¿La homosexualidad como normal?

Diversas actitudes de Francisco parecen querer proponer a través, no de doctrinas, sino de gestos –de momento…–, la aceptación de la homosexualidad como algo normal.

Uno de los gestos más recientes es la audiencia –¡la única oficialmente reconocida!– concedida en la Nunciatura de EEUU “a uno de sus antiguos alumnos y su familia” en palabras del comunicado vaticano (News.va). ¿Familia? En realidad, su pareja homosexual, aceptada, al parecer, como algo totalmente normal.

Mientras Francisco modifica sutilmente las ideas de los católicos con sus elocuentes gestos, su método en el campo doctrinal –de momento…– parece consistir en omitir deliberadamente el oficio de transmitir íntegramente el depósito de la verdad que corresponde al Vicario de Cristo. En el numeral 68 de la Laudato Si’, por ejemplo, se cita el Deuteronomio (22, 4.6) retirando deliberadamente el versículo 5, incómodo para la ideología homosexual: “La mujer no llevará prendas de hombre ni el hombre se vestirá con prendas de mujer, porque el que hace eso es una abominación para el Señor, tu Dios.”

68. Esta responsabilidad ante una tierra que es de Dios implica que el ser humano, dotado de inteligencia, respete las leyes de la naturaleza y los delicados equilibrios entre los seres de este mundo, porque « él lo ordenó y fueron creados, él los fijó por siempre, por los siglos, y les dio una ley que nunca pasará » (Sal 148,5b-6). De ahí que la legislación bíblica se detenga a proponer al ser humano varias normas, no sólo en relación con los demás seres humanos, sino también en relación con los demás seres vivos: « Si ves caído en el camino el asno o el buey de tu hermano, no te desentenderás de ellos […] Cuando encuentres en el camino un nido de ave en un árbol o sobre la tierra, y esté la madre echada sobre los pichones o sobre los huevos, no tomarás a la madre con los hijos » (Dt 22,4.6). (Laudato Si)

Sí, pero mientras tanto, el Vaticano no tiene el menor empacho en declarar sobre el saludo entre Francisco y Kim Davis en la nunciatura de Washington que “su encuentro con ella no debe considerarse como un apoyo a su posición”… ¡Claro que no! Si “la única audiencia concedida por el Papa en la nunciatura fue a un antiguo alumno suyo y a sus familiares” (sic).

¿Casualidad o metodología sistemáticamente calculada de gestos y omisión de la verdadera doctrina? Entre la ideología que campea por el Vaticano y las bimilenarias enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo y su Iglesia, ¿qué debe hacer un fiel católico? ¿Y un ministro de Dios? En la última entrevista aérea, Francisco defendió la objeción de conciencia como un verdadero derecho humano que nadie puede contestar: “La objeción de conciencia es un derecho que entra en cada derecho humano. Es un derecho. Y si una persona no permite hacer objeción de conciencia, niega un derecho. En cada estructura judicial debe entrar objeción de conciencia porque es un derecho, un derecho humano” (Fuente).

Como sacerdotes de Cristo, obligados en conciencia a seguir sus enseñanzas, queremos recordar una vez más lo que siempre enseñaron las Sagradas Escrituras, el Magisterio de la Iglesia, los Padres de la Iglesia, Doctores y Santos, sobre el pecado de homosexualidad. Entra aquí →