¿Plagio? ¿Manipulación? ¿Prestidigitación?: Francisco y su peculiar concepto de propiedad privada (I)

¿Plagio? ¿Manipulación? ¿Prestidigitación?: Francisco y su peculiar concepto de propiedad privada (I)

Uno de los aspectos en que Francisco ha causado más perplejidades, sobretodo en el mundo occidental, ha sido su patente inquina contra el capitalismo, ya sea cargando contra la libertad de mercado siempre que se le presenta ocasión, ya no escondiendo sus simpatías por líderes comunistas del más variado calado, ya con mensajes de contenido dudoso con los cuales, si se anima uno a tirar del hilo, se lleva sorpresas bastante desagradables.

Uno de los miembros de la red Denzinger-Bergoglio, teólogo apasionado por la Doctrina Social de la Iglesia, acaba de concluir un estudio mostrando algunos aspectos sorprendentes de la Encíclica Laudato Si’ en lo que se refiere al tema de la propiedad privada. A primera vista, y comenzando por las conclusiones que arrojaba, pensamos que podía estar exagerando, movido quizá por un cierto apasionamiento completamente ajeno a las intenciones de esta página. Sin embargo, examinando con calma su punto de partida, planteamientos, análisis y conclusiones, exclamamos admirados, pues había hilado fino… más fino incluso que el propio Francisco en su controvertida encíclica. Entremos en harina y vayamos por partes…

Laborem exercens, fuente de inspiración (con matices) para Francisco

Francisco inicia el capítulo VI de la Laudato si’ con el elocuente subtítulo de “Destino común de los bienes” y escribe en el numeral 93:

“El principio de la subordinación de la propiedad privada al destino universal de los bienes y, por tanto, el derecho universal a su uso es una «regla de oro» del comportamiento social y el «primer principio de todo el ordenamiento ético-social» (Juan Pablo II. Carta enc. “Laborem excercens”,19)”. (Laudato Si’, 93)

Francisco cita en este párrafo dos veces la encíclica Laborem excercens del Papa Juan Pablo II. Sí, ha leído bien, dos veces. Porque la primera referencia: “el principio de la subordinación de la propiedad privada al destino universal de los bienes”, corresponde a una perífrasis inspirada en el numeral 14, hecho que no se menciona. La segunda referencia, como se indica en el texto, se ha citado desde el numeral 19.

Ahora bien, estas dos referencias, siendo extraídas y yuxtapuestas fuera del contexto en el que fueron escritas por el Papa Juan Pablo II, suscitan en el común de las personas, ideas imprecisas, o cuando no, pueden incluso dar fundamento para formular sofismas. Veamos uno de ellos, bastante serio:

Si por una parte se afirma que la propiedad privada está subordinada a un derecho universal, esto es, al derecho que asiste a todos los hombres para usar de los bienes. Y si por otra parte, también se afirma que este derecho es una “regla de oro” del comportamiento social y el “primer principio de todo el ordenamiento ético-social”, luego, se diría que la propiedad privada, siendo “subordinada” a ese “derecho universal”, no necesariamente debería ser para uso individual. Siendo así, la propiedad privada cediendo a su carácter de “privado” para volverse “comunitaria” o “colectiva”, cumpliría más plenamente con ese su “destino universal”. ¿No es por esta colectivización que se lograría desagraviar a los hermanos más pobres que nada poseen? Que bonito todo, ¿verdad? Mero sofisma… como veremos.

Éste gana fuerza cuando leemos la segunda perífrasis que Francisco a renglón seguido nos presenta. En ella se omite nuevamente indicar su fuente de inspiración (Laborem excercens, n.14) y a parte de esto, se pasa por alto el principio doctrinal que ha expuesto su autor, el Papa Juan Pablo II:

“La tradición cristiana nunca reconoció como absoluto o intocable el derecho a la propiedad privada y subrayó la función social de cualquier forma de propiedad privada”. (Laudato Si’, 93)

La lectura de estas tres referencias obtenidas desde la Laborem excercens, una cita directa desde el numeral 19, las dos perífrasis inspiradas desde el numeral 14 (por añadidura desde el mismo párrafo), sumado a la omisión en indicar al autor de las ideas [Nota 1] y el contexto doctrinal en que éste las expuso, nos obligan a extendernos a fin de clarificar los principios que el Papa Juan Pablo II enseñó con fundamento en la Doctrina Social de la Iglesia.

