Francisco I, el insuperable

Una reciente homilía de Francisco en Casa Santa Marta está dando mucho que hablar. En ella, por lo menos así suena, se hace una censura hacia aquellos que se obstinan en seguir las enseñanzas eternas de la Iglesia:

Los cristianos obstinados en el ‘siempre se ha hecho así’, ‘éste es el camino’, ‘ésta es la senda’, pecan: pecan de adivinación. Es como si fueran a ver a una adivina: ‘Es más importante lo que se ha dicho y que no cambia; lo que siento yo – por mi parte y de mi corazón cerrado – que la Palabra del Señor’. También es un pecado de idolatría la obstinación: el cristiano que se obstina, ¡peca! Peca de idolatría. ‘¿Y cuál es el camino, Padre?’: abrir el corazón al Espíritu Santo, discernir cuál es la voluntad de Dios”. (Misa en Santa Marta, 18 de enero de 2016)

Día a día Francisco no deja de sorprendernos. No es fácil saber si es que es mal asesorado o, quizá, él mismo está aquejado de la obstinación de la que acusa a otros con su deseo de transformar la Iglesia de Jesucristo en algo diferente. Es una verdadera pertinacia. Afirma él que no acompaña la situación del mundo a no ser por el periódico de su querido amigo ateo Eugenio Scalfari. ¿Pero es que ningún asesor le está informando de los revuelos que se cuecen en todo el mundo por cada palabra que sale de su boca? ¿O será que realmente, como buen jesuita, todas sus palabras son bien calculadas para hacer el lío que se propuso al asumir su cargo? Todo esto es un misterio y llama la atención que nadie se lo pregunte… aunque ya sabemos la respuesta: “yo soy como soy y no puedo cambiar”. ¿Y cómo es Francisco? Pues dada su formación populista le gusta “mandar por el bien común” — ¡dudoso bien común! — aunque los demás le digan que eso es más propio de dictador castro-chavista. No le importa. Como Maduro, Cristina o Raúl Castro, con una simple sonrisa o un gesto demagógico demuestra que el supuesto bien popular está por encima del bien privado. Y si es necesario expropiar todo un país para llevar adelante una revolución popular, pues Francisco no duda en hacer lo mismo a nivel eclesial, expropiando la ley de Dios a su antojo, ignorando de un plumazo dos milenios de historia, transformando los fundamentos de la Tradición, de la fe, del dogma y hasta las interpretaciones bíblicas según su peculiar punto de vista. Basta una mirada a nuestros 122 estudios para confirmar esto. Así llega a crear un Dios a su gusto, amigo de todos y cuyo fundamento primario, por encima de la Verdad y del Bien, sería algo que él llama de “misericordia”, muletilla que le vale para disculpar lo que antiguamente se llamaba “pecado”. Bueno, es que además el concepto de pecado parece ser trasladado a un nuevo ámbito. Pecados son sólo la corrupción política, la falta de su peculiar concepto de fraternidad, levantar muros o no cuidar con todo el celo la casa común. De esta manera, va gestándose para algunos la idea de que Francisco, cuál profeta mesiánico, descubre al mundo un nuevo Dios que hasta el momento estaba oculto. Para ellos, Francisco, después de dos mil años de tinieblas, representa el verdadero concepto de misericordia, de caridad, de amor. Pero no piense el lector que esto va dirigido apenas para los católicos, pobres ignorantes que han sido engañados por 265 papas. No. La misión profética de Francisco es global. Su deseo es liderar la paz mundial y ser aclamado como el hombre que consiguió abrir los ojos a toda la Humanidad mostrando que, por detrás de todas las realidades religiosas, existe algo mayor: todos somos hermanos y todos somos “hijos de Dios”. Llámese Cristo, Buda o Alá, no importa. Lo fundamental es que todos comprendan que las diferencias son apenas de interpretación y que, sin saberlo, todos buscábamos lo mismo. Pero, ¿y los ateos? También para estos Francisco trae un mensaje: siga su conciencia, pues este Dios está dentro de cada uno. En definitiva, para los que se creen esto, Francisco habrá conseguido realizar el sueño de tanta gente de buena voluntad: al final todo es lo mismo y todos se salvan. El Infierno, el pecado, la moral, el dogma, la ley, son cosas de “obstinados idólatras” que deben desaparecer. Y si para algunos el Concilio Vaticano II representó “el año 0” de la Iglesia Católica, ahora para otros Francisco sería el papa número 1 de una nueva Iglesia y apenas él, después de 265 papas, ha sido capaz de “abrir el corazón al Espíritu Santo y discernir cuál es la voluntad de Dios”.

