100 millones de muertos… ¿en favor de los pobres?

Hace un siglo el mundo se vio sumergido en el más terrible caos. Todas las batallas vividas hasta entonces por la humanidad parecían de juguete en comparación con la dinámica bélica del siglo XX. Y no apenas por el aparato militar, sino también por la saña doctrinal utilizada para oprimir la humanidad.

Cuantas veces encontramos en la raíz de estos desmanes las ideas que Karl Marx había lanzado en el siglo XIX, difundidas por toda la tierra bajo los más falaces disfraces. Muchos de los que vivían entonces no supieron tener la vigilancia que nos ordenó el Divino Maestro (cf. Mt 26, 41) y, olvidándose de que a los hijos de la luz es necesaria la astucia de la serpiente (cf. Mt 10, 16), vieron como, según había previsto la Virgen en Fátima, Rusia esparció sus errores por el mundo.

Cien millones de muertos, la mayor parte de ellos pobres, fue el siniestro impuesto pagado por la falta de previsión ante el mal que avanzaba… Entre ellos, se destaca la interminable lista de sacerdotes, religiosos, religiosas, hombres del pueblo, madres de familia, niños, ancianos, etc., que, de forma anónima o iluminando con su ejemplo las generaciones venideras, sufrieron atroces persecuciones sobre todo y especialmente por profesar la Religión Católica.

Ahora, ¿acaso un cristiano puede encontrar algo bueno en una doctrina comunista “intrínsecamente perversa” que además de ir directamente contra las enseñanzas de Jesús, persigue acabar con el derecho natural, cosa que ni las más decadentes de las civilizaciones antiguas intentó? ¿Es comparable esta funesta doctrina con las obras de misericordia que la Iglesia realiza hace siglos? ¿Qué “beneficios” trajo el comunismo al mundo, aparte de los dudosos de ateísmo y pobreza generalizada? ¿La supuesta bandera de los pobres enarbolada por los comunistas (¡¡sic!!) significa lanzar en la pobreza a todos aquellos que gimen bajo el yugo marxista? Debe ser que para ayudar a los pobres, el comunismo se preocupa de que estén más acompañados…

Hace un siglo, decíamos arriba, empezaron las persecuciones, pero no nos olvidemos que la teoría surgió muchas décadas antes… Una lección que no se puede olvidar para el futuro de una humanidad en cuyo centro, desgraciadamente, no está Dios todopoderoso. Leer más…⇒

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