En vista de estos “imprevistos” –llamémoslos así…– un primer punto a aclarar sin falta es el siguiente: ¿en qué contexto doctrinal el Papa Juan Pablo II escribió estas tres referencias de la Laborem excercens utilizadas en la Laudato si’ con un sentido tan sorprendente? ¿Qué enseñó este Pontífice a propósito del derecho a la propiedad privada en el referido numeral 14 de su encíclica Laborem excercens?

Leyendo la Laborem exercens en su contexto…

Los aspectos doctrinales que el Papa Juan Pablo II recordó en el numeral 14 de su mencionada encíclica Laborem excercens sobre el derecho a la propiedad privada, para efectos de este análisis, se pueden sintetizar en cinco puntos.

1- El Santo Padre expuso un resumen de los motivos que llevaron al Papa León XIII a publicar su encíclica sobre la “Cuestión Social”: Rerum novarum. A este propósito, un aspecto específico decía respecto al contrato que se verifica entre “aquellos que realizan el trabajo sin ser propietarios de los medios de producción, y por otra [entre] aquellos que hacen de empresarios y son los propietarios de estos medios, o bien representan a los propietarios”.

2- Sobre este aspecto específico el Papa Juan Pablo II puso de relieve que la Encíclica Rerum novarum, recordaba y confirmaba la doctrina de la Iglesia sobre la propiedad y sobre el derecho a la propiedad privada, incluso cuando se trataba de los medios de producción. El Papa Juan Pablo II subrayó que la misma doctrina fue enseñada por el Papa Juan XXIII en su Encíclica Mater et magistra.

3- A este respecto el Papa Juan Pablo II afirmó: “El citado principio [la doctrina de la Iglesia sobre la propiedad privada], tal y como se recordó entonces y como todavía es enseñado por la Iglesia, se aparta radicalmente del programa del colectivismo, proclamado por el marxismo y realizado en diversos Países del mundo en los decenios siguientes a la época de la Encíclica de León XIII”.

4- El Papa Juan Pablo II destacó además que “tal principio se diferencia al mismo tiempo, del programa del capitalismo, practicado por el liberalismo y por los sistemas políticos, que se refieren a él. En este segundo caso, la diferencia consiste en el modo de entender el derecho mismo de propiedad”. Entendamos bien este particular. Como es sabido, el proceso de cambios sociales generado por la Revolución Industrial a partir de la segunda mitad del siglo XIX, trajo como consecuencia, el desempleo y la pobreza en enormes masas humanas que al emigrar del campo hacia las ciudades se vieron privadas de las condiciones de higiene, salud y dignidad más elementales. En este proceso, los ideólogos, economistas e industriales de las escuelas liberales, como por ejemplo, la de Manchester, propiciaron inescrupulosamente la acumulación de grandes capitales con base en el pago de un “salario injusto”. Contra este pecado que violaba el 7 mandamiento de la Ley de Dios, afectando a los trabajadores y sus familias, protestó con firmeza el Papa León XIII en la Rerum novarum, n.1.

5- Habiendo descrito el rechazo que la Iglesia manifiesta por el colectivismo marxista y el programa del capitalismo practicado por el liberalismo, el Papa Juan Pablo II agregó las palabras que Francisco utilizó para redactar las dos perífrasis arriba mencionadas. La primera, que alude a la “subordinación de la propiedad privada al destino universal de los bienes”; y la segunda que destaca el carácter “no absoluto” y “no intocable” de la propiedad privada.

La gran diferencia entre las palabras del Papa Juan Pablo II y las de Francisco, estriban en el siguiente e importante aspecto doctrinal. El Papa Juan Pablo II cuando abordó estos conceptos se refería al derecho que todos los hombres poseemos de servirnos de los bienes creados por Dios. En efecto, la tierra fue dada en herencia a todos los hombres para que vivan de ella. El liberalismo económico del siglo XIX negando a los trabajadores el “salario justo”; en la práctica no permitía que ellos también tuviesen acceso a formar un patrimonio para sí y sus familias:

“La tradición cristiana no ha sostenido nunca este derecho como absoluto e intocable. Al contrario, siempre lo ha entendido en el contexto más amplio del derecho común de todos a usar los bienes de la entera creación: el derecho a la propiedad privada como subordinado al derecho al uso común, al destino universal de los bienes”. (Juan Pablo II, Laborem exercens, n.14)