En medio de estas consideraciones hemos llegado en nuestra página a los 59 papas que contestan las doctrinas de Francisco. Como botón de muestra sobre lo que él llamaría de “obstinación idolátrica” citemos al menos tres del posconcilio y que nada pueden objetar los seguidores “del año 0”:

Pablo VI

“Podemos entonces comprender por qué la Iglesia católica, ayer y hoy, da tanta importancia a la rigurosa conservación de la Revelación auténtica, y la considera como un tesoro inviolable, y tiene una conciencia tan severa de su deber fundamental de defender y de transmitir en términos inequívocos la doctrina de la fe; la ortodoxia es su primera preocupación; el magisterio pastoral su función primaria y providencial; la enseñanza apostólica fija de hecho los cánones de su predicación; y la consigna del Apóstol Pablo, Depositum custodi [Custodia el depósito] (1 Timoteo 6,20; 2 Timoteo 1,14), constituye para ella un compromiso tal, que sería una traición violar. La Iglesia maestra no inventa su doctrina; ella es testigo, es custodia, es intérprete, es medio; y, para cuanto se refiere a las verdades propias del mensaje cristiano, ella se puede decir conservadora, intransigente; y a quien le solicita que vuelva su fe más fácil, más relativa a los gustos de la cambiante mentalidad de los tiempos, responde con los Apóstoles: Non possumus, no podemos (Hechos de los Apóstoles 4,20)”. (Pablo VI, Audiencia General del 19 de enero de 1972)

Juan Pablo II

"El Romano Pontífice tiene la potestad sagrada de enseñar la verdad del Evangelio, administrar los sacramentos y gobernar pastoral-mente la Iglesia en nombre y con la autoridad de Cristo, pero esa potestad no incluye en sí misma ningún poder sobre la ley divina, natural o positiva". (Juan Pablo II, discurso a los Prelados auditores de la Rota Romana, 21 de enero de 2000)

Benedicto XVI

El poder conferido por Cristo a Pedro y a sus sucesores es, en sentido absoluto, un mandato para servir. La potestad de enseñar, en la Iglesia, implica un compromiso al servicio de la obediencia a la fe.
El Papa no es un soberano absoluto, cuyo pensamiento y voluntad son ley. Al contrario:  el ministerio del Papa es garantía de la obediencia a Cristo y a su Palabra. No debe proclamar sus propias ideas, sino vincularse constantemente a sí mismo y la Iglesia a la obediencia a la Palabra de Dios, frente a todos los intentos de adaptación y alteración, así como frente a todo oportunismo.
Así lo hizo el Papa Juan Pablo II, cuando, ante todos los intentos, aparentemente benévolos con respecto al hombre, frente a las interpretaciones erróneas de la libertad, destacó de modo inequívoco la inviolabilidad del ser humano, la inviolabilidad de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural. La libertad de matar no es una verdadera libertad, sino una tiranía que reduce al ser humano a la esclavitud. El Papa es consciente de que, en sus grandes decisiones, está unido a la gran comunidad de la fe de todos los tiempos, a las interpretaciones vinculantes surgidas a lo largo del camino de peregrinación de la Iglesia. Así, su poder no está por encima, sino al servicio de la palabra de Dios, y tiene  la  responsabilidad de hacer que esta Palabra siga estando presente en su grandeza y resonando en su pureza, de modo que no la alteren los continuos cambios de las modas. (Benedicto XVI, Homilía en San Juan de Letrán, 7 de mayo de 2005)

Para ver todos los demás papas, entra en la foto abajo:

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Nunca la Iglesia estuvo en una situación semejante. Quizá es que alguien debe explicar a Francisco sus atribuciones si es que no era su deber como miembro del Sacro Colegio conocerlas antes. Ya no es aquel arzobispo de Buenos Aires, lugar donde hacía y deshacía como quería sin afectar a la catolicidad de la Iglesia. Ahora no puede actuar como si fuese el dueño del Cuerpo Místico de Cristo, tal como un líder sectario bolivariano que va expropiando a su antojo, dictando leyes sin sentido y dejándose idolatrar por el inconsciente colectivo que bailotea a su alrededor.

