¿Existe ruptura del vínculo matrimonial? ¿El matrimonio ya no es indisoluble? Imprescindible complemento

Cuando los sacerdotes preparamos a jóvenes parejas para contraer matrimonio sabemos que una de las cosas más importantes es dejarles bien clara la indisolubilidad del vínculo que van a sellar al contraer el sacramento del matrimonio. Es emocionante constatar el casos de aquellos fieles que se tomaron tan en serio este concepto que, incluso después de la desgracia de una separación no siempre querida por uno de los cónyuges, encuentran fuerza y valentía para respetar el vínculo matrimonial porque son conscientes de la belleza del testimonio de fidelidad de este sacramento, de los beneficios de vivir en estado de gracia y de la santidad de la indisolubilidad como imagen del misterio de la unión entre Cristo y su Iglesia.

Como el mundo se ríe de la perennidad de las leyes divinas predica una doctrina relativista mediante la cual se sugiere que el fracaso de un matrimonio equivale a la ruptura del vínculo matrimonial. El cónyuge que quiere permanecer fiel, a pesar de todo, tendrá que soportar presiones de todos los lados, incluso de sus mismos familiares, intentando convencerle de que ese matrimonio terminó con la separación de los cuerpos y que ahora puede formar nueva familia. El que acepta dicha propuesta tal vez tenga una vida más llevadera bajo ciertos aspectos, pero su actitud acarreará otras consecuencias desastrosas para sí mismo, para su vida eterna e inclusive para la sociedad.

Si verdaderamente somos pastores que quieren la salvación del rebaño, no podemos utilizar términos que contradicen la doctrina de la Iglesia o que pueden dar una idea errónea de sus enseñanzas. Por eso nos quedamos perplejos ante la reciente afirmación de Francisco, en la que se refiere “a la situación de los que tras la ruptura de su vínculo matrimonial han establecido una nueva convivencia, y a la atención pastoral que merecen”. Al análisis que ya hicimos hace algunos días a algunos aspectos de esas declaraciones, añadimos hoy un nuevo estudio, justamente sobre esa extraña afirmación sobre la supuesta “ruptura del vínculo matrimonial” a la que aludió Francisco: ¿Estaría afirmando que éstas existen? ¿Será posible que el Papa sostenga que el matrimonio no es indisoluble? Pues lo que puede sufrir rupturas no es indisoluble…

Para evitar confusiones, lo más indicado es recordar la doctrina clara de la Santa Madre Iglesia en lo tocante a este punto fundamental sobre el matrimonio. Ver más ⇒

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