Por lo demás, justamente este derecho universal a usar de los bienes de la tierra, sea de los grandes, de los medianos como de los pequeños propietarios, fue el blanco preferido de la persecución del “programa del colectivismo, proclamado por el marxismo” y llevado a cabo en numerosos países por decenios, como el mismo Papa Juan Pablo II lo destacó en este mismo numeral 14 de la Laborem exercens, arriba citado. Aquello que el papa polaco se cuidaba de puntualizar, Francisco, por su parte, al parafrasear estas ideas desde la Laborem exercens, prescindiendo del contexto histórico en que ellas fueron expuestas, omitiendo señalar a su autor y los principios doctrinales a los que éste aludió, inevitablemente presenta párrafos descontextualizados. Para facilitar su análisis, vale la pena citar una vez más el segundo de ellos:

“La tradición cristiana nunca reconoció como absoluto o intocable el derecho a la propiedad privada y subrayó la función social de cualquier forma de propiedad privada”. (Laudato Si’, 93)

Francisco al presentar en este párrafo ideas como si fuesen de su autoría, afirmando que la propiedad privada no es un derecho “absoluto” o “intocable”, y más aún, que sobre ella pesa, y en cualquiera de sus formas, una “función social”, provoca una vez más confusiones doctrinales.

¿Francisco y la “des-absolutización” de la propiedad privada?

¿Qué significa que este derecho nunca fue reconocido por la “tradición cristiana” como absoluto o intocable?

La respuesta la obtenemos nada más leer los antecedentes históricos y doctrinales expuestos por el Papa Juan Pablo II en la Laborem Excercens, n.14. Es decir, “en el contexto más amplio del derecho común de todos a usar los bienes de la entera creación: el derecho a la propiedad privada como subordinado al derecho al uso común, al destino universal de los bienes”. Sin embargo, una vez que Francisco en la Laudato si’ argumenta que simplemente la propiedad privada nunca fue reconocida por la “tradición cristiana” como un derecho “absoluto” o “intocable”, forzosamente provoca algunas inquietudes:

1- ¿Qué hechos históricos o enseñanzas doctrinales se podrían aducir para demostrar que la “tradición cristiana” nunca reconoció el derecho a la propiedad privada “como absoluto o intocable”?

2- ¿Alguna vez dentro del contexto de la “tradición cristiana” se “tocó” o se dio una “des-absolutización” de la Propiedad Privada?

3- ¿Quién tiene el poder para “des-absolutizar” o “tocar” la Propiedad Privada?

4- ¿Por qué motivos se podría “des-absolutizar” o “tocar” la Propiedad Privada?

La afirmación expuesta en la Laudato si’ al ser redactada a partir de un párrafo que sufrió una descontextualización y sobre todo habiendo silenciado el fundamento doctrinal expuesto por su autor original, no permite responder a estos interrogantes.

No obstante, tomando como referencia algunos sorprendentes aportes que Francisco ha dado a la Doctrina Social de la Iglesia, que orgulloso declara seguir, algunos vislumbres podemos inferir de su innovadora doctrina. Veamos cinco de ellos:

movimientospopulares1. ¿Será posible que en el magisterio de Francisco la propiedad privada puede ser “des-absolutizada” o “tocada” por los movimientos populares, “sembradores de cambio”, cuyos “campesinos, trabajadores, comunidades y pueblos” quieren “un cambio real, un cambio de estructuras” puesto que viven en un “sistema [que] ya no se aguanta”? (Discurso de Francisco II Encuentro Mundial de los Movimientos Populares, Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) 9 de julio de 2015)

51d602de8c8442. ¿Será posible que en el magisterio de Francisco la propiedad privada puede ser “des-absolutizada” o “tocada” por los gobiernos de su especial simpatía, es decir, por “los gobiernos que asumen como propia la tarea de poner la economía al servicio de los pueblos” para “promover el fortalecimiento, mejoramiento, coordinación y expansión de” las “formas de economía popular y producción comunitaria”? (Discurso de Francisco II Encuentro Mundial de los Movimientos Populares, Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) 9 de julio de 2015)

15_13. ¿Será posible que en el magisterio de Francisco la propiedad privada puede ser “des-absolutizada” o “tocada” por los movimientos populares que trabajan “incansablemente por la tierra y la agricultura campesina, por sus territorios y comunidades, por la dignificación de la economía popular, por la integración urbana de sus villas y asentamientos, por la autoconstrucción de viviendas y el desarrollo de infraestructura barrial, y en tantas actividades comunitarias que tienden a la reafirmación de algo tan elemental e innegablemente necesario como el derecho a las “tres T”: tierra, techo y trabajo”? (Discurso de Francisco II Encuentro Mundial de los Movimientos Populares, Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) 9 de julio de 2015)

