiritual.
            El juicio privado de cada fiel corresponde a la Jurisdicción espiritual. Es un poder espiritual.
            El juicio público de la Iglesia corresponde al Papa y a los Obispos reunidos en Concilio. Es un poder eclesiástico.
            San Roberto Belarmino enseña que «los herejes manifiestos pierden inmediatamente toda jurisdicción».
            Los “herejes manifiestos”: es decir, aquellos que cometen el pecado de herejía. No habla de la pena canónica, de los que han recibido una sentencia o castigo por su pecado de herejía.
            Todo hereje, sea Papa, Obispo, sacerdote, pierde la Jurisdicción espiritual por su pecado. Y también pierde la jurisdicción eclesiástica. Pero hasta que no sea juzgado públicamente, es decir, hasta que no sea castigado con una pena canónica, esa jurisdicción eclesiástica se encuentra usurpada por la persona hereje. Ya que un hereje no pertenece a la Iglesia, está fuera de ella. Si se mantiene en un cargo eclesiástico lo está usurpando.
            El hereje que usa un cargo eclesiástico, en la obra de su pecado de herejía, añade el pecado de usurpación, que también tiene sus penas canónicas.
            Los Obispos están obligados a suspender de las órdenes a los sacerdotes que caen en la herejía para que no se produzca esta usurpación en la Iglesia. Si no lo hacen, cometen otros pecados: negligencia, escándalo, colaboración, etc…
            Por lo tanto, un papa hereje no conserva la jurisdicción, sino que usurpa la jurisdicción eclesiástica. Perdió ambas por su herejía.
            No usurpa la jurisdicción espiritual, porque ésta sólo le pertenece a Dios, no a la Jerarquía.
            El sacerdote u Obispo hereje, que continúa en su cargo eclesiástico, usurpándolo, obra con un poder humano, pero nunca con el poder divino, propio de la jurisdicción espiritual. Por eso, los fieles no están obligados a obedecer a un sacerdote hereje. Ni los sacerdotes a un Obispo hereje. Puede caber una obediencia material al estar usurpando el cargo eclesiástico. Esa obediencia material sólo se refiere a las cuestiones humanas, naturales, materiales… pero no a las cuestiones espirituales.
            Jorge Mario Bergoglio, como Obispo que ejercía su cargo en la Argentina, antes de asumir el Pontificado, ya se desvió de la fe católica, cayó en la herejía. Por lo tanto, ya no pertenecía a la Iglesia Católica. Estaba en la Argentina usurpando un cargo eclesiástico.
            El pecado del Papa y de los Obispos que no lo castigaron con una pena apropiada eso lo juzga Dios, no los fieles de la Iglesia.
            Cuando fue elegido por los Cardenales en el Cónclave, esa elección fue nula y sin ningún efecto, por su pecado de herejía. No recibió ni la jurisdicción espiritual y tampoco la eclesiástica. Antes bien, ésta última la usurpó. Y está en ella con un poder humano, no con el poder divino.
            Al no tener jurisdicción espiritual sobre la Iglesia, ni sobre los Obispos, ni sobre los sacerdotes, ni sobre los fieles, no puede enseñar ninguna verdad. No tiene el poder de guiar a las almas hacia la verdad. Las lleva siempre hacia la mentira, hacia el engaño, hacia la confusión espiritual.
            Jorge Mario Bergoglio no ha recibido el juicio público de la Iglesia por su pecado de herejía. Pero eso no valida su elección en el Cónclave ni lo que está haciendo usurpando el cargo de Obispo de Roma.
            En la Iglesia, para poseer un cargo eclesiástico, para tener jurisdicción eclesiástica, es necesario primero poseer la jurisdicción espiritual. Un hereje pierde ambas. No tiene ninguna. Un hereje elevado al Pontificado usurpa la eclesiástica, no la espiritual. Por eso, el Papa Benedicto XVI sigue siendo papa, tiene la jurisdicción espiritual. La recibió cuando fue elegido papa y el Señor no se la quita hasta que muera. Benedicto XVI no renunció al ministerio petrino, sino al cargo eclesiástico de ser Obispo de Roma. Posee todavía la Jurisdicción espiritual por ser Papa.
            El juicio privado de los fieles elimina toda jurisdicción en un hereje, incluso la eclesiástica. El fiel puede dar obediencia material a un hereje que usurpa el cargo eclesiástico de acuerdo a su relación con ese hereje. Pero esa obediencia no es porque tenga jurisdicción en la Iglesia. Es por otras razones convenientes a esa persona.
            Los sacerdotes y Obispos que todavía tienen que seguir lo que viene de Roma, pueden hacerlo si dan a Bergoglio una obediencia material como usurpador. En este caso, no pecan. Pero tienen la obligación de resolver este problema para no caer en otros pecados. Si le dan la obediencia material como legítimo Obispo de Roma y como Papa están pecando.
            Lo único que resuelve esta situación es que los Obispos y Cardenales se reúnan en un Concilio y dicten sentencia contra Jorge Mario Bergoglio. Como esto no va a suceder, entonces hay que esperar lo peor en la Iglesia: el cisma oficial.

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