¿Cuáles son las ovejas que Jesús recibe en su redil?

Ante el mandato divino de evangelizar todas las naciones y bautizar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, la Santa Iglesia siempre traspasó fronteras para llevar a todos, sin excluir a nadie, el anuncio de la buena noticia. Sin embargo, ya desde los tiempos apostólicos, todo evangelizador se vio obligado a aliar la audacia con la prudencia, para no dejarse contaminar, en su debilidad, por aquellos que rechazan la universal invitación a la conversión realizada por el Redentor.

En nuestros días, frente a la creciente pérdida de identidad de los católicos, muchos entienden que este anuncio debe hacerse reconociendo los diferentes credos, entre los cuales el nuestro es considerado uno más, y sin ningún tipo de cuidado por la preservación de la propia fe y de las buenas costumbres.

Los sucesores de San Pedro dejaron a lo largo de los siglos orientaciones muy precisas que indican como conciliar la intrepidez apostólica con la vigilancia. Es oportuno recordarlos para aclarar conceptos y valorar debidamente la fe que profesamos, la única que puede llevar los hombres a la eterna bienaventuranza. Leer más →