Si la familia es la familia, ¿se puede decir también que es una realidad social, de cultura?

Esta página, cuya finalidad no es otra que la de aclarar un poco las ideas tan confusas de estos días que corren, ya tiene un cierto tiempo de existencia y, según se había previsto, ha recibido, recibe y recibirá palos por todos los lados. Entre las acusaciones que nos lanzan se encuentra la de que, en la mayor parte de nuestros estudios, le buscamos tres pies el gato, o sea, que queremos forzar en las palabras de Francisco un sentido que él no quiso darles. Quien así piensa, parece no haber entendido la finalidad de este trabajo, ni el funcionamiento de cada entrada.

Antes de nada, a un maestro se le exige claridad… mucho más a un Sumo Pontífice en una época donde cualquier lapso es aprovechado por los enemigos de la Iglesia para sus pésimos objetivos. Si tantas veces declaraciones de Juan Pablo II o de Benedicto XVI fueron retorcidas por aquéllos para confundir a la opinión pública, sería de ingenuos pensar que no vaya a ser hecho lo mismo con ciertas palabras de Francisco que ponen en bandeja un uso malintencionado. Unas veces porque en ellas hay que adivinar con la mejor de las voluntades su sentido ortodoxo, cerrando los oídos al choque que producen. Otras porque obligan a hacer un malabarismo intelectual para armonizar enunciados que, a primera vista, parecen contradecir algo que se dice pocas líneas abajo. Y así, tantas otras circunstancias. No hay más que ver los constantes desmentidos y aclaraciones que la Sala de Prensa de la Santa Sede tiene que emitir a propósito de dichos y hechos de Francisco. Si esto no es fácil para quien tiene buena voluntad, parece un poco difícil exigírselo a quienes tienen por curiosa afición rebuscar carroña para usarla de arma arrojadiza contra la Iglesia. Esta es la razón por la que, en muchas de nuestras entradas queremos, sobretodo, mostrar objetivamente la doctrina católica en su palmaria claridad a fin de que nadie pueda justificarse en las palabras del Obispo de Roma para atacar la verdad. Es el caso que nos ocupa en este estudio.

En las palabras de Francisco que serán analizadas vemos en pocas líneas las siguientes afirmaciones:

  • La familia es una realidad antropológica.

  • En consecuencia, una realidad social, de cultura.

  • No podemos calificar la familia con conceptos de naturaleza ideológica.

  • La familia es familia.

Después de leer y releer estas palabras, confesamos que no conseguimos entender el sentido más profundo y mucho menos la intención que tuvo Francisco al pronunciarlas, pues, a primera vista, parecen contener una enorme contradicción. Si la familia, por ser una realidad antropológica, es una realidad social, de cultura –se entiende, por lo tanto, que la sociedad y la cultura de su tiempo pueden modelarla–, ¿cómo no se la puede calificar con conceptos ideológicos? Pero, una línea después, nueva contradicción, “la familia es familia” y ya está. Perfecto, pero, ¿como puede ser entonces una realidad de cultura? En fin… que seguimos sin entender y, por eso, nos parece oportuno recordar la doctrina mucho más clara sobre la célula mater de la sociedad que la Iglesia viene enseñando hace 2000 años, tan actual y necesaria para un mundo donde estilos de vida abiertamente inmorales –¡realidades sociales y de cultura!– se implantan por todas las partes. Realmente, la familia no es progresista o conservadora, es familia conforme al plan de Dios, o simplemente no es familia. Veamos lo que nos dice el Magisterio de siempre →

2 thoughts on “Si la familia es la familia, ¿se puede decir también que es una realidad social, de cultura?

  1. El anti evangelio de Bergoglio viola el Dogma católico de la infalibilidad del Papa, porque en lugar de llevar al pecador al arrepentimiento y a la conversión esta confirmando a los sodomitas, musulmanes , etc en la Rebelión contra Dios.
    La infalibilidad de un verdadero Papa es la divina promesa del Espíritu Santo de salvaguarda contra el error doctrinal a los apóstoles y a sus sucesores.” Para que el Magisterio de los Apóstoles cumpla la misión que les consignó su Divino Maestro, es necesario que los Apóstoles, al enseñar la divina palabra, no se equivoquen ni puedan equivocarse, es decir, que sean infalibles”
    Por eso en la antigüedad cuando se dudaba de si alguien era un papa legitimo si este había caído en herejía era signo de que nunca había sido papa.

  2. La anti-doctrina de Bergoglio lleva al caos y la confusión siendo el mismo quien viola el Dogma católico de la La infalibilidad del Papa, lo cual es una evidencia en contra suya que confirma que Bergoglio no es un papa legitimo ya que el Espíritu Santo promete a los apóstoles y sucesores salvaguarda sus enseñanzas contra el error doctrinal ” Para que el Magisterio de los Apóstoles cumpla la misión que les consignó su Divino Maestro, es necesario que los Apóstoles, al enseñar la divina palabra, no se equivoquen ni puedan equivocarse, es decir, que sean infalibles. ”
    Por eso la Iglesia ha enseñado siempre que si alguien del cual se dudaba que no era papa caía en herejía era signo inequivoco de que ese tal no fue nunca papa. A Bergoglio no lo asiste el Espíritu Santo sino que el espíritu del error y la fasedad que es propio del anticristo.

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