Nota_4_SDC6957_Alberto_Rodr_guez_San_Luis_Acatl_n4. ¿Será posible que en el magisterio de Francisco la propiedad privada puede ser “des-absolutizada” o “tocada” por “los trabajadores unidos en cooperativas y otras formas de organización comunitaria” que “lograron crear trabajo donde sólo había sobras de la economía idolátrica”, como por ejemplo, “las empresas recuperadas, las ferias francas y las cooperativas de cartoneros”; testimonios “de esa economía popular que surge de la exclusión y, [que] de a poquito, con esfuerzo y paciencia, adopta formas solidarias que la dignifican”? (Discurso de Francisco II Encuentro Mundial de los Movimientos Populares, Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) 9 de julio de 2015)

MST125. En fin, parece que en el magisterio de Francisco la propiedad privada sí puede ser “tocada” o “des-absolutizadapor la “Reforma Agraria” que vehemente incitó a que fuera puesta en marcha por las agrupaciones de orientación marxista que asistían a su discurso en el I Encuentro Mundial de Movimientos Populares. (Discurso de Francisco I Encuentro Mundial de los Movimientos Populares, Roma, 28 de octubre de 2014)

En fin, son preguntas que no parecen tan descabelladas, reconstruyendo un poco este confuso puzle. Pero junto a estas inquietudes, otra no menos nebulosa:

La “función social de la propiedad” según Francisco…

¿Qué debemos entender cuando Francisco afirma que “la tradición cristiana (…) subrayó la función social de cualquier forma de propiedad privada” (Laudato Si¡, n.93).

Siendo la propiedad privada, según se desprende de la lectura de la Laudato si’, un derecho que según la “tradición cristiana nunca reconoció como absoluto o intocable”, ¿cómo debemos entender esta “función social”? ¿Esta “función social” consistiría en una repartición de los bienes de aquellos que los poseen para los que no los poseen? Si esto es así, ¿cómo se realizaría esta repartición si sus propietarios no los comparten puesto que estarían “esclavizados a un sistema económico idolátrico”? ¿Se los debe libertar “tocando” y “des-absolutizando” sus propiedades, por medio de movilizaciones o agitando las masas como acostumbran hacerlo algunos “movimientos populares” dirigidos por dos íntimos amigos de Francisco, como son Juan Grabois de la “Confederación de los Trabajadores de Economía Popular” en Argentina y Joao Pedro Stédile del “Movimiento sin Tierra” en Brasil?

Juan Grabois, militante de afiliación marxista, promotor de agitaciones en barrios periféricos e industrias de Buenos Aires y gran amigo de Francisco

Joao Pedro Stedile., dirigente del Movimiento de los Sin Tierra (MST), del Brasil.

¿O será que la función social de la propiedad consiste en que ella pase de su condición individual para un estado comunitario por la acción gubernamental de aquellos líderes que han manifestado una especial “sensibilidad” hacia Francisco y viceversa como Evo Morales, Nicolás Maduro, Rafael Correa, Raúl Castro y otros representantes del socialismo?

mandatariosEsta “función social” en la Laudato si’ tampoco es explicada por Francisco. No obstante, quien desee profundizar la novedosa visión que ha aportado al Magisterio de la Iglesia a propósito de la propiedad privada, puede leer los dos discursos que dirigió a los Movimientos Populares (Roma, 28 de octubre 2014 / Santa Cruz de la Sierra, 9 de julio 2015), motivo de dos estudios del Denzinger – Bergoglio (aquí y aquí). Cada cual saque sus conclusiones.

Habiendo intentado dejar claros estos primeros aspectos doctrinales enseñados por el Papa Juan Pablo II a propósito del derecho a la Propiedad Privada, les emplazamos al estudio de otros apartados, no menos importantes, sobre las referencias que hace Francisco a su ilustre predecesor cuando habla del “destino universal de los bienes”. No se pierdan las siguientes entregas de esta serie, pues traerá muchas sorpresas…


  • Nota 1:  Necesario observar que de acuerdo con un estudio presentado por la Universidad de Alcalá de Henares se incurre en plagio “cuando parafraseamos un texto, es decir, lo plasmamos con otras palabras haciendo pequeños cambios en el lenguaje para disimular y sin citar las fuentes” y “cuando nos basamos en una idea o frase de otro para escribir un trabajo nuevo y no citamos al autor de la idea”. (Universidad de Alcalá de Henares) –[Volver al texto]