41 Dijo entonces Pedro: Señor, ¿a quién diriges esta parábola a nosotros o a todos? 42 El Señor contestó: Quién es, pues, el administrador fiel y sensato, a quien el Señor pondría al frente de sus criados, para darles la ración de trigo a su debido tiempo? 43 Dichoso aquel criado a quien su señor, al volver, lo encuentra haciéndolo así. 44 De verdad os digo: lo pondrá al frente de todos sus bienes. 45 Pero si aquel criado dijera para sí: Mi señor está tardando en llegar, y se pusiera a pegar a los criados y a las criadas, a comer y a beber y a embriagarse, 46 llegará el señor de ese criado el día que menos lo espera y a la hora en que menos lo piensa, lo partirá en dos y le asignará la misma suerte que a los desleales. (Lc. 12)

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10 thoughts on “Francisco I, el insuperable

  1. La sustitución de la religión por la tradición

    p.28-29 Es interesante que el concepto de tradición haya sustituido al concepto de religión y de confesión –y con ello también al concepto de verdad. Las distintas religiones se consideran tradiciones. Entonces se juzgan «venerables», «hermosas», y se afirma que quien está dentro de una tradición debe respetarla, así como debe respetar las tradiciones ajenas. Pero contar sólo con tradiciones provoca también, es lógico, una pérdida de la verdad. Y en cierto momento uno se preguntará por qué ha de existir tradición siquiera. Y entonces la rebelión contra la tradición quedará justificada.

    Recuerdo siempre las palabras de Tertuliano, que comentó una vez: «Cristo no ha dicho: “Yo soy la costumbre, sino “yo soy la Verdad”». Y es que Cristo no sanciona simplemente la costumbre; al contrario, él nos arranca de las costumbres. Él desea que las abandonemos, nos exige que busquemos la verdad, lo que nos introduce en la realidad del Creador, del Salvador, de nuestro propio ser. En ese sentido, hemos de ser cautelosos con la reivindicación de la verdad en cuanto gran compromiso, pero también tener el valor de no perder la verdad, de tender hacia ella y aceptarla con agradecimiento y humildad cuando nos sea ofrecida.

    Ratzinger: Dios y el mundo. Fluvium http://www.fluvium.org/textos/iglesia/igl449.htm#_Toc113504175

  2. Hola a Todos!

    “Siempre” la Iglesia mantuvo esta tradición? Y Ahora el Papa Francisco, no sale, con esta otra, para el día Jueves Santo de 2016? Ahora sí que es cierto, que la “Confusión” entre los fieles,
    va hacer increíble, por no decir más.

    http://www.news.va/es/news/el-papa-dispone-que-no-sean-solo-hombres-los-elegi

    Entonces, ¿vamos a tener que cambiar también las normas de el Misal Romano al paso que vamos?

    Saludos. Hasta Pronto.

    Fortunato BuenDía

  3. Busquen en YouTube videos del padre Santiago Martín, hace revelaciones muy honestas y claras

  4. No nos olvidemos de Secretario privado del P. Benedicto, a quién mantendrá informado, que además lo es de Bergoglio. Cómo puede soportar sus palabras, las visitas de mandatarios, qué puede hacer él? Ojalá fuera el Papa

  5. Bergoglio era igual en Buenos Aires. Su nombramiento de cardenal ya era parte de un grupo de presión de la masonería illuminati. Podríamos decir jmasonería sionista, que a través de cardenales le ha aupado al Papado, al contrario que con Juan Pablo I, que empezó. A investigar las cuentas del Vaticano…y muriø asesinado en su cama. Todo es posible allí.
    Me gustaría que hubiese más choques públicos entre P.Benedicto y Francisco

  6. Buenas noches.
    Solo les pido que oreis mucho, por todos los Ministros de La Iglesia Catolica, Apostolica y Romana.
    Y no ataquemos a Los Sacerdotes que nos informan , que nos alertan y nos dicen que estemos alertos; al igual que al excelente Jose Galatt, y losrealizadores del programa un cafe con Galatt, e igualmente a Rafael Arango, Alberto Villazana y muchos otros. Son grandes estudiosos que sustentan lo dicho con la Biblia Catolica, el catecismo de la iglesia catolica. Observa no estan condenando al Papa .
    Mejor oremos y asistamos al sacramento de la confesion y seguro, que DIOS nos da la tranquilidad de recibir los mensajes con mesura, e igualmente EL ESPIRITU SANTO nos dara la solucion.
    FELIZ NOCHE

  7. Me gustaría que alguien me dijera cómo es que los comentarios contradictorios y/o heréticos que hace Bergoglio, sólo un determinado número de personas se entera.
    Es cierto que ha dicho homílias (que me llegan por correo) y aparentemente son buenas, y al parecer son las que más circulan, pero también es cierto que hay otras en las que habla dejándolo a uno con dudas de lo que quiso decir.
    Yo no dudo tocante a la falsedad de Bergoglio, pero sí hay mucha gente que no conoce el lado oscuro del argentino.
    Gracias, que Dios nos bendiga a todos.

    • Porque los liberales progresistas se han tomado el control de la prensa católica. Una de las ideas comunistas es suprimir la prensa para tener en ignorancia al publico y esa es la táctica que están llevando a cabo. De hecho a los primeros periodistas que denunciaron a Bergoglio los despidieron de Radio Maria Alessandro Gnocchi y Mario Palmaro. Otras paginas han sido amenazadas de que si no apoyan a Bergoglio entonces son sedevacantistas como Gloria tv que ahora la pagina en español está bajo el control de los Legionarios y se convirtió en una pagina de entretenimiento, Igual Michael Voris dijo que el no iba a denunciar a Francisco el denuncia a todos los obispos pero el ídolo intocable es Bergoglio porque estas paginas son anti-sedevacantistas y prefieren tener a Lucifer sentado en la silla de Pedro o un hereje como papa que admitir que está vez se han equivocado.
      Otras paginas como Aciprensa se han convertido en aliadas y cómplices de Bergoglio y buscan desmentir las noticias publicando dos noticias contrarias como la del video blasfemo que publicó Bergoglio y la de la cruz comunista de Evo Morales, por otro lado Bergoglio tiene varios cómplices como el Jesuita Lombardi que incluso desde su elección se encargo de echarle la culpa a la prensa acusándola de anti-clerical para lavarle la mala imagen que tenía en Argentina Bergoglio. La otras paginas que están bajo el control de Bergoglio y de disidentes homosexuales como Rome Report, Vatican Insider, etc apoyan la homosexualidad por lo que ellos tienen una causa común que defender y para ellos Bergoglio representa el ídolo que siempre habían soñado para defender a los curas sodomitas que se han infiltrado en la Iglesia. En pocas palabras como en un Juego de Ajedrez para dar el golpe de gracia de la renuncia de Benedicto la secta herética de curas sodomitas ya tenia todos los frentes cubiertos y principalmente la prensa , luego Bergoglio se ha encargado de silenciar a los sacerdotes tradicionalistas algunos imponiéndoles un castigo sabático para que no hablen. Y asendiendo a los suyos de tal manera que las quejas caen en saco roto.
      Otros sacerdotes callan por miedo como lo dijo el mismo obispo Atanasio Schneider de Kazajistán dijo que los laicos debemos defender la Fe porque muchos sacerdotes temen perder sus puestos. https://enraizadosencristo.wordpress.com/2015/12/03/el-obispo-schneider-denuncio-el-clero-gnostico/

      • La sustitución de la religión por la tradición.
        RATZINGER: DIOS Y EL MUNDO

        p.28-29 Es interesante que el concepto de tradición haya sustituido al concepto de religión y de confesión –y con ello también al concepto de verdad. Las distintas religiones se consideran tradiciones. Entonces se juzgan «venerables», «hermosas», y se afirma que quien está dentro de una tradición debe respetarla, así como debe respetar las tradiciones ajenas. Pero contar sólo con tradiciones provoca también, es lógico, una pérdida de la verdad. Y en cierto momento uno se preguntará por qué ha de existir tradición siquiera. Y entonces la rebelión contra la tradición quedará justificada.

        Recuerdo siempre las palabras de Tertuliano, que comentó una vez: «Cristo no ha dicho: “Yo soy la costumbre, sino “yo soy la Verdad”». Y es que Cristo no sanciona simplemente la costumbre; al contrario, él nos arranca de las costumbres. Él desea que las abandonemos, nos exige que busquemos la verdad, lo que nos introduce en la realidad del Creador, del Salvador, de nuestro propio ser. En ese sentido, hemos de ser cautelosos con la reivindicación de la verdad en cuanto gran compromiso, pero también tener el valor de no perder la verdad, de tender hacia ella y aceptarla con agradecimiento y humildad cuando nos sea ofrecida.

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